participantes Oficiantes Elementos esenciales Santa Cena Todos los cristia-
nos asistentes Sumos sacerdotes, ancianos, sacerdotes (especialmente como servidores)
Pan y vino como símbolos; arrodillarse para las oracio- nes; preparación del pan y el vino, lectura exacta de oraciones de bendición; ser- vir el pan y el vino; comer el pan y el vino
Bautismo de
agua No miembros, arrepentidos que deseen ser bautiza- dos; mayores de 8 años; sin defectos serios
Sumos sacerdotes, ancianos, sacer- dotes
Candidato y oficiante en el agua; mano levantada; declaración exacta de la ora- ción de bautismo; inmersión completa y recuperación del candidato por el oficiante
Confirmación Gente que ha re- cibido el bautismo y están listos para la hermandad completa
Sumos sacerdotes,
ancianos Oración de confirmación por el oficiante con imposi- ción de manos; usualmente otros oficiantes también con manos impuestas sobre el candidato
Matrimonio Pareja con intención compro- meterse; licencia apropiada; todos los permisos admi- nistrativos
Sumos sacerdotes, ancianos, sacer- dotes
(Las leyes naciona- les difieren)
Lectura exacta del compro- miso mutuo; anuncio oficial por el oficiante; normalmen- te incluye una proclamación de una bendición nupcial
Imposición de manos para los enfermos Cualquiera que lo desee sea o no miembro Sumos sacerdotes,
ancianos Primero, unción con aceite consagrado, oración de unción por un ministro ayudante, con imposición de manos por ambos minis- tros; segundo, oración de petición
Principales
participantes Oficiantes Elementos esenciales Bendición de
niños Todos los niños cuyos padres o tutores lo deseen
Sumos sacerdotes,
ancianos Oración de bendición por el vocero con la imposición de manos; normalmente el ministro ayudante carga al niño en sus brazos o impone las manos en los niños más grandes
Ordenación Un miembro lla- mado después de las aprobaciones y consentimientos Sumos sacerdo- tes, sacerdotes, ancianos (Sólo a oficios de sacerdote maestro o diácono)
Oración de ordenación por vocero con la imposición de manos; usualmente ayudado por otro ministro también imponiendo las manos
Bendición
Evangelista Miembros y ami-gos de la iglesia que hacen los arre- glos especiales para este sacramento
Evangelistas Oración especial de ben- dición con la imposición de manos; grabación de la oración como registro de su conversación permanente y documento para el candi- dato
La iglesia no solamente predica el evangelio, sino que también busca encarnarlo. Una de las formas más importantes en que la iglesia encarna el evangelio es a través de la admi- nistración de los sacramentos. La iglesia es un cuerpo sacramental, no simplemente una institución humana. Es el cuerpo de Cristo. Es un símbolo a través del cual Dios actúa en la historia. Como cuerpo de Cristo, la iglesia trasciende lo usual, lo secular y lo humano.
A través de los sacramentos, la iglesia conserva su identidad divina en medio de la humanidad. Donde quizás veríamos una institución humana que solamente cumple su misión parcialmente, los sacramentos nos permiten vislumbrar el evangelio en toda su plenitud. Vemos de forma concreta las promesas de Dios. Vemos el poder de la Divinidad en las obras a nuestro alrededor.
Finalmente, los sacramentos nos ayudan a mantener nuestra propia perspectiva de la misión y el ministerio de la iglesia. Los sacramentos le brindan a la iglesia una actividad unificadora y central; simbolizando todo aquello que la iglesia declara y todo aquello que
debe hacer. Los sacramentos nos piden fidelidad y nos recuerdan el propósito de nuestro compromiso en todas las actividades que conforman el ministerio de la iglesia.
Bautismo
El bautismo cristiano surgió de la tradición judía de la purificación. Juan el Bautista le dio un nuevo significado cuando lo vinculó con la venida del reino de Dios, dicien- do: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” El bautismo es una parte importante de nuestra preparación individual para la vida en el reino de Dios. Expresa la voluntad de Dios para con nosotros, ayudando a cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas. Las escrituras relatan que Jesús fue bautizado por Juan el Bautista “para cumplir toda justicia”.
El bautismo en el nombre de Jesucristo, es nuestra respuesta a sus enseñanzas. Jesús una vez dijo a sus discípulos “... a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).
A través del bautismo se crea la nueva hermandad del pueblo de Dios. El Señor invita a cada persona a convertirse en un discípulo. De esta manera podemos cumplir la voluntad de Dios haciendo obras de justicia y virtud, mientras admitimos nuestra fe en Jesucristo.
En la Comunidad de Cristo, el bautismo es dado por un sacerdote, anciano, o sumo sacerdote quién realiza una sola inmersión total en el agua a personas mayores de ocho años, que entienden el significado de lo que están haciendo. El bautismo por inmersión en agua es seguido por el bautismo del Espíritu Santo mediante la imposición de manos de los ancianos de la iglesia. Las personas que así sean bautizadas y confirmadas son miem- bros de la iglesia (Hechos 2:41, 1 Corintios 12:13).
El bautismo es la forma simbólica por medio de la cual mostramos nuestro compro- miso con Dios de ser fieles a la tarea de compartir la buenas nuevas e identificarnos con otros como discípulos de Jesucristo.
El gran significado de este sacramento está basado en las experiencias de la vida; Jesús lo llamó un “nuevo nacimiento” (Juan 3:3). Pablo lo describe como: muerte, sepultura y resurrección (Romanos 6:3-6).
El bautismo, no es un tipo de magia espiritual que desaparece nuestros problemas y preocupaciones; es la forma en la que Dios nos ayuda a buscar soluciones por medio de ayudarnos mutuamente. A través del bautismo nuestra promesa con Dios nos libera de la carga de los sentimientos de culpa. El bautismo nos da el poder para convertirnos en hijos e hijas de Dios (Juan 1:12).
El Bautismo en la Comunidad de Cristo tiene muchos significados, a continuación se presentan algunos de los más significativos:
• Compromiso para seguir a Cristo como su discípulo. • Un acto de arrepentimiento.
• Expresión de fe y confianza. • Puerta para la salvación. • Nuevo nacimiento y vida nueva. • Compromiso con la misión. • Remisión de pecados. • Pacto con Dios.
• Demostración del amor de Dios. • Obediencia a los mandamientos de Dios. • Reconocimiento de fidelidad.