Previamente hemos señalado que una de las cuestiones planteadas por la lectura de
Navegaciones tiene que ver con el modo en que Ford concebía los estudios sobre comunicación.
En este sentido, y retomando algunas de las cuestiones abordadas en Medios de
comunicación y cultura popular, en el artículo “Cultura populares y (medios de) comu- nicación” Ford propone la siguiente hipótesis: “En una etapa marcada por la acel- eración de la revolución industrial, por un intenso desarrollo urbano, y por el peso, en la organización social, del pasaje de la razón iluminista a la razón positivista (…) los medios, que no sufren la sistematización de la educación, parecieran hacerse cargo de esas zonas desplazadas por la razón modernizadora” (Ford, ibídem:149)
Una aproximación a esas zonas, que incluyen saberes, percepciones y formas de construcción de sentido desplazadas por la razón moderna y la cultura del capital- ismo, permitiría, entre otras cosas, establecer nuevas relaciones en las lecturas so- bre los medios y la cultura popular. En este sentido, podemos afirmar que su mirada sobre los medios se distancia de ciertas posturas que tienden a ver en los mismos un efecto alienante a nivel de quienes los consumen. Por el contrario, Ford sostiene que, a través del análisis de los medios, podríamos acceder a esas zonas que escaparon a determinada institucionalización impuesta por la razón moderna, como las culturas del azar, del misterio, del juego, la fiesta, la simulación y el entretenimiento o la incer- tidumbre, y que fueron reprimidas justamente por ser consideradas irracionales. De ese modo, en el capítulo “Conexiones” propone la construcción de nuevos paradig- mas de conocimiento a partir del conjunto índices/cuerpo/abducción, mientras que en el capítulo “Culturas populares y (medios de) comunicación” plantea nuevas co- ordenadas para pensar el campo de estudios sobre medios, comunicación y cultura
a partir de la recuperación de ciertas formas de conocer no tradicionales.
Es por ello que se puede apreciar que esta búsqueda también se encontraba pre-
sente en los textos publicados en Medios de comunicación y cultura popular en los
que, junto a Rivera y Romano, practicaba un abordaje de ciertos medios masivos pro- pios de la primera mitad del siglo XX, desde una perspectiva que tendía a revalorizar
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sus contenidos como así también los efectos de sentido que producían en quienes
los consumían. A modo de ejemplo, podemos mencionar el artículo “Historia del humor gráfico argentino” (Ford, Rivera, Romano, op. cit:86), en el que el autor repasa el surgimiento y desarrollo de este género en Argentina, a la vez que explica el modo en que fue testimonio de distintos momentos políticos y de los modos de vida, prác- ticas y costumbres de determinados sectores sociales.
Teniendo en cuenta estos aspectos de los distintos momentos de la producción de
Ford, podemos afirmar que, aquello que en Medios de comunicación y cultura popu-
lar aparecía como un intento de recuperación de ciertas expresiones de la cultura
popular argentina, se presenta en este segundo período como una crítica a la expan- sión de la razón moderna y su influencia en la construcción de determinada forma de entender la cultura en América Latina. Lo cual puede reconocerse en un enun- ciado como este: “Lo importante es que estamos en una etapa de crisis también las formas en que se construye el sentido, en que se argumenta, en que se narra, en que se percibe. Y que también está presente en las viejas discusiones en las que América Latina se enfrentó a las culturas provenientes de la racionalidad instrumen- tal. Nuestras barbaries tuvieron mucho de defensa de la cultura del hombre frente a una racionalidad instrumental que fue realmente bárbara” (Ford, 1994:203)
Junto con ello, un artículo como “Los medios. Tráficos y accidentes trasdisciplinari- os” hace referencia a la transdisciplinariedad que caracterizaría al campo de estudios de la comunicación. Así, en dicho texto se piensa el estudio de los medios como un entramado de distintas disciplinas (sociología, estudios culturales, etnografía, urbanismo, entre otras) que, lejos de quitarle especificidad, permite analizarlos no solo desde su inmanencia sino también desde problemáticas que exceden dicha especificidad, como las de “las identidades, las memorias, los desarraigos, las nue- vas culturas urbanas, las relaciones y los conflictos interétnicos, la brecha cada vez más profunda entre la riqueza y la pobreza” (Ford, ibídem:128). De este modo, Ford adopta una postura teórica que intenta enfocar su mirada tanto sobre el territorio de los medios como sobre lo que está por fuera de ellos. Esta postura le exige ampliar su análisis al campo de lo “no massmediático”, y por ello critica los planteos que tienden a reducir los procesos comunicacionales a lo estrictamente mediático. Al respecto, sostiene que “Es difícil hablar de los medios, de sus géneros, de sus formas de construcción de sentido, de su producción o recepción, de la creciente segmentación de la demanda y de la oferta, o de los procesos de globalización sim- bólica, de sus ‘efectos y usos’, aislándolos de su complejo entramado con las trans- formaciones socioculturales y económicas”. (Ford, ibídem:127). De forma notoria, este modo de entender a los medios lo obliga a ubicarse en un territorio complejo,
como lo es el de los estudios sobre comunicación y cultura que, entre los años 80 y
90, adquirió en Latinoamérica particular relevancia (Rivera, 1997).
