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CAPÍTULO 2. El diagnóstico de la comunidad rural visto desde la planificación

2.2 La comunidad rural como objeto de estudio

3.2.3 Paso 3: Análisis de indicadores

Como Expósito (2004) argumenta, el diagnóstico no debe solo emplearse para generar documentación con la información de la comunidad estudiada, pues se debe realizar un análisis e interpretación de dicha información con el fin de propiciar un mejor entendimiento tanto del lugar, como de las problemáticas que esta tenga para vislumbrar opciones de mejora en un futuro, es decir, para plantear opciones de desarrollo en la comunidad.

Al tener en cuenta que el diagnóstico permite guiarse por uno o más objetivos para identificar, sistematizar y analizar datos que aporten información para proponer opciones que permitan solucionar un problema o desarrollar un proyecto que

102 impacte una zona específica, se establece que el análisis a realizar determinará las opciones específicas de proyecto a plantear.

Para ello, los indicadores brindan un soporte metodológico en cuanto a la evaluación de una intervención, pues fundamenta sus bases en estudios de corte cualitativo y cuantitativo para analizar los datos y predecir el camino que va a tomar una decisión sobre otra; es decir, proporciona información sobre las tendencias esperadas al implementar un proyecto, por lo cual el este contará con un sustento al ser implementado y justificar su elección.

Gracias a la propiedad de los indicadores de medir una característica o atributo particular de un objeto de estudio, se puede generar información confiable mediante el análisis para revisar las variables de interés con el fin de determinar cambios entre una o más de ellas, apoyando lo dicho anteriormente referente al análisis como fundamento en la formulación de proyectos.

En este sentido, el análisis permite visualizar detalladamente los indicadores generados durante la sistematización de los datos recopilados por los planificadores para comprenderlos de una mejor manera, ya sea en solitario o en su relación con otros indicadores, de forma que con ello se puedan plantear proyectos con mayores posibilidades de éxito.

Así, la FAO (2014) sostiene un análisis profundo de la situación a estudiar, diferenciando tres aspectos a resaltar, el análisis de involucrados, el de problemas y el de la población o zona potencial:

1. Análisis de involucrados: donde se identifican todos y cada uno de los actores, siendo personas, grupos o instituciones con el fin de involucrarse de mejor manera con aquellos que complementen al proyecto y disminuir la oposición de quienes se opongan.

103 2. Análisis de problemas: tras identificar el problema central sobre el que se desea actuar, propone elaborar un árbol de problemas3, con el cual se

identifican las causas y consecuencias de este.

3. Análisis de la población potencial: donde se definen las características particulares de la zona o población que se verá afectada por el proyecto que se elija implementar.

En esta visión se menciona el análisis de problemas como un punto para tener en cuenta, pues la FAO (2014) mezcla elementos del diagnóstico con otros de lo que hemos llamado en la presente investigación como prediagnóstico4, por lo cual, se

considera como terminado ese proceso para enfocarse en el análisis de los actores involucrados y de la población potencial mediante el procesamiento de la información recolectada y sistematizada hasta el momento.

Así, autores como Ferrer, Saal y Barrientos (2015) concuerdan con el planteamiento de la FAO, pues sostienen que este procesamiento de información se puede realizar tras su sistematización mediante el uso de variables, las cuales se pueden entrecruzar para medir su relación o correlación, es decir, la construcción de indicadores, pues son estos los que se pueden interpretar para construir de manera integral la realidad que conforma el diagnóstico.

Con este punto de vista se puede ver que el análisis permite interpretar información para generar nuevo conocimiento, pues como se ha mencionado anteriormente, el diagnóstico puede emplearse más que como una mera herramienta de obtención de información, pues si se aplican todos sus pasos se pueden obtener datos nuevos que permitan ampliar el horizonte de opciones disponibles para ejecutar acciones que impacten a una población.

Estas opciones a las cuales se hace referencia son los proyectos de desarrollo sostenible, los cuales, como se ha mencionado con anterioridad, cuentan con metas

3 La FAO (2014) lo define como el ordenamiento de causas y efectos de un problema mediante la

esquematización de un árbol, en el cual el problema central ocupa el lugar del tronco, sus raíces son las causas y sus ramas, las consecuencias.

