• No se han encontrado resultados

¿Apoya usted la donación y trasplante de órganos? Mucho 221 22.6 1.3 1.63 0.444 Nada 3 21.7 1.2 Poco 26 22.7 1.4 ¿Al morir, desea usted ser donante de órganos? Si 231 22.6 1.3 0.01 0.931 zNo 19 22.5 1.4 ¿En vida, desea usted ser donante de órganos? Si 150 22.6 1.4 -3.38 1.000 zNo 98 22.6 1.3

148 ¿Aceptaría usted en caso de necesitarlo, ser receptor de un órgano donado para trasplante? Si 233 22.6 1.4 1.35 0.246 zNo 17 22.1 1.2 ¿Tiene conocimiento de la legislación vigente sobre donación y trasplantes en el Ecuador? Si 129 22.6 1.3 0.05 0.821 zNo 121 22.6 1.4 ¿Ha escuchado usted del Organismo Nacional de Trasplantes de Órganos y Tejidos Si 161 22.8 1.4 8.69 0.003 zNo 89 22.2 1.2 ¿Sabe usted si en el Ecuador existen centros o instituciones hospitalarias certificadas en las que se realiza trasplante de órganos? Si 74 22.7 1.3 0.54 0.464 zNo 176 22.5 1.4 ¿Conoce usted los tipos de órganos que se trasplantan en el Ecuador? Si 79 22.7 1.4 0.31 0.576 zNo 171 22.5 1.3

149 ¿Cometió errores en los órganos que se pueden donar? Si 18 22.6 1.3 0.00 0.971 Zno 61 22.7 1.4 ¿En su opinión se considera una persona saludable? Si 211 22.6 1.3 0.18 0.674 zNo 39 22.5 1.4 ¿Cree usted que debido a factores personales y/o genéticos, le predisponen a requerir un trasplante en el futuro? Si 68 22.6 1.5 0.03 0.873 zNo 182 22.6 1.3 ¿Desearía recibir más información sobre la donación y trasplante de órganos? Si 238 22.6 1.3 8.68 0.003 zNo 12 21.5 1.2

150 Capítulo V: Discusión

El objetivo principal de la presente investigación es obtener información sobre el nivel de conocimientos que tienen los estudiantes de Medicina sobre el proceso de donación y trasplante de órganos y la intención de ser donantes en función de percepciones personales e influencia de su contexto sociodemográfico; todo esto pensando en la necesidad de que el profesional de la salud debe ser el principal promotor de este acto de solidaridad humana. Mediante un estudio de conocimientos actitudes y prácticas se demuestra que existen debilidades en los estudiantes de Medicina y probablemente estas debilidades se reflejen en problemas de actitud hacia el trasplante.

En este estudio se detecta que un porcentaje mínimo conocía completamente la ley, sin embargo un 53% lo hace en forma superficia. Dardavessis54 reporta que cerca del 80% de los estudiantes de Medicina desconocían la legislación; Rithalia55 evidencia que países con legislación tienen mayor tasa de donación, incluso la OMS56 ha expuesto de manera explícita que debe existir un marco legal para facilitar la donación y evitar el tráfico de órganos. Tales diferencias reportadas responden a los contextos en los que se desarrollan los estudiantes y a la veracidad de las respuestas.

Otro aspecto referente a los conocimientos de los estudiantes, se relaciona con los prestadores o instituciones en donde se realizaría efectivamente un transplante y que

151 son certificados por el país; este estudio reporta un 30% de individuos que conocen sobre los prestadores calificados para donación, pero el dato más estudiado es sobre los conocimientos técnicos relacionados con el trasplante, principalmente con el órgano de donación y con la muerte encefálica, este análisis reporta que el 23% tienen errores de conocimiento sobre los órganos susceptibles de donación y aun existe mucha incertidumbre sobre la muerte encefálica. Banas57 reporta que el 37,4% de los estudiantes desconocían totalmente que la muerte encefálica es un prerrequisito para la donación y un 18% mencionaba que la muerte cerebral era reversible; Sobnach en su estudio realizado a estudiantes en Almeida58, Brasil, reporta su experiencia al demostrar que la actitud hacia los trasplantes va más allá de la evaluación del conocimiento y concluye, ayudado de varias investigaciones que el desconocimiento se relaciona con la tasa de trasplantes. Su Liga Académica es una estrategia prometedora que puede ser visible para la región.

Podremos concluir con los hallazgos de Schaeffner59, quien demuestra que los niveles

de conocimiento están asociados a la intención de donar, de ahí la necesidad de generar procesos más eficientes de sensibilización, a través de la capacitación.

