18 ¿Qué es tener estilo?
LA MOTIVACIÓN ES LA CLAVE DE NUESTRA VIDA
42. Qué es el patriotismo
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Recuerdo una subrrealista escena sucedida hace años: iba yo junto con mi madre por
Salamanca capital, y de repente, me encontré de morros con el escaparate de una inmobiliaria. En el mismo, se mostraba el que para ellos era un magnífico proyecto: construir una feísima urbanización en mitad de la montaña salmantina… Yo me llené de ira, le empecé a dar patadas al escaparate… para no poca sorpresa de los empleados que había dentro… Al final me tuve la cosa no terminó mejor: la policía estaba de camino, y yo y mi (poca comprensiva) madre nos retiremos medio corriendo de allí… Y es que para mí aquél acto demencial era toda una declaración de patriotismo: hacer un país bello, vivo, equilibrado, inteligente…. O sea, todo lo contrario de lo que se estaba haciendo por aquellos años (y por estos), simplemente se pretendía construir lo más posible a costa de todo,… Y a mí eso me llevaba de ira, yo quería vivir en un gran país… pero estaba solo en mi lucha… Era el único verdadero patriota…
Nacionalismo y patriotismo
Pero hay que diferenciar… yo hablo de un patriotismo distinto. Para mí la palabra “España” no me dice nada, igual que no me dice nada las palabras “Castilla y León”, “Cataluña”, etc.… Y es que estas palabras nos despiertan viejos recuerdos, recuerdos de sistemas políticos
fantasmales, por lo que tiene de “cosa del pasado”, de medieval concretamente. Yo soy un patriota, sí, pero escupo en las banderas de estas falsas patrias. Mi patria es mucho mejor, para mí los adoradores de falsas patrias, y de falsas banderas (la de la corrupción, la bandera del enchufismo, el himno a la incompetencia, el patriotismo de los que no tienen inteligencia,…) son absolutos impostores, tiranos que no se merecen haber nacido en un país libre, de hecho, son ellos los que han vuelto a esclavizar este país, después de la esperanza tras la muerte del perro rabioso…
Por eso, mi patria no puede ser España, sino Iberia; la bandera de mi país no es esa que hondea en los ayuntamientos, sino la
republicana tricolor; el himno de mi país no es esa espantosa marcha militar prusiana… si no Rusalka, de Dvorak… o incluso Avalancha, de “Héroes del Silencio”… No me gustan esos que dicen ser patriotas, pues para mí son
clavaditos a descerebrados usando ese falso patriotismo para después robarnos un país entero… que es lo que hizo Felipe Gonzáles, y
Estas son convicciones muy fuertes, yo, que he sido perseguido, humillado, incluso hay gente que ha planificado asesinarme… ¿por qué? Porque veo cosas que a los demás no les gusta que se saquen a la luz… veo demasiado profundo, demasiado adentro,… y eso es peligroso. Mi defensa también está a la altura, me gusta la cuña que se entromete entre la piedra y el
martillo… Ella es la gota que colma el vaso. A estas alturas de mi vida, soy demasiado valiente… y me importa muy poco lo que piensen de mí.
Un nuevo país, una nueva cultura, de España a Iberia
Y es que estoy cansado de ver cosas que no me gustan. Talan los árboles del paisaje… los árboles pueden tener propietario, pero el paisaje es de todos… ¿Por qué no se prohíben talar los árboles…? En mi país son más importantes los árboles que los cretinos. Estoy arto de que cada día se destruya más a mi pueblo, con casas feas, sin estilo, que no respetan las líneas de la arquitectura tradicional… los propietarios de estas casas se creen así muy modernos… sólo porque no se ajustan a la tradición, sólo porque sus casas no son capaces de integrarse como un todo armónico en la naturaleza circúndate… Estoy arto de estar en el paro porque este país lleva siglos gobernado por incompetentes… y luego encima se cachondean de ti, diciendo los políticos eso de “los del 15 M no quieren trabajar”… ¿Y nosotros somos patriotas, si se ríen de nosotros en nuestras narices, si nos joden el paisaje de un país entero, si nos gobiernan los hijos de las mujeres más puercas de toda la tierra? Yo se perfectamente los hombres que pertenecen a mi patria.
La belleza debe de ser la verdadera religión de un verdadero país. Los hijos del diablo siguen predicando la muerte, siguen creyéndose santos, aunque no son ni elegantes, ni sublimes, ni son capaces de oír el rumor de los bosques, ni la sombra majestuosa que sale de las
montañas, ni oyen a los lagos profundos; sólo les interesa ganar dinero, comprarse una
asquerosa casa en una fea urbanización, irse a putas todos los principios de mes, y luego salir por la tele presumiendo de que con todo eso, ellos son hombres modernos... ¡la cima de la evolución casi…! Jaja…
En el fondo me gustaría crear una nueva raza de hombres. Yo no me puedo considerar hombre más que en algún aspecto aislado. El hombre queda muy lejos, demasiado atrás. Si hemos llegado hasta aquí siendo medio monos medio hombres, es hora de dar un salto, un salto al abismo, abandonar para siempre eso que nos queda de esencia simiesca, abandonar la gandulería, la codicia, la pereza, la crueldad, la fealdad, la falta de inteligencia,… y aprender a comportarnos como esos santos que me estremecían el alma con solo estar cerca de ellos, esos hombres y mujeres nobles, que no temen a la muerte, generosos, grandes de corazón, sublimes, seductores, siempre dispuestos a ayudar, pero también dispuestos a coger la espada e irse a la batalla para liberar a su verdadero país de las garras de la bestia que nos esclaviza. Con todo esto, con que seamos unos pocos, con que aprendemos a luchar aunque seamos sólo unos miles… no tardaremos mucho en ser millones… El destino es implacable. Los elegidos son elegidos por mera necesidad. No importa que algo sea pequeño… Algo muy pequeño puede terminar siendo algo muy grande en muy poco tiempo… como esos pinos que se ríen de los ridículos plantones de la secuoya… Estamos destinados a redimirnos, hemos sufrido demasiado, y ya nos merecemos vivir en un país que no esté controlado por lameculos absolutos. Mañana otro nuevo amanecer; mañana otra nueva esperanza.