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PENSAMIENTO TRIGÉSIMO SEXTO El Caos

In document Fisica cuantica El pensamiento Cuantico (página 112-114)

SEGUNDA PARTE

PENSAMIENTO TRIGÉSIMO SEXTO El Caos

Benoit Mandelbrot se nos antoja como un personaje históricamente espectacular, otro hombre clave en la construcción de la Teoría del Caos, autor de un punto de vista diferente para mirar al mundo y la realidad. Un hombre de esta talla, capaz de proponer un enfoque de la geometría capaz de abarcar la mayoría de las cosas, lo cual nunca se había logrado, nos merece un Pensamiento entero en esta serie.

Altamente autodidacta y considerado un disidente en el terreno de las matemáticas, es un profundo creyente en su propio talento para visualizar los fenómenos naturales. Pionero de la Teoría del Caos, concibió, desarrolló y aplico la geometría fractal, que se utiliza para encontrar orden en formas y procesos aparentemente erráticos.

Nació en Varsovia, Polonia, el 20 de Noviembre de 1924. Cuando tenía 11 años, su familia emigró a Francia, en 1936, donde su tío Solem Mandelbrot, quien por entonces era profesor de matemáticas en el Colegio de Francia, se responsabilizó de su educación.

Benoit recibió su diploma del La Escuela Politécnica de París en 1947, su título universitario en aeronáutica del Instituto Tecnológico de California, en 1948, y su Ph.D. en Ciencias Matemáticas de la Universidad de París en 1952.

Desde 1949 hasta 1957 trabajó en el Centre National de la Recherché Scientific (Centro Nacional de Investigación Científica). También enseñó matemáticas en Génova entre el 55 y el 57, y en la Escuela Politécnica de Francia hasta el 58. Después se trasladó a los Estados Unidos y se vinculó con la IBM, donde se convirtió en un experto en procesos de propiedades estadísticas inusuales y sus rasgos geométricos, lo cual luego culminó en sus bien conocidas y altamente admiradas contribuciones a la geometría fractal.

El artículo de Mandelbrot titulado “¿Cuánto Mide la Costa de Gran Bretaña?”, publicado en la revista Science en 1967, puede describirse como un cambio de giro en la ciencia y las matemáticas, con una capacidad de esparcimiento a otros campos de la experiencia humana. En tal artículo, utilizó la longitud de la costa de Gran Bretaña como un ejemplo para ilustrar que una línea costera no posee una longitud determinable. Más adecuadamente, esa longitud es relativa a la resolución de la medida o la escala.

Los fractales pronto se movieron al arte, no sólo avanzando algunos principios estéticos de las bellas artes, sino también contribuyendo al estudio del sonido y la música. Desde entonces, los fractales se mostraron útiles para describir y modelar los fenómenos naturales y se convirtieron en los poseedores de una fantástica clase de belleza. En palabras de Mandelbrot, la geometría fractal puede, por eso, dar acomodo a una nueva clase de “arte libre”, uno que trascienda los límites que usualmente separan las artes y diversifican estrechas disciplinas académicas respecto a unas de otras”.

Mandelbrot llegó a profesor de matemáticas en la Universidad de Yale en 1987. Es emérito adscrito a la IBM Fellow (en Ciencias Físicas) del Centro de Investigación IBM T. J. Watson, y profesor de práctica de matemáticas en Harvard. También ha sido conferencista en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), y professor asociado o conferencista en Harvard, Yale (escuela de ingeniería), en el Colegio de Medicina Albert Einstein, en la Universidad de París. En 1955 fue profesor de la Academia de Ciencias de la Escuela Politécnica en Francia.

Ha ganado la Medalla Barnard por Servicios Meritorios a la Ciencia, en 1985, la Medalla Franklin por Servicios Eminentes a la Ciencia en 1986, el Premio Alexander Von Humboldt en 1988, la Medalla Charles Proteus Steinmetz en 1988, el premio “Ciencia por Arte” en 1988, el premio Harvey de Ciencia y Tecnología en 1989, la Medalla Nevada en 1991, el premio Wolf de Física en 1993, el premio Honda en 1994, y muchos más. También es miembro de la Academia Americana de Artes y Ciencias, de la Academia Nacional de Ciencias, y de la Academia Europea.

