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de los países

ENESTECAPÍTULO SE REEXAMINA la conexión entre geografía y desarrollo

económico a un nivel de análisis más fino1. En tanto que en el capítulo

anterior se mostró cómo las condiciones geográficas podrían explicar una parte considerable de las diferencias de desarrollo entre países y regiones del mundo, en éste se propone rastrear la influencia de la geo- grafía dentro de los países. Los datos correspondientes a provincias y estados de cinco países latinoamericanos muestran los complejos cana- les a través de los cuales el clima, la localización y otras características geográficas afectan la productividad, el desarrollo económico, la salud y otros resultados del desarrollo.

En el capítulo 1 se descubrieron diversas asociaciones empíricas en- tre geografía y desarrollo. Si bien estas asociaciones son en verdad reve- ladoras, no siempre conllevan un vínculo causal. Ciertamente, puede argüirse que, en últimas, la conexión entre geografía y desarrollo está impulsada por factores institucionales no observados que, por razones históricas o de otro tipo, están correlacionados con las condiciones geo- gráficas. Aquí el punto importante es el hecho de que los estudios por país en general –y los presentados en este capítulo en particular– están menos sujetos a este tipo de crítica, aunque sólo sea porque muchas instituciones formales y prácticas culturales varían mucho menos de una región a otra de un mismo país que de un país a otro.

Los estudios por país ofrecen dos ventajas adicionales. En primer lugar, habitualmente permiten una identificación más cuidadosa de las vías a través de las cuales la geografía afecta el desarrollo. Y, en segundo lugar, permiten la combinación de datos estadísticos con evidencias his- tóricas y etnográficas más detalladas. En conjunto, los estudios por país

constituyen un complemento excelente de las evidencias más generales entre países presentadas en el capítulo anterior.

También es importante anotar que, como la gente normalmente pue- de moverse con mucha más libertad dentro de las fronteras nacionales que atravesando esas fronteras, los estudios por país constituyen una prueba de coloración de la presencia de efectos geográficos. Ciertamen- te, si la migración atenúa los efectos de la geografía, como sería de espe- rar dada la tendencia de la gente a escapar de condiciones adversas, los efectos de la geografía deberían ser mucho más pequeños en el interior de los países. Por consiguiente, si se encuentra que las fuerzas geográfi- cas sí cumplen un papel dentro de los países, esto sugiere que las mismas fuerzas desempeñarán un papel aún mayor en el contexto más amplio de los países y regiones del mundo.

Este capítulo se centra en cinco países latinoamericanos: Bolivia, Brasil, Colombia, México y Perú. Esta selección no es en modo alguno arbitra- ria. Todos estos países comparten dos características que hacen de ellos excelentes laboratorios naturales para estudiar las conexiones entre con- diciones geográficas y desarrollo económico. La primera es presentar enormes desigualdades regionales, y la segunda estar entre los países geográficamente más diversos del mundo. El desafío es establecer el gra- do en que las diferencias en las condiciones de vida entre regiones en estos países están impulsadas por diferencias en las condiciones geográ- ficas.

En cada caso se examina un conjunto diferente de aspectos. En este sentido, el capítulo se parece a la relajada descripción de un viaje en la que el viajero concentra la atención en un aspecto diferente de cada país, sin pensar mucho sobre la manera como encajan las diferentes piezas. Si hubiésemos decidido centrarnos en el mismo conjunto de aspectos en todos los países, habríamos podido hacer comparaciones más cuidado- sas, pero el precio de esto habría sido la pérdida de diversidad de enfo- que y metodología que da a este capítulo mucho de su atractivo.

Comenzamos nuestro viaje por México, en donde nos centramos en el grado de las desigualdades regionales y en el papel que desempeñan las condiciones geográficas en el surgimiento y la persistencia de tales desigualdades. Mostramos cómo la geografía puede explicar una parte sustancial de las desigualdades regionales tanto en términos de resulta- dos socioeconómicos como en las instituciones políticas. En Bolivia nos centramos en la dinámica del desarrollo regional, con particular énfasis en descubrir los factores geográficos y económicos que subyacen tras la creciente prominencia del área interna y alrededor de la ciudad de Santa Cruz. De Bolivia pasamos a Colombia, en donde enfocamos también aspectos del desarrollo regional. Hacemos hincapié en estudiar las razo- nes por las cuales en este país la actividad económica se ha venido con-

centrando crecientemente en torno a centros urbanos principales, parti- cularmente Bogotá. Terminamos nuestra excursión por los países andinos en el Perú, en donde estudiamos si las diferencias en las condiciones geográficas de una provincia a otra pueden explicar las correspondien- tes diferencias en las condiciones de bienestar y de salud. El último tra- mo de nuestro viaje nos lleva a Brasil, en donde estudiamos los efectos de las condiciones climáticas sobre la prevalencia de enfermedades res- piratorias, transmitidas por el agua, y de transmisión vectorial.

México

México, un país casi totalmente tropical caracterizado por diversas con- diciones geográficas, puede dividirse en tres áreas geográficas mayores: las regiones costeras tropicales, el Norte seco y cálido, y las tierras altas centrales, relativamente templadas2. Un rasgo único de la geografía mexi-

cana es su larga frontera con los Estados Unidos. Históricamente, los flujos comerciales y de población han estado dominados por la presen- cia del vecino rico del Norte.

La abrupta geografía del país incluye tanto cadenas montañosas de variable magnitud, como extensas áreas costeras. La presencia de mon- tañas y costas cumple un papel primordial en la determinación de las condiciones climáticas locales. En general, las áreas secas constituyen el 40% del territorio nacional, las tropicales el 20%, y las templadas el restante 40%.

Tal como las condiciones climáticas cambian sustancialmente a lo largo del país, las condiciones de vida cambian radicalmente de un esta- do mexicano a otro. El ingreso per cápita del estado más rico de México (el Distrito Federal) es más de cinco veces superior al del estado más pobre (Oaxaca). En las tasas de alfabetismo y en la provisión de servicios públicos se encuentran también diferencias similares. La tasa de analfa- betismo femenino está muy por encima del 30% en Chiapas y por deba- jo del 5% en el Distrito Federal y Nuevo León. Similarmente, en Oaxaca menos del 50% de los hogares tiene acceso a cañerías, en tanto que en el Distrito Federal casi todos los hogares están conectados a algún tipo de sistema de cañerías.

El mapa 2.1 (p. 105) muestra los estados mexicanos y las diferencias de ingreso per cápita entre ellos. Los estados más ricos están localizados en el Norte, con dos excepciones: el Distrito Federal y Campeche. El primero es la sede del gobierno y el centro financiero y empresarial del país, en tanto que el segundo alberga mucha parte de la producción nacional de petróleo. Los estados norteños, por su parte, albergan una significativa porción de la producción industrial y agrícola del país.