A continuación, se muestra la Tabla 16, que contiene el promedio de días de estadía hospitalaria de pacientes con antibiótico empírico para ITU adecuado v/s inadecuado y el valor p (test t Student) [108].
Tabla 16: Promedio de días de estadía hospitalaria de pacientes con tratamiento empírico adecuado v/s inadecuado
Tratamiento empírico N° de pacientes* Promedio ± DS (días) Valor p
Adecuado 167 7.86 ± 7.65
Inadecuado 96 11.43 ± 7.76
0,0003881 *Un paciente no recibió tratamiento empírico.
108
Los pacientes con antibiótico empírico adecuado promediaron 7,86 ± 7,65 días de estadía hospitalaria, mientras que los pacientes con antibiótico inadecuado promediaron 11,43± 7,76 días. Por lo tanto, los pacientes con antibiótico inadecuado estuvieron en promedio 3-4 días extras en el hospital. Cabe mencionar que hubo un paciente que no recibió tratamiento empírico y se desconoce la razón.
Mediante el test estadístico t Student [108], se definió que el valor p<0,05 es estadísticamente significativo, con un intervalo de confianza de 95%, a partir de esto, se concluyó que la comparación entre el tiempo de estadía de un paciente con tratamiento antibiótico empírico adecuado v/s uno inadecuado fue estadísticamente significativo, como se observa en la Tabla 16.
La selección de antibióticos empíricos inadecuados pueden causar eventos/riesgos inoportunos en el paciente y aumentar los días de estadía en el hospital. Por el contrario, una selección empírica adecuada podría soslayar este riesgo y disminuir el tiempo de estadía hospitalaria. El impacto negativo del tratamiento antibiótico inadecuado no solo se ve reflejado en la alta morbimortalidad, también se ha apreciado en muchos estudios adultos que su efecto extiende la duración de la hospitalización, aumenta el costo de las terapias, incrementa el ingreso a UCI y produce una mayor selección de microorganismos resistentes [49–51,64–66].
Además, la administración de un antibiótico inadecuado lleva a la recurrencia y/o reinfección de la ITU por el mismo microorganismo con una separación de tiempo inferior a seis semanas. Esto también implica que el paciente reingrese al hospital o bien prolongue su estadía hospitalaria.
109
En este estudio se evidencia que los pacientes con antibiótico inadecuado tuvieron un mayor tiempo promedio de estadía hospitalaria, en comparación con los pacientes que se le prescribió un tratamiento empírico adecuado. A continuación en la Tabla 17 se presenta el costo día-cama en pesos chilenos en la unidad de cuidados especiales, cama de observación, en la unidad de cuidados intermedios y en la UCI del HCUC [120].
Tabla 17: Costo día-cama en las diferentes unidades del HCUC
Los pacientes del estudio con tratamiento antibiótico inadecuado estuvieron en promedio 3-4 días más, por lo que suponiendo 3 días extras de estadía hospitalaria e ingreso a cama básica gastarían aproximadamente $669.630 pesos extras, inclusive más si están en UCI o cuidados intermedios, como se observa en la Tabla 17. Si ha esto le sumamos el gasto extra promedio ($164.863 pesos) por selección inadecuada de antibiótico empírico estimado en el Objetivo 3, el gasto extra promedio es de $834.493 pesos por paciente.
Costo día-cama
Unidad Costo ($) Costo x 3 días
extras ($) Cama cuidados especiales
(cama básica) 223.210 669.630
Cama observación 205.097 615.291
Cama Intermedio adulto 664.384 1.993.152
110
Finalmente, los costos extras que implica una inadecuada calidad de prescripción del tratamiento empírico antibiótico son muy elevados, he aquí la necesidad de dar una terapia antibiótica segura y eficaz desde el comienzo para evitar complicaciones y terapias ineficaces y así, disminuir los días de estadía hospitalaria del paciente y costos de antibióticos.
111 Conclusiones
Se reclutó mayor cantidad de pacientes de sexo femenino y adultos mayores. De 264 pacientes reclutados, 210 (80%) padecen comorbilidades, entre estas, diabetes mellitus (20%), neoplasias (13%) e IRC (9%). Además, los pacientes presentaron diversos factores de riesgo para bacterias resistentes, entre éstos, hospitalizaciones previas (49%), medicamentos previos (46%), uso de antibióticos en los últimos 90 días (41%), ITU a repetición (22%) y cultivos previos positivos para bacterias resistentes (20%).
La bacteria mayormente aislada y principal agente etiológico de ITU en los pacientes fue E. coli (n=225), 176 (78%) en urocultivo y 49 (22%) en hemocultivo y, en segundo lugar, Klebsiella spp (n=45), 43 (96%) en urocultivo y 2 (4%) en hemocultivo. En cuanto al perfil de susceptibilidad antibiótica de las bacterias, el grupo de las Enterobacterias, en su mayoría fueron resistentes a cefalosporinas de tercera generación. La bacteria E. coli BLEE fue en su mayoría resistente a cefalosporinas de tercera generación, a cefepime y una menor cantidad a Tazonam®, carbapenémicos y amikacina.
Desde el punto de vista del análisis cualitativo y cuantitativo, de 267 antibióticos empíricos prescritos en pacientes adultos hospitalizados por ITU adquirida en la comunidad en el HCUC, 154 (57.7%) fueron adecuados y 113 (42.3%) inadecuados.
Se aprueba la hipótesis del estudio. La selección empírica del antibiótico en pacientes adultos hospitalizados con ITU fue inadecuada en el 36.7% de los casos en el HCUC-Christus (análisis cualitativo). Una inadecuada selección
112
del antibiótico empírico aumenta los días de estadía hospitalaria del paciente (3-4 días en el estudio) y genera costos extras innecesarios asociados a estadías hospitalarias prolongadas y al tratamiento antibiótico.
Para la adecuada selección del tratamiento antibiótico empírico se deben considerar las variables hospitalizaciones previas en el último año y uso de catéter urinario en los últimos 90 días que fueron relevantes en el estudio. Finalmente, por todo lo anterior y a modo de sugerencia es necesario crear protocolos de selección de antibióticos empíricos para mejorar la calidad de prescripción en pacientes con ITU adquirida en la comunidad y así, reducir la morbimortalidad, resistencia antibiótica, los tiempos de estadía hospitalaria y costos en salud.
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