En gran parte del Complejo predomina la vegetación del ecotono monte-patagonia (León et al., 1998), que es una estepa arbustiva con varios estratos y baja cobertura. En el estrato supe- rior (2 m), muy disperso las especies más frecuentes son Larrea divaricata, L. cuneifolia y L. ní- tida, acompañadas por Lycium spp, Chuquiraga spp, Prosopis spp, Ephedra spp, Gutierrezia spp, Junellia spp, Baccharis spp, Prosopidastrum globosum, Monthea aphylla (mata cebo), Bouganvillaea spinosa, Schinus polygamus, Ciclolepis genistoides (palo azul), Condalia microphyla y Bredemeye- ra microphylla. El estrato de subarbustos, de 50 a 150 cm de altura y cobertura inferior a 40 %, está formado por Cassia aphylla (pichana), Acantholyppia seriphioides, Perezia recurvata, Baccharis darwini,etc. Las hierbas más comunes son Plantago patagonica, Boopis anthemoides y Hoffman- seguia spp; las gramíneas más frecuentes son Stipa tenuis, Stipa speciosa, S. neaei, Poa ligularis, P. lanuginosa, Schismus barbatus, Bromus tectorum y Vulpia sp y las gramíneas en mata Stipa te- nuis, S. speciosa, S. neaei, Poa ligularis, Poa lanuginosa. En los bajos endorreicos la comunidad se enriquece con especies halófitas como Atriplex lampa, Suaeda divaricata y Ciclolepsis genistoides (León et al., 1998).
Hacia el Oeste el jarillal se mezcla con el erial de Nassauvia glomerulosa y N. ulicina, ya descripto en el Complejo anterior.
Monte de Llanuras y Mesetas
Otra formación notable, que se ve aún hoy en día en las fotos recientes (DGPA, 2004), es el bos- que ribereño, formado por sauzales monoespecíficos de sauce colorado (Salix humboldtiana) en bosque de galería, bordeados por bosques dominados por Prosopis sp, tal como los describiera Morello (1958).
En un estudio hecho en una estancia en el Este del Complejo, centro Sur del departamento Bied- ma, se encontró que la fisonomía dominante es la estepa arbustiva de Larrea divaricata y Stipa spp, con una cobertura de 20-40 % de la superficie y está formada por parches distribuidos aleatoria- mente y formados por agrupamientos de arbustos y pastos perennes en una matriz de suelo des- nudo. Se encuentran dos estratos, el superior de 1-2 m está dominado por arbustos deciduos y siempreverdes y el inferior de menos de 50 cm está compuesto por gramíneas perennes y arbustos enanos. Los arbustos siempreverdes son Chuquiraga avellanedae, Chuquiraga erinacea subsp hystrix, Larrea divaricata, Larrea nitida y Atriplex lampa. Los arbustos deciduos son Prosopis alpataco, Proso- pidastrum globosum, Lycium chilense y Bougainvillea spinosa. Los pastos perennes son Nasella tenuis, Jarava speciosa y Poa ligularis. Estas especies difieren en el comportamiento fenológico. Los arbus- tos L. chilense, P. globosum, B. spinosa y las gramíneas N. tenuis, P. ligularis y J. speciosa concentran la actividad durante invierno-primavera; en contraste, los arbustos Larrea spp, A. lampa, Chuqui- raga spp y P. alpataco, con un sistema radicular profundo y hojas resistentes a la sequía muestran actividad durante el verano (Campanella y Bertiller, 2010).
Pulsos naturales
El pulso natural más importante es el de las inundaciones por la crecida de los ríos, actualmente controlados en gran medida por el dique Florentino Ameghino, ubicado en el Complejo.
Los incendios son muy poco frecuentes.
