Más allá de la nueva relación que los políticos establecen con los medios de comunicación y a través de ellos, con la ciudadanía, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación abren nuevas posibilidades de producción. Nos referim os a la posibilidad de que cualquier persona, con el mínimo conocimiento y el acceso a los dispositivos necesarios, puede producir contenidos en diferentes form atos y así dar a conocer experiencias, opiniones, fotografías y videos. A su vez, Internet ofrece espacios gratuitos en los cuales se "suben" los contenidos mencionados: blogs, páginas gratuitas, redes sociales, salas de chat, etcétera.
En este apartado vamos a trabajar los conceptos de acceso y participación en función de la posibilidad de producción. Las especificidades respecto de las redes sociales y la telefonía celular las abordaremos en el siguiente apartado.
¿Qué significa tener acceso? ¿Qué implica la producción de contenidos? Como en todos los casos, vamos a Ir abordando en pequeñas partes los interrogantes que acabamos de plantear. Por un lado, acceder supone un doble movimiento: "tener" acceso es uno de ellos pero "conocer" o "saber" es el que lo complementa. No alcanza con tener una computadora con acceso a Internet sino que hay que entender el uso, manejar las funciones básicas, interactuar con el dispositivo. Esto implica que no cualquiera con acceso a una com putadora pueda utilizarla acabada ni correctamente. Plantear la necesidad de sumar el acceso más el conocimiento tiene como objetivo desplazar un mito vigente: tener una computadora ¡guala a las personas en su acceso a las redes y al conocimiento. De acuerdo a este mito, todos los que tienen una computadora poseen la misma cantidad y calidad de conocimientos. Es probable que el deseo que expresa esta idea sea la igualación en cantidad y en calidad de los conocimientos de niños y adultos frente a las nuevas tecnologías de la Información y comunicación.
Aclarada una parte de las implicancias del acceso, seguimos adelante. Pensemos, entonces, que quien se sienta frente a su computadora (en la escuela, en su casa, en casa de un familiar o amigo) accede, sabe y conoce cómo utilizarla. Entonces decide abrir un blog, un espacio de manejo muy sencillo, sin com plicaciones en donde puede mostrar y com partir fotos, textos, videos, proponer encuestas o preguntas a los lectores. Podemos pensar, a su vez, que quien se sienta no es una persona sola sino un grupo de amigos que deciden crear un espacio de producción e intercambio de sus intereses.
La posibilidad de acceder incluye, en un segundo momento, la de participar. La participación puede darse en diferentes sitios que permiten la inclusión de opiniones sobre aquello que se ha escrito o mostrado, el intercambio entre lectores de un mismo espacio o entre quien escribe o muestra y aquellos que lo reciben. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación habilitan nuevos tipos de intercambio a través de sus interfases. Estas ¡nterfases son los espacios intermedios entre quien se sienta ante una computadora y quien, desde otra, recibe lo que se le ha enviado. Con esto queremos mostrar que los Intercambios han adquirido nuevas posibilidades: podemos hablar por teléfono, escribir por chat, mandar mensajes de texto, enviar un correo electrónico, escribir en un blog, comentar en una página, compartir algo en las redes sociales... Encontramos, a simple vista, muchísimas nuevas maneras de entrar en contacto con otras personas que pueden estar cerca o lejos de nuestro lugar de enunciación. Las distancias físicas parecen acortarse. Del mismo modo que trabajam os con la globalización, pareciera que las nuevas tecnologías construyen un sentido de cercanía entre dos puntos lejanos. La inm ediatez del contacto, la claridad del sonido en una conversación, la fluidez de los intercambios si todo funciona ágilmente, son algunas de las variables que intervienen en la sensación de cercanía.
De modo complementario, podemos establecer contactos no entre una persona y otra sino entre grupos de intereses compartidos: hobbies, deportes, coleccionistas, seguidores de algún actor/actriz, película o serie, encuentran en el ciberespacio terrenos fructíferos en los que intercambiar opiniones y puntos de vista con aquellos con quienes comparten, al menos, un gusto o preferencia. Interesante intercambio que une a dos personas con un Interés común pero alejadas por kilóm etros. Al mismo tiem po, cabe m encionar una continuidad: la facilidad e inmediatez del contacto a través de Internet o del correo electrónico son novedosas; el intercambio entre dos o más personas con un interés común se podía realizar (y se puede seguir haciendo) a través del correo "tradicional".
Muchos hemos tenido amigos por correspondencia y, si el destino era lejano, comprábamos papeles de "avión" que son muy livianos, para poder escribir más páginas a igual costo. La emoción de poner las estampillas y tirar el sobre en el buzón de correo más cercano para esperar, semanas después, una respuesta que nos llegaba en otro sobre con otros papeles de avión, está tendiendo a desaparecer. No es mejor ni peor la sensación de recibir un correo electrónico a una carta en la dimensión afectiva. En el terreno de la velocidad, el correo electrónico es una gran herramienta de trabajo, de estudio y de intercambio, cuya rapidez y facilidad de emisión contribuye a hacer
más fluidas las relaciones cotidianas. Las nuevas tecnologías ofrecen distintas posibilidades para acceder a la información y a la comunicación
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Las nuevas tecnologías de la comunicación permiten producir informaciones o mostrar imágenes y videos y, a la vez, participar en espacios de intercambio