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Una vez que se han determinado y elegido los escenarios, se procede a la redacción de los mismos y la creación de las imágenes que permitan presentar ciertas recomendaciones para las PYMES canadienses y el estado de Nuevo León. Es necesario no solamente mostrar cómo se observa el futuro de la industria para el año 2020, sino además el establecimiento de la cadena de hechos que lo ocasionaron.

Se llevó a cabo la jerarquización de los eventos en función de su percepción como determinantes del sistema. Los expertos determinaron que la inversión del estado y la elaboración de productos autóctonos habrían de representar los mayores impulsos y etapas iniciales para un escenario positivo. Posteriormente, elementos como infraestructura, multidisciplinariedad y dependencia tecnológica, habrían de jugar un papel más resultante de las dinámicas de las variables anteriores. Finalmente, el acceso a productos habría de influenciar el comercio aunque un poco más independiente en cuanto

al crecimiento de la industria. A continuación, se presentan los cuatro escenarios de la industria biotecnológica en Nuevo León hacia el 2020.

Escenario 1 – Nuevo León: un actor mundial en el sector biotecnológico

El 2020, ha resultado un año de consolidación para la industria biotecnológica en NL. El panorama es alentador y fuerte, con un gobierno que invierte en el desarrollo de la ciencia y tecnología a la par de las potencias como Canadá y los Estados Unidos. El gobierno estatal ha visto capitalizados sus esfuerzos a través de la consolidación de productos con aspectos únicos de la región y el acceso a los mercados internacionales. Inclusive, algunos de los productos con los que el Estado compite en el ámbito mundial presentan una fisonomía de la nueva ola biotecnológica, en donde un sólo producto satisface múltiples necesidades convirtiéndose en la primera región de América Latina en lograrlo. Se presenta una infraestructura sólida y segura en centros de investigación, en donde las empresas promueven el desarrollo y las ventas de nuevos productos hasta convertirse en las mejores del país. Para el 2020, ha sido posible el rompimiento de una de las tradiciones más longevas de los empresarios locales, la importación tecnológica, puesto que se observa una mayor preocupación hacia el desarrollo de tecnologías propias en lugar de las dinámicas de pronta adopción. La población tiene acceso a los productos más nuevos de la biotecnología de manera cotidiana, ya sea de productos desarrollados por la región como de los traídos de otras partes del mundo.

A mediados del 2004, el Gobierno Estatal anuncia el inicio del proyecto “Nuevo León, Ciudad Internacional del Conocimiento”, que si bien en un principio parecía poco factible por la evidente falta de estructura y estrategia, fue asentándose y comenzando a despertar confianza. La presión en el ambiente se incrementa como resultado de la creciente competitividad de los mercados asiáticos en el área biotecnológica, específicamente en la manufactura basada en bajas tecnologías, donde la región nuevoleonesa presentaba ventajas comparativas. El interés por las estratosféricas ganancias de la industria global hacía de la biotecnología una apuesta irrechazable.

El cambio en la Presidencia de México trajo consigo el olvido de anteriores disputas entre gobernantes permitiendo al gobierno estatal tener acceso a un mayor número de recursos para invertir en el desarrollo de ciencia y tecnología. A partir de este

momento, comienza la construcción de un círculo virtuoso hasta convertirse en una de las industrias con mayor proyección dentro de los mercados emergentes. La inversión del Estado comienza a despertar mayor interés por la educación de calidad dentro de las principales casas de estudio. La inversión y el interés de las universidades motivó a un número de empresas y asociaciones a otorgar énfasis por las nuevas dinámicas resultantes del diálogo continuo entre actores.

A finales del 2008, se logra la creación de un órgano rector funcional apoyado por una estrategia definida por los diversos actores de la sociedad, cuya sinergia se había consolidado en años anteriores. Los principales efectos de la estrategia promovieron un marco legal claro, transparente y con menores trámites burocráticos que culminaron en un mejor proceso de distribución de recursos para el fomento a la investigación. Se convirtieron en incentivos para el registro de patentes y la disminución de costos en el desarrollo de nuevos productos, que a su vez resultaron en una generación de bienes para el mercado local en el 2010.