Sus trabajos se difundieron por primera vez en el libro “Los Objetos Fractales”, de 1975, y más profundamente en su libro

Moraleja: Ahora disponemos de una forma de geometría totalmente nueva, capaz de abarcar muchos de los fenómenos que antes escapaban a nuestra obsesión por el orden. EPÍLOGO

No he considerado necesario elaborar un epílogo complejo para este libro. Cada vez que profundizo más en la revolución de la ciencia me siento a la vez más pequeño y más grande, y quizá por eso el adecuado epílogo serían más libros.

Al principio de éste, en particular, decíamos que el pensamiento tradicional del mundo está agotado. Al finalizar este trabajo me reafirmo en esa postura. Me resulta asombroso vivir en un período histórico que presenta un cambio tan radical de paradigmas, y me resulta, quizá como a Ud. misma o mismo, incluso irritante observar y soportar el paso tan lento que exhibe la academia para aceptar las ideas nuevas científicas en cuanto se refiere a invertir más tiempo y dinero en su expansión y aplicación social.

Por ahora, lo más importante es considerar si nuestros hijos deben ser educados de una manera radicalmente diferente a como nos educaron a nosotros y que, aquellos de entre nosotros que seamos capaces, deberíamos cambiar también, en vida, ejerciendo nuestra inteligencia y valor, todos nuestros esquemas mentales. Pero al menos los pequeños deben ser advertidos de que ni en el colegio ni en la universidad van a enseñarles todo lo que se conoce en los laboratorios de avanzada, ni lo que se tiene “clasificado” o calificado como “secreto máximo” por las potencias militares o económicas. Hay que decirles que les enseñarán “La Matriz”, lo que la inercia del pensamiento permite enseñar. Pero los padres de ese nuevo “nosotros” debemos advertirles que por encima de lo que aprenderán hay mucho, mucho más.

Además, volviendo al tema científico, la mecánica cuántica, tal cual hoy está ampliamente divulgada, no creo que todavía pueda alcanzar sus máximas expresiones, puesto que su involucramiento total con la teoría electromagnética y con la gravitación fuerte apenas ha comenzado, y cuando hablo de teoría electromagnética recuerden que me estoy refiriendo

al electromagnetismo escalar bi-direccional de Whittaker, Tesla, Bearden, Sarfatti, y a este grupo de vanguardistas a quienes apenas ha comenzado a escuchárseles. Y es este, en mi opinión, el grupo que posee pistas más claras para unificar no sólo los campos de la materia-energía “inertes” que jamás pudo unificar Einstein, los campos de la gravitación, sino también los campos del cerebro y las criaturas biológicas, mentales y espirituales. Tampoco es nada la Mecánica Cuántica sin que se le enmarque o unifique por igual dentro de las matemáticas del caos. Si no se hace así, la mecánica cuántica podría continuar siendo un extraño producto estadístico del pensamiento humano lleno de excentricidades. Pero a este respecto, por fortuna las variables ocultas de Bohm y sus potenciales super cuánticos están ahí, tanto en el orden implicado como en la ingeniería hoy día posible: en el vacío cuántico lleno de inconmensurables sorpresas para la ciencia y la tecnología aplicada que está por llegar.

Por todo esto, la esperanza de construir una nueva conciencia colectiva se basa por ahora en que nos dispongamos con sabiduría y humildad a la búsqueda de nuevos enfoques y miradas hacia el nuevo pensamiento social, colectivo. En este trabajo queda ampliamente demostrado que ello es posible, creo.

Quizá lo último que puedo decirles por ahora es que conservemos viva esta llama. Tengo muchísimo más material sobre estos asuntos, y soy consciente de que “quedamos apenas empezados”. El tema es colosal.

Los Universos y el Todopoderoso nos sigan iluminando el camino e imprimiéndonos la fuerza necesaria para dar luz a la conciencia nueva.

Con todo amor,

Gabriel Aramburo Siegert.

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