U rv io, R ev is ta L a ti no a m er ic a na d e Se gu ri da d C iu da da na . N o. 5 , Q u it o, S e p ti e m b re 2 0 0 8 , p p. 1 © F LA C SO S ed e Ec ua do r • IS SN : 1 39
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percepción de la delincuencia, y el miedo que padecen las personas en la ciudad, para lo cual se toma en cuenta las escalas de vulnerabilidad de la percepción del miedo en los ciudadanos. Además, se revisan los métodos e instrumentos que permiten medir las variables, con el objetivo de lograr una proyección sobre la sensación de seguridad de los ciudadanos, a nivel local y nacional.
Sobre este aspecto, se analizan datos de España y Alemania –así como de otros países de la Unión Europea–, en lo que respecta a la vul- nerabilidad de las personas como receptores de noticias o de hechos violentos, y la inluencia de dichas noticias en la sensación de seguridad en su vida cotidiana. También se analizan datos sobre la relación entre las instituciones y los medios de comunicación en cuanto a la credibilidad y la conianza que la sociedad tiene en ellos.
Por otro lado, con la utilización de métodos cuantitativos y cualitativos se describen casos en los que se contrastan los datos obtenidos por un medio de comunicación sobre algún hecho, frente a los datos obtenidos por algunas entidades institucionales que se relacionan con el campo policial, como el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD), que tiene a su cargo el procesamiento de datos e información sobre un hecho para informar o ser contrastado con los datos emitidos por los medios de comunicación. Con este análisis, Eli Silverman intenta demostrar cómo la prensa escrita y televisiva puede inluenciar y generar efectos en la sociedad, dependiendo de la forma en que los emisores procesen y transmitan una noticia; sin embargo, no deja de tomar en cuenta que, en algunas ocasiones, el contenido de las noticias puede tener un sesgo político o ideo- lógico, que pocas veces se trata con veracidad y objetividad.
En un tercer momento, la revista recoge intervenciones que señalan la emergencia de centrar la atención sobre la vulnerabilidad de las personas en lo que tiene que ver con el respeto a su privacidad, ya que el derecho a la privacidad de las víctimas suele ser vulnerado al momento que los medios informan.
Si bien algunos espectadores critican que se muestren imágenes o se dé a conocer, a manera de espectáculo, un evento que afecta a un sujeto, existe un alto porcentaje de personas que pide detalles del suceso y la víctima. Esto provoca que los medios acepten mostrar el sufrimiento de las víctimas, puesto que este drama genera mayor aceptación del público. Asimismo, existen casos en los que se consigue una nota sin respetar el dolor de la familia o sin su autorización, lo que, consecuentemente, signiica el irrespeto no solo a la privacidad sino a otros derechos de la víctima y la familia.
Por estas razones, en varios Estados a escala mundial se han establecido límites legales para proteger a personas y familias que sean víctimas de algún hecho delictivo o de violencia; además, en otros casos, algunos Estados se respaldan con la Declaración de los derechos humanos sobre la protección a la privacidad de las personas afec- tadas.
Consecuentemente, se alude a la contra- dicción que existe en los medios de comuni- cación: por un lado, lograr una noticia en la que se releje el drama urbano, y por otro, el ejer- cicio periodístico con responsabilidad y ética. Sobre esta base, Salvador Alsius hace un llamado a la ética profesional y enfatiza en la necesidad de una formación académica y de un ejercicio profesional con valores éticos y responsabilidad frente a la noticia que se emite.
Para inalizar, la revista expone unas breves conclusiones sobre la necesidad de contar con medios de comunicación que difundan infor- mación de forma responsable e independiente, tomando en cuenta el respeto por los derechos humanos y por el ejercicio de un sistema judicial. Al mismo tiempo, plantea la necesidad de res- petar el Código Deontológico y de dar un mejor tratamiento a la información relacionada con delincuencia, inseguridad y violencia, ya que, si bien debe existir y ejercerse el derecho a la infor- mación, a la vez se debe ejercer el respeto a la privacidad de las personas y buscar el bienestar integral de la sociedad.
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Hugo Claros Haro1
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as referencias a la relaciónentre medios y violencia son cada vez más recu- rrentes en diversas y heterogéneas esferas. En el amplio espectro de consideraciones sobre la actualidad y perspectiva de la seguridad ciu- dadana en América Latina, se apela a aquella relación tanto desde la academia como desde los más disímiles proyectos políticos y sectores sociales, en sentidos también divergentes y hasta directamente opuestos, sin que sean totalmente claras las relaciones entre unas posiciones y otras, ni quede establecido níti- damente el campo de discusión en que tales posiciones se originan y desarrollan, o el nivel de generalización que estas tratan de abarcar. Es más, tales referencias no siempre (de hecho, solo minoritariamente) han separado con éxito moralidad y análisis, lo cual ha redundado en un estado deicitario del debate y la investi- gación al respecto.
Ante tales ausencias, es fundamental para el debate regional la posibilidad de contar con un conjunto sólido de referencias y relexiones 1 Licenciado en Sociología por la Pontiicia Uni- versidad Católica del Perú. Actualmente cursa es- tudios de maestría en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Sede Ecuador y labora en el Programa Estudios de la Ciudad de la misma institución. Es miembro fundador del Gru- po de Análisis Social de Lima y ha seguido diplo- mados sobre Administración Pública en el CAEN
y Gerencia Social en la PUCP, así como estudios sobre Planiicación y Desarrollo en ESAN. Correo
virtual: [email protected]
previas sobre el tema en cuestión, pues ello, sin duda, contribuye a la posibilidad de lograr investigaciones y relexiones con lazos cada vez más claros, tanto para las continuidades temáticas como para los quiebres y des- acuerdos respectivos. En esta línea, un estudio tan iluminador, abarcador y sistemático como
Las violencias en los medios, los medios en las violencias resulta tan fundamental como infre- cuente: mientras que los medios de producción y distribución intelectual siguen en constante aumento y evolución, pervive también la inclinación a una producción inconexa, tanto por lo atomizado de su referencia empírica y relexiva cuanto por la escasa conciencia de su perspectiva regional y de la diversidad del público interesado.
Los autores presentan su esfuerzo de reco- pilación y análisis bibliográico en dos partes. La primera se rige por tres ejes que articulan la considerable cantidad de literatura consultada al respecto, panorama diverso que han revisado