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(P) 1 60 ¿Cómo deben reaccionar las negras a

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esta jugada?

Deben actuar en el flanco de dama y, al mismo tiempo, dificultar e4-e5. La siguiente · y sutil jugada negra resuelve ambos objetivos.

1 8. 'iVc8! Creando dos amenazas tácti- cas: 1 9 ... c4 20 'i'xc4 ttJxb5 Y 1 9 .. .

ttJxb5 20 axb5 c4, seguido de 2 1 .. . 'iVc5+ .

1 9. 'iVc4

No era demasiado tarde para jugar 1 9 c4. En esta casilla la dama no está bien situada . Ya no controla e5 (lo que significa que se posterga e4-e5) y en el futu ro puede ser atacada con los avances a 7 -a6 y b6-b5.

1 9. 20. <it>h1

�d8 ttJe8! i Muy bien jugado! Las negras planean seguir con 21 ... a6, y

luego ttJc7, 'i'b6 y b6-b5. Para imped ir este plan , las blan cas ' deben retirar inmediatamente su caballo. Es posible que en tal caso la partida hubiese finalizado con repetición de jugadas: 2 1 ttJa3 ! ttJc7 22 ttJb5! ttJe8, etc.

2 1 . h3?!

U na "pseudo profilaxis" típica . Parece útil abrir una casilla de escape al rey y privar, de paso, a la dama enemiga de la casilla g4, pero no era el momento oportuno

para hacerlo, porque había que parar la amenaza posicional del contrario.

21 . a6 22. étJc3?!

Las blancas no quieren renuncia r al pla n e4-e5, ahora d iferido, en vista de las ci r­ cunstancias. Ten ía sentido retirar el caballo a a3, y luego jugar la torre de b3 . Ahora ya no se puede imped i r b6-b5, y las blancas sufrirán el ataque de los peones negros en el flanco de dama.

1 1 8

22. étJc7 23. 'i'e2

(P) 1 .61 Las negras,

¿qué posibilidades tienen?

Gheorghiu optó por la con­ tinuación más sencilla, 23 ... 'i'b8 , para realizar la ruptura b6-b5. Con la misma idea pod ía haber jugado 23 . . . 'i'd7!?, ya que aqu í la dama tiene u na posición mucho más activa.

¿ No es posible ahorrar u n tiempo y, explotando las carac­ terísticas tácticas de la posición , avanzar el peón de inmediato? En la variante 23 ... b5!? 24 axb5 axb5 25 ttJxb5 c4! las negras ganan pieza. Pero es demasiado pronto para dar por concluido el cálculo: 26 étJxd6! exd6 27 'ixc4 �xb3 28 'i'xb3 (más flojo es 28 cxb3 étJa6!), y por el caballo las blancas tienen tres peones. Las negras, obvia­ mente, siguen estando mejor, pero ¿ cuánto mejor? Prosigamos el análisis: 28 ... liJa6 29 �e3 �e8 30 'i'a4! �xb2?! 31 �b1 �g7 32 �b6 étJc5 33 �xc5. O bien 29 . . . étJc5 30 'i'b4! (pero no 30 'ic4 �xb2 3 1 �xc5 �a3! ) L a situación me parece confusa, y creo que las blancas tienen buenas proba­ biliidades de tablas.

Hasta ahora, nuestros pensa­ mientos han girado en torno al avance b6-b5. ¿ No hay otras ideas? El gran maestro Bologan sugirió iniciar juego activo en el centro, 23 . . . e6!?, donde 24 e5? ! conduce, tras 24 . . . exd5 25 étJxd5 étJxd5 26 �xd5 dxe5 . 27 �xd8+ 'i'xd8 28 fxe5 �d7 29 �d3 (29 �f4 �d 1 + 30 cJth2 'ir d4) 29 . . . �xd3 30 cxd3 'id5 31 �f4 h6 (ó 31 . . . h5) , a una evidente ventaja posicional de las negras. Después de 24 dxe6 fxe6, cuentan con la fuerte amenaza posicional d6-d5. La evaluación de la posición tal vez dependa de la tentativa 25 f5!?, segu ido de 26 �g5, sugerido por Zviagintsev.

Choque de planes 1 3 7 ¿ Cuál habría elegido usted? La

mayoría de los problemas que se le plantean en este l ibro tienen una solución clara y única, pero en la práctica las cosas no suelen suceder así. En este caso, y, en general, a lo largo de la partida, era muy difícil establecer cuál era el mejor plan, pues la posición se prestaba a varias interpretaciones. Aqu í lo más im portante era encontrar el mayor número posible de opciones prometedoras. No se le podría reprochar, por ejemplo, que considerase 23 . . . b5 Y que, finalmente , la descartase (correcta o incorrecta mente). Mucho peor habría sido que no se le hubiese ocu rrido.

