Capítulo II: Marco conceptual de la modernización de la gestión educativa
1- Un nuevo escenario
La crisis del Estado Keynesiano genera un cambio radical del los modelos de gestión imperantes, ya que se pasa de un modelo de gestión de la certidumbre a un modelo de gestión de la incertidumbre, fruto de la crisis fiscal que experimenta el Estado durante la década de los ´80, lo que implica un proceso de desindustrialización, asociado a la crisis económica y con la aparición de un nuevo modelo de producción, lo que amplía el incremento de las demandas sumado a una reducción de los recursos del Estado. En la esfera política se produce una ruptura de los principios señalados en el Estado de bienestar, ya que se produce una fragmentación y diversificación social, lo que lleva a que la gestión pública se implemente en un contexto lleno de obstáculos y en donde han aparecido nuevos movimientos sociales como el pacifismo, ecologismo, feminismo, etc. Esto significa que el nuevo panorama de desarrollo de la gestión pública se mueve en marcos basados en la diferencia y el pluralismo.
Las nuevas circunstancias permiten identificar nuevos principios que se relacionan con el nuevo contexto de desarrollo de la gestión pública, los cuales son el pluralismo, la diversidad, el cambio y la dirección estratégica. (Gomai y Brugué, 1994). Las características generales de cada principio son:
1- El pluralismo se refiere a la complejización del escenario político, donde aparecen nuevos actores y donde la gestión pública los debe reconocer.
2- La diversidad significa que existen múltiples demandas y necesidades de la ciudadanía, las cuales deben ser identificadas.
3- El cambio es una dinámica dentro de un contexto de incertidumbre, esto se debe al dinamismo que experimentan las necesidades de los grupos humanos
Desde la década de los noventa Chile comienza a experimentar un proceso de modernización de la gestión pública, tomando como ejemplos los modelos desarrollados por culturas anglosajonas como la Neozelandesa, inglesa y australiana. Sin embargo las reformas realizadas en éste sector se realizan en marcos acotados de los servicios públicos. El nuevo enfoque explora las relaciones entre la gestión y el público, concluyendo que la renovación de la gestión pública sólo se efectuará por la vía de adopción de técnicas provenientes del Management privado.
A partir de esto surgen opiniones que plantean que el Management pretende privatizar la administración pública, aunque el objetivo significa todo lo contrario, ya que más bien significa la adopción de modelos organizativos que provienen del sector privado para ser implantados en el sector público sin perder la esencia del segundo: la creación del bien público y la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos.
Las contribuciones anglosajonas a la gestión pública pretenden generar modelos susceptibles de ser comprendidos a través de símbolos y una nomenclatura lingüística que surgen a partir de la globalización y que pueden ser adaptados a las realidades particulares que posee cada país, donde “cada administración pública individual debe quedar uniformada bajo un patrón universal, formado por cinco rasgos prominentes: el mimetismo organizativo de la empresa privada, la incorporación del mercado como proceso de confección de los asuntos públicos, el fomento a la competitividad mercantil, el
reemplazo del ciudadano por el consumidor, y la reivindicación de la dicotomía política- administrativa, sublimada con la antonimia policy-management…Por lo tanto el fenómeno administrativo público debe asumir la forma de empresa”25. Para Guerrero la propuesta central del nuevo modelo de gestión pública radica en poder implementar “…los propósitos de una buena administración gerencial, esto, luego de desechar un modelo de
mala administración burocrática, eliminando la desconexión entre principios y resultados, observable bajo el modelo burocrático”26.
Los argumentos antes planteados deben ser analizados tomando en cuenta las especificidades que integran el sector público y los objetivos que éste persigue dentro de la sociedad. Tales premisas serán aterrizadas en el ámbito de la gestión educativa, donde la modernización de los paradigmas de gestión pública pueden tener una gran influencia para mejorar un área que ha sido fuertemente criticada y cuyos avances se han centrado especialmente en la gestión pedagógica y cambios curriculares, dejando de lado otras dimensiones que forman parte del quehacer educativo y que se relacionan con la sustentabilidad de la unidades educativas.
Como se ha señalado, los nuevos modelos en Gestión Pública han entregado relevantes aportes para la modernización de la Gestión Educativa en el ámbito público municipal, lo que ha significado una verdadera transformación de paradigmas clásicos de administración educacional a la adopción de una nueva nomenclatura que proviene del sector privado y que ha sido adaptada en forma pertinente a las necesidades del sistema educativo en sus distintas dimensiones27.
El cambio paradigmático plantea la necesidad que las organizaciones se gestionen en un ambiente de incertidumbre, donde la influencia y el cambio juegan un rol fundamental. La influencia pretende “…articular la relación entre los actores que
25
Guerrero, Omar. “Nuevos modelos de gestión pública”. Dirección General de Servicios de Cómputo Académico. Universidad Autónoma de México. Sin fecha. Pág.5
26
Ibídem.
27 Para el caso en estudio conviene dejar en claro que se analizará una realidad educativa relacionada con la educación municipal de la comuna de Maipú, por lo que resulta inconveniente establecer generalizaciones; ya que el sistema educativo chileno es descentralizado en sus gestión y existen diversas realidades como municipalidades conforman la realidad de Chile
participan en la producción de bienes y servicios públicos”28, mientras que el cambio “…quiere diseñar una organización preparada para responder a la inestabilidad del entorno y permitir una más rápida adaptación a las demandas cambiantes de los ciudadanos”29. Por lo tanto la organización pública debe diferenciarse del sector privado, ya que la influencia debe estar centrada en base al principio de la cooperación y el cambio se debe orientar al servicio público y la satisfacción de las demandas ciudadanas30.