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Un panorama de los estudios de los géneros discursivos y la narrativa en las

Capítulo 2. La socialización del lenguaje y la narrativa de socialización

2.3. Un panorama de los estudios de los géneros discursivos y la narrativa en las

En la presente sección nos interesa mostrar que la narrativa de socialización es un género discursivo que a la fecha no ha sido reconocido como tal en los estudios acerca de las lenguas de Chiapas18. En la presente sección se presentará un panorama de las investigaciones realizadas sobre géneros discursivos en lenguas mayas de Chiapas como marco de referencia para caracterizar la narrativa de socialización. Esta noción ya ha sido avanzada por de León (2013), pero abundaremos más en ella en el presente trabajo.

18 Se ha documentado que en la lengua náhuatl existe un género discursivo de enseñanzas y consejos llamados Huehuetlahtolli (León Portilla y Silva Galeana 1988). Thelma Sullivan hace un recuento de proverbios recogidos por Fray Bernardino de Sahagún.

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Los autores que han realizado estas investigaciones son Gossen (1979), Bricker (1974), Haviland (1994 [1992]) y López (2010) y se han enfocado principalmente en la zona tsotsil de los Altos de Chiapas.

Gossen (1979) es el primer investigador que hace una clasificación de los géneros discursivos de la tradición oral del tsotsil de Chamula, los cuales plantea que se agrupan bajo el término k´op. Los tres géneros mayores que propone son los siguientes:

(i) “Lenguaje común o de conversación (lo?il k’ ‘op) que está restringido por los dictados de las situaciones sociales cotidianas y por la gramática o inteligibilidad de la expresión” (1979: 73).

(ii) “El lenguaje para personas cuyos corazones están excitados (k’op sventa

šk’išnah yo?nton yu?un li kirsanoe)” (1979: 73), que alude a una actitud excitada, emotiva,

por parte del hablante. Éste ocurre en intercambios conflictivos, como en el cabildo o entre personas que discuten.

(iii) “Las palabras puras (puru k'op)” (1979: 73), que se refieren a la tradición oral. Cada categoría incluye varios géneros. Dentro del género de “las palabras puras” existe la división de ‘antivo k’op (‘palabras antiguas’) y ach’ k’op (‘palabras recientes’). En esta última categoría entra lo que llama “la narrativa reciente”, “el lenguaje frívolo” y los “juegos tradicionales” (1979:76). Aunque nuestro fin no es hacer una taxonomía de los géneros en ch’ol, ni adoptar la de Gossen, el marco de clasificación que ofrece nos permite pensar en posibles clasificaciones de los géneros que analizamos en este estudio. Más adelante retomaremos, a manera de guía, su clasificación como marco de referencia para ubicar la narrativa de socialización y las enseñanzas en el presente estudio.

Otro estudio sobre géneros discursivos del tsotsil de Zinacantán es el de Bricker (1974, citado en López, 2010:39-40). La autora indica que “en el nivel más general, los géneros discursivos se clasifican como k’op ‘discurso formal’, y lo?il ‘discurso informal.’ El sustantivo k’op significa ‘palabra, lenguaje, argumento, guerra, ceremonia de curación,’ mientras que el sustantivo lo?il significa ‘rumor, noticia, conversación, discurso, chiste’”19 (Bricker, 1974:369).

19 “on the most general level the speech genres are classified as k'op ‘formal speech’ and lo?il ‘informal speech.’ The noun k'op means ‘word, language, argument, war, curing ceremony,’ while the noun lo?i1 means ‘hearsay, news, conversation, discussion, joke’” (Bricker, 1974:369).

