• No se han encontrado resultados

Percepción del consenso científico y creencias sobre

6. LA PERCEPCIÓN ACERCA DEL GRADO DE ACUERDO ENTRE LA

6.6.2. Percepción del consenso científico y creencias sobre

Los análisis bivariantes realizados (prueba chi cuadrado) indican una débil relación entre sobre los niveles de consenso científico percibidos y la atribución de causas realizada. De hecho, la propia tabla de contingencia correspondiente al cruce entre ambas variables indica que:

- Entre quienes creen que no hay “ningún acuerdo”, menos de dos de cada 10 opinan que el cambio climático se debe “exclusivamente” o “principalmente” a causas naturales.

- Entre quienes creen que hay “poco acuerdo” sólo 1 de cada 10 cree que el cambio climático se debe “exclusivamente” o “principalmente” a causas naturales.

Estos datos contradicen claramente la idea de que los niveles percibidos de consenso guardan una relación universal con la atribución de causas.

En el caso británico esta relación entre variables sí se aprecia (χ2(2)=95.540, p<0.001),a pesar de que uno de cada tres personas que rechazan la causalidad humana cree que la mayoría de los científicos respalda la idea de que la humanidad está causando el cambio climático Poortinga (2011:14).

En Estados Unidos, ya presentábamos en la introducción resultados similares.

Los resultados españoles parecen indicar que el nivel de consenso científico no es un “orientador” absoluto de la opinión, sino que más bien es una referencia que es tomada en consideración bajo determinadas circunstancias.

~

177

~

En el caso español hay dos diferencias con los casos británico o norteamericano que podrían contribuir a diferenciar los casos:

- El nivel de controversia social y política en torno al cambio climático es muy bajo; En España el cambio climático no resulta hoy en día un tema sujeto a polémica, ya que

a) Las creencias básicas están bastante compartidas socialmente

b) El tema no es objeto de conflicto político ni sujeto de identidad partidista

- El debate en clave “científica” es casi inexistente en España. Los argumentos pseudocientíficos son habitualmente utilizados en países como Estados Unidos, Reino Unido o Australia para defender posiciones negacionistas, hacho muy infrecuente en España.

La página australiana Skeptical Science (http://www.skepticalscience.com/) identifica los mitos climáticos más utilizados en el ámbito anglosajón, ordenados por nivel de popularidad (acceso: 16 de mayo de 2015):

1. El clima ha cambiado anteriormente 2. Es el sol

3. No es malo 4. No hay consenso

5. Se está produciendo un enfriamiento 6. Los modelos no son fiables

7. Los registros de temperatura no son fiables 8. Los animales y las plantas pueden adaptarse 9. No se ha producido calentamiento desde 1988 10. La Antártida está acumulando hielo

Es interesante reconocer que la mayoría de estos mitos tienen un claro componente pseudocientífico, llegando a plantearse argumentos de carácter metodológico como “los modelos no son fiables” o “los registros de temperatura no son fiables”. Cualquier persona familiarizada con el debate social, político o mediático en España puede reconocer que la mayoría de estas objeciones sencillamente no están presentes en el debate climático. A pesar de que en España los científicos son una fuente relevante en los medios a la hora de tratar el cambio climático (De Lara, 2013), lo científico no está en el centro del debate. Y este hecho podría contribuir a explicar por qué el consenso científico no es una referencia clave. El debate se plantea en otros términos: la conveniencia –o no- de implementar determinadas políticas y medidas, por ejemplo.

~

178

~

6.7. Conclusiones

A pesar de que tanto los estudios demoscópicos como los bibliográficos coinciden en señalar un amplísimo nivel de consenso científico, en 2012 la opinión pública española se encontraba dividida, de forma prácticamente simétrica, entre quienes apreciaban “poco” o “ningún acuerdo” entre la comunidad científica acerca de las casas del cambio climático y quienes apreciaban “bastante” o “mucho acuerdo”.

Este malentendido no parece deberse a una interpretación partidista o ideológica de la realidad, ya que se ha apreciado una limitada relación con la posición política, que no llega a ser estadísticamente significativa en 2012. Un análisis del contexto social, político y mediático español nos lleva a plantear como más probables las siguientes explicaciones:

- Que la citada percepción constituya una “herencia histórica” asociada a un tratamiento inicial del cambio climático en el que se producían situaciones de “falso equilibrio” entre defensores de los postulados mayoritarios y escépticos o negacionistas.

- Que el tratamiento de los elementos de incertidumbre propios de la ciencia del clima haya inducido la interpretación de ausencia de consenso.

En todo caso, en el caso español, la amplitud del malentendido acerca de la falta de consenso científico coexiste con la existencia de abrumadoras mayorías que reconocen la realidad del cambio climático y su causalidad humana. A diferencia de lo observado en Reino Unido o Estados Unidos, no se aprecian relaciones significativas entre la percepción en materia de consenso científico y el reconocimiento de la realidad y las causas del cambio. De esta forma, queda de manifiesto que el nivel de consenso científico no es un orientador universal de las creencias básicas, sino que más bien es una referencia que es tomada en consideración bajo determinadas circunstancias. En el caso español hay que destacar que el nivel de controversia social o política a cerca de la realidad del cambio climático o sus causas es muy escaso y las objeciones de carácter científico no poseen un papel relevante en el debate climático.

Este caso ilustra la importancia de los contextos socioculturales y políticos concretos en la configuración de las creencias en relación con el cambio climático.

~

179

~

7. La comunicación sobre el cambio climático

Documento similar