músculo bíceps braquial
C5, C6
extensión del
codo participa el músculo tríceps C6, C7, C8 empuñar las
manos con fuerza
C7, C8, D1
separar los dedos
de las mano C8, D1 oposición del pulgar contra el dedo meñique C8, D1 flexión de la cadera músculo ileopsoas L2, L3, L4 extensión de la cadera músculo glúteo mayor S1 aducción de las
caderas músculos aductores L2, L3, L4 abducción de las
caderas
músculos glúteos mediano y menor
L4, L5, S1
rodillas gastronemios S2 extensión de las
rodillas músculos cuádriceps L2, L3, L4 flexión dorsal del
pie
músculos tibiales anteriores
L4, L5
flexión plantar del
pie músculos de la pantorrilla S1
Una debilidad simétrica de la musculatura proximal (ej: a nivel de las dos caderas) sugiere la posibilidad de una miopatía. Si la debilidad es simétrica, pero principalmente distal, podría tratarse de una polineuropatía.
Algunas definiciones:
Paresia: disminución de fuerzas.
Plejia: parálisis, ausencia de movimiento.
Monoparesia o monoplejia: si afecta sólo una extremidad.
Hemiparesia o hemiplejia: si afecta un hemicuerpo. Puede ser armónica (si afecta por igual la extremidad superior y la inferior) o disarmónica (si el compromiso es desigual).
Paraparesia o paraplejia: si afecta ambas extremidades inferiores. Cuadriparesia o cuadriplejia: si afecta las cuatro extremidades.
Escala para evaluar las fuerzas musculares (en el rango de 0 a 5): 0 no se detectan contracciones musculares 1 se detecta una contracción muy débil, sin
producir movimiento
2 contracción muscular débil, que no logra vencer la fuerza de gravedad
3 se logra un movimiento que vence la fuerza de gravedad
4 movimiento activo que logra parcialmente resistir una fuerza externa
resistir una fuerza externa, sin evidencia de fatiga. Esta es la condición normal.
Tono muscular.
Se explora la resistencia muscular al desplazamiento de segmentos de las extremidades. Generalmente se busca mediante movimientos de flexo- extensión en los codos, muñecas, rodillas y tobillos.
El tono muscular normal corresponde a una ligera tensión o resistencia al movimiento pasivo. Con la práctica, se logra evaluar el grado de resistencia que se considera normal. Es muy importante que el paciente sea capaz de relajarse. Las variaciones de lo normal, son:
• Hipotonía: tono muscular disminuido
• Hipertonía: tono muscular aumentado. Este signos puede presentarse de distinta forma:
• Rigidez espástica o "en navaja": se caracteriza por un tono mayor al iniciar el movimiento que luego disminuye. Es propio de lesiones de la vía piramidal.
• Rigidez plástica o "en tubo de plomo": el aumento del tono muscular es parejo a lo largo de todo el movimiento. Se puede encontrar en
afecciones extrapiramidales.
• Rigidez en rueda dentada: la resistencia muscular se siente como pequeñas sacudidas sucesivas, como si la articulación estuviera
reemplazada por una rueda dentada. También se puede encontrar en afecciones extrapiramidales.
Reflejos tendíneos profundos.
Para desencadenar estos reflejos el paciente debe estar relajado. El estímulo se aplica con un martillo de reflejos. La extremidad se pone en una posición en la cual el músculo que se estimulará queda ligeramente estirado y la respuesta es fácil de observar. El golpe debe aplicarse sobre el tendón en forma precisa y con la suficiente energía para obtener una contracción. El examinador se fijará en la velocidad y la intensidad de la contracción muscular. Siempre se debe comparar un lado con el otro.
Los reflejos se pueden encontrar normales, disminuidos o aumentados. Hiperreflexia: cuando la respuesta es muy acentuada. También cuando bastan estímulos suaves para obtener el reflejo. Es frecuente que el área
reflexógena esté aumentada (es el área en la que se puede desencadenar el reflejo con el golpe del martillo).
Algunos de los reflejos osteotendíneos más estudiados son: • reflejo bicipital (raíces C5, C6)
• reflejo tricipital (raíces C6, C7)
• reflejo braquioradial o supinador (raíces C5, C6) • reflejo rotuliano (raíces L2, L3, L4)
• reflejo aquiliano (principalmente raíz S1) Otros reflejos.
• cutáneos abdominales: corresponde a un reflejo de tipo polisináptico que se estimula en la piel. El estímulo se aplica con un objeto romo desde el borde lateral hacia el centro. Lo normal es que en el lado estimulado los músculos abdominales se contraigan. Estos reflejos se integran a nivel del encéfalo y cuando existe una lesión de la vía
piramidal se comprometen. En personas obesas, con grandes cicatrices abdominales o ancianas, pierden significado.
• reflejo plantar (raíces L5, S1): el estímulo se aplica con un objeto romo por el borde lateral de la planta del pie, desde el talón hacia arriba,
tomando una curva hacia medial a nivel de la cabeza de los
metatarsianos. Lo normal es que los dedos se flecten. Cuando existe una lesión de la vía piramidal el reflejo se altera y ocurre una dorsiflexión del primer dedo, pudiendo los otros dedos presentar una separación como abanico. Esta alteración se conoce como signo de Babinski.
• clonus: se presenta en estados de hiperreflexia exagerada por lesión de la vía piramidal. Para desencadenarlo se produce un estiramiento brusco del músculo y luego se sostiene la tracción. El clonus consiste en
contracciones sucesivas como una oscilación muscular. Se encuentra de preferencia a nivel del reflejo aquiliano y el rotuliano.
Forma de presentación de las lesiones de la vía piramidal.
Cuando ocurre una lesión en la corteza cerebral o la cápsula interna, que compromete los movimientos, se observan alteraciones que serán diferentes según la ubicación de la lesión y en qué etapa de la evolución se encuentra el paciente. Puede ocurrir:
• Si la lesión es predominantemente de la corteza: la hemiplejia será disarmónica.