A partir del 2009, la elaboración de bienes con características únicas de la región se convirtió en uno de los aspectos estratégicos para el desarrollo de la industria biotecnológica. Inicialmente se había considerado incursionar en el desarrollo de productos que ya estuviesen establecidos en el mercado internacional o en el seguimiento, apropiación y manufactura de patentes que comenzaban a expirar en el mundo. Sin embargo, se determinó que para sobresalir en los mercados competitivos de la biotecnología sería importante aprovechar los recursos únicos de la región.

Como resultado del alto grado de dependencia tecnológica, los primeros años de aplicación fueron complicados. No obstante, se logró gracias a la infraestructura existente y a la habilidad para el desarrollo de productos adquirida en años anteriores, que aunque no era la mejor del país permitió la incursión inicial de los mismos. Los productos que habían comenzado a venderse localmente en el 2010, comenzaron a tener relevancia en los mercados emergentes e incrementaron la competitividad de la región. Los niveles de ventas nacionales y extranjeros permitieron la generación de recursos y un mayor compromiso para llevarlos a sus etapas finales de comercialización. Finalmente, llegaron a los mercados locales, y para el 2015 estaban teniendo grata participación en los mercados mundiales, cuyo éxito inmediato respondía a sus características únicas.

El tiempo y las experiencias permitieron la competitividad de la región frente a los mercados emergentes y el ascenso de una opinión favorable de los medios de comunicación hacia las actividades biotecnológicas en la sociedad nuevoleonesa. Sin embargo, el mayor impulso que dieron los recursos y la experiencia fue el desarrollo de infraestructura. Además de la creación del Parque de Investigación e Innovación Tecnológica ahora se contaba con la mejor oferta en centros y empresas a nivel latinoamericano. Se mejoró la capacidad estatal para el desarrollo de productos, la adaptación a las nuevas tecnologías y la competitividad dentro del mercado mundial.

A partir de una infraestructura fuerte, una educación desarrollada y la experiencia en una serie de productos propios en el mercado, fue posible incursionar en productos de la nueva ola biotecnológica con características múltiples en el 2012. Por ejemplo, alimentos que reúnen características saludables y alimenticias a la vez, así como cultivos inteligentes donde la parte comestible se situase en un lado y la otra sea aprovechable en las industrias del plástico, textiles y aprovechamiento de alimentos. Para el 2017, NL se había convertido en el primer país de América Latina en lograrlo.

Los anteriores éxitos resultaron en la disminución de las importaciones en tecnologías. Experiencia, estrategia y recursos habían logrado un cambio en la fisonomía de la industria hacia la apuesta por el desarrollo autónomo. Finalmente, la población nuevoleonesa tuvo acceso y aceptación a productos de la nueva ola. Ello se debió principalmente a la inclusión de los individuos en el proceso de construcción de la industria y sus éxitos. Desde etapas iniciales los productos comenzaron a formar parte de la vida cotidiana satisfaciendo sus necesidades.

Se logró un balance comercial positivo en el que se exportaban una cantidad importante de elementos en respuesta a la competitividad que presentaba el país frente a otros mercados, en el desarrollo de productos y la estrategia de la región por apostarle en mayor medida a productos regionales. Existía un mercado suficientemente amplio para los bienes y servicios de importación más variada y con características de la nueva era. Escenario 2. Biotecnología: un sector sin futuro

El año 2020, es un período desolador para la industria nuevoleonesa. Nada de lo que se había planteado 15 años antes había tenido lugar. La inversión a nivel estatal para el desarrollo en ciencia y tecnología se había quedado en promesas de campaña. A pesar

de algunos esfuerzos universitarios y empresariales no se cuenta con productos regionales que figuren en el plano internacional. En el futuro próximo no se vislumbra el desarrollo de productos de la nueva ola con características multidisciplinarias. El grado de dependencia tecnológica se mantiene por la imperante cultura nacional de adopción de tecnologías contrario al desarrollo de métodos propios. A pesar de la buena infraestructura local, no ha sido posible aprovechar sus beneficios y se ha quedado estancada. Finalmente, la población nuevoleonesa no tiene acceso continuo a productos de la nueva ola biotecnológica por la poca demanda y la incapacidad de la industria doméstica para satisfacer sus necesidades.

