BÉLGICA: En el anterior ciclo del PDM no se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Bélgica. En el cuadro de indicadores actualizado, que incluye cifras de hasta 2019, los indicadores de la deuda del sector privado y de la deuda pública rebasan los umbrales indicativos.
Se prevé que el crecimiento del PIB real disminuya sustancialmente como consecuencia de la crisis de la COVID-19, pasando de 1,7 % en 2019 a -8,4 % en 2020. Se prevé un crecimiento real del 4,1 % en 2021, lo que situaría el nivel del PIB nominal un 1,4 % por debajo del nivel de 2019.
Una serie de fenómenos relevantes puede resumirse como sigue:
La vulnerabilidad exterior siguió siendo moderada. La balanza por cuenta corriente registró un superávit marginal en
2019, mientras que la PIIN es
notablemente positiva, lo que limita los problemas de sostenibilidad exterior. Los costes laborales unitarios han aumentado a un ritmo moderado.
La deuda del sector privado se mantuvo muy por encima del umbral en 2019 y se espera que siga aumentando en 2020 hasta aproximadamente el 200 % del PIB. La deuda de las sociedades no financieras belgas es elevada, pero refleja en gran
medida préstamos intragrupo
transfronterizos, lo que reduce los riesgos. El endeudamiento de los hogares, que
refleja principalmente la deuda hipotecaria, siguió aumentando en 2019 como consecuencia de un flujo de crédito neto positivo. Tras haber caído en el primer semestre debido a las medidas de confinamiento, se espera que la inversión en vivienda repunte en el segundo semestre de 2020. Los precios de la vivienda aumentaron en 2019, apreciándose indicios de una posible sobrevaloración.
Los balances de los bancos se han reforzado en los últimos años, y los coeficientes de capital y liquidez siguen siendo adecuados. Se prevé que el ya elevado nivel de deuda pública aumente sustancialmente con la crisis de la COVID-19 y crezca en 20 puntos porcentuales, alcanzando casi el 118 % del PIB en 2020.
Las favorables condiciones macroeconómicas han impulsado la creación de empleo, mientras que la tasa de desempleo siguió disminuyendo en 2019, tras alcanzar su máximo en 2015. Se espera que esta tendencia a la baja se invierta en 2020 y, en particular, se prevé que el desempleo aumente drásticamente en 2021. La tasa de inactividad sigue siendo elevada.
Bélgica entró en la crisis de la COVID-19 sin que se detectaran desequilibrios macroeconómicos, aunque están acumulándose posibles vulnerabilidades relacionadas con el endeudamiento. Con la crisis de la COVID-19, han aumentado la deuda pública y la del sector privado, lo que justifica un seguimiento. En conjunto, la Comisión no considera necesario proceder por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.
Gráfico A1: Deuda por sectores de la economía
Fuente: Eurostat. 0 50 100 150 200 250 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20p % d e l P IB Bélgica Sociedades no financieras Hogares Administraciones públicas
BULGARIA: En febrero de 2020, la Comisión llegó a la conclusión de que Bulgaria ya no experimentaba desequilibrios macroeconómicos. En el cuadro de indicadores actualizado que incluye cifras de hasta 2019, el indicador de crecimiento del coste laboral unitario nominal rebasa su umbral indicativo.
Se prevé que el crecimiento del PIB real disminuya sustancialmente como consecuencia de la crisis de la COVID-19, pasando de 3,7 % en 2019 a -5,1 % en 2020. Se prevé un crecimiento real del 2,6 % en 2021, lo que situaría el nivel del PIB nominal un 1,4 % por encima del nivel de 2019.
Una serie de fenómenos relevantes puede resumirse como sigue:
El superávit por cuenta corriente aumentó en 2019, pero se espera que disminuya ligeramente en 2020 con la drástica caída de los ingresos del turismo. La PIIN negativa, consistente en gran parte en IED, siguió mejorando, situándose por debajo del umbral indicativo en 2019, y se prevé que siga mejorando en el futuro. Es probable que la moderación salarial en el contexto de la crisis de la COVID-19 reduzca las presiones sobre la competitividad de los costes en el futuro, aunque el mantenimiento preventivo de personal se tradujo en un aumento transitorio del crecimiento de los costes laborales unitarios en 2020.
