Capítulo III: El acceso a la OMC y el sector
3.1.1. Oportunidades y desafíos: el sector
Las oportunidades que se abren ante el desarrollo del sector agrícola por la entrada a la OMC son diversas, exponiéndose a continuación las más probables:
Posibilidades de ampliar mercados. La agricultura de Vietnam se ha venido transformando aceleradamente hacia un sistema de producción orientado a la exportación. Sin embargo, existen todavía muchas dificultades para que los productos agrícolas exportables de Vietnam entren en los mercados mundiales. Una razón de esta situación es la baja competitividad. Muchos países importadores de productos agrícolas aplican políticas de protección para la producción doméstica. Mientras Vietnam no era un país miembro de la OMC, los aranceles impuestos a bienes vietnamitas son altos y se emplean muchas otras barreras no arancelarias. Al entrar en la OMC, Vietnam disfrutará los beneficios recibidos por los países miembros, con aranceles más bajos y tratamiento de no-discriminación. De esta manera el impacto de apertura de mercado para los productos agrícolas será mayor. La reducción de los aranceles sobre los productos agrícolas, la extensión de cuotas arancelarias, la reducción gradual del impuesto progresivo para productos agrícolas procesados y la eliminación de barreras no arancelarias creará condiciones favorables para que los productos agrícolas de Vietnam, entren en los mercados de países desarrollados. Los mercados para sus productos agrícolas serán ampliados no sólo en la región, sino también en el resto del mundo.
Aumento de las Inversiones. Como ha sido expuesto con anterioridad, la proporción de la IED destinada al sector agrícola en Vietnam es muy baja. No se puede desarrollar una agricultura moderna si no se invierten recursos en su
desarrollo. La entrada a la OMC propiciará un clima más favorable para las inversiones en el sector agrícola, con la consiguiente elevación de la capacidad de la agricultura no sólo en capital, tecnologías y mercados, sino también en el desarrollo de infraestructura. La política de integración de Vietnam seguirá creando un ambiente abierto y flexible para atraer la IED. La ampliación de los mercados para los productos agrícolas de Vietnam también serán una condición atractiva para el aumento de la IED en el país.
Desarrollo de la Ciencia y Tecnología.
La cooperación científica, técnica y tecnológica constituye un importante objetivo de la OMC aunque bajo varias formas. Vietnam como miembro de la OMC espera una participación mayor en programas de cooperación de ciencia y tecnología así como obtener una ayuda técnica más amplia. La agricultura vietnamita tendrá más oportunidades de tener acceso a las nuevas de tecnología, que contribuirán al aumento de la productividad, la calidad y por tanto a la competitividad de los productos agrícolas de Vietnam.
Presiones para auto-desarrollarse y elevar la competitividad de empresas nacionales.
Como miembro de la OMC, Vietnam no sólo disfrutará de las ventajas ofrecidas por otros miembros, sino que también tiene que ofrecer esas mismas ventajas. Es decir Vietnam también tendrá que abrir su mercado para los productos agrícolas de otros países miembros, tener la política más transparente e igual, y gradualmente reducir los aranceles y eliminar la política sobre subsidios agrícolas, que son incompatibles a las normas de la OMC. Por lo tanto, las empresas vietnamitas, sobre todo las Públicas, no podrán depender de los subsidios Estatales en las nuevas condiciones. Para su supervivencia y desarrollo, estas empresas tienen que ganar en competitividad. La presión de la competencia externa obliga a las empresas vietnamitas a hacer mayores esfuerzos para aumentar la competitividad de sus productos.
Vietnam es un país en vías de desarrollo. Una preocupación del gobierno vietnamita es que la entrada de la competencia internacional se realiza mientras el nivel de desarrollo del país es bajo a pesar de todos los logros alcanzados. En
especial, la productividad no es todavía alta. Un resultado de la liberalización de importación de productos agrícolas será una caída en ingresos de las empresas agrícolas debido al aumento de la oferta de productos del agro. Esto aumentará las desigualdades entre los ingresos rurales y urbanos. Además, las pérdidas de ingreso agrícola pueden tener efectos fuertes sobre otros sectores de la economía.
Al mismo tiempo que amplía oportunidades, la entrada a la OMC genera determinados desafíos (o amenazas) que se relacionan inclusive con las propias oportunidades. A continuación se analizan algunos de estos desafíos:
La competitividad de los productos agrícolas de Vietnam es todavía baja. Debido fundamentalmente a los bajos niveles de productividad, la baja calidad y los altos costos la mayoría de los productos agrícolas vietnamitas no alcanzan niveles de competitividad comparables con los internacionales. Tal es el caso de productos como el azúcar, el frijol de Soja, el algodón, el tabaco, la leche y la carne de cerdo por citar algunos, Cuando se reducen los aranceles y las barreras no arancelarias son eliminadas, estos productos tienen que enfrentarse con la competencia de las importaciones. Esto seguramente traerá consigo que un número de empresas e industrias de producción agrícola tendrán que disminuir sus producciones, o no sobrevivirán si no son capaces de aumentar su eficiencia. Esto conduciría a una disminución en los empleos y el ingreso de una parte de los trabajadores agrícolas y campesinos, sobre todo de los más pobres.