23. 'ifb8 24. e5

Browne ejecuta final mente su idea , pero esta ru ptu ra central tiene un efecto muy relativo, pues las piezas bla n cas está n mal situadas para una lucha cuerpo a cuerpo. Pa rece más prudente situa rse a la defensiva : 24 tlJb1 b5 25 axb5 axb5 26 tlJa3, y si 26 . . . b4? ! 2 7 tlJc4 tlJb5, existe l a réplica 28 tlJa5. Pero a todos nos resulta d ifíci l tener que a d m itir que debe mos re nu ncia r a nuestras am biciones.

24. b5

25. axb5 axb5 Las negras quedan igualmente bien con 25 . . . tlJxb5. Quieren más

Y lo consiguen , pero sólo gracias a un error del contrario.

1 1 9

26. t¿)e4?

Esto pierde un peón sin compensación alguna. Después de 26 exd6! exd6 27 t¿)e4, la posición blanca no sería, n i mucho menos, desesperada . En algunos casos lograrían contrajuego con f4-ffi. Aqu í es donde a las negras les resultaría mucho más útil tener su dama en d7.

26. c4! 27. 1:[f3 dxe5 28. t¿)c5 1:[a7 29. fxe5 1:[xd5 30. 1:[xd5 tlJxd5 3 1 . e6 f5!

La pa rtida está virtualmente finalizada. Las negras tienen un peón de más y sus piezas mejor situadas. 32. 1:[f1 33. 1:[d 1 34. tlJd7 1:[a1 'ifg3!

Se a menazaba 34 . . . .i.e5. Las blancas no tienen jugadas útiles, y Gheorghiu no se precipita, sino que refuerza tranquilamente su po­ sición.

34. h5

35. e3 \t>h7 36. .i.g5

La eterna canción : cuando no hay jugadas buenas, se hacen las malas. Cierto que aqu í ya no pod ía sugerirse nada aceptable.

36. 37. bxe3 38. 'i6xd1 39. 'i6d5 40. 'i6xb5 lbxe3 �xd 1 + 'i6xg5 'i6e3 'i6xe6 Las blancas se rindieron . Con el estudio de esta partida hemos mejorado nuestra com­ prensión de posiciones resultantes de la Defensa Benoni (y ciertas variantes de apertura ) . Hemos aprendido muchos planes típicos, ideas y evaluaciones. En principio, para familiarizarnos con posiciones típicas del medio juego, hay que elegir ejemplos interesantes sobre el tema que deseamos estudiar y analizarlos en profundidad.

Invito al lector a analizar por su cuenta otra partida fascinante, en la que, después de la apertu ra , piezas y peones estaban situados casi en las mismas casillas que en la anterior. Las breves notas se

basan en los comentarios del cam peón mundial de ajedrez por correspondencia , Grigori Sa nakoev, en su libro World Champion at the Third Attempt ( Campeón del Mundo al tercer intento) .

Smulensson - Sanakoev Correspondencia 1 972-1 975 1 e4 e5 2 lbf3 g6 3 d4 .i.g7 4 d5 d6 5 lbe3 lbf6 6 .i.b5+ lbbd7 7 a4 O-O 8 O-O a6 9 .i.e2 b6 (Según la teoría, las negras pueden preparar b7-b5 con 9 �b8 Y lbe8-c7, sin temer a la jugada de bloqueo a4-a5) 1 0 lbd2 (La partida Andrianov - Razuvaev (Moscú 1 981 ) siguió así:

10 .i.f4 .i.b7 11 �e 1 lbe8 1 2 h3 lbc7 1 3 'i6d2 lbf6 1 4 .i.c4 'i6d7 1 5 e5 lbh5 1 6 .i.h2 b5 1 7 .i.f1 f5, con juego confuso) 1 0 . .. .i.b7 1 1 f4 lbe8 1 2 lbe4 'i6b8 1 3 �a3! ? lbe7 1 4 �b3 (Para que las negras realicen la ruptura b6-b5, deben despren­ derse de su alfil de casillas negras)

1 20

1 4 ... b5! 1 5 axb5 .i.xe3 1 6 �e3 axb5 (por supuesto no 1 6 ... lbxb5?! 1 7 �h3 lbd4 1 8 .i.d3 y 1 9 c3)

