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Nieto Gil: un Conspirador

Junio 4 Se establecieron juicios con jurado para homicidio, robo y hurto de grandes cantidades.

4.4 Guerras y Constituciones

4.4.1 Nieto Gil: un Conspirador

El golpe de estado fue protagonizado por el general Melo, con el respaldo de la guarnición militar y de muchos de los artesanos de Bogotá. El discurso empleado por el general Melo para justificar su accionar, fue un fiel reflejo de los argumentos expuestos por el general Obando para rechazar la Constitución de 1853. Según Frank Safford, la toma de la capital por parte del general Melo, provocó la reacción inmediata de los líderes de los partidos liberal y conservador, encabezados por el vicepresidente José Obaldía y el designado general Tomás Herrera, por parte de los liberales , y entre los conservadores, por parte de los generales Tomás Cipriano de Mosquera y Pedro Alcántara Herrán. Con el

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Marco Palacios y Frank Safford, Colombia: país fragmentado, sociedad dividida, su historia, 405. 263

objetivo de contrarrestar el golpe propiciado por los ―dictatoriales‖ como fueron llamados los melistas, los conservadores y liberales configuraron una alianza denominada la causa

―constitucionalista‖. La recuperación del poder por parte de los constitucionalistas les tomó ocho meses, debido, entre cosas al revés militar sufrido por el general Herrán en Zipaquirá y al gran apoyo con que contaban los dictatoriales en otras regiones como la Costa Caribe y el Cauca, y algunas simpatías en Antioquía y en el Socorro264.

El apoyo popular suscitado al golpe de estado en distintas provincias puede ser asociado, en parte, con las lealtades regionales a los jefes políticos liberales, como lo fue el caso del general Obando en el Cauca o el de Nieto Gil en Cartagena. Sin embargo, una de las razones fundamentales fue la desconfianza con que algunos liberales (no necesariamente simpatizantes de Melo), percibían a los conservadores, ya que, creían que estos estaban utilizando la alianza en contra del general Melo como la oportunidad de perseguir a los liberales y restaurar la hegemonía conservadora en la República. Y en efecto, esto fue lo que sucedió, tras la derrota de Melo en Bogotá en diciembre de 1854. Pues el nivel de violencia y represión empleado por los conservadores en la retoma de las zonas rebeldes dejó como resultado en algunos casos de sus días, en otros, el destierro a Panamá o la persecución política, pues por dondequiera que fuera el general Mosquera, todos los liberales eran sospechosos de colaborar con el general Melo.

Por supuesto, en esta ocasión Nieto Gil no fue libre de sospechas y por órdenes expresas del general Mosquera, éste fue acusado de conspirador y como consecuencia de la misma es suspendido de su cargo como gobernador de la provincia de Cartagena. A razón, de dos incidentes, a saber: El primero, ocurrido el 5 de mayo de 1854 en la plaza de Cartagena, cuando un grupo de militares de la guardia nacional dirigidos por el capitán Pío Ricaurte, se rebelaron contra la autoridad de su jefe superior, el coronel Camilo Mendoza, y saliendo al frente del palacio de la gobernación a defender abiertamente la revolución de Melo y los artesanos (base política de Nieto Gil desde 1836 en la ciudad). Ante dichos, sucesos no le quedó más remedio a Nieto Gil que maniobrar la situación y calmar la revuelta, mediante la firma de un acta de pronunciamiento a favor de la revolución militar- artesanal del general Melo y posterior sometimiento de las tropas bajo su mando Nieto Gil

