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2 CAPÍTULO II RESULTADOS DE PRIMER ORDEN: CINCO PAISAJES DE INTERIORIZACIÓN DE LA EXPERIENCIA ESCOLAR

2.5 Espacios de enunciados

2.5.5 Paisajes de autoconcepción dispositivo PTSJ: dependencia y búsqueda de sentido

Para los estudiantes de este dispositivo, el paisaje de autoconcepción se constituye entre los topos sala de clases, el patio y el taller de especialidad que representan los espacios donde hay oportunidades de autoconocimiento al interior del politopo. En el caso del estudiante representativo, la principal tensión se presenta en la posibilidad de obedecer correctamente, es decir hacer lo que se le solicita ya sea en el topo taller o en el topo sala de clases, y hacerlo de manera correcta:

“Estudiante: en la responsabilidad, responder bien en lo que se pide. Entrevistador: ¿Responder bien en las notas o…?Estudiante: claro, en la notas o en… si me piden un trabajo para un día, traerlo ese tal día. No esperar dos semanas para traerlo”(PTSJ1)

En este punto, el estudiante reconoce un gusto al trabajar en soledad y que le gusta realizar un trabajo bien ejecutado, elementos de autoconocimiento que son importantes para el topo sala de clases y el taller, pero con mucha más fuerza en el topo taller de especialidad, configurando un paisaje particular. De esta forma, el autoconocimiento tiene que ver con el buen desempeño de un rol de alumno dependiente del topo sala de clases. O relacionado con aspectos normativos del funcionamiento del dispositivo:

“Entrar a la sala, porque en la sala no hay una casa de los cursos sino que cada uno tiene que irse a su sala y a veces no se cumplen en la realidad o llegar a la hora porque también somos buenos para llegar atrasados y eso”(PTSJ1)

Se reconoce como un estudiante responsable, que además en el establecimiento se sitúa en el espacio de “no ser desordenado”. Asimismo, se observa como un estudiante que no sociabiliza mucho y que no participa en ningún tipo de actividad extra programática. Pese a que su establecimiento no se reconoce como un “buen colegio”, él señala que los

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elementos entregados a los estudiantes son apropiados, indicando que los culpables de esta fama son los estudiantes del establecimiento que no son capaces de aprovechar a los buenos docentes y las oportunidades ofrecidas.

Para el caso del estudiante no representativo, este se reconoce como un tipo “desordenado” que usa la sala de clases o los espacios formales para ejecutar su especialidad que es hacer “reír”. De ahí que el paisaje que refleja se observa bastante agreste para las actividades desarrolladas por este estudiante. Asimismo, las principales tensiones con el paisaje que se pueden observar, es estar aceptado como miembro del colegio o estar fuera de este, siendo este el esfuerzo que debe realizar: “me mandan suspendido, me llaman al apoderado, pero no me dicen nada. Me dicen que trate de portarme mejor, intento pero no puedo”(PTSJ2). Señala que las actividades que realiza están en directo conflicto con el espacio escolar y que las actividades formales del espacio escolar, principalmente la sala de clases, representan espacios de incomodidad ante la imposibilidad de resolver apropiadamente las tareas requeridas las cuales tienen una relación importante con obedecer lo que la escuela y sus topos están señalando:

“En esta escuela hay que puro hacer las cosas y hacer las cosas que le piden para poder tener un este… una, no sé, cómo se podría decir, hacer algo importante”(PTSJ2)

Entonces el autoconocimiento es una forma de definirse en un conflicto constante bordeando los límites de lo que la escuela reconoce como válido. De esta manera, se crea un contraste dentro y fuera del colegio el cual está relacionado con cómo estudiante define las concepciones de cada uno de estos espacios:

“No, es que la calle es otra cosa que el colegio. Es que en el colegio, a uno le exigen y en la calle nadie te exige nada. Si uno quiere hacer algo que no se debe hacer tiene que pagar las consecuencias nomás”(PTSJ2)

El estudiante no representativo señala que quiere lograr no estar en ciertos estados futuros, como ser un vago o ser un don nadie. Advierte que tiene una alta estima por un presente fluido y liviano, además de pasarlo bien. Pero este presente lo construye con lo que él denomina “mandarse cagadas” o “echar tallas” constantemente y en todos los espacios. Reconoce que en la medida que aparecen topos que configuran paisajes acéfalos o

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con menos poder del responsable, el puede realizar con propiedad todas sus actividades no oficiales. En este sentido, admite las restricciones que impone el profesor jefe – más restrictivo – respecto de la profesora de lenguaje – deja que hagamos lo que queramos –. Los espacios administrativos funcionan como contención cuando se han superado todas las barreras y restricciones aplicadas anteriormente. De esta modo, es un estudiante que se concibe como representante de lo que no debe ser en la escuela. Señala que no sabe hacer nada en el paisaje escolar, que todo lo que hace son cosas que están fuera del ámbito escolar y que lo humorístico o a lo que él se dedica no tiene nada que ver con la escuela.

A modo de síntesis, se puede reconocer una falta de matices en las formas que desarrollan el autoconocimiento los estudiantes de este dispositivo. La obediencia/desobediencia son las formas de comprenderse en la relación con el dispositivo, formas que entregan a su vez formas de conocimientos que son muy dependientes de la acción de terceros. Los estudiantes tiene muy pocos elementos para la evaluación no apreciándose juicios potentes. Esto se puede apreciar en la figura que se presenta a continuación:

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