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OBJETIVOS ADICIONALES

In document Urbanismo y Salud Pública (página 65-69)

Cambio a un modelo estratégico

OBJETIVOS ADICIONALES

Promover una mejor aplicación de la legislación medioambiental de la UE

Asegurar que las políticas se beneficien de la ciencia

Asegurar las inversiones necesarias en apoyo a la política de medio ambiente y cambio climático

Mejorar la forma y requisitos de que las preocupaciones ambientales se reflejan en las demás políticas

Mejorar la sostenibilidad de las ciudades de la UE

Mejorar la eficacia de la UE para hacer frente a los desafíos regionales y mundiales relacionados con el medio ambiente y el cambio climático

El “Sexto Programa de Acción Comunitario en materia de Medio Ambiente 2001-2010” instaba a que se elaborara una estrategia temática para el medio ambiente urbano con el fin de

“Contribuir a una mejor calidad de vida mediante un enfoque integrado centrado en las zonas urbanas» y de hacer posible «un alto nivel de calidad de vida y bienestar social para los ciudadanos proporcionando un medio ambiente en el que los niveles de contaminación no tengan efectos perjudiciales sobre la salud humana y el medio ambiente y fomentando un desarrollo urbano sostenible”.

Obsérvese como, aunque en el programa marco no se habla para nada del rendimiento económico de las ciudades éste aparece ya en el segundo párrafo de esta Estrategia Temática.

Lo cierto es que cuando se produjo el documento, la mayor parte de los planificadores y urbanistas europeos esperaban algo más de esta Estrategia que lo que luego resultó. Básicamente se centra en la difusión de buenas prácticas y en la coordinación para esta difusión. El resto son generalidades. Incluso se permite decir refiriéndose a los trabajos de investigación

“Gran parte de la investigación comunitaria sobre temas urbanos ya se ha realizado y su difusión se mejorará gracias a las acciones recogidas en los puntos 5.3 “Apoyo al intercambio de Buenas Prácticas en toda la Unión”, y el 5.4 “Portal de Internet de la Comisión abierto a las autoridades locales”.

Esta falta de comprensión de lo que realmente significa el medio ambiente urbano viene de lejos y tiene que ver con la reducción de los temas ambientales a la contaminación y la preservación de la biodiversidad. Probablemente influya también la dificultad de plantear políticas comunes para una diversidad tan grande como la que constituye a día de hoy la UE. Ya se explicó cuál fue el momento en el que se abandonó cualquier intento de hacerlo y ahora, incluso en este documento, los redactores sienten la necesidad de reafirmarlo:

“El papel de las administraciones locales es decisivo a la hora de mejorar el medio ambiente urbano. La diversidad del entorno urbano en cuanto a historia, geografía, clima o condiciones administrativas y jurídicas requiere soluciones hechas a medida y desarrolladas a nivel local. La aplicación del principio de subsidiariedad, según el cual la actuación debe realizarse en el nivel más eficaz, también supone que ésta se inscriba en el plano local”.

Aunque se afirma textualmente que el “entorno urbano” requiere “soluciones hechas a medida y desarrolladas a nivel local”, luego resulta que lo más importante es que unos conozcan lo que hacen los otros para posibilitar que las experiencias se repliquen. Las incongruencias son muchas más pero no nos vamos a detener en ellas. Sobre todo por que no es una comunicación sobre urbanismo. Es decir, se pueden entender las dificultades de hacer una propuesta relativa a temas urbanos, pero no desde un ámbito sectorial como es el ambiental.

Sucede exactamente igual con otro ámbito sectorial como es la salud pública. Las propuestas que se hacen a los urbanistas desde el sector ambiental relativas a la salud pública deberían tener una importancia manifiesta. Lo único que se dice, y aún así relacionado con la contaminación o el transporte, es lo siguiente:

“Los planes sostenibles de transporte urbano contribuirán a reducir la contaminación atmosférica y acústica y, al impulsar el uso de la bicicleta y los desplazamientos a pie, a mejorar la salud y combatir la obesidad. Los métodos sostenibles de construcción incrementarán la comodidad, la seguridad y la accesibilidad reduciendo las repercusiones negativas de la contaminación interior y exterior en la salud, en especial la debida a las partículas procedentes de los sistemas de calefacción”.

Probablemente lo más importante de este documento es que posibilita el uso de los Fondos Estructurales para apoyar inversiones con las que mejorar la calidad del entorno urbano. (Véase el apartado correspondiente a los proyectos URBAN).