Choque de planes

1 7 tlJe3 ( 1 7 tlJd2!?) 1 7 ... �a4! 1 8 �a3! ( 1 8 �f3 �a6) 1 8 ... �d4?! (1 8 . . . �xe4 1 9 �d3 �xe3!) 1 9 'ii'e1 �xe4 20 �d3 �d4?! (Una decisión arriesgada . Más preciso era el sacrificio de calidad 20 ... �xe3) 21 tlJf5! ! b4 22 �b3 gxf5 23 �xf5 tlJf6 24 �h3 �c8 ! (Las neg ras encue ntran la ú nica defensa posible, abriendo paso a su rey hacia el ala de dama) 25 'ii'g3+ �f8 26 �xh7 tlJxh7 27 �xh7 �e8 28 'ii'g8+ �d7 29 �f5+ tlJe6 30 dxe6+ �c6 31 'ilxf7 �b6 32 'ii'xe7 �xg2!

(j

El contraataque salvador!) 33 �xg2 �g8+ 34 �f2 'i'a8 35 �g1 . Y se acordaron las tablas en vista de 35 . . . �xg1 36 �xg 1 �d 1 + 3 7 �f2 'ilh1 3 8 'i'd8+ , y las blancas tienen jaque perpetuo.

Los ejercicios propuestos para resolver están relacionados con la partida Browne - Gheorghiu , no sólo por la similar formación de peones, sino también por existir una posible elección entre posibilidades casi equ ivalentes. Lo i mportante no es cuál de las soluciones el ija , sino que sea buena. 1 21 1 22 1 3 9 (E) 1 .27 Juegan negras (E) 1 .28 Juegan blancas

LA INICIATIVA

Es esencial actuar con cierta agresividad, atacando tan pronto

como se presente la ocasión. Hay que apoderarse de la

iniciativa a la primera oportunidad, porque la iniciativa es una ventaja.

José Raúl Capablanea

I n iciativa significa actividad , imponer la volu ntad propia al oponente . Si desarrolla mos la in iciativa, lo obl iga mos a parar nuestras amenazas, d istrayéndolo así de poner en práctica los planes que haya podido imaginar.

La palabra in iciativa aparece continuamente en los comentarios de las partidas, lo que significa que es un factor muy importante en ajedrez. Curiosamente, es escasa la l iteratura ajed recística con­ sagrada a este tema . Sólo recuerdo, por ejemplo, un capítulo dedicado a la lucha por la iniciativa en la apertura, en el excelente aunque poco conocido l ibro de Isaak Lipnitsk Voprosi sovremennoi shajmatny (Cuestiones de teoría moderna en ajedrez) .

Los ejemplos que a continuación se comentan están dedicados a uno de los aspectos de este tema: momentos críticos de la partida, que

determinarán quién asumirá la iniciativa. Del éxito de nuestras acciones en tales momentos a menudo dependerá todo el trans­ curso ulterior del juego.

Euwe - Alekhine Holanda 1 935 Campeonato del Mundo

(4a

partida) 1 . d4 2. e4 3. íhe3 4. 'iWb3 5. 'iWxe4 6. �f4 7. :d1 ?! íhf6 g6 dS dxe4 �g7 e6 ¡VaS Las negras explotan enérgica­ mente los inconvenientes de la última jugada del rival (retraso en desarrollo y debilitamiento del peón a2) , creando la amenaza 8 ... �e6.

8. �d2 bS

"Hay algunas jugadas m ías, en el primer match con Euwe, que sencillamente no puedo entender. Ni antes ni después he jugado un ajedrez tan inconsistente, sobre todo en la apertura. Aquí, por ejemplo, deteriorar el esqueleto de peones en el flanco de dama no puede disculparse por la falta de otras continuaciones prometedoras, ya que la sencilla 8 ' " 'iWb6 9 �c1 �f5

seguido de O-O, habría garantizado

las negras una clara ventaja en desarrollo" (Alekhine).

La iniciativa 1 4 1

9. 'iUb3 b4?! Seguramente es esta jugada, antes que la anterior, la que debe condenarse. Después de 9 . . . O-O ó 9 . . . 'iUb6 , las negras ha brían conservado u na excelente po­ sición, m ientras que ahora el caballo blanco se dirige a c5.

1 0. liJa4 1 1 . e3

liJa6 i"e6?! Era preferible 1 1 . . . O-O, Y si 1 2 i"c4, entonces 1 2 . . . �b8 (con idea de 1 3 . . . c5) , o bien 1 2 . . . liJe4.