104 verificables de forma cuantitativa con el paso del tiempo, característica que permite a los indicadores una vinculación temporal entre dos momentos, uno presente y uno futuro, con un cierto grado de flexibilidad, para no dejar sesgados datos relevantes que no se ajusten estrictamente a los parámetros de los indicadores durante su construcción.

En este sentido, el análisis como parte del proceso del diagnóstico se hará sobre los indicadores que se han planteado previamente, pues es con estos que se pueden definir y delimitar los elementos de la comunidad que sean relevantes para una opción de proyecto de desarrollo sostenible particular, por lo cual, dependiendo del tipo de proyecto que se plantee, se puede realizar un análisis más profundo de ciertos indicadores.

Este punto busca incrementar el alcance de la presente investigación hacia proyectos con enfoques de desarrollo social, económico, explotaciones mineras, forestales, acuícolas o algún otro tipo de proyecto que requiera el diagnóstico de una comunidad rural, sin olvidar el enfoque central de este trabajo, los proyectos de desarrollo sostenible.

Así, el planteamiento de la presente investigación se centra en construir la mayor cantidad de los indicadores aquí propuestos, pues estos presentan nociones importantes a considerar para plantear opciones de proyectos de desarrollo sostenible, con lo cual las propuestas para casos particulares de opciones de desarrollo sostenible que ya hayan sido elegidas podrán incluir un mayor número de indicadores para justificar su elección.

Como aclaración, un mayor número de indicadores no garantiza necesariamente el éxito de un proyecto de desarrollo sostenible, incluso se puede considerar que la focalización de una dimensión o un tema por sobre los otros puede generar conflictos en el análisis al no considerarse los indicadores de manera equilibrada; es decir, no se puede generar un análisis confiable si se han construido todos los indicadores de la dimensión social y económica dejando de lado la dimensión

105 ambiental, pues se considera que el desarrollo sustentable abarca las tres dimensiones, ergo, se genera un sesgo en el diagnóstico.

Para evitar estos sesgos se debe considerar en primera instancia el objetivo del proyecto planteado en el prediagnóstico (para la presente investigación, el desarrollo sostenible), el cual funciona como guía para posteriores pasos del proyecto (ver página 58), así como considerar el balance entre indicadores de las diferentes dimensiones para realizar un análisis de información más confiable. Para el análisis de la presente investigación se plantea el uso del análisis FODA, el cual es un acrónimo de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, el cual es definido por Veloz y Parada (2017) como un método de análisis sobre el desempeño de una entidad ante una problemática específica con un enfoque desde la planificación estratégica.

Se eligió este método de análisis de acuerdo a la justificación presente en el capítulo 2 (ver página 64), donde se plantea su viabilidad como análisis para el diagnóstico de diversas variables de una entidad que permite agruparlas en sus cuatro ejes, los cuales son diferenciados esencialmente por dos características opuestas y complementarias: por un lado, se presentan variables internas conformadas por factores controlables, las cuales se agrupan como Fortalezas o Debilidades; mientras que, por otro lado, las variables externas se definen por elementos no controlables y se agrupan en Oportunidades y Amenazas.

Así, al presentar estos cuatro ejes rectores del diagnóstico, el análisis FODA permite una planificación con un enfoque estratégico para anticiparse a las amenazas identificadas, fortalecer las debilidades internas de la comunidad, potencializar sus fortalezas y aprovechar las oportunidades que puedan presentarse.

Para realizar el análisis bajo este método, se deben plantear las variables externas e internas de la comunidad para clasificarlas en los ejes rectores del antes mencionados, con lo cual se suele emplear una matriz FODA, la cual se presenta como un cuadro con dos filas y dos columnas, correspondiendo la primera fila a las

106 oportunidades y amenazas, mientras que en la segunda fila se colocan las fortalezas y debilidades (ver figura 1, P. 65)

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