Respecto al interés de donar un órgano, los estudiantes de medicina formularon tres diferencias que son importantes: donación en vida con un 60% de aprobación, postmortem que sube al 90% y, en general, donarían principalmente a sus familiares;

152 esto coincide con Dardavessis que reporta el 93.6% de aceptación, pero sin discriminar si la donación se realiza en vida o postmortem, como sí se realizó en el presente análisis. Sobnach reporta un porcentaje similar pero lo coteja con un 8% de esos estudiantes formalmente declarados donantes, de la misma manera Eubios nos formula un importante análisis, él maneja un porcentaje más bajo de estudiantes que desearían ser donantes (66% ), menos de la mitad de ellos, el 31% tenía una tarjeta de donante y el 40% ni siquiera sabía cómo obtener una tarjeta de donante; Ríos tiene un porcentaje bajo, similar a los anteriores, llegando a un 69%60. Saudi menciona que el ochenta y nueve por ciento de los estudiantes de posgrado evaluados quiere donar sus órganos, pero en su análisis va mas allá, ubica desmitificaciones importantes como que el 77% no cree que la donación es sinónimo de desfiguración del cuerpo. Otro porcentaje similar no tiene problemas con donación y renacimiento, pero también coincide en que la mayoría, aproximadamente un sesenta y nueve por ciento estaban dispuestos a donar los órganos de sus familiares. En nuestro estudio, 55% cree que la donación limita la calidad de vida, lo cual es un indicador de riesgo y temor ante la donación. El ochenta por ciento estaba dispuesto a recibir a los órganos de la familia y de cadáver; Najafizadeh61 reporta que los estudiantes de Medicina a pesar que en un porcentaje importante no están familiarizados con la donación, un 83% estaría dispuesto a donar; Galvao62 en su estudio realizado en Brasil, evidencia que la intención de convertirse en donante post mortem o donante vivo es del 89% y 90%, respectivamente, sin embargo, sólo el 62% estaban conscientes de los riesgos que

153 enfrenta un donante vivo; este hallazgo contrasta con los del mencionado estudio ya que nosotros manejamos interés de donación en vida mucho más bajas, pero Galvao explica que la mayoría desconocía los riesgos.

Respecto a la información recibida, el 93% de los estudiantes del presente estudio coincide en que ésta no es suficiente y desearía recibir más. Alrededor del 97% dijo que estaban al tanto de la donación de órganos a través de los medios de comunicación; Neto63 correlaciona el porcentaje de la población con acceso a internet y lo correlacionó significativamente con la tasa de donación de órganos, lo que sugiere un posible vínculo entre un mayor acceso a la información y aumento de las tasas de donación de órganos.

En este estudio, las mujeres tienen más apoyo a la donación, con mayor probabilidad (OR>2) de ser donantes cadavéricos y ser receptores de un órgano, lo cual se puede comparar y contrastar con el estudio realizado por Breitkopf64 en Estados Unidos.

Es claro que la actitud hacia el trasplante renal como informante clave o como donador en sí depende de varios factores, hemos visto que la mayoría coincide en el conocimiento médico sobre los aspectos técnicos sanitarios y legales así como el acceso a información de calidad. Este estudio demuestra la debilidad técnica de los estudiantes y otros factores que podrían incidir directamente en la tasa de trasplante renal del país.

154 En éste estudio se ha evidenciado la validez y aplicabilidad del Modelo de Creencias en Salud, concibiendo la influencia cognitiva sobre la conducta; considerando que los conocimientos y las creencias en torno a la percepción de beneficios, barreras, susceptibilidad y severidad pueden llegar a determinar la práctica de diferentes conductas saludables; que en éste caso se trata de la decisión de convertirse o no en potenciales donantes, con el fin de promocionar la donación en la población estudiantil de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

En la presente investigación se determinó que la mayoría de los estudiantes no tienen conceptos claros en torno al proceso de donación y trasplante de órganos; en relación a la vulnerabilidad percibida (susceptibilidad) el Modelo de Creencias en Salud, explica que las conductas de una persona están determinadas por la amenaza percibida a su salud y que un incremento en ésta produce motivación y fortalecimiento de la conducta. En cuestión de autopercepción general del estado de salud entre los estudiantes, en su mayoría se consideran saludables y creen no requerir de un trasplante en el futuro; por lo tanto no tienen un real entendimiento de la problemática actual en torno a la donación, como lo es la escasez de donantes a nivel nacional y mundial ni representa una amenaza para ellos.