A inicios del 2004, resultaban alentadoras las noticias presentadas por los medios de comunicación con respecto a los planes del gobierno para la conversión de NL en una “Ciudad del Conocimiento.” Las promesas de inversión, desarrollo de infraestructura, educación en nuevas áreas y empresas innovadoras estaban en duda.

A pesar de los esfuerzos, la inversión no pudo elevarse por encima del 1% (PIB). Se mantuvieron bajos el interés, la capacidad por mejorar la educación y las sinergias entre universidades, empresas como gobierno. Aunque en el 2009 se planteó una estrategia sobre el futuro de la biotecnología, dicho esfuerzo no contó con la participación de los principales actores. Razón por la que el supuesto acuerdo nación sin posibilidades de implementarse.

La falta de competitividad y de habilidad para el desarrollo de productos, imposibilitó a la industria local el lanzamiento de bienes biotecnológicos con características regionales. A pesar de los esfuerzos universitarios de vigilar e identificar productos con posibilidades para el mercado internacional, y de algunas empresas con inversión de capital para su desarrollo, existían pocos apoyos estatales y participación de actores que terminaron por minar los esfuerzos. Por lo que gran parte de los productos identificados fueron patentados por empresas extranjeras, la competitividad empeoro y los niveles de ventas siguieron decayendo ante la fortaleza de los mercados asiáticos.

En el 2020, la población en general ha tomado una postura negativa hacia el consumo de productos biotecnológicos. Lo anterior, se debe a la incapacidad de la industria local por satisfacer las necesidades de su población puesto que gran parte de los productos desarrollados se produjeron acorde a la demanda extranjera. Además de la

ausencia de compromiso entre los actores para informar a la sociedad sobre los beneficios que proveen las actividades de dicho sector industrial.

Finalmente, las posibilidades comerciales dentro del mercado local se limitan a la compra de tecnología para la elaboración de ciertos procesos industriales, y la venta de productos de moda y de alto status para los miembros de la comunidad con alto poder adquisitivo.

Escenario 3. Un mercado exportador sin consumo local

A pesar de las bondades aportadas por la industria y el crecimiento espectacular de la misma, la sociedad en general está sin acceso a productos de la nueva ola biotecnológica. Lo anterior se debe a la incapacidad por parte de los mercados, tanto nacionales como internacionales, de satisfacer las necesidades de la población. Los mercados internacionales continuaron con la tendencia de atender los gustos y preferencias del primer mundo. Además de que el mercado local mantiene como su principal interés el desarrollo de productos que puedan competir a nivel internacional sin importar las características en la demanda local.

Como resultado de tal comportamiento es probable que se reduzcan las oportunidades comerciales entre las regiones, y con ello una alta posibilidad de convertirse en el peor de los escenarios para los intereses del extranjero. No obstante, se continuará requiriendo técnicas e insumos para la realización de pruebas y reacciones para el desarrollo de la industria.

Escenario 4. El mercado de las importaciones

La presente visualización del futuro presenta una variación del escenario 2, en cuanto al evento “acceso a productos por parte de la sociedad del Estado”. La imagen del 2020 es fatídica y sin esperanza para la industria nuevoleonesa. A pesar de ello, gran parte de la gente tiene acceso regular a productos modernos de la biotecnología. Implícitamente son los mercados internacionales los encargados de satisfacer tales demandas. Los costos de los productos biotecnológicos son lo suficientemente bajos como para que gran parte de los individuos de la sociedad tengan acceso a ellos en su vida cotidiana.

Cabe destacar que este escenario podría ser el de mayores beneficios para las naciones extranjeras exportadoras. El mercado quedaría completamente abierto para el acceso a naciones con variedad de oferta en prácticamente todos los ámbitos (ya sea como insumos para procesos biotecnológicos, tecnología para la producción, bienes de consumo directo, entre otros). Lo anterior se debe a la incapacidad por parte de la industria local para proveer a la ciudadanía de productos modernos a precios competitivos pero que no reflejen sus necesidades.

VI. Conclusiones y Recomendaciones