La competitividad de las empresas de tratamiento de productos agrícolas y comerciales es baja. La mayor parte de las fábricas de tratamiento son pequeñas y con equipos y tecnologías atrasadas comparadas con aquellos similares de países en la región y el resto del mundo. Muchas de las empresas comerciales también son pequeñas. Aproximadamente el 70 % de todas empresas bajo el Ministerio de Agricultura y el Desarrollo Rural tiene un nivel de capital pequeño. Su capacidad de penetrar mercados exigentes es todavía débil. La apertura de mercado, por lo tanto, será un desafío grande para estas empresas vietnamitas. Los sistemas de infraestructura, servicios y jurídicos todavía tienen grandes debilidades y no alcanzan las exigencias de la integración mundial. Aunque el sistema de transporte ha sido mejorado, aproximadamente 400 comunas (o el 6 % del total) no cuenta con vías de
comunicación de calidad. El 50 % de todos caminos rurales está en mal estado. En general, la infraestructura para el comercio de productos agrícolas es insuficiente: la carencia de puertos especializados, los gastos altos de la carga y descarga de las mercancías (por ejemplo, los gastos en puerto de cada tonelada de arroz de exportación de Vietnam es casi dos veces más alta que en Tailandia) y otras exigencias de carácter fitosanitarias limitan las posibilidades de las empresas vietnamitas ante la competencia de sus similares extranjeras.
La ampliación del acceso al mercado vietnamita. Como un país en vías de desarrollo, la mayoría de población vietnamita es altamente dependiente de la agricultura para su sustento. Un país como China puede darse el lujo de fijar el arancel medio para sus productos agrícolas en el nivel relativamente bajo del 15.5 %. Sin embargo, China tiene un mercado interior enorme. La demanda de alimentos crece rápidamente y entonces el país es capaz de absorber importaciones crecientes de alimentos sin mucho daño a productores locales. El caso de Vietnam no es igual.
Hay algunos productos en Vietnam que son bastante sensibles a la competencia extranjera como es el caso del azúcar y el maíz. Una investigación en la provincia que produce azúcar de Guangxi en China concluyó que el aumento de la competencia posterior al acceso de este país a la OMC sobre todo por las importaciones del azúcar de la Unión Europea fuertemente subvencionada ha obligado a los productores pobres a salir del negocio.
Eliminación de los subsidios a la exportación. Algunos miembros la OMC presionan sobre Vietnam para eliminar todos sus subsidios agrícolas de exportación. Pero estas exigencias van más allá de las que están vigentes para el resto de los miembros. En particular, hay que hacer notar que todavía los países desarrollados no tienen una fecha determinada para eliminar los subsidios para agrícolas. La eliminación podría tomar otros diez o quince años y aún más para los países en desarrollo. Según el Centro del Desarrollo Rural, Vietnam provee alrededor 1,103 billones VND (73.5 millones de USD) por año en subsidios de exportación. Este número es insignificante si lo comparamos con los 6-7 billones que los países desarrollados gastan en un año con igual objetivo. La presión sobre Vietnam para eliminar inmediatamente los subsidios a la exportación es un caso claro de doble
moral de los miembros más poderosos de la OMC. Vietnam puede abogar razonablemente por el empleo de subsidios de exportación para alcanzar la reducción de la pobreza y otros objetivos de desarrollo. Aunque algunas investigaciones hayan mostrado que subsidios de exportación usados en el pasado en Vietnam sobre el arroz y el café no siempre han beneficiado a los granjeros más pobres, subsidios mejor orientados podrían ayudar a la reducción de la pobreza.
Medidas de Apoyo doméstico. Vietnam no debería ser presionado a hacer más compromisos de reducir el apoyo doméstico a los granjeros. Al contrario debería beneficiarse de las normas que reconocen las necesidades especiales de países en vía de desarrollo respecto al apoyo doméstico. Estas normas permiten a países miembros en vías de desarrollo gastar hasta el diez por ciento del valor de la producción en subvenciones.
La mayor parte del apoyo doméstico en el caso de Vietnam debería estar exento de compromisos de reducción. Investigaciones recientes han mostrado varios ejemplos positivos de empresas públicas que desarrollan esquemas de apoyo agrícolas domésticos que contribuyen a los esfuerzos de reducción de pobreza con una mínima influencia sobre los incentivos de mercado.
Una mejor comprensión de las oportunidades y desafíos que enfrenta el sector agrícola de Vietnam al ser miembro de la OMC se logra si se estudia el caso de la producción y comercialización del maíz, lo cual se realiza en el siguiente epígrafe.