El sector empresarial siguió reduciendo su apalancamiento en 2019, como consecuencia
del sólido crecimiento del PIB nominal. La deuda de las empresas está por debajo del nivel prudencial, pero más allá del valor de referencia basado en las variables económicas fundamentales. El crecimiento del crédito se intensificó en 2019, pero se espera que disminuya en 2020 mientras aumenta la ratio de la deuda con la contracción del PIB. La subida de los precios reales de la vivienda se moderó ligeramente en 2019, en un contexto de aceleración del crédito hipotecario, pero es probable que se produzca una nueva desaceleración en 2020 a la luz de la crisis de la COVID-19.
Se prevé que la deuda pública se mantenga muy por debajo del 30 % del PIB en 2020, a pesar del impacto presupuestario de la crisis de la COVID-19. El sector financiero es rentable y está bien capitalizado. La estabilidad del sistema financiero se ha visto respaldada por la mejora de la gobernanza y la supervisión. En julio de 2020, Bulgaria se adhirió al MTC II y pasó a formar parte de la unión bancaria. La ratio de préstamos dudosos ha seguido una tendencia decreciente y alcanzó el 6,5 % en 2019. El reto que se plantea es evitar aumentos significativos de los préstamos dudosos una vez que se hayan eliminado gradualmente las medidas de apoyo público en respuesta a la crisis de la COVID-19.
La evolución positiva del mercado de trabajo continuó en 2019, descendiendo el desempleo al 4,2 %. La tendencia a la baja está invirtiéndose con la crisis de la COVID-19, pero las pérdidas de empleo no se han traducido íntegramente en un fuerte aumento del desempleo a medida que aumentaba la inactividad.
Bulgaria entró en la crisis de la COVID-19 sin que se detectaran desequilibrios macroeconómicos,
Gráfico A2: Deuda del sector privado y préstamos dudosos
Fuente: Eurostat y BCE.
0 5 10 15 20 25 0 20 40 60 80 100 120 140 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20p % d e l P IB Bulgaria Hogares Sociedades no financieras Préstamos dudosos (escala dcha.)
% d e l t o ta l d e p ré st am o s
que estaban reduciéndose. Con la crisis de la COVID-19, se prevé que aumente la ratio deuda empresarial / PIB, y cabe la posibilidad de que aumenten los préstamos dudosos. En conjunto, la Comisión no considera necesario proceder por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.
CHEQUIA: En el anterior ciclo del PDM, no se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Chequia. En el cuadro de indicadores actualizado que incluye cifras de hasta 2019, los indicadores del crecimiento de los costes laborales unitarios y del precio de la vivienda rebasan su umbral indicativo. Se prevé que el crecimiento del PIB real disminuya sustancialmente como consecuencia de la crisis de la COVID-19, pasando de 2,3 % en 2019 a -6,9 % en 2020. Se prevé un crecimiento real del 3,1 % en 2021, lo que situaría el nivel del PIB nominal un 0,8 % por encima del nivel de 2019.
Una serie de fenómenos relevantes puede resumirse como sigue:
La posición exterior es relativamente sólida, y presentó un déficit por cuenta corriente limitado en 2019. La concentración de las exportaciones y la integración en las cadenas de valor mundiales siguen siendo elevadas. La posición de inversión internacional neta (PIIN) siguió mejorando, pero sigue siendo negativa, situándose en torno al - 20 % del PIB en 2019. La PIIN, excluidos los instrumentos sin riesgo de impago, también ha mejorado y muestra una posición neta de activos claramente positiva.
El crecimiento de los costes laborales unitarios se moderó en 2019, pero siguió siendo elevado. Es probable que se produzca en el futuro cierta moderación de los salarios debido a la crisis de la
COVID-19, aunque se prevé que el
mantenimiento preventivo de personal se
traduzca en un aumento temporal del crecimiento de los costes laborales unitarios en 2020.
