CAPÍTULO 2. ANÁLISIS PARA IMPLEMENTACIÓN EN LA EMPRESA
2.1. Necesidades y requisitos
Cuando las organizaciones se plantean incorporar una herramienta para la gestión de sus dispositivos móviles corporativos se encuentran con muchas opciones, tanto por la variedad de proveedores existentes en el mercado como por las diferentes funcionalidades que proporcionan con sus productos. Tantas opciones pueden ser demasiadas y, aunque a priori puede parecer una ventaja, se convertirá en un gran problema si no se toma una decisión adecuada eligiendo un producto que se ajuste a las necesidades de la organización.
Según sea el proveedor y producto elegido varían los requisitos necesarios en cuanto a los sistemas a gestionar, la infraestructura necesaria, los costes económicos y los plazos de implementación, por poner algunos ejemplos.
Un factor importante a la hora de elegir un proveedor es valorar su capacidad para adaptarse a posibles cambios futuros, en dos aspectos principalmente:
ª Capacidad para evolucionar sus productos con la aparición de novedades en cuanto a terminales, tecnologías, amenazas de seguridad, etc.
ª Facilidad para realizar ampliaciones y cambios en las funcionalidades que proporciona su producto si surgen nuevas necesidades desde el cliente, ya que en el futuro una organización puede cambiar su estrategia en cuanto a la gestión de los dispositivos móviles corporativos y surgirá la necesidad de ampliar las funcionalidades que incluía el producto que inicialmente se había contratado.
Conocer los recursos que serán necesarios para poder administrar y mantener una solución de movilidad, en cuanto a infraestructura interna en la empresa, debe ser un aspecto prioritario para una organización. Añadir una estrategia integral de movilidad empresarial aumenta notablemente la carga de trabajo para los departamentos de TI que serán responsables de la seguridad en los dispositivos, las aplicaciones y los contenidos/datos almacenados. También deben mantenerse al día en cuanto a necesidades y regulaciones de obligado cumplimiento, normativa legal, etc. Las soluciones EMM tienen la finalidad de aliviar parte de la carga de trabajo relacionada con la administración que la movilidad conlleva, pero primero es necesario llevar a cabo procesos de formación adecuados de los equipos interno que se encargarán de gestionar estas herramientas.
A largo plazo, estos procedimientos supondrán un ahorro de tiempo, esfuerzos y dinero para la organización. Si la solución EMM elegida y/o la formación proporcionada a los administradores de la herramienta no son las adecuadas pueden convertirse en todo lo contrario, quedándose el producto obsoleto y generando un coste excesivo.
Es fundamental evaluar las soluciones EMM desde el punto de vista del tipo de arquitectura que funcionará mejor con la infraestructura actual de la organización, es importante comprender cómo afectará dicha arquitectura a los sistemas internos ya existentes. La arquitectura y la integración deben ajustarse a los sistemas que se encuentran actualmente en la organización y no al revés, ayudando a lograr los objetivos generales en una forma lo más cómoda y eficiente posible.
Es importante entender, verdaderamente, cómo será la integración de una solución EMM con los sistemas que están actualmente en funcionamiento en la organización y cómo será todo el proceso de implementación antes de comenzar. El grado de dificultad no depende del tamaño de la organización; implementaciones de movilidad a pequeña escala pueden resultar más complejas que otras de mayor envergadura, en función de los sistemas internos existentes y de los requisitos y las funcionalidades deseadas de la solución EMM elegida. Por eso es fundamental que el producto elegido se caracterice por unos requisitos simples de instalación, control distribuido y escalabilidad adecuados para el tamaño de la organización y su estructura.
Diferentes tipos de usuarios finales tendrán diferentes necesidades de uso y presentarán una variedad distinta de riesgos de seguridad que harán necesario disponer de diferentes funcionalidades desde la solución EMM de la compañía. Por ejemplo, si los empleados viajan con frecuencia puede ser necesaria una funcionalidad que proporcione la geolocalización de los terminales, que bloquee o permita el uso de aplicaciones y proporcione accesos distintos basándose en el lugar del mundo donde se encuentre cada empleado (accesos a recursos específicos de una determinada sede de la compañía: red WiFi corporativa, documentación, etc.).
También es muy importante considerar qué dispositivos será necesario gestionar, teniendo en cuenta:
ª Las plataformas (iOS, Android, Windows Phone, BlackBerry, etc.) ª El tipo de terminales (smartphone, tablet, ordenador, etc.)
ª Las tecnologías disponibles y aplicables en los terminales (aplicaciones soportadas, controles de acceso biométrico: huella digital, escáner de retina, etc.)
La adaptabilidad de la arquitectura y la solución EMM son también factores fundamentales, si se tiene presente que la tecnología cambia continuamente y eso nunca ha sido más cierto que con los dispositivos móviles actuales (nuevas operaciones en los sistemas, aparición de funciones y capacidades en los dispositivos, etc.). La realidad es que los terminales están evolucionando más rápidamente que las soluciones de EMM que las organizaciones están utilizando para su administración. Disponer de un producto EMM adaptable, flexible y escalable minimiza notablemente los problemas de gestión para el futuro en este sentido. Los dispositivos móviles se utilizan generalmente en entornos en los que es necesario acceder a los recursos corporativos utilizando métodos de comunicación intrínsecamente inseguros (como WiFi, datos móviles o conexiones a internet domésticas), comprometiendo la seguridad de los datos corporativos. Es fundamental asegurarse de que la solución para la administración de dispositivos móviles elegida incorpora métodos de cifrado seguros para proteger los datos corporativos (como una conexión VPN que está encriptada durante toda la ruta entre el dispositivo móvil y los sistemas corporativos).
Las organizaciones deberían plantearse cuáles son los aspectos de la movilidad que es necesario gestionar ya que el entorno involucra muchas piezas diferentes, tales como los dispositivos móviles, las redes, la administración de aplicaciones y contenidos, etc. Reducir toda esta complejidad administrando sólo lo que en realidad necesita gestión puede ayudar a asegurar el éxito, pero administrar menos de lo necesario podría abocar al fracaso.