Potencial natural de producción
Los primeros europeos en colonizar este Complejo fueron los galeses, que llegaron a Punta Cue- vas (al lado del actual Puerto Madryn) en un contingente de 160 personas con 800 ovejas, vacas y caballos. Construyeron galpones con madera y chapa traída de Patagones y con piedra excavada de la roca de los acantilados. En los huecos que quedaron construyeron cabañas de madera en las que habitaban. Obtenían agua dulce de una laguna a 4 km al Norte del asentamiento, donde llevaban el ganado a beber. Llegaron en la goleta Mimosa que atracó en julio de 1865. Fueron estos colonos los que introdujeron las ovejas a esta región. Los primeros tiempos fueron muy duros y muchos colonos dejaron el asentamiento, otros se instalaron en Rawson y construyeron canales de riego para sus culti- vos. Pero el comportamiento errático del río hacía que a veces el agua no fuera suficiente para el riego y otras veces,durante los deshielos, arrasaba con los cultivos. La construcción del ferrocarril comen- zó 21 años después de la llegada de los primeros galeses, con la llegada de un contingente de 400 obreros galeses que se instalaron en Punta Cuevas. El problema de las inundaciones peduró durante 100 años, hasta que en 1943 comenzaron los estudios previos para el emplazamiento de un dique. En Marzo de 1950 se iniciaron las obras y en Abril de 1963 se inauguró el dique Florentino Ameghino, que embalsa las aguas del río Chubut. Los objetivos de la construcción del dique fueron el control de las inundaciones en el Valle Inferior del río Chubut, el almacenamiento de agua para el abastecimiento de agua para riego y consumo humano durante el período estival y la producción de energía eléctrica al Sistema Interconectado Patagónico, comenzando la generación el 4 de noviembre de 1968. A par- tir del llenado del embalse se afianzó definitivamente el oasis de riego del valle inferior del río Chubut. Su valle quedó dividido en varios canales de riego que abastecen de agua a todas las chacras. Se prac- tica una horticultura extensiva, el cultivo de alfalfa, y más recientemente han cobrado importancia los
Capítulo 10
frutales, entre los que se destacan el cerezo cuya producción se exporta, manzanos, perales, ciruelos, frutillas, duraznos, uva de mesa y frutos rojos (berries). En los últimos 10 años han aparecido estable- cimiento florícolas que producen flores y bulbos para exportación y para el mercado local.
Sin embargo, volumétrica y espacialmente predomina la actividad ganadera, como muestran los datos del último censo agropecuario (INDEC, 2002). Gaiman y Rawson, los dos departamen- tos con mayor proporción de su territorio en el Complejo (96 y 100 %) tienen sólo el 1 y 0,3 % de su territorio implantado, el resto (87,2 y 91,6 %, respectivamente) esta dedicado al pastoreo. De las tierras implantadas, el 86 y 85 % estan sembradas con forrajeras perennes. Gaiman tiene 7 % de su territorio no implantado con bosques o montes espontáneos (mayormente bosques ribere- ños). En Gaiman, el 30 % de las estancias (EAP) se dedica a la cría de bovinos con el 6 % del total de cabezas de ganado; en Rawson, el 20 % de las EAP crían bovinos y tiene el 1,4 % del total de cabezas. En ambos departamentos la actividad ganadera principal es la cría de ovinos, tanto por la cantidad de EAPs como por la cantidad de cabezas. El 35 y 33 % de las EAP se dedican a la cría de ovinos en Gaiman y Rawson, respectivamente, con el 93 y 97 % del total de cabezas de gana- do, respectivamente. En Gaiman, se crían más porcinos, con el 7,7 % del total de cabezas. El 26 y 35 % de las EAPs crían equinos en Gaiman y Rawson, respectivamente, pero con un reducido número de cabezas.
Está en desarrollo una industria a pequeña escala de procesamiento de los productos primarios, entre los que se encuentra el procesamiento de carne y tambo ovino, con apoyo de programas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Se destaca la elaboración de quesos artesanales de leche de oveja. La primera importación de ovejas lecheras se realizó en 1962, desde Alemania, pero esta actividad se afianzó recién en las décadas de 1980-1990. En el período 2001-2002 se produ- jeron 553.100 litros de leche ovina, a partir de 3200 ovejas de ordeñe en 56 tambos y 27 queserías (Bain, 2004). Otra actividad es el procesamiento de lanas, que se realiza mayormente en Trelew, donde existen lavaderos y peinadurías.
El Complejo tiene potencial natural minero, con varias minas y canteras: Minera Ameghino en ex- plotación (arcillas caoliníferas, caolinita, cuarzo), canteras Cholita, Grecia y Angelita (cerámica), Cao- linera Patagónica (caolín), y otras muchas que explotan arcillas y caolín, casi todas en el departamen- to Gaiman.
El Complejo tiene potencial turístico no totalmente explotado. El embalse Florentino Ameghino tiene interés turístico y geológico y sin embargo es poco visitado. Tiene facilidades para practicar deportes como pesca de truchas, trekking y escalada de escarpas. Se cuenta con playas y balnea- rios en la costa marina.
El potencial natural eólico ha permitido establecer un parque eólico en Rawson, recientemente inaugurado y que entrará en funcionamiento en febrero del 2012 y aportará 48,6 megavatios al Sistema Interconectado Nacional.
El Complejo tiene potencial para la protección de la naturaleza. Se ha identificado un área de in- terés para la conservación de aves (AICA), Punta León (Coconier, 2006; Di Giacomo, 2007). Es una zona costera con acantilados y extensas restingas utilizadas por las aves para descansar y alimen- tarse. Además de las aves marinas, se reproducen el lobo marino de un pelo (Otaria flavescens) y el elefante marino del Sur (Mirounga leonina).
Protección de la naturaleza
● Reserva Natural Turística de Usos Múltiples e Investigación Biológica Punta León, Ley Provincial Nº 2580/85.