Mapa de actores 1
3.6. Obstáculos y limitaciones del esquema de gob ernanza
Muchas de las debilidad es de p articipación ciudad ana en el p lano local, obed ecen a la variable e inestable voluntad p olítica de sus líderes, al incump limiento de la ley y en algunos casos, a la manip ulación que se ejerce sobre algunos grupos de ciudadanos p or parte de algunos gobiernos al valid ar sus p olíticas. Estas debilidades ratifican la necesidad de complementación que hay entre lo p articip ativo, lo representativo y lo institucional. Cuando se abren esp acios p articip ativos en un contexto de fragmentación política y social, y debilidad institucional, co mo el de Pop ay án, esos esp acios son tomados usualmente p or actores que tienen may or cap acidad or gan izativa y agendas def inidas; sin ser necesariamente rep resentativos de los sectores vulnerables.
Como resultado del trabajo de campo, y sobre este p unto, limitaciones y desafíos del esquema de gobernanza, es op ortuno destacar que todos los entrevistados coincid en en que las relacion es entre el gob ierno local, dep artamental y el gob ierno central, tras el terremoto de 1983, se fortalecieron. En cuanto a las relacion es de coop eración entre el municip io y el Estado, el ente territorial, como p arte del Estado y referencia territorial p ara la p restación de los servicios, se requ iere qu e la descentralización p olítica vay a de la mano con la descentralización f iscal.
Frente al liderazgo del gobierno local, está pendiente, la distribución de tareas, a fin de saber ¿qué actuaciones debe articular el gob ierno nacional?, ¿cu áles el gob ierno dep artamental? y en ¿qué casos op era la ejecutoria del gobierno municip al? Esta situación no está resuelta hoy , pues sin una ley de ordenamiento territorial, se requiere de las administracion es municip ales, un ejercicio may or de coordinación a fin de articular localmente acciones de gob ernanza.
Existe un sinsabor de la ciudadanía, técnicos y p rofesionales, que sumado a la desidia y aversión que exp erimentan algunos consultores indep endientes, frente al manejo y la particip ación p olítica que se ha dado en la ciudad tras el p roceso de reconstrucción, matiza el p anorama de relaciones lo cales hoy . Además, los motivos que inducen a los individuos a
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particip ar no están directamente asociados a intereses colectivos, resp onden en muchas op ortunidades a iniciativas ind ividuales y a comp ortamientos del statu quo. Su particip ación es vista como un deber cívico con la ciudad, está imp lícito en la resp uesta que estos hombres y mujeres de entre 40 y 50 años deben hacer a la ciudad y en favorecimiento de sus familias, hijos y conciudad anos, que hoy cuentan con menos op ortunidades. Se evidencia la idea del camb io social, muy exp lícita, a su vez, en los siguientes testimonios: “buscamos que la ciudad sea única, a través de programas y características que la hagan diferente” “sería bueno que se pensara en un proyecto de ciudad que no hiciera que solo antes de los 14 o después de los 55, uno quiera estar en Popayán ”132
En cuanto al flu jo de información como insumo p ara la p lanif icación y toma de decisiones; a la vez que fomenta la cu ltura de rendición d e cuentas, p romueve la coheren cia y la cohesión social. Si el ente territorial logra ser fuente de conocimiento p úblico y p ermite el acceso a información para diversos grup os, estará p rofundizando su labor con criterios de transp arencia y p articipación. En últimas la meta de todo gobierno es lograr la may or satisfacción de los ciudadanos, cu mplir con su oferta electoral, exceder las exp ectativas ciudadanas y lograr confianza en su gestión.
El an álisis de los mar cos de acción colectiva resulta sustancial para la comp rensión de creencias colectivas que confrontan discursos oficiales, como ocurre en este análisis. Un ejemp lo es la clar idad y p recisión qu e existe por p arte de todos los que p articip aron en este estudio, en torno a la estructura de op ortunidades políticas como base p ara legitimar la inclusión, el desarro llo local y la rend ición de cuentas, op uesto al que se ha venido tejiendo de forma local, dur ante el p eriodo analizado. A continuación se d escriben algunos d e los obstáculos y limitaciones surgidos en los p rocesos de p articip ación ciud adana, durante el proy ecto de intervención analizado y en medio de los factores y a expuestos.
