Breves consideraciones de la primera presidencia.
PACTO DE SAN JOSÉ DE FLORES REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1860 DERQU
Tras la derrota de las tropas porteñas en Cepeda, se firma el Pacto de San José de Flores, mediante el cual Buenos Aires se incorpora a la Confederación, pero tiene la posibilidad de formular reformas a la Constitución vigente, ya que al momento de discutirse aquella, la Provincia estuvo ausente.
Ínterin de por medio, Urquiza había dejado de ser presidente en 1860 y en su lugar había sido electo Santiago de Derqui. Buenos Aires efectúa las reformas a la Constitución, un total de 23, en la conocida Reforma de 1860, cuyo balance hace que la constitución sea más federal.
Constitucionalistas sostienen que con esta reforma se cierra el proceso cons- tituyente originario, pero otros sostienen que no es así, y que esta convención constituyente es derivada. Sin ánimos de entrar en dicho debate, aquí es preciso destacar, que una vez incorporada la provincia reticente al concierto nacional, quien está al mando del poder ejecutivo es Derqui.
En efecto, Derqui se desempeña como presidente de todo el país, a diferen- cia de Urquiza que gobernó sólo en la Confederación. Además, gobierna por im- perio de la Constitución Nacional, a diferencia de Rivadavia, que fue presidente primero por Ley y luego por una Constitución no vigente.
No obstante, el gobierno de Derqui pasará por grandes crisis, producto de las pujas políticas entre Mitre como figura fuerte en Buenos Aires y Urquiza, el hombre de peso en el interior.
Pero dicha situación no es óbice, según nuestro punto de vista para descono- cer a Derqui como el primer presidente de la Nación Argentina, debido a que aquí no estamos haciendo un análisis de que tan productivo, tranquilo o equilibrado fue el gobierno como nota distintiva para reconocerlo como el primer presidente.
De esta forma, consideramos que reúne todos los elementos para ser con- siderado el primer presidente argentino (Constitución y vigencia de ella en todo
el país). A pesar de que a Derqui se lo ha considerado como a alguien a quien le gustaba “dormir todo el día”, éstos como decíamos no son factores para restarles el merecido mérito de ser considerado el primer presidente.
PAVóN Y mITRE
Inestable y débil. Así podemos calificar la presidencia de Derqui. Su situa- ción lo obligaba a sustentarse en la figura de Urquiza, pero a saber tratar y lograr el apoyo de Mitre. Situación que lo llevo a generar la desconfianza de ambos bandos. Derqui tuvo el gobierno, mas no el poder.
Conflictos de gravedad institucional en San Juan y una actitud dubitativa del presidente, sumados al rechazo de los diputados bonaerenses en el Congreso de la Nación, hicieron que los tambores de la guerra volvieran a retumbar.
Es en la batalla de Pavón donde triunfan las tropas porteñas tras la retirada de Urquiza. Derqui renuncia y emigra hacia Uruguay, asume el vicepresidente Pedernera quien al poco tiempo renuncia decretando la acefalia del Poder Ejecu- tivo Nacional.
A posteriori asume Mitre como presidente. Algunos ven en la asunción de éste un verdadero golpe de Estado, otros sostienen que cuanto menos es el pri- mer presidente de facto. Por otra parte, están quienes consideran que Mitre es el primer presidente argentino, tras la “unión definitiva” entre Buenos Aires y las provincias.
En efecto, Mitre será electo presidente de la Nación Argentina, y ejercerá el cargo con vigencia de la Constitución. Sin embargo, similar situación detentó Derqui, a pesar de no haber terminado su gobierno y de los problemas antes mencionados, que como ya dijimos, no son impedimentos para reconocerle haber sido el primer presidente. Mitre en cambio llegó tarde, debe ser considerado el segundo presidente, el primero fue el renunciante Derqui.
