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2.   NEGOCIOS FAMILIARES Y DIVERSIFICACIÓN DE INVERSIONES 50

2.2   Una observación pertinente Aprendizaje del poder político del empresariado antioqueño

Gustavo Rojas Pinilla

Motivo del acaloramiento bipartidista y las frecuentes manifestaciones de violencia que experimentaba el país desde el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, en 1948, en un esfuerzo silencioso y mancomunado de los partidos tradicionales y el empresariado nacional, en 1953 se dio un golpe militar al gobierno de Laureano Gómez Castro (1950- 1953) y se posesionó en la presidencia de la República el Teniente General Gustavo Rojas Pinilla. Con vivas manifestaciones de aceptación se recibió en todo el país al nuevo mandatario, quien a los pocos meses de gobierno ya daba muestra de efectiva disminución de los brotes de violencia que, en buena medida, lo habían lanzado al primer cargo ejecutivo del país.

No obstante sus primeros éxitos en materia social, con el paso del tiempo se fue afianzando un modelo de gobierno dictatorial que, por algunas desafortunadas medidas, comenzó a incomodar a algunos de sus seguidores. Además de una marcada propensión populista, según Angélica Rettberg el gobierno de Rojas fue bastante perjudicial en materia económica. La situación llegó a presentarse de tal magnitud que de un crecimiento económico de casi 7% en 1954, rebajó al 4% en los dos años siguientes y al 2,2% en 1957. Asimismo, la política del gasto compensatorio llevó al país a un déficit fiscal sin precedentes y la inflación se disparó a más de 23% en 1957, mientras en 1954 estaba aproximadamente en 4%, lo que conllevó a un aumento del costo de vida.148 De igual manera, algunas reformas fiscales y tributarias frenaron el desarrollo industrial y ocasionaron algunos perjuicios para la agricultura, algunos de los cuales se explican por la liberalización de las importaciones que estimuló el consumo de productos extranjeros. También, “entre 1951 y 1956, el peso colombiano se devaluó […] respecto al dólar estadounidense [y] al contraer una cuantiosa deuda externa respaldada por los ingresos       

148 Angélica Rettberg, Cacaos y tigres de papel. El gobierno de Samper y los empresarios colombianos, Bogotá, Universidad de los Andes, 2003, pp. 21-22.

esperados de café, el gobierno se comprometió en un extenso y costoso programa de gastos, especialmente en materia de infraestructura.”149

Pero el punto culminante se alcanzó cuando Rojas Pinilla tomó la decisión de violar el acuerdo que hiciera tres años atrás con las élites políticas y económicas, manifestando abiertamente su deseo de ser reelegido para el período siguiente (1958-1962) y anunciando la creación de un nuevo movimiento político, al que denominó la Tercera Fuerza. A raíz de esto, en julio de 1956 los dirigentes de los partidos tradicionales firmaron una declaración de inconformidad con aquel gobierno y su interés por “restablecer la dignidad de la vida política colombiana”. Este documento se conoció como el “Pacto de Benidorm”, por el lugar en el que fue firmado en España.150

A la declaratoria de los partidos políticos se fue uniendo la inconformidad del empresariado, el cual, en cabeza de algunos particulares, gestó varios frentes de resistencia civil en oposición al gobierno militar. Uno de esos movimientos tuvo en Alberto Lleras Camargo su máximo inspirador, y fue integrado por su amigo Gonzalo Restrepo Jaramillo y otras figuras públicas de origen antioqueño. Aunque a comienzos de 1956 ya se oía hablar de “Frente Civil”, cuando la Asamblea Nacional Constituyente se manifestó a favor de la permanencia de Rojas en el poder, Gonzalo Restrepo Jaramillo, quien había sido crítico de las actuaciones de aquella, sin mucha figuración pública pero con el empeño y discreción que la situación requería, decidió participar decididamente en el proceso que esperaban condujera al derrocamiento de la dictadura.151 Por ello, como no pocas veces lo había hecho, Gonzalo Restrepo Jaramillo convocó a su finca de recreo “El Remanso” a una reunión de distinguidos caballeros, en la que se dio origen al movimiento que algunos

      

149 Angélica Rettberg, Cacaos y tigres de papel. El gobierno de Samper y los empresarios colombianos, Bogotá, Universidad de los Andes, 2003, p. 24.

150 Angélica Rettberg, Cacaos y tigres de papel. El gobierno de Samper y los empresarios colombianos, Bogotá, Uniandes, 2003, p. 23.

