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El ECA (404) identificado compara la utilización de conchas frente a la no in- tervención para la corrección de pezones cortos. La serie de casos (403) evalúa el método de bandas de goma en mujeres con diferentes anomalías de pezón (in- cluidos los pezones planos) y la encuesta (405) trata sobre el uso de pezoneras.

El ECA (402) fue realizado en un hospital en Tailandia, donde se reclu- taron 96 mujeres embarazadas nulíparas con pezones cortos (<7,0 mm), tanto unilateral como bilateral, que asistieron a la atención prenatal entre julio de 2009 y julio de 2010, de 16 a 20 semanas de gestación y sin historia previa de lactancia materna ni de utilización de correctores de pezón. Fueron exclui- das pacientes con fecha incierta de embarazo, con pezones invertidos, ciru- gía anterior de mama o pezón y/o parto prematuro. Finalmente se incluyeron 90 mujeres (seis pérdidas: tres abortos y tres seguimientos incompletos), asig- nadas al azar al grupo intervención (GI: n=43) con conchas durante al menos ocho horas diarias o 56 horas por semana, y al grupo control sin ninguna in- tervención (GC: n=47). Un evaluador cegado al grupo de tratamiento regis- tró la longitud y ancho de los pezones antes y después de la intervención. Para demostrar la mejoría clínica, la longitud del pezón se clasificó en tres grupos: muy corto (<4,0 mm), corto (4,0 a 6,9 mm) y normal (>/= 7mm). Se midió la tasa de éxito de lactancia temprana mediante la puntuación LATCH al ter- cer día después del parto. Mediante un cuestionario telefónico a las seis y 12 semanas se registró el tipo de alimentación infantil (lactancia materna exclu- siva, alimentación mixta, o con fórmula), así como los efectos secundarios y la satisfacción del tratamiento por medio de un formulario de auto-evaluación.

La serie de casos realizada en la India incluyó a 19 madres que asisten des- pués del parto a atención ambulatoria pediátrica con problemas en la lactancia y en la anatomía de sus pezones. A ninguna madre se le aconsejó durante el em- barazo o después del parto el uso de escudos de pezón o ejercicios prenatales. Las madres fueron divididas en tres grupos: G1 con pezones invertidos (n=8), G2 con pezones planos (n=7) y G3 con otras anormalidades anatómicas (n=4) (mamas grandes con ubicación atípica del pezón, pezones en forma de coliflor, o deformidad de la mama posterior a quemadura).

En el momento de enrolamiento en el estudio, dieciocho de los niños esta- ban siendo alimentados de forma exclusiva mediante biberón (95%), con excep- ción, de uno que era alimentado con leche materna extraída (5%). La edad de los lactantes oscilo entre ocho y más de 29 días. A los 3, 7 y 28 días se recogió información sobre la práctica de alimentación, cualquier complicación (dolor, deslizamiento de banda, etc.) y si la madre utilizaba el método de la banda de goma o ya lo había abandonado.

Por último, en EEUU se realizó una encuesta (405) telefónica informal en 202 madres para determinar si las mujeres con pezones planos o invertidos utili- zaban los escudos como ayuda al problema anatómico o simplemente como pro- tectores de pezón.

Comparación 1: Utilización de conchas frente a no intervención

En el ECA identificado que evalúa dicha comparación, el 95,3% de las usuarias de la conchas toleraron muy bien su uso, a pesar de la aparición de erupciones en la piel (22,2%) y contracción uterina leve (48,1%) en algunos casos.

En el grupo de la intervención, el alargamiento del pezón fue 0,53 mm mayor (Diferencia de GI vs GC de 0.53 mm (SD ±0,24); IC 95% de 0,05 a 1,01; p=0,032). También se observó un ensanchamiento del pezón en ambos grupos, aunque no era una diferencia significativa. El grupo de intervención (GI) obtuvo mejores resultados en convertir pezones muy cortos y cortos en pezones normales que el grupo control (GC), aunque la diferencia no es significativa (GI vs. GC: 49% vs. 32%; p no presen- tada).El número de pacientes con una puntuación LATCH ≥7 al tercer día fue ma- yor en el GI que en el GC (37,5% vs. 23%; p=0,182).

El porcentaje de lactancia materna exclusiva a las seis semanas en el grupo intervención fue del 68% frente al 67% en el GC (p=0.62). La lactancia materna ex- clusiva a las doce semanas fue del 65.4% y 50%, respectivamente (p=0,35). La tasa de lactancia materna no exclusiva a sexta semana fue de 32,1% vs. 30% y a las 12 se- manas de 31% y 37%, respectivamente (datos de p no reportados).

Cabe destacar que el estudio tuvo una elevada pérdida de seguimiento tanto en el grupo de intervención como en el grupo control (a las seis semanas, pérdi- das del 35% y el 40%, respectivamente; a las 12 semanas, pérdidas del 36% en ambos grupos). Calidad moderada Calidad moderada Calidad baja Calidad baja

Comparación 2: Bandas de goma

Una serie de casos (403) evalúa esta intervención en mujeres con diferentes ano- malías de pezón (incluidos los planos) valorando el buen agarre al pezón y la lac- tancia exclusiva.

A los tres días de seguimiento, el 71% (5/7) de las madres con pezones planos lograron un buen agarre sin el uso de bandas de goma (el 100% a los siete días). Los datos de lactancia exclusiva no discriminan por tipo de pezón. No se produjo ningún caso de dolor, irritación local o deslizamiento de la banda de goma.

A los tres días, doce lactantes (63%) lograron un buen agarre, ocho sin el uso de bandas de goma (tres con pezones invertidos y cinco con pezones planos) y cuatro con ellas (uno con pezones invertidos, dos con pezones planos uno con otras anomalías). Los siete restantes no lograron un buen agarre, ni siquiera utili- zando las bandas de goma. A los siete días, las siete madres con pezones planos y seis con pezones invertidos lograron un buen agarre al pecho y suspendieron el uso de bandas de goma, siendo en total un 74% (14/19) las madres las que logra- ban un buen agarre con éxito sin utilizar las bandas. A los 28 días las 19 madres lograban amamantar sin el uso de bandas de goma.

A los tres días el 95% de los niños se alimentaban al pecho y con fórmula, y uno con leche materna extraída. A los siete días el 74% se alimenta al pecho y con fórmula, el 21% únicamente al pecho y el 5% con leche materna extraída. A los 28 días el 32% se alimentaba al pecho y con formula y el 68% sólo al pecho.

Calidad muy baja

Calidad muy baja

Comparación 3: Pezoneras

La principal razón por la que las mujeres utilizaban las pezoneras era la presencia de pezones cortos o planos (62%). Otras razones fueron succión desorganizada (43%), dolor en los pezones (23%), regurgitación (15%), prematuridad (12%), frenillo corto (1%) y otras razones (1%). El 46% de las mujeres señalaron más de una razón para usarlas.

El 67% de las mujeres que recibieron información sobre éstas optaron por usarlas. Al 51% les ayudaron a tener éxito con la lactancia y al 49% restante su uso les resultó incómodo, espe- cialmente al tercer o cuarto día, cuando presentaban fugas de leche (405).