Los precios de la vivienda y la dinámica hipotecaria siguen requiriendo supervisión. Durante 2019 se aceleró el crecimiento de los precios reales de la vivienda, detectándose indicios crecientes de sobrevaloración. Sin embargo, es probable que el crecimiento de los precios de la vivienda se desacelere en el período 2020-2021. El crédito neto a los hogares se mantuvo positivo y el crecimiento hipotecario se mantuvo estable en 2019. El crédito ha crecido en general moderadamente en los últimos años, con cierta desaceleración en 2019, mientras que el endeudamiento del sector privado sigue siendo bajo.
La ratio de deuda pública siguió disminuyendo en 2019, pero se prevé que aumente hasta el 40 % del PIB en 2020 como consecuencia de la crisis de la COVID-19 y se mantenga en torno a ese nivel en 2021. El sector bancario, en gran medida de propiedad extranjera, está bien capitalizado y los niveles de fondos propios se encuentran entre los más elevados de la UE.
El mercado de trabajo siguió mejorando en 2019 gracias a unas mejores condiciones macroeconómicas, mientras que la tasa de desempleo disminuyó hasta el 2 %. Como consecuencia de la crisis de la COVID-19, se prevé que la tasa de desempleo aumente ligeramente en 2020 y 2021, aunque se mantendrá en niveles muy bajos en comparación con la media de la UE.
Chequia entró en la crisis de la COVID-19 sin que se detectaran desequilibrios macroeconómicos, aunque la competitividad y las presiones del mercado de la vivienda entrañaban algunos riesgos de carácter limitado. Con la crisis de la COVID-19, las presiones sobre los costes se han reducido. En conjunto, la Comisión no considera necesario proceder por el momento a un análisis más exhaustivo en
Gráfico A3: PIB, CLU y precios de la vivienda
Fuente: Eurostat. -8 -6 -4 -2 0 2 4 6 8 10 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 Ta sa va ri ac ió n in te ra nu al (% ) Chequia Crecimiento CLU Crecimiento PIB real
DINAMARCA: En el anterior ciclo del PDM, no se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Dinamarca. En el cuadro de indicadores actualizado, que incluye cifras de hasta 2019, los indicadores del superávit por cuenta corriente y de la deuda del sector privado rebasan el umbral indicativo.
Se prevé que el crecimiento del PIB real disminuya sustancialmente como consecuencia de la crisis de la COVID-19, pasando de 2,8 % en 2019 a -3,9 % en 2020. Se prevé un crecimiento real del 3,5 % en 2021, lo que situaría el nivel del PIB nominal un 1,5 % por encima del nivel de 2019.
Una serie de fenómenos pertinentes para el PDM puede resumirse como sigue:
El saldo de la balanza por cuenta corriente ha seguido mostrando un amplio superávit, alcanzando el 8,9 % del PIB en 2019, y se prevé que se reduzca a alrededor del 7 % en 2020. Los sucesivos superávits han llevado a una posición de inversión internacional neta muy positiva (PIIN), generando ingresos primarios netos positivos, lo que, a su vez, refuerza el superávit por cuenta corriente.
La deuda del sector privado se mantuvo prácticamente estable en 2019, mientras que el crecimiento del crédito aumentó. A pesar de una continua tendencia de desapalancamiento pasivo desde 2009, la deuda de los hogares sigue siendo la más elevada de la UE, situándose en torno al 110 % del PIB en 2019, claramente por encima de los umbrales prudenciales y basados en las
variables económicas fundamentales, y se prevé que aumente en 2020. Sin embargo, los riesgos relacionados con el apalancamiento de los hogares se ven compensados en parte por importantes tenencias de activos. El crédito neto a los hogares se mantuvo positivo en 2019. La acumulación de deuda sigue estando respaldada por unos bajos costes de financiación y un régimen fiscal favorable. Los precios reales de la vivienda siguieron aumentando a un ritmo moderado, con indicios de cierta sobrevaloración. A pesar de la reciente tendencia al alza, el endeudamiento de las empresas sigue siendo globalmente moderado.
