Introducción
El estudio del “caso” Colombiano, ha sido la razón por la cual los temas de democracia, participación, derechos, ciudadanía, se encuentren hoy en el foco de análisis, investigación, cuestionamiento, por parte de académicos, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, agencias del Estado, y sociedad civil tanto a nivel nacional como regional, debido a su singularidad y desarrollo en medio de un contexto de conflicto.
Esto, ha generado una serie de intervenciones y pronunciamientos a favores, y en contra; tanto de gobiernos vecinos como de la comunidad internacional y organismos internacionales, que apuntan a la férrea necesidad de acompañar a Colombia en la búsqueda de escenarios de paz, convivencia, reconciliación, gobernabilidad, y el fortalecimiento de sujetos de derecho41.
Consecuentemente, y teniendo en cuenta el contexto de conflicto y ante el interés y la necesidad de la búsqueda y efectividad de estos escenarios se propone el diseño y la ejecución de prácticas e iniciativas participativas entre las poblaciones víctimas (comunidades receptoras) y victimarios (desmovilizados) que habitan en zonas oprimidas, vulnerables y de permanente conflicto. Sin embargo, cabe mencionar y es la hipótesis de la presente Tesis,las dinámicas participativas
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La participación de la Comunidad Internacional en la solución del conflicto político del país, presenta ligeros antecedentes desde los años 80 y en la temprana década de los 90. Durante este periodo la participación internacional fue escasa pero contundente: algunos de sus miembros, como países vecinos (México y Venezuela) fueron testigos y veedores de procesos de paz y desarme del gobierno nacional con guerrillas pequeñas como el ELP o el Quintín Lame. Sin embargo, la participación internacional tiene más relevancia hoy que en el pasado por tres razones fundamentales: primero por la existencia de una grave crisis humanitaria en Colombia generada por la multiplicidad de actores, diferentes a los del 70 y 80 e incluso a principios de los 90. Un segundo elemento (…) se han elaborado y se están implementando políticas públicas de ayuda al desarrollo como parte de política exterior; es decir que en las agendas de política exterior de algunos países, especialmente países europeos, la construcción de paz y de resolución de conflictos en países en guerra está tomando muchísima relevancia. Una tercera razón es porque Colombia es un escenario en el que se vienen librando guerras cruzadas motivadas por factores y actores internos y externos. Esto a raíz de la lucha mundial contra el terrorismo y el narcotráfico. A raíz de esto los actores externos podrían constituirse en actores activos para la búsqueda de la paz en Colombia.(Montaña) Véase también; El 1er Grupo de Amigos del proceso de paz con las FARC (Canadá, Cuba, España, Francia, Italia, México, Noruega, Suecia, Suiza y Venezuela-2001-2do Grupo de amigos España, Francia y Suiza – 2007.respaldo internacional de 112 gobiernos del grupo de Países No Alineados, NOAL.
propuestas como modelo de reintegración entre comunidades receptoras, excombatientes y la institucionalidad local en San José del Guaviare facilitan la consolidación de espacios y escenarios de carácter participativo porque a través de ellos se pueden hilvanar los caminos por el cual se pueda resarcir e integrar a las comunidades seriamente afectadas; tal como es señalado por el Plan de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) a nivel mundial y la Política Nacional de Reintegración Social y Económica – PRSE-. Pero y además ¿se suma y fortalece la propuesta de democracia participativa vista en el capítulo anterior?
Por lo tanto, el presente trabajo, teniendo en cuenta la propuesta del DDR; y en el marco del Modelo de Reintegración Comunitaria pretende examinar el proceso y el resultado de la ejecución del modelo, a través de la promoción y generación de dinámicas y prácticas participativas, entre la población desmovilizada y la comunidad receptora a través del estudio de caso San José del Guaviare. Modelo operado por la Corporación Escuela Galán para el Desarrollo de la Democracia y Alta Consejería para la Reintegración. Ver Anexo (3)
Por ende, se plantea en este capítulo en un primer momento hacer referencia al Conflicto Armado; con el interés de presentar cómo esta realidad de conflicto afecta y amenaza permanentemente el desarrollo de las regiones y/o comunidades; generando una situación de vulnerabilidad constante; a través de una serie de referencias sobre las consecuencias que deja la presencia y el actuar de los grupos armados.
Para esto se plantea primero conocer el significado de lo que se entenderá por conflicto armado interno (no internacional)42, teniendo en cuenta su naturaleza, actores y el vínculo que existe entre este y actividades de narcotráfico y los grupos armados ilegales (GAI)43. En este mismo sentido, como parte del acápite señalo cómo estos actores armados ilegales empezaron alrededor de la década de los ochenta a mostrar un creciente interés por los gobiernos locales y cómo estos últimos lograron
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Con este fin se utilizará la definición que hace el artículo I del Protocolo II adicional a los 4 Convenios de Ginebra sobre lo que es un conflicto armado no internacional.