Necesidad de voluntad política: las p osiciones p artidistas op uestas entorpecieron localmente la administración y las activid ades p ropias al proy ecto. En varias etap as, se tuvieron retrasos de tipo burocrático que obedecieron al clima de no conviv encia p olítica
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local133 y la autonomía cultural d e p ropia de Pop ay án. Durante la p rimera etap a, la fa lta de decisión po lítica p ara abord ar la situación sobre la cu al existen estudios de proy ectos desde 2000, fue evidente. Además, en un p rincip io el p roceso, no fue adecuadamente divulgado ni socializado, también se registraron severas fr icciones técnicas, v acíos legales y funcion ales al interior de la administración mun icip al, esto, sumado al cambio de mandatario y el retraso que sup uso el emp alme de las administraciones y la dilatada toma de decisiones, desfavoreció el inicio de la intervención. Como consecuen cia de este déficit se tuvieron posiciones adversas, se gen eraron conf lictos, se replicaron tareas, sin dejar de lado los retrasos y sobrecostos. La necesidad de decisión p olítica al resp ecto fue una de las princip ales demandas del p roy ecto p ara su p uesta en marcha.
Baja descentralización: M uchas de las dificultades de la gobernanza en esta ciudad, se deben hoy al alto grado de centralización d e algunas tareas del Estado. Situación qu e, la may oría de las veces, dificulta la d ivisión de r esp onsabilidades del ente territorial y las entidades externas. ¿Qué pu ede ha cer el Municipio y qué los Ministerios? ¿Cuál es la frontera de gestiones para no duplicar esfuerzos? ¿Cómo resolver las permanentes discusiones de parte y parte, frente al financiamiento ? A esto se suma que la p olítica de gestión es inmediatista; mientras que la p olítica de búsqueda de poder es a lar go p lazo. Cada nuevo gobierno quier e inventar la ciudad y dejar de lado, desestimular y casi olvidar proy ectos p rop uestos por gestiones anteriores. Es necesario generar may ores vínculos con los distintos estamentos a nivel local y darle p eso a p roy ectos de visión comp artida que articulen ef ectivamente acciones dentro de un p rograma de desarro llo p atrimonial integr al para la ciudad.
Debilidad Institucional: Ante la falta de mecanismos eficaces p ara solu cionar conflictos, cuy o como común denominador es el incip iente desarrollo d e debates lo cales, se acrecienta la desconfianza hacia algunos grup os y el débil co mp romiso de ciertos gr emios y colectivos hacia la gestión adelantada en el municip io. Pop ayán registra en el ú ltimo quinqu enio, exp erien cias y desarrollos de organizaciones de la socied ad civil, que no cuentan con medios de comunicación p rofesionales e indep endientes de las instancias de gob ierno
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ZICCARDI, Alicia (Coord.) “La tarea de gobernar: las ciudades y la gobernabilidad, en la tarea de gobernar: gobiernos locales y demandas ciudadanas, Méj ico, Instituto de Investigaciones Sociales”, UNAM, 1995. 13-37p.
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locales. En este p roy ecto existen fracturas desde el in icio d el p roceso tal vez p or falta de planificación y de claridad sobre las acciones a seguir p ara su p uesta en marcha, así como por falta de retroalimentación por p arte de los resp onsables de las ejecutorias.
Mixtura social: En Popay án se evidencia, sin may ores delimitaciones, una gran mixtura social. Persiste una élite que se jacta de nobles raigambres, que no ha evolucionado y que mantiene un cordón umb ilical con los p artidos p olíticos tradicionales d esde donde, ejer ce diversos controles sobre el gobierno local y actúa como robusta entre Bogota y Pop ay án. Esta clase domin ante se caracteriza p or su actuar rentista y anticap italista. También se identifica, un a clase media ligad a a la buro cracia estatal local y el grueso de la p oblación, corresp onde a la clase p op ular sobrevive de la informalidad. Co lateralmente, existe una incip iente p ero activa clase emp resarial que trata de abrir esp acios, aún “reservados” a la oligarquía p ay anesa. Estas brechas sociales, gener an desigu aldad de op ortunidades políticas, económicas y culturales en el p lano local; y son resultado del juego d e las élites de p oder que lesionan los derechos e intereses colectivos, incump len las normas y manejan contrap esos locales, regionales y nacionales a fin de coop tar el p oder en su beneficio.
Bajo nivel de cohesión: En Pop ayán escasean ejercicios de visión comp artida, de pertenencia, de p rop ósito colectivo. En muchos p untos del p roceso analizado, primaron intereses p articulares, envidias, celos p rofesionales y p or desgracia estos salp icaron el asp ecto técnico de la intervención. So lo si se tienen liderazgos ef ectivos y cohesionados, en cabeza de p ersonas u organizaciones cap aces de imp ulsar p rácticas p articip ativas, se pueden desarrollar las p otencialidades de cada co munidad, p ara construir a p artir de la crisis, una nueva sociedad.
3.7. Desafío s y Lecciones ap rendidas