La tasa de desempleo siguió mejorando en 2019, hasta alcanzar el 5 %, y se prevé que aumente solo moderadamente debido a los regímenes de apoyo público. Solo persiste la escasez de mano de obra en unos pocos sectores, lo que modera las presiones al alza sobre los salarios.
Los riesgos asociados al sector bancario y a la deuda pública siguen siendo moderados. En general, los bancos están en buena situación para sostener el crédito a la economía. Debido a la crisis y a los importantes paquetes de emergencia y recuperación establecidos por el Gobierno, se prevé que la deuda pública aumente unos 10 puntos porcentuales en 2020, alcanzando el 45 % del PIB, manteniéndose claramente por debajo del 60 % del PIB.
Dinamarca entró en la crisis de la COVID-19 sin que se detectaran desequilibrios macroeconómicos, aunque el alto endeudamiento de los hogares y la vivienda entrañaban algunos riesgos de carácter limitado. Con la crisis de la COVID-19, se prevé que aumente la ratio de deuda de los hogares. En conjunto, la Comisión no considera necesario proceder por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.
Gráfico A4: Deuda por sectores de la economía
Fuente: Eurostat. 0 50 100 150 200 250 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20p % d e l P IB Dinamarca Sociedades no financieras Hogares Administraciones públicas
ALEMANIA: En febrero de 2020, la Comisión llegó a la conclusión de que Alemania estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos, relacionados en particular con sus elevados superávits por cuenta corriente, que reflejan la atonía de la inversión en relación con el ahorro, tanto en el sector privado como en el público. En el cuadro de indicadores actualizado, que incluye cifras de hasta 2019, el indicador de superávit de la balanza por cuenta corriente rebasa su umbral indicativo. Las REP pertinentes del PDM publicadas en 2019 y 2020 están en general asociadas a la inversión, el apoyo a las rentas del trabajo, el entorno empresarial y las pensiones. Más allá de las políticas justificadas para hacer frente a la pandemia, las medidas adoptadas en 2020 para corregir los desequilibrios están relacionadas con la mejora de la inversión pública, el apoyo a la inversión privada y el compromiso de evitar el aumento de los impuestos sobre el trabajo.
Se prevé que el crecimiento del PIB real disminuya sustancialmente como consecuencia de la crisis de la COVID-19, pasando de 0,6 % en 2019 a -5,6 % en 2020. Asimismo, se prevé un crecimiento real del 3,5 % en 2021, lo que situaría el nivel del PIB nominal un 1,7 % por encima del nivel de 2019.
Una serie de fenómenos relevantes puede resumirse como sigue:
El superávit por cuenta corriente, que fue del 7,1 % del PIB en 2019, ha ido reduciéndose gradualmente en los últimos años. En 2020, la brusca caída de la capacidad de financiación de las Administraciones públicas contribuye a una reducción significativa del superávit, aunque el sector privado aumentó su capacidad neta de financiación. En 2020, el superávit de la balanza comercial también disminuye a medida que las exportaciones se contraen más que las importaciones. Con la recuperación, se espera que el superávit por cuenta corriente vuelva a aumentar ligeramente.
En los últimos años, se ha incrementado la inversión privada y pública, aunque
se ha mantenido ligeramente por debajo de la media de la zona del euro. Si bien se ha producido una aceleración sustancial de la tendencia al alza de la inversión pública en 2020, la inversión privada se ha visto considerablemente afectada en el contexto de la crisis de la COVID-19.
La deuda pública se situó por debajo del umbral indicativo del 60 % del PIB en 2019, pero se prevé que se sitúe en torno al 71 % del PIB en 2020. El sistema bancario alemán sigue estando adecuadamente capitalizado, con un nivel muy bajo de préstamos dudosos. No obstante, la rentabilidad sigue siendo baja y es probable que aumenten los préstamos dudosos.
