La música generada por el movimiento latinoamericano de la Nueva Canción se constituyó en un modo de representación de los intereses y necesidades de cierta población frente a sistemas impuestos como la opresión del dominio militar y los gobiernos dictatoriales también para fortalecer desde lo cultural regímenes inclinados al socialismo; se pronunció sobre la situación de los campesinos e indígenas y los problemas de la tenencia de la tierra; tampoco se olvidó de la problemática urbana, de los sindicatos y luchas obreras; en otros casos partió desde la teología de la liberación como una manifestación de resistencia basada en la equidad, la justicia y la solidaridad, siempre añadiendo elementos particulares según la localidad donde fue desarrollada.
El Ecuador no estuvo al margen de esta producción musical que tuvo como epicentros a Argentina, Cuba y Chile. En este punto la pregunta que plantearé es ¿cómo se construyó la Nueva Canción en el Ecuador? Para esto se debe mencionar que el material académico sobre géneros musicales como la Nueva Canción en el Ecuador es escaso, sin embargo, hemos
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encontrado investigaciones, ensayos y ejercicios realizados desde la memoria que se han constituido en piezas claves para la reconstrucción de la historia de este movimiento, la producción generada hasta este momento marca un camino al que se le debe dar continuidad y se lo debe complementar, tendiendo puentes y estableciendo diálogos pertinentes entre la musicología, la historiografía y la memoria oral.
Entre el material en mención, se encuentra el ensayo “Los cantautores y la nueva canción”160, realizado por Juan Ruales, autor de algunas letras de canciones de la agrupación Noviembre 15. Desde este trabajo testimonial, definió lo que debería ser el compromiso del cantautor de la Nueva Canción y su responsabilidad con la revolución y los movimientos de izquierda.
El movimiento de la nueva canción que nació básicamente en Chile en la década de los sesenta, para muchos de los sectores se convirtió en una simple moda musical, en un cliché, en un snobismo […] No saben que su misión era la de agitar a las masas para que adquieran o fortalezcan su conciencia para el proceso revolucionario en marcha.
Esos cantautores no solo se rebelaron contra el aparato del Estado, sino en contra de que la música sea utilizada como fondo de las conversaciones.161
En este ensayo, se identificantres etapas por las que, según el autor, cruza la Nueva Canción, que son: la denuncia, protesta y compromiso.
En la primera etapa, los artistas interesados en construir un lenguaje y una identidad alternativos, deben abandonar la subjetividad para ubicarse necesariamente en el escenario real de la cultura y la vida económica, social y política de su pueblo (…)
En una segunda etapa, el cantautor observa la realidad con una perspectiva aún distante, la denuncia desde su moralidad pero vislumbra que en ese juego hay víctimas y victimarios. (…) Sin embargo su protesta es exterior, no se involucra en el problema; lo constata, discrepa con él y protesta pero no se compromete a cambiarlo.
En la tercera etapa que es la del arte comprometido, el cantautor denuncia, protesta y se involucra en el proceso de cambio. Se percata de que la pobreza, la explotación, la exclusión no son asuntos morales sino estructurales; que la sola denuncia y la sola protesta no son suficientes para el cambio aunque hagan parte de él. Sabe que el cantautor debe ser “rueda y tornillo” del proceso de transformación de la sociedad y que su ética debe llevar a su producción artística al centro del escenario de los acontecimientos, pues él es resultado de ellos.162
Las etapas de la Nueva Canción manifestadas por Ruales, están escritas desde la experiencia
de su militancia y compromiso. El autor de la canción “Rosita Paredes”, nos habla a través de
160 Juan Ruales. Los cantautores y la nueva canción, UNAPE, Quito, 2007. 161 Ibíd. pp. 8-9.
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estas tres etapas de lo que fue la Nueva Canción en el caso de Chile, más adelante observaremos si el proceso del país del sur fue similar al del país del Ecuador.
Uno de los estudios claves que trabajan el tema de la Nueva Canción en América Latina es la obra “Nueva Canción: crónica de las luchas del movimiento social ecuatoriano”163 que constituye un aporte que logra visibilizar a los actores de este movimiento artístico en el Ecuador mediante un enfoque comunicacional y musicológico. La tesis central del trabajo de
Peralta define a la “nueva canción como la crónica de la lucha política de los sectores populares (entendidos como tales a obreros, campesinos, estudiantes, indígenas, pobladores barriales) y de la izquierda marxista, en los años setenta y ochenta. Se asume a la nueva canción como la portadora de un mensaje; de una propuesta, una vivencia; un arma de lucha y movilización; un vehículo de comunicación de ideas y reflexiones sobre una realidad; un punto de vista sobre el momento histórico, pero ¿realmente el trabajo de este movimiento se constituyó como una crónica de lo que sucedió en la coyuntura de la época en la que se desarrolló este género musical en el Ecuador?
El trabajo de Peralta no dialoga de manera profunda con la historiografía nacional, y se visibilizan pocas referencias con respecto a los acontecimientos locales en las dictaduras y el período con el que se inaugura la democracia a finales de la década de los setenta. También sería importante realizar un balance de los lugares desde donde se ha producido este género musical porque se habla de una crónica política de los sectores populares, pero en este ejercicio se debe aprender a diferenciar desde donde se canta, con quien se canta y para quien se canta. Encontramos que los grupos más representativos de este movimiento, incluidos en la investigación de Hernán Patricio Peralta, nacen en las universidades y colegios, por ejemplo: Noviembre 15, Jatari, Pueblo Nuevo, Ilumán, Grupo Canción Protesta Milton Reyes, Taller de Música, Illiniza, Uyari, Huasipungo, entre otros. Lo que nos hace reflexionar que la Nueva Canción en el Ecuador surge desde espacios intelectuales, en este caso, los estudiantes podían tener acceso a dichos espacios generando desde ahí sus discursos. Peralta señala “la Nueva
Canción nace como una manifestación artística de la clase media latinoamericana: sus
163 Hernán Patricio Peralta Idrovo. Nueva Canción: la crónica de las luchas del movimiento social ecuatoriano,
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principales cultores y su semillero son los jóvenes, especialmente estudiantes
universitarios”164. A continuación se realizará un breve trazado del escenario donde se produjo este género musical en el Ecuador.