2.5 Tipos de malos tratos
2.7.3 Origen de la violencia doméstica
Primero hay una raíz cultural histórica. Durante mucho tiempo la sociedad ha sido muy machista, el hombre ha creído que tiene el derecho primario a controlar, a disciplinar con severidad, incluso a abusar de la vida de la mujer y de los hijos. Eso ha sucedido bajo la apariencia del rol económico del hombre, proveedor de la alimentación.
Por eso el abusador usa la fuerza física, para mantener el poder y el control sobre la mujer, porque ha aprendido que la violencia es efectiva para obtener ese fin de control y como ellos no han sufrido las consecuencias, las mujeres se han callado.
Otra causa de este problema son los medios de comunicación. En la televisión la violencia es glorificada, los estereotipos que nos presentan son de violencia sexual. Cuando un marido por la fuerza tiene relaciones sexuales con su esposa, eso se llama violencia sexual, porque la mujer también tiene derecho a decir que no.
En muchos casos, también la violencia doméstica está íntimamente relacionada con el alcohol y las drogas. ¿Qué sucede cuando una persona consume drogas o se emborracha? En esta parte del cerebro tienen los centros vitales, comunes con los animales y allí está el centro de la agresividad o del instinto agresivo. Todos los hombres y las mujeres lo tienen. Pero en la persona normal, esos centros se comunican con la parte consciente del hombre, lo cual diferencia al hombre del animal. Cuando un sujeto toma alcohol o usa cualquier droga, estos
centros quedan como un barco sin timón. Y ¿Qué le pasa a un barco sin timón? Pues se estrella contra las rocas. Sobre todo la agresividad, el instinto sexual, quedan sin control.
Entonces viene el golpear a la mujer y a los hijos bajo el efecto del alcohol y el abusar de la mujer sexualmente. Los recuerdos, los valores, los consejos, cuando uno usa o abusa del alcohol o drogas, no funcionan y viene la violencia doméstica.
A pesar de la llamada "liberación femenina" (que en realidad muchas veces ha llevado a la mujer a mayor esclavitud), todavía hay hombres que consideran a la esposa e hijos como objetos de su propiedad. Por eso se creen con el derecho a descargar sobre ellos su frustración o malhumor maltratándolos a su antojo.
Como los hijos imitan a padres, se da con frecuencia que quienes en la niñez fueron testigos de abusos físicos entre sus padres, repiten la misma conducta cuando llegan al estado adulto. Aprendieron que los problemas y conflictos se afrontan con la fuerza bruta.
Ese aprendizaje negativo se arraiga tanto que muchas veces pasa de generación en generación. Si a esto se añade la "glorificación" de la violencia en los medios de comunicación, podemos entender por qué muchos seres humanos recurren a la violencia, a veces con una frialdad que asusta más que el mismo acto violento.
La experiencia enseña que muchos de los abusadores familiares parecen "mosquitas muertas"; pasan por personas educadas y suaves, pero en el fondo son individuos celosos con una pobre imagen de sí mismos y que viven en un mundo irreal. Si a esas personas les da por tomarse unos tragos de más, cosa frecuente, la explosión violenta será mucho mayor. (Silva, P. (2009). La violencia intrafamiliar. Psicología [monografía en internet].)
El maltrato familiar se convierte en círculo vicioso, es una jaula el cual le da miedo de enfrentar el mal o las amenazas del abusador, es un temor equivocado. No es enamoramiento lo que está experimentando una mujer que sufre, porque está siendo maltratada, que defiende y protege y continua en una relación enferma con un marido abusador.
La jaula es como citar la esperanza errónea, es como el adicto a las maquinas traga monedas, esa es la sensación que tiene una mujer dependiente; el jugador pone moneda y sigue jugando, porque de vez en cuando gana algo y eso le brinda esperanza que en algún momento no solo recuperará todo lo jugado; esa es la sensación que siente una mujer dependiente. La mujer maltratada no necesariamente es una mujer masoquista que obtiene placer del dolor, más bien es dependiente que trata de evitar el dolor y cree que en algún momento lo logrará; porque el abusador le demuestra que es capaz de darle ciertos momentos de placer .La mujer está esperando en esos momentos que se origine ODOODPDGH³DPRU´SXHV cree que en algún momento tendrá la llave mágica, que acabara los momentos de terror que experimenta.
Cuando la víctima se auto convenció que existe una llave mágica, que la sacará de su jaula, dedicará toda lucha en una labor infructífera, como la de tratar de encontrar esa llave, y en el proceso de su búsqueda renunciará a su derecho de ser tratada con valor y dignidad, debido a que la calidad de su estado emocional, está íntimamente ligado a la variaciones del estado de ánimo de su cónyuge, ella pierde la habilidad de actuar correctamente, de no realizar la mejor búsqueda, de distinguir lo que es bueno para su mejor interés, deja de ser asertiva y de tener confianza en sus propias decisiones
La jaula de la esperanza le comunica a la víctima que será libre, espera que en algún momento de cercanía, la tomara en sus brazos, él le pedirá perdón y nunca más volverá a tener esos comportamientos destructivos.
La sociedad debe rechazar toda forma de violencia contra la mujer. La cultura machista y la herencia que han recibido las mujeres desde nuestros antepasados en donde les queda claro que el hombre es el que manda en la casa y que una buena esposa debe ser sumisa y dedicada al hogar, solo sirve para procrear hijos y tener sexo esto, ha servido para que ante la sociedad se justifique el maltrato a la mujer.
Por ello no es raro cuando se presentan situaciones de maltrato e incluso de abuso VH[XDOHVFXFKDUH[SUHVLRQHVFRPR³HOODVHOREXVFRTXLHQODPDQGDDUHVSRQGHUDVteso es cosa de ellos. Para citar solo algunas de las frases con las que son recriminadas las mujeres cuando se atreven a denunciar ante un familiar o un conocido sus casos de maltrato de género.
Hoy tenemos el concepto de expertos frente a lo que se puede hacer para que esta situación cambie, y también el pensamiento de la gente del común frente al maltrato y la violencia de género.
³+D\ SHUVRQDV TXH HQ PXFKRV FDVRV WROHUDQ MXVWLILFDQ H LQYLVLELOLGDG OD YLROHQFLD hacia la mujer, esa es la realidad que viene de una cultura machista, de desigualdad, GLVFULPLQDFLyQTXHVHGDGHJHQHUDFLyQHQJHQHUDFLyQ´(VHHVHOFRQFHSWRGHODVRFLyORJD\ magíster en equidad de género, Herlinda Villarreal González.
. Es increíble cómo aún nuestra sociedad todavía acepta que a las mujeres las PDOWUDWHQSRUHOKHFKRGHVHUPXMHU\TXHQRKDJDPRVQDGD´
No es justificable en ninguna circunstancia el maltrato a la mujer, puesto que somos valiosas y a través de la historia con luchas trascendentales en el mundo sea en el ámbito social o político
2.8 Fundamento legal de la Constitución de la República del Ecuador.