1 2. 'ifc2 O-O 1 3. b3

La captura de peón , 1 3 'iUxc6!?, pa rece arriesgada , pero las blancas deberían haber jugado así. Tanto 13 . .. liJb8 1 4 'iUb5! (pero no 14 'iUxa8? i"d5) 14 . . . 'iUxb5 1 5 i"xb5, como 1 3 . . . i"d5 1 4 'iUxa6 'i'xa6 1 5 i"xa6 i"xg2 1 6 f3 ( 1 6 i"xb4!?) 1 6 . . . i"xh 1 1 7 �f2, les serían favorables. Y después de 1 3 . . . t:tJc7 1 4 b3! (peor es 1 4 �c1 i"d5 1 5 'VJiixc7 'ifxa4, o bien 1 5 �c5 i"xc6 1 6 �xa5 i"xa4 1 7 �xa4 a5), tendrían el importante recurso 1 5 'i'c5.

Al descartar ganancias ma­ teriales, Euwe busca completar su desarrollo lo antes posible, y luego explotar, en una tranquila lucha posicional , las debil idades negras de la columna c.

1 3. �ab8 1 4. i"d3

Aqu í 14 'ifxc6?! era mucho más flojo que antes. Alekhine indica la excelente répl ica 1 4 . . . i"c8 ! , con idea de 1 5 . . . i"b7 Y 1 6 . . . �fc8. Pero también es de considerar la otra jugada de desarrollo, 1 4 liJf3 !?

1 4 . . . . �fc8 1 23

(P) 1 .62

¿

Cómo deben

continuar las blancas?

Las ventajas posicionales de las blancas son obvias y sólo tienen un inconveniente: que se encuentran' retrasadas en desarrollo. Las negras quieren explotarlo, con 1 5 . . . c5! , sacrificando u n peón a fin de abrir líneas para sus piezas, y

desplegar un contraataque.

Euwe pod ía haber imped ido que se activasen las fuerzas enemigas, con el simple cambio 1 5 i"xa6 (q ue también pod ía efectuarse una jugada antes) 1 5 . . . 'i'xa6 1 6 liJc5 'VJiib5 1 7 liJe2 (más flojo es 1 7 liJf3 i"f5!, Y si 1 8 e4,

1 42

entonces 1 8 . . . iLJxe4! 1 9 iLJxe4 'ifd5). Pero ¿tienen las blancas alguna ventaja tras 1 7 . .. iLJd7? En caso de 1 8 iLJxe6 fxe6, las negras minarán el centro con e6-e5, o con c6-c5. Después de 1 8 �c1 , logran la igualdad con 18 ... .i.f5 19 e4 ( 1 9 'ifc4 iLJxc5 2 0 'ifxc5 e5) 1 9 . . . iLJxc5 20 dxc5 .i.d7!?, seguido de 21 e5 y 22 . . . .i.e6.

Esta variante qu izá le pareció poco convincente al aspirante al título mund ial , que quería con­ seguir algo más, y se metió en el ojo del huracán .

1 5. iLJe2!? e5!

La demora es fatal . Las negras están obligadas a apoderarse de la iniciativa a toda costa, pues de otro modo se harán sentir los defectos de su formación de peones. 1 6. .i.xa6 1 7. iLJxe5 1 24 'ifxa6 'ifb5

La posición blanca se ha vuelto incómoda , pues tienen que considerar las amenazas 1 8 iLJd7, 1 8 . . . .i.f5 Y 1 8 . " .i.g4.

1 8. iLJf4?

Euwe pierde el rumbo en esta situación, que se ha agudizado de repente. Ahora la iniciativa negra se transforma rápidamente en un fuerte ataque. ¿Cómo deberían

haber continuado las blancas? Consideremos 18 �c1 iLJd7 (si 1 8 . . . .i.f5, 1 9 'ifc4 es una respuesta fiable) 1 9 iLJf4. Después de 1 9 ... iLJxc5 20 dxc5, el peón de c5 está defendido, y 20 ... .i.f5 se contesta con la fuerte 21 e4! Sin embargo, las negras pueden trasponer jugadas, con 1 9 . . . .i.f5! 20 'iVc4 (20 e4? .i.xd4) 20 ... iLJxc5 2 1 dxc5 .i.b2! (las negras ya no se contentan con las tablas de después de 21 ... .i.c3?! 22 iLJd5 'i'xc4 23 bxc4 .i.xd2+ 24 �xd2 �8) 22 'i'xb5 �xb5 23 �c4 �bxc5 24 �xc5 �xc5, y la posición blanca es difícil .

Ten ía que haberse jugado 1 8 e4! , y son l a s negras quienes deben afrontar una d ifícil tarea.

(P) 1 .63 ¿Cómo deberían

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