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El palacio de Leones (3) está formado de la siguiente manera. Al este sala alargada con tres qubbas seguidas, llamada de los Reyes o de Justicia con puertas permanentemente abiertas. La qubba principal del palacio es la de Dos Hermanas, sala tripartita con otra alargada transversal a norte con el mirador de Lindaraja, bahw en el léxico árabe palatino, dando vista a un jardín en bajo. Frente a Dos Hermanas, al otro lado del patio está la la sala o qubba de los Abencerrajes con funciones femeninas como la de harem, con reservado en la planta alta. La gran sala del oeste del patio, haciendo juego con la de Justicia, llamada de los mocárabes por este tipo de decoración que la ennoblecía. Al arquitecto de Muhammad V definitivamente le fascinaban los arcos de mocárabes que habría visto en los palacios y madrazas mariníes del Norte de África, también tal vez en el palacio de la Zisa de Palermo. En la planta del palacio el número 3 indica arco de mocárabes , el 5 bóvedas de mocárabes. Las muqarnas son la apoteosis de un palacio que es a la vez residencia doméstica y residencia oficial, el mirador de Daraja con función de aposento real, especie de mihrab potestativo. Muhammad V subraya los ejes norte-sur y este-oeste con la referencia de los mocárabes, se trata de la apoteosis de este elemento decorativo nunca vista en palacios del Islam Occidental exceptuada la Zisa. Es muy probable que la armonía de la estructura del palacio se deba a la gran trama preliminar de cruz de ocho puntas tipo califal diseñada con rayas discontinuas en el plano (3). El caprichoso palacio que juega con módulos muy intimistas insisto que pudo tener muy en cuenta el simbólismo del Palacio de la Zisa de Palermo: su sala baja del Ninfeo cruciforme con nichos mocarabados y arco de puerta de entrada con la misma decoración, diseño que vemos reiterado en el mirador de Lindaraja que más adelante veremos en detalle. Tenemos en el palacio granadino qubba para el sultán, qubba para la corte femenina y tres qubbas de honor para festejos den la Sala de Justicia. Lo sorprendente es lo insignificante de la entrada del palacio, a los pies del lado oeste, detectada por Gómez-Moreno; otra más llamativa en la qubba de la Rawda que ese mismo autor atribuye a Ismael o a Yusuf I, al igual que el aljibe de la izquierda de los Abencerrajes. Los ejes de Leones ilustrados con muqarnas de Leones los traslada Muhammad V al palacio de Comares: él impone el eje central longitudinal de arcos mocarabados y capiteles de arcos centrales igualmente con mocárabes. Los techos a vista de pájaro de Leones son otra obra de arte a tener en cuenta: cúpulas arropadas por cubierta de tejados octogonales, cuadrado de cuatro aguas y la estrella de los Abencerrajes (4). Respecto a la decoración parietal y de maderas sobresale la flora naturalista (5) la gran injerencia mudéjar toledana junto con los escudos de Banda de Pedro I de Castilla amigo y aliado de Muhammad V.

Figuras 10 y 11. La belleza de estas imágenes son clásicas en el arte hispanomusulmán tanto como lo son las imágenes de Madinat al-Zahra. El parentesco estético entre el arte de las sucesivas dinastías islámicas de este lado del Mediterráneo se llama tradición, siempre ésta unifica como si la pluralidad no estuviera permitido. 1, Patio de Comares con el pórtico triunfal, al fondo la torre con ventana de dos arcos tipo doméstico que anuncian habilitabilidad permanente; los pórticos son dos, al norte (2) y al sur (3) de doble planta con entresuelo, todo de aspecto muy femenino; 4, la fachada de (3) desde el arco de mocárabes de la Sala de la Barca de delante de la gran torre, los capiteles mocarabados, la habitalidad permanente de la corte se daba en las salas tripartitas de los costados mayores del patio. El arco con celdillas de mocárabes reflejado en la imagen (5), todo su aspecto viene del arte almorávide-almohade.

Figura 12. 1, 5, pasadizos gemelos con cuatro sucesivos codos.

Figura 14. Dos nuevos acontecimientos en la Alhambra: la monumentalidad de la Torre-Qubba en consonancia con la de la portada y el simbolismo del techo a manera de bóveda esquifada estudiado por el Padre Cabanelas; de madera, plagado de lazos de ochos y dieciséis zafates hábilmente entrelazados para formar un cielo estrellado que para Cabanelas representa los siete cielos del Corán, tal afirmación va más por la vía de la reflexión que por la documental, los alarifes en la Alhambra en la cubierta hacen alarde de sofisticada técnica esta vez teñida de colores escalonados, el blanco reservado a la clave destacada por octógono con lacillos de mocárabes (A). No se conoce en el Islam el cúmulo de valores estéticos analizados de palacio de Oriente y de Occidente. Todo el prestigio para la Qubba Real, sala del trono en funciones con Yusuf I y Muhammad V.

Figura 13. La puerta monumental de los palacios de Comares y de los Leones, según dibujo publicado por Fernández-Puertas: desde fuera se entraba por la puerta de la derecha al cuarto dorado, por la de la izquierda se iba a pasadizo estrecho con tres codos de acceso a Comares; el diseño es el mismo de la puerta Aghmat almorávide de Marrakech, según Deverdun (2); abajo a la izquierda la puerta de ingreso al Mexuar que precede al Cuarto dorado.

Puerta del Mexuar

Salas de honor del Palacio de los Leones, Dos Hermanas, de los Abencerrajes y Sala de