8. Caracterización del paisaje
8.2. Paisaje cultural intangible y tangible
Figura 7. Foto del corregimiento desde una canoa. Foto: Moreno, 2016.
8.2.1. Conexiones de la comunidad entre sí, con su historia y con la naturaleza
Dado que se entiende el paisaje como un todo, los habitantes de Sincelejito y las actividades que ellos realizan día a día son parte importante de este. Los sincelejitanos se caracterizan porque son agricultores, ganaderos y pescadores. En su mayoría, cada familia tiene un patio donde cultivan arroz, papaya, totumos, guayabas, guanábanas, entre otros. En
estos mismos patios alimentan a su ganado, el cual se conforma en gran parte por cerdos, gallinas, patos y vacas, además tienen animales domésticos como perros y gatos, además de caballos y mulos como animales de trabajo (D. Orozco, notas de campo, 11 de septiembre de 2016).
Por tradición, de generación en generación éste ha sido su estilo de vida, prueba de ello es que muchos habitantes llegan a sobrepasar los 100 años de vida. Cabe resaltar que ellos viven al pie de la ciénaga cultivando y ejerciendo la ganadería como medio de subsistencia. Para ellos, Sincelejito es una tierra fértil, donde todo lo que se siembra da fruto. Ejemplo de ello es la gran variedad de plantas que tienen es sus patios, con estas preparan remedios caseros según la enfermedad que la persona padezca (B. Moreno, notas de campo, 11 de septiembre de 2016).
Igualmente, existe una amplia variedad de especies animales: hicoteas, caimanes, babillas, garzas, cuervos, mantarrayas y diferentes clases de peces. Los más apetecidos especialmente son las hicoteas y los peces, en Semana Santa sobretodo. Pero si de resaltar lo típico se trata, la gallina es su plato más representativo (B. Moreno, notas de campo, 12 de septiembre de 2016).
En el ámbito musical en Córdoba las expresiones folclóricas de música y danza se expresan a través al ritmo de fandango, puya, porro sabanero, pelayero, bullerengue, así como cantares de vaquería, las décimas y el grito del monte, las cuales conservan la pureza de la ejecución musical según el origen étnico. Los juglares han estado presentes en todos los municipios y sectores rurales del departamento y han aportado un gran material de su propia inspiración y creatividad, el cual ha sido recolectado en libros que han hecho posible la divulgación de esta tradición oral (MinCIT, 2012-a).
Las Fiestas de Corralejas en Cotorra son un gran ejemplo donde están recopiladas todas estas expresiones folclóricas ya mencionadas, así como demás festivales y festividades celebrados. El origen de estas expresiones se remonta tiempo atrás cuando los negros bailaban en las fiestas de la Candelaria de Cartagena, y dada la influencia socioeconómica de esta ciudad se extendieron a las tierras del Sinú y las sabanas (MinCIT, 2012-a).
Otra característica del paisaje sincelejitano es la ciénaga de Ayapel la cual se inunda cuando el río Cauca crece. En los años 1984 y 2010 en adelante hasta 2014 el río creció sin medida, ello generó que el agua de la ciénaga entrara hasta las casas de los habitantes. Pero, ellos aprendieron a que este fenómeno es parte de la vida y no por esa razón debían abandonar sus hogares. Es decir, aprendieron a vivir con el agua hasta las rodillas, a dormir sobre el agua, ver cómo los peces pasaban debajo de sus colchones y a hacer su vida bajo esas condiciones. No hubo muertos, ni heridos, pues esta situación significaba otra cara del paisaje (Taller 1, 11 de septiembre de 2016)
Asimismo, anteriormente los locales podían saber y estar preparados para las épocas de verano e invierno, sin embargo, ahora la situación es diferente, puesto que el cambio climático ha generado fuertes alteraciones que no permiten saber qué esperar. Ello se evidencia en las grandes pérdidas de cultivos de arroz que han sufrido por las fuertes lluvias y altas oleadas de calor (Taller 1, 11 de septiembre de 2016).
A pesar de esto, los locales son felices haciendo lo que hacen y están orgullosos tanto de su comunidad como de su corregimiento. Ellos afirman estar satisfechos con su vida dada la riqueza de sus tierras y la calidad humana de su gente, porque su familia, sus vecinos y la seguridad de tener una parcela que quizás antes no poseían, los hace estar plenos y tranquilos estando donde están (D. Orozco, notas de campo, 12 de septiembre de 2016).
Es importante mencionar la cultura familiar del corregimiento, puesto que muchas de las familias empiezan a ser conformadas desde edades tempranas, en su mayoría para las mujeres, porque es común ver que niñas entre los 12 a 15 años de edad ya estén casadas y con mínimo un bebé a bordo. No es frecuente ver niñas a los 18 años sin haber formado un hogar, por tradición. Ello, permite que los niños conozcan cada vez más a sus antepasados, es decir, a sus abuelos, bisabuelos y tatarabuelos (B. Moreno, notas de campo, 13 de septiembre de 2016).
Los hombres consideran que tener familias numerosas los hace ser felices, por ello, prefieren empezar a construir su ideal de familia desde jóvenes, pues es la edad en que tienen más fuerza para trabajar y sacar adelante sus hijos. Además, por uno u otro motivo, a lo largo del tiempo pueden llegar a perder uno de sus hijos, así que creen que es mejor tener familias
numerosas y no arriesgarse a quedar solos en la vejez (B. Moreno, notas de campo, 12 de septiembre de 2016).
Ahora bien, como efecto positivo de la inundación del 2010 –la más fuerte que han vivido-, han llegado al corregimiento: corporaciones, biólogos, estudiantes, entre otros, con el objeto de proponer y generar tanto proyectos como estrategias que permitan la conservación de la Ciénaga de Ayapel y el reverdecimiento de sus tierras. Ello, mediante la concientización de la riqueza de fauna y flora que poseen (B. Moreno, notas de campo, 11 de septiembre de 2016).
Si bien, la comunidad siempre ha sabido lo afortunada que es por las tierras fértiles que poseen y la diversidad de flora que los rodea, gracias a los talleres que han recibido y a los saberes de sus antepasados, realizan numerosos remedios curativos que han salvado más de una vida (D. Orozco, notas de campo, 11 de septiembre de 2016).