En cuanto a la percepción de daño (severidad percibida) en caso de ser potenciales donadores, existe preocupación por el aspecto del cuerpo tras la extracción y deseo de

155 mantener a integralidad corporal en un pequeño porcentaje de los participantes (12%), casi en el 30% existe temor sobre la distribución de los órganos extraídos y/o tráfico de órganos, el 49,6% cree que la donación constituye una amenaza para la salud y en su mayor parte creen que el proceso limitaría su calidad de vida, observándose esto en mayor frecuencia entre los estudiantes de sexo masculino. Así, se puede entender que la conducta de convertirse en potenciales donantes se ve limitada en cuanto a una alta percepción de daño.

En torno a las barreras percibidas por parte de los alumnos se determinó que el 93% percibe que la información recibida sobre el tema es insuficiente, además consideran que existe limitación de tipo técnico y profesional especializado en esta importante temática y desconfianza en el sistema de salud; barreras en torno a aspectos ético- religiosos en un 25% de los estudiantes y en menor medida (10%) identifican como barrera el rechazo por parte del grupo familiar en caso de considerar la donación de órganos, por lo tanto los estudiantes consideran que existen numerosas barreras relacionadas con el sistema de donación y trasplante de órganos.

Con respecto a los beneficios percibidos se observó baja motivación de realizar acciones altruistas como es la donación de órganos, a pesar que la mayoría de ellos se autoidentifican como humanistas, es decir no identifican claros beneficios personales que estimulen la decisión de convertirse en potenciales donantes.

156 Por lo tanto, las variables analizadas y resultados encontrados se reflejan en la actitud que tienen los estudiantes hacia la donación de órganos y la decisión de convertirse en potenciales donantes, pues aparentemente el 89% mantiene una actitud positiva, sin embargo principalmente a causa de percepciones de daño y escasos beneficios en el caso de ser donantes en vida, se observó que la actitud se ve afectada negativamente y la decisión de donar por parte de los estudiantes (conducta saludable) fue aceptada solamente en el 60%; por lo tanto a través del Modelo de Creencias en Salud se puede predecir una conducta concreta, ya que un sujeto adoptará la conducta que aporte mayores beneficios, genere menos costes y las barreras sean consideradas bajas (Breton, 2007).

Se puede mencionar discrepancias en cuanto a otros estudios sobre el Modelo de Creencias de Salud aplicado al caso del VIH – SIDA66 67 ya que, la principal diferencia entre éstos y la presente investigación sobre la importante temática de la donación y trasplante de órganos, se refiere al riesgo o percepción de daño. La bibliografía sobre VIH-SIDA revela que dicho factor no explica o predice la conducta preventiva, ya que en general las personas consideran la gravedad de la enfermedad y sus riesgos sin embargo no involucra una conducta preventiva como es el uso del preservativo; en el caso que los estudiantes, ante la posibilidad de ser un donante vivo se observa gran percepción de riesgo y suponen que el potencial daño supera de gran forma a algún tipo de beneficio (especialmente si dicho beneficio no sería apreciado directamente

157 por ellos) lo cual afecta negativamente la decisión de convertirse en donantes; así podemos decir que en éste estudio, la percepción de daño es una variable explicativa de la conducta.

Cabe destacar en las limitaciones del modelo aplicado se menciona que es demasiado racionalista y que resta importancia al elemento emocional individual suscitado ante determinada enfermedad o eventualidad 68. Sin embargo, lo dicho anteriormente no modificaría los resultados encontrados en la ésta investigación.

Cabe destacar que la información de la amenaza sanitaria y la conducta se relaciona positivamente, tal como se demuestra en la intervención educativa llevada en la Facultad Federal de Ciencias Médicas de Porto Alegre (Brasil), con el nivel de conocimiento y actitudes favorables sobre la donación y trasplante de órganos.

Finalmente y en concordancia con la bibliografía65 66 67, también se ha evidenciado la importancia de la eliminación de barreras percibidas en torno a la donación y trasplante de órganos a través de la implementación de programas educativos y claves de acción, con el fin de conseguir un alto grado de participación por parte de los estudiantes en el proceso de donación y trasplante de órganos.

158 Capítulo VI: Conclusiones

 En nuestro país se han iniciado cambios importantes en torno a la estructuración del sistema de donación y trasplante de órganos, principalmente con la introducción de una nueva ley y reglamento que regula dicho proceso, garantizando de forma equitativa el acceso a un trasplante, sin embargo aún existen limitaciones, como la baja tasa de donación y alta demanda de equipo técnico y profesional especializado, como también la falta de interés y poca participación de la ciudadanía.