L

Los documentos de Leipzig de 2007

Los ministros responsables de Urbanismo y Ordenación Territorial de los EE.MM. en la reunión informal sobre desarrollo urbano y cohesión territorial que tuvo lugar en Leipzig en mayo de 2007 aprobaron dos documentos relevantes para entender la situación actual. La “Agenda Territorial de la UE Hacia una Europa más competitiva y sostenible de regiones diversas” (también conocida como “Agenda Territorial”) Se deriva directamente de la Perspectiva Europea de Ordenación Territorial (PEOT) aprobada en el año 1999, ampliándose en seis los campos normativos. Son estos:

1. Reforzar el desarrollo policéntrico y la innovación a través de redes de regiones urbanas y de ciudades.

2. Crear nuevas formas de asociación y de gobernanza territorial entre áreas rurales y urbanas;

3. Promover agrupaciones (clusters) regionales para la competencia y la innovación. 4. Fortalecer y extender las redes transeuropeas.

5. Promover la gestión transeuropea de riesgos, incluidas las repercusiones del cambio climático.

6. Fortalecer las estructuras ecológicas y los recursos culturales como valor añadido para el desarrollo.

A pesar de que ya en la PEOT se percibían claramente síntomas de la importancia progresiva que iban adquiriendo los temas de competitividad, ahora puede observarse como claramente la Agenda se focaliza en estas cuestiones. De forma que la importancia que antes tenían los equilibrios territoriales y la cohesión dejan paso a estrategias dirigidas al desarrollo potencial y a las oportunidades, no sólo en las zonas deprimidas, sino el cualquier ámbito de la UE.

La Agenda Territorial aborda la temática de forma muy general, casi sin concretar nada ya que abarca todo tipo de regiones. Sin embargo, si que se desarrolla el concepto de “cohesión territorial” como alternativo al de “cohesión social y económica” que se establece

en el Tratado. Dice que la finalidad de la cohesión territorial es orientar las políticas regionales y nacionales de desarrollo territorial para aprovechar mejor el potencial regional y el capital territorial, lo cual equivale a respetar la diversidad territorial y cultural de Europa y beneficiarse de la misma. También situar en mejor posición las regiones en Europa, tanto dándoles mayor resonancia como mediante una cooperación transeuropea, facilitando su conectividad y su integración territorial.

Por último también se refiere a la necesidad de promover la coherencia de las políticas de la UE que tienen repercusiones territoriales, horizontal y verticalmente, de manera que favorezcan el desarrollo sostenible a escala nacional y regional. Establecidas estas finalidades se explicitan una serie de elementos en los que deberían centrarse. Por ejemplo: Se habla de “la suburbanización, como forma de distribución ineficiente de las actividades socioeconómicas (vivienda y transporte), pero también la correspondiente orientación núcleo-periferia de las actividades económicas y de la población”. O del “carácter periférico de las regiones y otras características geográficas específicas, por ejemplo, el carácter insular, las regiones ultraperiféricas, las regiones escasamente pobladas, etc., y su repercusión negativa en lo referente a los servicios públicos y privados”. También el hecho de que sería necesario considerar “las diferencias norte-sur, sobre todo con respecto a la dotación y el uso de las TIC”.

De cualquier forma, aunque se reconoce que la dimensión territorial es muy importante también se concluye que “en el proceso de elaboración de políticas de la UE esa dimensión no se tiene explícitamente en cuenta”.

C

Carta de Leipzig sobre ciudades europeas sostenibles 2007

Esta Carta es la actualización de documentos ambientales muy importantes ya estudiados anteriormente y los que veremos al referirnos a políticas concretas en el próximo epígrafe. En primer lugar del Libro Verde sobre el medio ambiente urbano de 1990, verdadero generador en tantas ideas. También de los proyectos URBAN realizados mediante los Fondos Estructurales. Y por último, de la Estrategia temática para el medio ambiente urbano de 2006 que permitía el uso de estos Fondos “para apoyar inversiones con las que mejorar la calidad del entorno urbano”.

Probablemente el interés de la Carta de Leipzig resida en el compromiso que adquieren los ministros de promover un debate sobre la integración de la dimensión urbana en la política. Las recomendaciones sobre los campos en los que centrar este debate tienen menor interés por su generalidad: crear y garantizar unos espacios públicos de calidad; modernizar las redes de infraestructuras y mejorar la eficiencia energética; fomentar políticas activas de innovación y educación; apoyar a los barrios necesitados.

La Carta se centra en las ciudades. Pero al descender a las cuestiones concretas empiezan los problemas. Y los planteamientos contrapuestos sobre todo en lo que se refiere al entendimiento del significado del principio de subsidiariedad. Se llega a decir en la “nota ad hoc” que:

“Hay opiniones muy divergentes sobre si la UE debe intervenir e «interferir» en esta área de actuación y de qué manera. Se discute si las «ciudades» y sus problemas tienen

una dimensión europea. Sin embargo, también se reconoce que las políticas territoriales son particularmente visibles en las zonas urbanas”.

In document Urbanismo y Salud Pública (página 65-69)