La Constitución de la República en su artículo 156 determina que los Consejos Nacionales de Igualdad tendrán a su cargo acciones en la formulación, transversalización, observancia, seguimiento y evaluación de las políticas públicas relacionadas, entre otros temas, con género; asegurando además la coordinación con las instituciones rectoras y ejecutoras de políticas públicas. Por otra parte, el Art. 70 establece que “el Estado formulará y ejecutará políticas para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres, a través del mecanismo especializado de acuerdo con la ley e incorporará el enfoque de género en planes y programas y brindará asistencia técnica para su obligatoria aplicación en el sector público”.
En este marco constitucional, la Comisión de Transición hacia el Consejo Nacional de las Mujeres y la Igualdad de Género elaboró el marco conceptual, ruta metodológica y estrategia de transversalización del Plan de Igualdad, no discriminación y Buen Vivir para las mujeres ecuatorianas. Este documento tiene como fin brindar insumos conceptuales y técnicos para que las instituciones públicas formulen y ejecuten programas y proyectos a favor de la igualdad de género.
De acuerdo a esta propuesta, el Plan de Igualdad debe enfocarse en la redistribución de recursos; en el reconocimiento de las brechas de discriminación que
afectan a las mujeres y las diversidades sexuales para eliminarlas; y, la representación
política, social, cultural en el Estado, en la sociedad civil y en el territorio. En este trabajo la transversalidad es la base de un modelo de gestión que se fundamenta en la equidad territorial para la descentralización de la representación política de las mujeres
y diversidades sexuales; en la inclusión de la diversidad por pertenencia a pueblos y
nacionalidades, etaria, de opción sexual; y, en la transversalidad como garantía de que
los derechos humanos de las mujeres sean parte de todas las políticas públicas (Arboleda, 2011:34-57).
Considerando la organización y funciones del Estado, la transversalidad significa que las políticas de igualdad se incorporen de forma integral en el sistema de planificación del Estado, que se asignen los recursos necesarios; y que se asegure el seguimiento y evaluación de los programas y proyectos para medir los avances. A nivel metodológico, se identifican 8 momentos claves para la transversalización con sus objetivos específicos, estos son (Arboleda, 2011:76-77):
1. Apropiación del Plan de Igualdad, No Discriminación y Buen Vivir de las Mujeres
por parte de ministerios, funciones del Estado y gobiernos locales involucrados para establecer los objetivos, políticas, programas y proyectos institucionales que responderán a las líneas del Plan de Igualdad.
2. Diagnóstico de capacidades instituciones y planes de acompañamiento.
3. Elaboración de agendas intersectoriales y territoriales y armonización de
intervenciones para determinar acciones, competencias, espacios y mecanismos de coordinación.
4. Elaboración de líneas de base nacional, intersectoriales y territoriales para delimitar
las intervenciones y establecer metas e indicadores específicos.
5. Elaboración de Planes Operativos Anuales intersectoriales, territoriales y sus
presupuestos a fin de fijar las acciones concretas que las instituciones realizarán, asignar los recursos necesarios y utilizar los instrumentos presupuestarios con enfoque de género para su monitoreo.
6. Construcción del Observatorio del Plan de Igualdad para el seguimiento, evaluación
y recomendaciones a las instituciones.
7. Ejecución de las Agendas sectoriales y territoriales.
8. Elaboración del modelo de gestión de la transversalidad para definir acciones,
competencias y espacios de coordinación.
Si bien no se establece el Plan de Igualdad con objetivos, indicadores y metas, se proponen líneas estratégicas para que de forma gradual y progresiva el Estado garantice la igualdad, no discriminación y buen vivir de las mujeres, el respecto de sus derechos a fin de dar cumplimiento a lo establecido en la Constitución, el Plan Nacional para el Buen Vivir. Las líneas estratégicas son (Arboleda, 2011):
1. Mujeres rurales y urbanas potenciadas como actoras productivas, en el marco de una economía social y solidaria que contribuya a su autonomía y empoderamiento.
2. Generación de empleo para las mujeres promoviendo la eliminación de la discriminación y la segregación laboral, los estereotipos sobre los roles de trabajo de hombres y mujeres y la conciliación de la vida laboral con la doméstica.
3. Reconocimiento del trabajo doméstico y desarrollo de sistemas públicos de cuidado
4. Conciliación de la participación femenina en las esferas privadas y pública e incremento de la corresponsabilidad masculina en el ámbito privado y en las responsabilidades familiares.
5. Participación paritaria de las mujeres, por designación y/o elección, en las instancias públicas de decisión, legislación, aplicación de justicia, formación y generación de conocimiento, asociación política y gremial, así como en instancias de exigibilidad, planificación y control social.
6. Erradicación de la violencia de género, el acoso sexual, laboral y político y el femicidio en los diversos ámbitos en que ocurren, que garantice la autonomía corporal, emocional, económica, política y social de las mujeres. Promoción, protección y garantía del derecho a la seguridad ciudadana de las mujeres.
7. Política universal de salud que garantice la promoción, protección y garantía del derecho a la salud de las mujeres diversas, en sus diferentes ciclos de vida, y atención a los derechos sexuales y reproductivos con calidez, calidad y enfoques generacional, intercultural y específicos para mujeres con otras identidades sexuales.
8. Mujeres en grupos declarados de atención prioritaria
9. Promoción, protección y garantía del derecho a la educación para las mujeres en sus diversas fases de vida, identidades y territorios. Reconocimiento de las mujeres rurales, indígenas y afro ecuatorianas como poseedoras de saberes y conocimientos ancestrales. 10.Promoción, protección y garantía de los derechos de las mujeres a sus creaciones,
simbolización y generación de conocimientos de sí y el acceso a las ciencias y a las tecnologías.
11.Derecho de las mujeres a la recreación y al juego.
12.Modelo de gestión transversalizado para la movilización de las agencias estatales en favor del cumplimiento de los objetivos de Igualdad, No Discriminación y Buen Vivir para las mujeres.
2.3. La incorporación del enfoque de género en el Presupuesto Nacional del