151 Víctor Álvarez Morales, Gonzalo Restrepo Jaramillo. Familia, empresa y política en Antioquia. 1895-

meses más adelante alcanzaría el objetivo propuesto. De ello quedó constancia en el libro de visitas de su finca, con la siguiente inscripción:

El 2 de septiembre de 1956 se reunieron secretamente en “El Remanso”, eludiendo la policía rojista, los señores Alberto Lleras Camargo, Guillermo Mesa Londoño, Rafael Naranjo Villegas, Gonzalo Restrepo Jaramillo, José [María] Bernal, Jaime Posada Londoño, Pablo Bernal, Luis Navarro Ospina, Francisco Eladio Gómez y Bernardo Penagos, a quienes atendió de huésped la señorita María Elena Restrepo, hoy señora de Gallo, para planear el Frente Nacional y la caída de la dictadura en una de las primeras reuniones celebradas con este objeto.

Las que siguen son las firmas de algunos de los asistentes. [firmas]

“El Remanso”, septiembre 2 de 1956.152

Dado el grado de figuración de las personas que integraron este grupo, y la permanente vigilancia a que estaban sometidos por la “policía rojista”, a Juan Gonzalo Restrepo se le encomendó el no poco riesgoso encargo de ser su “paloma mensajera”, llevando y trayendo mensajes subrepticiamente al Cardenal Crisanto Luque y al doctor Alberto Lleras en Bogotá.153 Para comienzos del año siguiente la situación política parecía no ofrecer ninguna garantía de cambio, por lo que se empezó a planear una reacción masiva en contra del régimen dictatorial, reacción en la que se esperaba contar con la participación de todos los sectores de la política y la economía nacionales. Era aquella una revolución silenciosa que, originada en la privacidad de las casas de habitación y algunos clubes de Medellín, fue trascendiendo a otros escenarios similares de diferentes latitudes de la nación.

Llegado el mes de mayo de 1957, con la tensión que despertaba el ser protagonista de una gran manifestación como la planeada, Juan Gonzalo se encargó de hacer algunos preparativos para poderse desplazar a Bogotá, por última vez en esa coyuntura, antes del

      

152 Libro de visitas de “El Remanso”, f. 29v. Archivo personal familia Restrepo López.

153 Jairo Andrés Campuzano Hoyos, “Juan Gonzalo Restrepo Londoño. Semblanzas de un empresario”, en:

gran acontecimiento que solo pocos conocían con certeza. Algunos de sus empleados del almacén Olarte Vélez y Flamingo así lo recordaron:

Reunió el personal de Olarte Vélez y nos dijo: “bueno muchachitas, se les va a dar una bonificación –o algo así–, se van para sus casas, compren mercado, medicinas, todo lo que necesiten, llévenlo para la casa, se quedan calladitas y no salgan a la calle. ¡No salen a la calle!, se me encierran”. ¿Por qué doctor? “ustedes se van a dar cuenta, no vayan a decir que yo les dije, no vayan a decir nada.”

Y simultáneamente estaba el doctor Jorge Humberto Restrepo dando las mismas instrucciones en Flamingo: “si tienen dificultades para algo, me llaman. No quiero que nadie tenga dificultades económicas –no se sabía que iba a pasar– nosotros tenemos en la casa mucho surtido, tenemos de todo, si a ustedes se les agota, llámennos.”

Pensaron en sus empleados primero que todo.

Y nosotros, “¡ay Jesús!, ¡ay doctor Juan Gonzalo!”; a rezar, a pedir por ellos que no les pasara nada. Y emprendieron para Bogotá.

Nosotros teníamos las oficinas aquí al frente del Club Unión, el almacén Olarte Vélez y La Primavera, y todos esos militares se posesionaron de él. Los veíamos como unos toros, horrible, y nosotros al frente.

Y cuando volvió el doctor Juan Gonzalo ya todos con el alma en las manos, ya felices… Felices porque ya sabíamos el triunfo que habíamos tenido.154

En efecto, el 3 de mayo de 1957 se inició una serie de manifestaciones que encontraron su más fuerte aliado en el paro patronal, estimulado por el empresariado antioqueño a partir del 7 de mayo, con el cierre simultáneo del comercio y la industria. Tras el apoyo del sector financiero, político y gremial del país, el paro vio sus frutos en la madrugada del 10 de mayo, día en que Rojas Pinilla entregó su poder a la Junta Militar que gobernaría hasta el restablecimiento definitivo de la democracia. Al año siguiente se convocaría a las elecciones que darían origen al Frente Nacional (1958-1974).155

      

154 Entrevista concedida por Rosalba Osorio Marín y Héctor José Marín Gallego a Jairo Andrés Campuzano Hoyos. 12 de mayo de 2005.

155 Angélica Rettberg, Cacaos y tigres de papel. El gobierno de Samper y los empresarios colombianos, Bogotá, Universidad de los Andes, 2003, pp. 85-86.