El mercado laboral presentaba un grado de ajuste históricamente elevado antes de la crisis, con un bajo nivel de desempleo y un alto nivel de empleo. En 2020, se prevé que la tasa de desempleo aumente moderadamente y que el crecimiento de los salarios se desacelere. Los regímenes de reducción del tiempo de trabajo han contribuido a limitar el aumento del desempleo y han proporcionado una ayuda parcial para los ingresos.
Gráfico A5: Capacidad/necesidad neta de financiación por sector
Fuente: AM ECO. -8 -6 -4 -2 0 2 4 6 8 10 12 14 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20p 21p % d e l P IB Alemania Hogares e ISFLSH Administraciones públicas Sociedades Total economía
Alemania entró en la crisis de la COVID-19 con un gran exceso de ahorro nacional, respaldado principalmente por el ahorro neto de los hogares y de las Administraciones públicas. Con la crisis de la COVID-19, el superávit por cuenta corriente se ha reducido significativamente y la inversión pública se ha acelerado, mientras que la inversión privada se ha visto afectada. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en febrero, considera oportuno examinar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.
ESTONIA: En el anterior ciclo del PDM, no se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Estonia. En el cuadro de indicadores actualizado, que incluye cifras de hasta 2019, el tipo de cambio efectivo real y los indicadores de crecimiento del coste laboral unitario nominal rebasan su umbral indicativo. Se prevé que el crecimiento del PIB real disminuya sustancialmente como consecuencia de la crisis de la COVID-19, pasando de 5 % en 2019 a -4,6 % en 2020. Asimismo, se prevé un crecimiento real del 3,4 % en 2021, lo que situaría el nivel del PIB nominal un 0,7 % por encima del nivel de 2019.
Una serie de fenómenos relevantes puede resumirse como sigue:
La vulnerabilidad exterior sigue siendo moderada, ya que la PIIN, aunque negativa, ha mejorado gradualmente y se prevé que siga mejorando en 2020 hasta situarse por encima del -20 % del PIB. El superávit por cuenta corriente alcanzó el 2 % del PIB en 2019, y se prevé que se acerque al 3 % en 2020.
El crecimiento del coste laboral unitario nominal se mantuvo por encima del 5 % en 2019, impulsado por factores relacionados con una oferta de mano de obra escasa. Se prevé que la moderación salarial debida a la crisis de la COVID-19 reduzca el crecimiento de los costes laborales unitarios en 2020 y 2021. El tipo de cambio efectivo real basado en el IPCA siguió apreciándose en 2019, aunque a un ritmo más lento.
El endeudamiento de las empresas y de los hogares sigue siendo relativamente bajo. La ratio deuda del sector privado / PIB disminuyó en 2019 hasta el 98 % del PIB. Es probable que aumente algo en 2020 debido a la disminución del PIB, pero se mantendrá relativamente baja.
En el sector bancario, la ratio de préstamos dudosos permaneció baja en 2019, pero podría aumentar en el futuro como consecuencia de la crisis de la COVID-19. Se prevé que la deuda pública aumente a la luz de la crisis de la COVID-19 y que siga creciendo en 2021, aunque se mantendrá en el nivel más bajo de la UE, en torno al 20 % del PIB.
El funcionamiento del mercado laboral ha sido muy bueno, pero se verá afectado por la crisis de la COVID-19, con un aumento de la tasa de desempleo, pasando del 4,4 % en 2019 al 7,5 % en 2020.
Estonia entró en la crisis de la COVID-19 sin que se detectaran desequilibrios macroeconómicos, aunque la dinámica de los indicadores de la competitividad de los costes entrañaba algunos riesgos de carácter limitado. Con la crisis de la COVID-19, la posición exterior se ha mantenido estable y ha conllevado una moderación del crecimiento salarial. En conjunto, la Comisión no considera necesario proceder por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.
Gráfico A6: Desglose de los costes laborales unitarios
Fuente: servicios de la Comisión.
-10 -5 0 5 10 15 20 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19p20p21p Ta sa v a ri ac ió n in te ra nu al (% )
Inflación (increment o deflactor del PIB) Remuneración real por trabajador