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Se entiende por actores armados ilegales aquellos que deciden hacer uso de las armas como recurso principal para lograr objetivos de carácter político, económico o de subordinación social. Se trata de una decisión colectiva, es decir, de dos o más individuos que, compartiendo tales objetivos, optan por vías violentas para alcanzarlos. De esa manera, pretenden quebrar el monopolio legítimo del uso de la fuerza en manos del Estado y, por tanto, colocarse al margen de la ley, a sabiendas de las consecuencias que esa decisión acarrea. Además, buscan ganar legitimidad a ojos de la población, bien sea acudiendo a argumentos de orden ideológico, mediante la
ser permeados y afectados, igual en cada una de las esferas de la sociedad (instituciones públicas y privadas, en el ejercicio de la política y en el tejido social). Se anexa a manera de consulta académica la trayectoria de los procesos de paz negociada de los GAI44.
Así mismo, vale la pena resaltar que el impacto del conflicto armado sobre el ejercicio de la participación y sobre la población ha sido negativo; sin duda ha sido un desactivador del liderazgo social y de las practicas participativas; en el sentido de que el ejercicio de esta última resulta ser un instrumento que desafía el poder de los actores armados, especialmente desde el punto de vista de la denuncia a la violación de los Derechos Humanos.
Y tercero, y con el fin de acercarnos a uno de los planteamientos propuesto presento la Política Nacional de Reintegración Social y Económica PRSE y su propuesta frente al diseño, promoción y fortalecimiento de espacios participativos y Reintegración comunitaria como estrategia de fortalecimiento y promoción de consensos y ciudadanía entre desmovilizados (Participantes) y las comunidades receptoras; entendiendo éstas como el medio por el cual se restablecen puentes de capital social, lazos de confianza y cohesión social entre estas poblaciones e institucionalidad local en el marco del proceso de Reintegración Comunitaria en el Municipio San José del Guaviare; zona con un contexto social y de conflicto permanente, con presencia de la Guerrilla de las FARC, residuos de las AUC y bandas criminales y con el más alto índice de corrupción en las administraciones locales y departamentales. Y con casi la mitad de la población en situación de desplazamiento causado por el conflicto, pobreza y presencia de la fuerza pública.
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Para ver las negociaciones del Ex -Presidente Álvaro Uribe con las FARC y el ELN se recomienda la lectura del Anuario 2010 de Procesos de Paz(Fisas, Anuario 2010 de Procesos de Paz, 2010), Director Escuela de Cultura de Paz y Universidad Autónoma de Barcelona, en el que se hace una amplia exploración de intentos y acuerdos de negociación con estos grupos al margen de la ley en el capítulo correspondiente al caso Colombiano.
a. Participación y Conflicto en Colombia
Orígenes - Naturaleza del Conflicto Armado45
El conflicto en Colombia es entre los más longevos y letales de todo el mundo, con un gran impacto en la población civil en términos de mortalidad y desplazamiento forzado, ha originado lo que las Naciones Unidas han caracterizado como la peor crisis humanitaria en el hemisferio occidental46. Los agudos niveles de abusos y violaciones a los derechos humanos, atribuidos a los militares colombianos, a facciones paramilitares y a guerrillas respectivamente (diversidad de actores), han estado acompañados por el desplazamiento forzoso de aproximadamente cuatro millones de colombianos, incluyendo poblaciones rurales, indígenas y afro-colombianas47. Esta violencia, vinculada a sí mismo a la producción y tráfico de drogas, ha estado acompañada también por continuas y sistemáticas violaciones y restricciones de los derechos fundamentales de sectores particulares de la sociedad colombiana, incluyendo sindicatos, movimientos de comunidades indígenas y defensores de Derechos Humanos.
En el ámbito académico y en la esfera pública-política48 la conceptualización del caso Colombiano se ha abordado desde diferentes perspectivas49; aunque, desde cualquiera de ellas el énfasis en el factor social es determinante para la comprensión de dimensiones variadas respecto a las problemáticas del conflicto como tal y su afectación. Por consiguiente, acercar la mirada a esa sociedad que es
45La descripción que se realiza en esta aparte sobre los orígenes y la naturaleza del Conflicto, se basarán en el trabajo realizado por la Fundación Foro por Colombia junto con la Cooperación Técnica Alemana (GTZ) y otros centros de estudios del país, quienes en el 2009 realizaron un estudio profundo sobre este tema, Las otras caras del poder. (Fundación Foro por Colombia y Cooperación Técnica Alemana (GTZ), 2009).
