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DESCRIPCIÓN DEL PROCESO DE FORMULACIÓN

4. Implementación del trabajo de campo

4.1. Primeras indagaciones en el articulado social

4.2.2. Percepciones sobre iniciativas anteriores

Una de las carencias identificadas durante el análisis de la información secundaria fue la falta de explicación que había sobre las causas que motivaban los frecuentes tropiezos que tenían las iniciativas de desarrollo forestal en la zona, sobre todo, en lo que al despegue empresarial de los pequeños productores se refería. Contar con este tipo de información resultaba ser fundamental para el diseño del proyecto, y por ello, fue tratado como un tema central en las entrevistas.

Casi siempre, el interés del entrevistado se volcaba en conocer las características del posible apoyo de la AECID, sobre el que se insistía pues el entrevistador mantuvo una actitud bastante cauta para evitar levantar expectativas infundadas.

Considerando el mayor rango de perspectivas posibles, se buscó con especial ahínco, la participación de individuos que ejercieron en anteriores proyectos como beneficiarios directos, contrapartes o, incluso, que gestionaron las subvenciones.

Las preguntas se realizaron con el objetivo de comprobar sobre el terreno cual había sido el alcance real de las iniciativas de apoyo que habían sido identificadas (Tabla 5.1) y cuáles sus factores más determinantes. Analizando con los actores clave (jefe de la Unidad Forestal de la Prefectura y el técnico de la UFM de San Ignacio) los resultados de las primeras entrevistas, se apreció que había elementos que relacionaban a ciertas actuaciones y los organismos que las impulsaban. Viendo que se trataba en la forma en que se percibía que se proporcionaba la ayuda, se realizó una clasificación de grupos para organizar la información que iba resultando de las entrevistas.

Para ello, en el análisis se les otorgaron valores a las inactivas según un puntaje donde el valor 0 hacía referencia al carácter exclusivamente de asesoramiento de la ayuda y el 10 señalaba que la ayuda llegaba totalmente en forma de inversión. En función de estos dos extremos bien diferenciados, las iniciativas fueron representadas en un eje (Figura 5.7).

*Al momento del análisis no se financiaba ningún proyecto PUMA, sólo la intención de hacerlo

Figura 5.7. Organización de las iniciativas de apoyo en función del carácter de la ayuda. Fuente: consulta a informantes clave

Una vez que las iniciativas fueron agrupadas, se observaron tres familias distintas. Por medio de esta clasificación, se reorganizaron las entrevistas permitiendo identificar las opiniones para cada uno de estos grupos y contrastarlos entre sí para conseguir identificar los factores a tener en cuenta en la formulación de una nueva acción. Los resultados presentados por familias de proyecto e instituciones fueron:

Proyectos donde la vocación mayor es el asesoramiento:

Por lo general, disponen de pocos recursos económicos más allá de los que requieren para operar sus profesionales y la realización de eventos de formación o sensibilización. Dependen de la demanda de los actores que requieren de su apoyo. Es el caso de la componente de Forestería comunitaria que apoya el DED que se ajustan a las necesidades del momento y sus actividades se hacen de forma muy flexible. No obstante, se le critican que muchas veces las capacitaciones y talleres caen en saco roto y crean la sensación de que no llegan a ningún sitio porque las cosas que se deciden no se llevan a cabo por falta de recursos. “Nos vienen a quitar el tiempo con los papelitos, y los papelitos que nos hacen falta a nosotros para avanzar son los verdes” en relación a los talleres de formación y fortalecimiento organizacional del DED (Representante del Gobierno Municipal de San Miguel). En esta familia de iniciativas de apoyo también se encuentran la Unidad de Bosques de la Prefectura y las UFMs porque sus rigurosos y bajos presupuestos los limitan para afrontar actividades de

inversión. Tienen poca disponibilidad de recursos y éstos deben ser estrictamente presupuestados y autorizados al inicio del año.

Proyectos intermedios:

Disponen de cantidades importantes de financiamiento y crean importantes infraestructuras para ejecutarlos. Son el caso de proyectos financiados por USAID o la FCBC que apoyaron a conformar los grupos sociales y a acceder a sus manejos forestales pero que no han sido capaces de que operen sus manejos de forma adecuada. Sus elevados presupuestos les permiten desarrollar los compromisos que se asumen y consiguen mayores impactos en los beneficiarios porque subvencionan las actividades. Es muy frecuente que cuando se acaba la subvención se detengan las actividades que se apoyaban o éstas tomen otros cauces diferentes a los esperados. “En el mejor de los casos han subvencionado a los intermediarios” en relación a los consultores forestales una vez ven finalizándose las ayudas (Bert Bwitteveen). Muchas veces, el éxito de estos proyectos está muy condicionado por el diseño inicial. A menudo el aprendizaje se hace tarde y se aprenden las lecciones una vez finalizado el tiempo de implementación del proyecto.

Proyectos donde la vocación mayor es la inversión:

Este tipo de proyectos exige mucho esfuerzo de diseño y muchos controles burocráticos para poder desembolsar el dinero, porque el riesgo de que una vez que se entregan los fondos estos se ejecuten debidamente es muy alto, y es muy difícil conseguir su devolución. “Darle la plata directamente a las ASLs es realmente lo que haría falta pero si la gente pilla plata se la tira, porque están acostumbrados a que se la regalen”. “En el caso de las comunidades ellas tienen que hacer sonar la sartén todos los días y si les das plata no piensan en el mañana” (José Strutlz). A veces para asegurar los resultados en este tipo de ayuda se buscan aquellos actores más fiables que garanticen de alguna forma la buena ejecución de los fondos que no siempre son los más necesitados “Estos de CADEFOR han venido a apoyar a los que no lo necesitan porque pueden

hacerlo por ellos mismo, son los que tienen más dinero” en relación al apoyo de USAID a empresas privadas (David Corchero).

Por parte de los entrevistados, fue evidente la existencia de una serie de inquietudes no resueltas en torno a las condiciones en que se produciría una hipotética ayuda y qué oportunidades representarían para ellos.

De parte del autor, el balance sobre el conocimiento alcanzado con las entrevistas mostraba una evidente falta de mayor información relevante y confiable sobre la actividad productiva en torno a los bosques comunales y vecinales. También se apreció la necesidad de realizar un acercamiento conjunto de los puntos de vista de los actores en torno a ciertos temas sobre el aprovechamiento forestal que habían generado mayor controversia entre los entrevistados. Por ello, debía continuarse el levantamiento de información propiciando, ésta vez, la participación simultánea de múltiples actores.