Como ya hemos dicho, si tuviéramos que definir un “hilo conductor” que guíe la
lectura de Navegaciones, éste estaría definido por el concepto de crisis. Los ensayos
que componen el libro responden, desde diferentes enfoques y abordando distintos fenómenos, a la necesidad de trazar nuevas coordenadas mediante las cuales pensar las problemática sociales, políticas y culturales de fines del siglo XX como manifesta- ciones de un mundo en crisis.
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Por tal razón, en este libro se conjugan viejas y nuevas problemáticas que recorren el conjunto de su producción. En este sentido, por un lado se observa, tal como lo propone Alabarces, que en este último período se manifiesta una suerte de “tác- tica de re-colocación en el campo”, que lo lleva a buscar legitimidad mediante la incorporación de citas y referencias a distintas líneas teóricas. Sin embargo, y en simultáneo con este viraje, también se percibe que hay ciertas inquietudes propias de sus primeros textos que siguen presentes en esta etapa, como la relación entre medios y cultura popular, la configuración de identidades culturales y políticas o las desigualdades de los distintos sectores sociales en relación con el capital material y simbólico.
Aníbal Ford murió en 2009. Antes de ese momento publicó otros libros que exponían
diversos aspectos de sus intereses teóricos, epistemológicos y políticos, como La
marca de la bestia: identificación, desigualdades e infoentretenimiento en la socie- dad contemporánea, de 1999, y Resto del mundo. Nuevas mediaciones en las agen- das criticas internacionales, de 2005.
Podría afirmarse que las razones, los intereses y los valores que orientaron su obra a lo largo de toda su vida se mantuvieron constantes, a través de lo que constituye un auténtico ejemplo de coherencia intelectual, sostenida sin ninguna clase de especu- laciones acerca de los réditos o beneficios que le pudiera brindar. Por eso, un pasaje de Navegaciones puede resultar emblemático para sintetizar una postura ética y política que mantuvo a lo largo del desarrollo de su producción: “…frente a la veloci- dad de Virilo, me quedo con la focalización de Italo Calvino. Con la posibilidad o el derecho de mantener, en este complejo mundo, un punto de vista, una mismidad, la visión desde un grupo social, desde un lugar, desde una forma de concebir la cultura del hombre. Aunque el lugar que elija, pierda” (Ford, op. cit:43)
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Aires, Puntosur.
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Prácticas
discursivas
académicas y
tecnologías de
la comunicación
El desafío de la vida universitaria supone, entre otras destrezas, la construcción de textos escritos capaces de dar cuenta de procesos de comprensión crítica de lecturas complejas y elaboraciones que evidencien un más allá del pensa- miento común. Este trabajo pretende responder preguntas por las estrategias de puesta en discurso que los ingresantes a la Universidad construyen en diver-
sas situaciones de comunicación escrita de la vida académica y en relación con el registro de lenguaje característico de las TICs. El texto da cuenta del análisis de tres corpus discursivos formados por textos escritos por los ingresantes en tres momentos del umbral de ingreso a la uni- versidad –el inicio, el final y el “durante”– con características propias cada uno de ellos, que permiten realizar algunas consideraciones respecto de los modos actuales de construcción de subjetividades en el marco de los procesos de me-
diatización que tienen lugar en nuestro tiempo y en relación con los siguientes ejes: nativos digitales, lectura, escritura, academia, recursos digitales, blogs.
Escuela de Comunicación Social, UNR y Centro de Investigaciones en Mediatizaciones, UNR.