 Los actuales estudiantes de la Facultad de Medicina serán a futuro los profesionales médicos que en su momento darán consejería e información adecuada y científicamente validada acerca del sistema de donación y trasplante de órganos en el Ecuador.

 La población investigada corresponde a estudiantes de Séptimo, Octavo, Noveno y Décimo Niveles de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Primer Semestre 2012-2013). Una población principalmente mestiza, soltera, católica, de condición económica media alta y con leve predominio de mujeres, procedentes en su mayoría de Quito.

159

 La mayoría de los estudiantes de medicina de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador tiene bajo nivel de conocimiento acerca de la donación y trasplante de órganos; el 58% desconoce la definición de muerte encefálica y el 82% erróneamente considera que toda persona fallecida con criterios de muerte encefálica le convierte automáticamente en un donante cadavérico; y, el 77% desconoce sobre los diferentes órganos que se trasplantan actualmente, lo cual es alarmante tomando en cuenta su formación médica básica.

 Existen en el país al menos diez renombradas instituciones cardinales acreditadas para la realización de trasplantes, sin embargo el 70,4% de los estudiantes admite no conocerlas a pesar que se trata de instituciones hospitalarias de tercer nivel halladas en casi su totalidad en la ciudad de Quito, a las que los estudiantes tienen acceso habitualmente como parte de su formación académica.

 Sobre la Legislación vigente de donación y trasplante de órganos en el Ecuador, e la ue se señala la Volu tad P esu ta , el 51.6% afirma tener conocimiento sobre la actual Ley de Donación y Trasplante de órganos, sin embargo sólo el 5% de ellos posee vasto conocimiento y; el 66,4% está de acuerdo con ésta, por lo tanto se hace evidente un vacío académico en cuanto al estudio y análisis de leyes y normativas inherentes con el campo de la salud.

160

 Respecto a la disposición de los estudiantes frente a la donación y trasplante de órganos, el 89% tiene una actitud aparentemente favorable, ya que el 92,4% expresó estar de acuerdo en donar sus órganos al morir, sin embargo esta cifra decae significativamente a 60.8% al considerar la donación en vida, por lo tanto su actitud negativa se fundamenta en percepciones de riesgo y de numerosas barreras o limitantes, en contraste de escasos beneficios percibidos.

 Mediante la aplicación del Modelo de Creencias en Salud se pudo concluir que el bajo nivel de conocimiento, baja percepción de vulnerabilidad y escasa percepción de beneficios en torno al proceso de donación y trasplante de órganos de los estudiantes de los niveles superiores de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, determina la baja intención de convertirse en potenciales donantes en vida; por lo tanto la aceptación, actitud y conducta frente a la potencial donación y trasplante de órganos está en función de sus conocimientos, creencias y percepciones.

 Las tres principales claves de acción que motivarían la donación y por lo tanto generarían una conducta favorable son; la acreditación de entidades hospitalarias para el desarrollo de trasplante (78,8%), la capacitación de

161 especialistas y personal de salud (72%) y la creación de instituciones y centros especializados (62%) y emprender nuevos programas educativos (52%).

 Finalmente, la mayoría de los estudiantes (95,2%) demanda mayor información sobre la donación y trasplante de órganos, por lo que se debe resaltar que el tema requiere mayor impulso y difusión en el país, para que la población se informe e involucre activamente en dicho proceso y eventualmente se identifique como actor principal, teniendo una actitud positiva que le permita decidirse a ser un potencial donador.

162 Capítulo VII: Recomendaciones

 Fomentar la cultura de la donación y trasplante de órganos y tejidos humanos en el Ecuador.

 Divulgar la normativa jurídica en materia de salud y de medicina en general, contenida en la Constitución y en la Ley.

 Impulsar en los estudiantes de Medicina el deseo de convertirse en donantes de órganos, tejidos y células.

 Crear espacios de comunicación e intercambio de opiniones e información entre los jóvenes y profesionales más afines a la práctica de donación y trasplante.

 Promover la participación de los estudiantes en foros y debates que permitan expresar dudas y creencias personales para que, eventualmente se consoliden y profundicen conocimientos.

163

 Motivar acciones por parte de los estudiantes tendientes a modificar el pensamiento y la actitud de la población en general frente al actual sistema de donación y trasplante de órganos, tejidos y células.

 Fomentar la creación de programas educativos que se incluyan dentro de la malla curricular universitaria con el fin de ir de a poco eliminando barreras definidas en torno a la donación y, encontrar así las soluciones y estrategias para enfrentar la problemática mundial de la escasez de donantes y por lo tanto de órganos destinados a ser aplicados terapéuticamente.

164

Documento similar