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por parte del capitán Ricaurte265. De acuerdo con Fals Borda, lo que en realidad buscó Nieto Gil con esta acción ―era dar tiempo a la reflexión de los que habían tomado parte del suceso, o lo que era lo mismo, halagar el monstruo para domesticarlo‖266. No obstante, lo que en verdaderamente le causó problemas a Nieto Gil fue su proclama dirigida al pueblo, ante quienes manifestó que: ―Empiezo por manifestar que simpatizo con los acontecimientos que han tenido lugar en la capital de la república, en cuanto los creo necesarios para de algún modo salir del estado de anarquía en que nos encontramos, dando otra forma a la administración de la república‖267, pues estas palabras lo llevarían directamente a los estrados de la Corte Suprema de Justicia; El segundo incidente, fue directamente entre Nieto Gil y el general Mosquera, cuando éste último de manera inesperada le llegó de visita el 19 de mayo desde Barranquilla. Pues venía a tomar el control y llevarse las tropas de la guardia nacional que se encontraban bajo el mando de Nieto Gil desde el día del pronunciamiento de los militares y artesanos en plaza de la ciudad, semanas atrás. Sin embargo, éste se negó a cederle el control de las mismas por seis días, dándole a entender primero que él no tenía la autoridad legal sobre su gobernación, y segundo que esas eran sus tropas. Ante dicha situación, el general Mosquera no se dio por vencido y se las arregló para instigar a los miembros de las tropas para que se embarcasen desde el muelle de la Aduana, rumbo a Sabanilla a fin de salvarse del castigo que les esperaba luego de que el orden institucional fuera restablecido. Ante dichas presiones, la mayoría de los militares decidió embarcasen junto con el general Mosquera, pero preciso cuando Nieto Gil hizo presencia, parte de la tropa que se iba a embarcar se negó a hacerlo y se pusieron en favor de su comandante (Nieto Gil). En ese momento, se evidencio el poder militar con que contaba cada de los principales caudillos de la nación (Nieto Gil y el general Mosquera), contrarios desde la primera guerra civil en la Nueva Granada en el periodo republicano (Guerra de los Supremos), que dejó como consecuencia directa la experiencia del destierro para Nieto Gil. Según Fals Borda, la situación se tornó tan

comprometedora que para evitar un conflicto sangriento Nieto Gil, exclamó: ―conste ante

265

Eduardo Lemaitre, El General Juan José Nieto y su época, 25. 266

Orlando Fals Borda, El Presidente Nieto,123A. 267

todos que he cumplido con mi deber dentro de la ley y la Constitución. Los sediciosos son Mosquera y Mendoza. ¡Aquí termina la autoridad del gobernador de Cartagena‖268.

A pesar de que el general Mosquera logró cumplir con su cometido, llevándose las tropas en los buques de vapor, que pronto controlarían el río Magdalena, y se sumaran al asedió constitucionalista al general Melo, quien se encontraba aislado en Bogotá. Nieto Gil, no tarda en escribir un informe al gobierno de Ibagué (ya que allí se encontraba transitoriamente ejerciéndose el poder ejecutivo), tratando de explicar su conducta con respecto a los incidentes ocurridos el 5 y el 19 de mayo en la capital su provincia. Sin embargo, dicho escrito no le sirvió para nada y es así, cuando el día 12 de junio de 1854 el presidente encargado del poder ejecutivo, el general Tomás Herrera, procedió a

―suspender‖ por Decreto a Nieto Gil y a emplazarle para que compareciera a juicio ante la Corte Suprema de Justicia para que respondiese por sus actos269. Nieto Gil, fue notificado en Cartagena de dicha decisión el 25 de junio y el mismo día, consiente de su situación entregó inmediatamente el gobierno en manos del cuarto designado, el señor Manuel Marcelino Nuñez270 y procedió a asilarse en el consulado británico, antes de partir en el mes de abril a la capital de la República para presentarse ante la Corte Suprema, presidida por el ex presidente José Ignacio de Márquez, contra había combatido en la Guerra de los Supremos271.