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Mientras la clasificación de Bricker se basa en una división mayor de tipos de géneros distinguidos básicamente entre lo formal y lo informal, Haviland encuentra que, además de la división mayor mostrada por Bricker, en Zinacantán hay géneros más específicos: “entre los géneros de discurso catalogados en los Altos de Chiapas se puede distinguir categorías tales como, plegarias, regaños, saludos, chismes, denuncias, peticiones, chistes, cuentos, adivinanzas, proverbios y burlas entre otros” (2004:236)20. Los géneros que menciona Haviland (2004) son los que distingue Gossen entre “palabra reciente” y “palabra antigua”. En otros trabajos Haviland analiza el habla ritual y la conversación como categorías más amplias y nota algunas similitudes de estructuras entre ambos géneros como las estructuras paralelas (Haviland, 1994 [1992]; Laughlin 1977, 1980; Laughlin y Karasik 1988). Publicó una colección amplia de narraciones “antiguas” y “recientes” del tsotsil de Zinacantán, aunque no se enfoca en analizarlas (Haviland, 1994 [1992]).

De León (2010) plantea, de manera similar a los autores mencionados, que en tsotsil hay diversos géneros lingüísticos productivos, como la conversación, el rezo, el chisme, el juego verbal, el argumento y la narración, entre otros. En particular, se enfoca en el uso de estos géneros entre los niños tsotsiles de Zinacantán. Analiza el juego verbal con las estructuras de pares adyacentes en saludos (de León, 2007) y más recientemente hace un estudio longitudinal y transversal sobre la narrativa infantil en los eventos de habla espontánea y en eventos generados conversacionalmente. En particular, estudia la forma en que los niños son socializados para ser narradores o la manera en que emergen como tales. La autora analiza la práctica de narrar en el hogar para socializar a los niños sobre conductas apropiadas en situaciones donde son diseñados como escuchas (de León, 2013). De acuerdo con la autora, este tipo de contexto es donde surge la narrativa de socialización.

López, en su estudio sobre los géneros discursivos en Romerillo, Chamula, retoma a los autores citados y plantea que “el principio mayor parece radicar en dos palabras, entendiéndolo en su más estricto significado y contextualizándolo como raíces discursivas,

k’op como ‘palabra o lengua’ y lo’il ‘plática y conversación’” (2010:50). Estas dos palabras

20 “among labeled ethnolinguistic speech genres in highland Chiapas, one can distinguish such categories as prayer, scolding, greetings, gossip, denunciation, requests, jokes, stories, riddles, proverbs, and ridicule, among others” (Haviland, 2004:236).

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pueden derivar muchos géneros de acuerdo a los ‘calificativos’, dependiendo de cada hablante, según contextos, funciones, temporalidad y estructura.

De esta forma, el autor encuentra los géneros denominados mantal ‘consejos’, utel ‘regaños’, vulel ‘cuestionamiento’ y japuel ‘discusión’. Además de éstos, nos habla de que el “lo’il k’op en otros dialectos del mismo municipio, se relaciona con el género de la ‘mentira’” (2010:49).

De acuerdo con estos esquemas discursivos, el autor define que en la comunidad de Romerillo se conoce únicamente como lo’il a la plática o conversación. Sin embargo, el término lo’il a’yej se relaciona con una narrativa de tipo personal, más específica que la plática o la conversación.

En suma, estos estudios distinguen entre el habla formal y la informal y entre las “palabras antiguas” y las “palabras recientes”. En esta última categoría quedan diversos tipos de narraciones que ocurren en la conversación informal, una de ellas es la “narrativa de socialización”, como lo documenta de León (2013). López (2010:49) menciona, para el tsotsil de Chamula, la existencia de los mantal ‘consejos’ y los utel ‘regaños’, que también tienen funciones de socialización. Por su parte, Gossen habla de los llamados “géneros marginales”, entre los que se hallan los “proverbios” (1979:152), cuya función principal es dar normas para evitar conductas desviadas. Estos géneros analizados para el tsotsil de Chamula cumplen las funciones socializadoras de aconsejar, orientar y dar marcos normativos, aunque no han sido analizados propiamente desde la socialización del lenguaje.

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