46Artículo ONU: Colombia es la peor crisis humanitaria de las Américas (Egeland, 2004) 47
En: http://www.acnur.org/t3/operaciones/situacion-colombia/desplazamiento-interno-en-colombia/
48El concepto de esfera pública, elaborado principalmente por Jürgen Habermas basado en la Grecia clásica, se refiere a un espacio que se encuentra fuera del Estado y en el cual los actores privados de la sociedad se reúnen e interactúan con el objetivo de debatir y convencerse entre sí mediante un discurso argumentativo racional. Sin embargo, como aspectos fundamentales para formular un proyecto contemporáneo y renovado de democracia, demandaría por un lado una sociedad civil politizada y una esfera pública verdaderamente inclusiva; esto significaría en concreto una esfera pública con marcado carácter popular. La sociedad civil es vital para crear una ciudadanía activa y participativa; y la esfera pública es esencial para establecer un vínculo entre la sociedad y el Estado. El concepto de esfera pública-política se refiere cuando las discusiones públicas se refieren a los asuntos relacionados con las prácticas del Estado.
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¿Guerra? ¿Conflicto armado? ¿Guerra civil? O ¿post-conflicto? Colombia vive la doble condición de tener un conflicto y una situación de posconflicto simultáneamente. De un lado, el sometimiento de los paramilitares a la ley de justicia y paz; y del otro, la
espectadora y víctima, es acercarse de una manera más receptiva hacia la importancia y los alcances de los procesos de participación como el medio por el cual se puede reivindicar y resarcir los embates del conflicto hacia la población civil y aportar a la reconstrucción del tejido social.
La categoría de Conflicto Armado a diferencia de la dada por el anterior gobierno de Uribe (de amenaza terrorista) enaltecía la existencia de un Estado de Derecho que señalaba las alteraciones al orden público causadas por las FARC, el ELN, las AUC u otros actores como parte de una amenaza terrorista; afirmación respalda por una minoría (Gobierno y gabinete); a diferencia de la situación de conflicto armado la cual es respaldada por un amplio sector social, dirigentes, medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales; a razón de la naturaleza del aparato estatal militarizado, las políticas públicas ejecutadas por su gobierno y las hostilidades continuas entre los militares y las guerrillas, en particular las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), junto con los indicios aparentes de un resurgimiento reciente de grupos paramilitares, lo cual indica que Colombia está todavía en medio de un conflicto armado.
Por lo tanto, acudimos de manera enunciativa, a la definición y referencia que plantean los protocolos adicionales de Ginebra con el objetivo de determinar el concepto y la naturaleza política del conflicto armado; con el fin de clasificarlo y partir de definiciones básicas.
El concepto de conflicto armado no internacional.
De acuerdo al Protocolo II adicional a los Acuerdos de Ginebra los conflictos armados internos (no internacionales) son los que se desarrollan “en el territorio de una Alta Parte contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar el presente Protocolo”.
Por lo tanto, la condición de “que se desarrollen en el territorio de una alta parte contratante, entre
perfectamente en Colombia ya que la confrontación armada se extiende a lo largo y ancho del territorio colombiano y como se demostrará seguidamente, son varios los actores que la desarrollan50.
Otra particularidad acerca del estado o situación de conflicto en Colombia se genera a partir de qué tipo de guerra se libera; si es de baja o alta intensidad, amenaza terrorista o guerra contra la sociedad civil entre otras. Lo cierto es que hay un fuerte énfasis en el factor social y que su prolongación en el tiempo ha generado una variación en sí de su modalidad y de las medidas adoptadas para su solución. Como lo hace Foro Nacional por Colombia; esta es una situación que responde a dos épocas - de la guerra fría y la posguerra fría, interna, de carácter insurgente, de naturaleza ideológica y política, multi-actores, en acelerado proceso de degradación y atravesada por los intereses de la economía del narcotráfico. Esta última y la localización de escenarios de guerra en las fronteras le confieren dimensión internacional con fuerte incidencia regional.
En otras palabras, en Colombia se desarrolla un conflicto armado interno, con fuertes raíces sociales, políticas y económicas, que ha generado una crisis humanitaria con proporciones de guerra convencional, con unos actores armados claramente definidos que cuentan con estructuras armadas en varios Departamentos y regiones del país, con líneas de mando y jerarquías reconocidas tanto en lo local como en lo nacional, que tienen (al menos en el caso de las organizaciones guerrilleras) plataformas políticas y propuestas de construcción de Estado. Además con alta incidencia de intereses militares de otros países como lo es Estados Unidos.