Durante ese proceso, Nieto Gil fue acusado de ―prevaricato‖ conforme a la parte

final del inciso 3, artículo 479 de la 1ª parte 4ª, tratado 2º de la Recopilación Granadina272 por el procurador interino de la República, el señor Lino de Pombo, y luego continuada por el procurador en propiedad el señor Florentino González. Nieto Gil fue absuelto en primera instancia con relación al tema del ―prevaricato‖ según sentencia del 6 de junio de 1855,

pero no se libró de la acusación del cargo de ―obstrucción‖ (por haber dificultado la salida de las tropas con el general Mosquera), debiendo pagar los costos del juicio y una multa273.

268

Orlando Fals Borda, El Presidente Nieto,126A. 269

Manuel Ezequiel Corrales, Efemérides y Anales, 129. 270

Manuel Ezequiel Corrales, Efemérides y Anales, 130. 271

Orlando Fals Borda, El Presidente Nieto,131A. 272

Juan José Nieto Gil, Juan J. Nieto, Gobernador suspenso de la Provincia de Cartagena, ante los hombres independientes y honrados de todos los partidos (Bogotá: junio de 1855), 2.

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A pesar de que éste intentó apelar la decisión tomada en su contra, al intentar evidenciar que el incidente ocurrido entre él y el general Mosquera, en la plaza de la Aduana, donde

―la autoridad civil‖ cayó (nuevamente) ante las bayonetas‖ está no tuvo éxito y la sentencia inicial fue confirmada274.

Poco después de ratificada su sentencia, Nieto Gil no dudó en publicar un extenso escrito titulado Juan J. Nieto, Gobernador suspenso de la Provincia de Cartagena, ante los hombres independientes y honrados de todos los partidos, más conocido como autodefensa. A través de este escrito Nieto Gil pretendió justificar su conducta en aquel

episodio de la historia del país. Pues siguiendo las palabras de Lamartine expresó: ―la opinión pública restituye a los patriotas en popularidad, lo que el desinterés les arrebata en funciones‖275. El documento lo estructuró en más de 40 numerales a través de los cuales intentó dar cuenta de sus acciones, además de señalar las inexactitudes en las que incurrieron sus acusadores. Describió al general Mosquera como cínico, vanidoso, loco y despilfarrador de los fondos públicos; a los conservadores de Cartagena los tildó de

hombres excepciones, que no sirven sino para carceleros conductores de presos y perseguidores de jente inerme‖276; Negó rotundamente que se hubiese confabulado con los rebeldes el 5 de mayo con el fin de realizar dicho pronunciamiento y señaló que su papel en dicho episodio fue como defensor de la Constitución y leyes de la República; Defendió incuestionablemente el papel desempeñado por el general Melo, a quien ―hoy se llama hasta jefe bandoleros por imbéciles, que solo se empapan de la actualidad‖ y además tuvo el ―animo bastante para encabezar una revolución, sometiéndose a sus consecuencias‖277. Adicionalmente, anexó todos los documentos que soportaron su defensa jurídica ante la Corte Suprema de Justicia.

En resumen, podemos decir que el documento justificativo de Nieto Gil es ante todo un ejercicio reflexivo de las actividades y decisiones políticas que tomó en el marco de una diferencia partidista con relación a la forma de organización administrativa y política más

274

Eduardo Lemaitre, El General Juan José Nieto y su época, 29. 275

Juan José Nieto Gil, Juan J. Nieto, Gobernador suspenso de la Provincia de Cartagena, ante los hombres independientes y honrados de todos los partidos (Bogotá: junio de 1855), 44.

276

Juan José Nieto Gil, Juan J. Nieto, Gobernador suspenso de la Provincia de Cartagena , 32. 277

Juan José Nieto Gil, Juan J. Nieto, Gobernador suspenso de la Provincia de Cartagena , 43. Esta cita y la anterior.

más acorde con un republicanismo de carácter democrático y cuya soberanía recayese en el pueblo. Sin lugar a dudas, el documento demuestra la capacidad de análisis que poseía Nieto Gil para identificar el papel que desempeñaba la provincia de Cartagena en el contexto nacional.