BREVES CARACTERÍSTICAS DE LA PRImERA PRESIDENCIA
Derqui asume la presidencia el 5 de Marzo de 1860, la situación económica y financiera era paupérrima y la desorganización administrativa eran las notas más distintivas del país que asumió. Políticamente su investidura estuvo menguada a
raíz de las figuras con hegemonía política en dicha época, Urquiza por un lado y Mitre por el otro. Su labor de gobierno podemos calificarla como sinuosa y dual.
Los liberales consideraban a Derqui como un enemigo que estaba dispuesto a retrasar la unificación. Federales como Lucio Mansilla, supieron expresarse al enterarse de la noticia de que Derqui sería presidente de la siguiente manera: “Derqui, presidente. ¡Pobre Pueblo!”. Unitarios como José María Gutiérrez es- cribieron: “Si no echan a Don Opas (como lo llamaban a Derqui) de una patada, será necesario que lo den por dormido y que se apoderen del gobierno los cinco ministros compactos que salven al país…”.
No era un estadista, ni tampoco un caudillo, se lo ha calificado como un hombre honrado, que pretendía no aparecer como un instrumento de Urquiza, ni tampoco como un adherente a Mitre.
En los debates y discusiones en torno a la reforma constitucional de 1860, el presidente quedó fuera de los acuerdos establecidos entre urquicistas y mitristas, ni siquiera los convencionales entrerrianos respondían a él. Una atmosfera de chismes se levantaba sobre su figura de forma constante.
El 23 de Septiembre de 1860 entra en vigencia la Constitución con sus refor- mas. De esta forma con la Constitución reformada y Buenos Aires incorporado Derqui se convierte en el primer presidente y seguirá siéndolo hasta el 5 de no- viembre de 1861. No llegando a cumplir dos años al frente de la presidencia.
La crisis en San Juan determinó el derrumbe de su raquítico gobierno. En dicha Provincia fue asesinado el gobernador Virasoro, un hombre cercano a Ur- quiza, siendo reemplazado por Aberastain, un liberal cercano a Mitre. Derqui de- cidió intervenir la provincia y envió al coronel Saá, quien derrotó a Aberastain y lo ejecutó. Esta situación hizo estallar la crisis que se venía generando, sumado al rechazo al ingreso de los diputados bonaerenses al Congreso de la Nación. Ante estos hechos Buenos Aires rompe con la Confederación y dispone la organización de las milicias. Derqui declara rebelde a la provincia y designa a Urquiza como jefe del ejército confederal.
La marcha hacia Pavón era inevitable y el triunfo porteño tras la deserción de Urquiza, hizo que Derqui delegara el mando en su vicepresidente y se embar- cara a Montevideo. El 12 de Diciembre Pedernera en uso de sus facultades como presidente, emite un Decreto declarando en receso el Poder Ejecutivo.
Buenos Aires una vez más triunfaba, ya no solo en la mesa de negociacio- nes, sino también en la batalla. La unidad del país se afianzaba ahora de forma definitiva, triunfo consagrado con la sangre derramada de los federales, dando
inicio así a la conformación de un país federal en las normas constitucionales, pero formalmente unitario.
BONUS TRACK: PRImER PRESIDENTE PARA TODOS LOS GUSTOS. YRI- GOYEN Y PERóN
YRIGOYEN
La Unión Cívica Radical llega al poder en 1916, impulsando la candidatura de Yrigoyen, quien, gracias a la Ley Sáenz Peña de voto universal, secreto y obli- gatorio, logra acceder al poder. Yrigoyen es así el primer presidente argentino, surgido luego de elecciones limpias y competitivas.
PERóN
La reforma constitucional llevada a cabo por Perón en 1949, le posibilitó a éste volver a presentarse una vez más para acceder a la primera magistratura, a la cual ya había accedido en 1946. Producto del cambio constitucional, Perón se pre- senta y triunfa una vez más en las elecciones presidenciales del año 1952. En di- chas elecciones, por primera vez, votan las mujeres, que, tras luchas incansables a comienzos del siglo XX de socialistas y anarquistas, verían gracias al impulso de Eva Perón lograr tan anhelado deseo. Es, entonces Perón el primer presidente argentino, apoyado en elecciones donde las mujeres votaron por primera vez.