Orígenes – Naturaleza
El conflicto armado en Colombia tiene unas raíces muy profundas, que van más allá del surgimiento de las actuales guerrillas en los años 60. En parte se debe a la violencia que caracterizó las relaciones entre Liberales y Conservadores desde el siglo XIX hasta la época del Frente Nacional (1958-1978);
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Las guerrillas son grupos organizados que enfrentan al Estado desde los años sesenta; tienen mandos responsables reconocidos; desarrollan acciones militares sostenidas y, desde fines de los años ochenta, han extendido su presencia y adelantado acciones en gran parte del territorio nacional. La expansión territorial ha implicado un escalamiento del conflicto y el aumento del número de combates. Entre el 2002 y el 2007 el promedio de combates entre la fuerza pública y los grupos irregulares por año es de 2.188 combates por año,
además contra la represión contra cualquier opción política alternativa. Así la política al servicio de los intereses de la élite, la exclusión social y la falta de opciones democráticas de oposición explican el surgimiento de los distintos grupos guerrilleros de los años 60 y 70, entre ellos, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), ambos nacidos en 1964.
La violencia se agravó con la aparición a principios de los años ochenta de los grupos paramilitares, especialmente de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), para llevar a cabo la lucha contrainsurgente. A este contexto de violencia hay que añadir el fenómeno de producción y exportación de droga y el reciente surgimiento de nuevas estructuras paramilitares vinculadas al narcotráfico, que ha hecho más complejo el conflicto donde la población civil es la principal víctima.
En cuanto a la relación que ha existido y existe entre la población y su carácter participativo y el conflicto armado vemos que su naturaleza y origen responde a una serie de efectos y motivos políticos que se fueron estructurando a partir de la época de la Violencia, entre esos motivos encontramos la represión y exclusión a todo intento de participación de la población civil que le pareciera a los gobiernos una amenaza y una oposición; motivaciones económicas como la pobreza originada por las desigualdades económicas y el no reconocimiento de la diversidad cultural hacen parte también de los motivos que llevaron al levantamiento de cierto grupo que en sus inicios respondía a la representación de los intereses del pueblo.
Jaime Zuluaga Nieto51(2009) hace una propuesta de este estudio a partir de cuatro etapas o momentos desde los cuales se podría abordar el estudio de esta dinámica; la primera (1964 hasta fines de los setenta) corresponde al auge inicial y declinación de las guerrillas. La segunda está marcada por la diversificación, la recuperación y la ruptura de la marginalidad política de las guerrillas, el surgimiento y expansión del paramilitarismo, los procesos de paz y la Asamblea Nacional Constituyente en 1991. La tercera corresponde a la expansión, intensificación, degradación de la
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Profesor Emérito, Universidad Nacional de Colombia. Profesor Titular, Universidad Externado de Colombia. donde se desempeña como docente; profesor visitante en el Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL) de la Universidad París III, Sorbonne. Es integrante de la Comisión Facilitadora Civil del Proceso de Paz con el Ejército deLiberación Nacional y Director Académico de la Fundación Instituto de Estudios sobre el Desarrollo y la Paz, INDEPAZ.
guerra, el auge paramilitar, la adopción del Plan Colombia, la lucha global contra el terrorismo, la metamorfosis del paramilitarismo y el repliegue de las guerrillas. La última corresponde a la política de Seguridad Democrática y la lucha contra el terrorismo del anterior Presidente Álvaro Uribe Vélez.
Actores armados
Como se señaló en el párrafo anterior, el conflicto armado en Colombia tiene su origen a mediados de la década del sesenta del siglo pasado, cuando se conformaron los principales grupos guerrilleros (las FARC, el ELN y el EPL)52. Una década después nació el M19 y luego, aparecieron otros grupos como el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Patria Libre y el Movimiento Armado Quintín Lame (MAQL), este último de origen indígena.53
Estos grupos surgieron en un contexto de grandes transformaciones económicas y sociales en Colombia (modernización capitalista, urbanización, consolidación de una clase obrera, fortalecimiento de los sectores medios, conflictos sociales, entre otras) las cuales se desarrollaron al amparo de un régimen político y de un modelo de desarrollo excluyente. A comienzos de los años cincuenta del siglo pasado, se conformaron, en el marco de la violencia bipartidista (1948-1953), las guerrillas liberales y comunistas que combatieron el régimen conservador. Las primeras entregaron las armas al acogerse a la amnistía ofrecida por el gobierno militar de Gustavo Rojas Pinilla (1953- 1957), mientras que las segundas se convirtieron en autodefensas campesinas, cuya reivindicación principal fue la redistribución de la tierra en el campo.
Estas autodefensas campesinas se convirtieron a mediados de la década del sesenta en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia –FARC-. Iniciando esa década, algunos Congresistas conservadores, presionaron para que se enfrentara militarmente a esos grupos, alegando que se trataba de “Repúblicas Independientes” que amenazaban la soberanía nacional así que en mayo de
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FARC, Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia; ELN, Ejército de Liberación Nacional, EPL, Ejército Popular de Liberación.