4. Instalación de GNU/Linux
4.3. Particionando del disco
Particionar el disco duro es una de las partes más críticas de todo el proceso. Este paso significa dividir el disco duro en varias secciones, por lo que cada una de ellas se toma como unidad independiente. Si ya tenemos un sistema operativo instalado en nuestro ordenador, el disco estará particionado en una o varias particiones, pero si el disco es nuevo, generalmente no.
Para instalar GNU/Linux debemos disponer de, al menos, una partición para él. El hecho de que al modificar el tamaño de una partición debemos elimi- narla y crearla de nuevo implica perder toda la información que tenemos en ella. Por este y otros motivos, existen programas que nos permiten modificar el tamaño de las particiones sin tener que eliminarlas. El fips es un programa con licencia GPL que nos permite redimensionar nuestras particiones forma- teadas con FAT (para sistemas WindowsTM de la rama no NT) sin perder su información. También existen otros programas comerciales que nos permiten efectuar este tipo de operación con cualquier otro sistema de ficheros, de mo- do que si no queremos perder la información de nuestros sistemas, deberemos utilizar alguno de ellos antes de empezar con todo el proceso.
Particiones del disco
Si bien con una o dos particiones es suficiente para poder instalar GNU/Linux, es intere- sante dividir el disco en más fragmentos y situar ciertos directorios en diferentes unidades para poder efectuar una gestión más eficiente de los recursos, evitar caídas del sistema por saturación de disco, etc. De todos modos, estos aspectos los dejaremos para cursos más avanzados de administración.
Es recomendable que GNU/Linux utilice dos particiones en el disco duro. Una servirá para guardar los ficheros del sistema y la otra para la swap. La swap es una zona de intercambio entre la memoria RAM del ordenador y el disco duro.
Elección del sistema de ficheros
Aunque hay modos de instalar GNU/Linux utilizando el siste- ma de ficheros de otro sistema operativo, no es recomendable utilizar este tipo de instalación porque el rendimiento del sis- tema baja considerablemente.
Sirve cuando el sistema operativo tiene toda la memoria RAM ocupada y los programas en ejecución piden más. Es en este momento cuando se empieza a utilizar el swap para guardar zonas de RAM que no se están utilizando, in- tercambiándolas para que las aplicaciones no se queden sin memoria disponi- ble. También es posible prescindir de swap, pero no es recomendable porque el sistema no podrá gestionar tan adecuadamente sus recursos; además, al uti- lizar simultáneamente muchas aplicaciones, éstas se quedarán sin memoria con más facilidad. Aunque el tamaño de la swap puede ser tan grande como queramos, se recomienda que este sea el doble de la RAM instalada en el orde- nador si tenemos 64 MB o menos, e igual si tenemos más. Estos cálculos están basados en pruebas de rendimiento del sistema que nos demuestran que llega un punto en el que, si las aplicaciones necesitan utilizar demasiada memoria swap, el rendimiento se decrementa mucho, lo que provoca que el sistema quede prácticamente saturado (para ver qué cantidad de memoria RAM y swap se está utilizando, el sistema nos proporciona el comando free).
Existen varias aplicaciones para fragmentar el disco. Una de las primeras que apareció fue el fdisk, aunque actualmente existen otras, como cfdisk, diskDruid, etc. En algunos procesos de instalación se puede elegir cuál que- remos utilizar, aunque todas permiten hacer exactamente lo mismo cambian- do, eso sí, la presentación, el entorno, etc. El modo como GNU/Linux identi- fica los discos es /dev/hdX para los discos IDE y /dev/sdX para los SCSI y los Serial ATA, donde en ambos casos la X es una letra, correspondiente con el
disco al que nos queramos referir de la siguiente manera:
Clases de discos duros
Para los ordenadores personales existen tres clases de discos duros: los IDE, los Serial ATA y los SCSI. En la actualidad, la mayoría de las placas base llevan controladoras Serial ATA. Las controladoras SATA permiten hasta cuatro o seis discos duros. Las controladoras SCSI (small/smart computer system interface) permiten hasta 8 dispositivos y tienen tasas de transferencia más altas, aunque su precio también es bastante más elevado que los IDE. Tabla 4.1
Dispositivo Significado
/dev/hda Maestro del primer canal IDE /dev/hdb Esclavo del primer canal IDE /dev/hdc Maestro del segundo canal IDE /dev/hdd Esclavo del segundo canal IDE
/dev/sda Primer disco de la controladora SCSI o SATA /dev/sdb Segundo disco de la controladora SCSI o SATA
Si tenemos más de un disco en nuestro ordenador, antes de entrar en el pro- grama de fraccionamiento podremos elegir sobre cuál de ellos operar. Cuan- do creamos una partición se nos preguntará si debe ser primaria o lógica. En un disco duro podemos tener hasta cuatro particiones primarias y hasta 64 lógicas. Si no necesitamos más de 4 particiones, podemos elegir cualquiera de
Master boot record
Para guardar la información de particiones y el programa de arranque, los discos tienen una zona de datos reservada llama- da MBR (master boot record).
los dos tipos. Si necesitamos más, deberemos tener en cuenta que las lógicas se sitúan dentro de una primaria (hasta un máximo de 16 para cada una), de modo que no podemos tener 4 particiones primarias creadas y después añadir otras lógicas. En este caso, deberíamos crear 3 primarias y hasta 16 lógicas en la cuarta partición primaria. En la siguiente figura podemos ver un ejemplo de manera gráfica:
Figura 4.1
Cuando creamos una partición, debemos indicar qué sistema de ficheros uti- lizaremos para ésta (Linux ext2, Linux ext3 o Linux swap). Una vez realizadas las particiones, guardaremos la configuración y debemos indicar al proceso de instalación dónde queremos situar la raíz del sistema de ficheros (root filesys- tem) y el swap del sistema. Una vez efectuados estos pasos, ya podremos con- tinuar con el resto del proceso de instalación.