Capítulo 2 – Marco Teórico
2.7 El plan de estudios 2009 de la Secretaría de Educación Pública de México
La educación básica en México se compone de tres niveles educativos
consecutivos y de carácter obligatorio: preescolar, primaria y secundaria. Dado que estos niveles anteriormente trabajan con currículos propios organizados cada uno de manera particular, a partir de 2004 se inició la Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB), comenzando con la reestructuración del programa para preescolar; más tarde, en 2006, se inició la reforma del programa de secundaria y, finalmente, a partir de 2008 se iniciaron
las etapas de prueba para la reforma del programa de primaria, mismo que se espera concluir en 2012 (SEP, 2009).
El marco legal y pedagógico general que sirve de sustento a esta reforma
educativa lo otorgan: el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, el Programa Sectorial de Educación 2007-2012 (PROSEDU), la Alianza por la Calidad de la Educación de 2008, la Ley General de Educación, y el artículo 3º constitucional. De manera particular, el PROSEDU brindó los objetivos generales que pretende alcanzar la Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB), entre los que se encuentra: “elevar la calidad de la educación para que los estudiantes mejoren su nivel de logro educativo, cuenten con medios para tener acceso a un mayor bienestar y contribuyan al desarrollo nacional” (SEP, 2006, p. 9).
El anterior objetivo es sólo alcanzable mediante la articulación curricular entre los tres niveles de educación básica. Esta articulación se sustenta en cuatro características o principios esenciales:
1. Diversidad e interculturalidad: todas las asignaturas abordadas en los tres niveles de educación básica “buscan que los alumnos comprendan que los grupos humanos forman parte de diferentes culturas, con lenguajes, costumbres, creencias y tradiciones propias” (SEP, 2009, p. 44).
2. Énfasis en el desarrollo de competencias: el programa de educación básica 2009 de la SEP está organizado en torno al modelo educativo por
competencias revisado anteriormente, por lo que “pretende favorecer que los alumnos adquieran y apliquen conocimientos, así como fomentar actitudes y valores que favorezcan la convivencia, y el cuidado y respeto por el ambiente” (SEP, 2009, p.45). Una de las estrategias empleadas para asegurarse que el
enfoque por competencias sea realmente implementado en todas las asignaturas de todos los niveles que componen la educación básica es la definición de los aprendizajes esperados y los contenidos que se abordarán en cada asignatura.
3. Incorporación de temas transversales: son temas abordados en más de una asignatura con el fin de “favorecer en los alumnos la integración de saberes y experiencias […] que responda a los retos de una sociedad de cambia
constantemente” (SEP, 2009, p. 45). Los temas transversales son: educación para la salud, educación vial, educación del consumidor, educación financiera, educación ambiental, educación sexual, igualdad de oportunidades entre las personas de distinto sexo, educación cívica y ética, y educación para la paz (SEP, 2009).
2.7.2 Estructura general
Los tres currículos que componen el programa de educación básica 2009 se estructuraron a partir de cuatro campos formativos generales: lenguaje y comunicación, pensamiento matemático, exploración y comprensión del mundo natural y social, y desarrollo personal para la convivencia.
Estos campos formativos se traducen, en cada nivel escolar, en distintas asignaturas que se abordan en diferentes grados. Por ejemplo, el campo formativo de “exploración y comprensión del mundo natural y social” se aborda en nivel preescolar en las áreas de exploración y conocimiento del mundo, y desarrollo físico y salud; en nivel primaria, con las asignaturas de ciencias naturales, geografía e historia; y en
secundaria con las asignaturas de biología, física, química, geografía, historia, y tecnología.
Dado que este proyecto de investigación se enfocó sólo en el nivel educativo de primaria y tuvo como contexto dos primarias públicas del estado de Aguascalientes, es conveniente conocer, de manera sucinta, cómo se organiza el currículo o programa específico para dicho nivel educativo; esta organización se presenta en la tabla 3: Tabla 3
Estructura del programa de educación primaria (SEP, 2009, p, 50)
CAMPOS FORMATIVOS PARA LA EDUCACIÓN BÁSICA PRIMARIA GRADOS 1º 2º 3º 4º 5º 6º
Lenguaje y comunicación Español
Asignatura Estatal: lengua adicional
Pensamiento matemático Matemáticas
Exploración y comprensión del mundo natural y social
Exploración de la Naturaleza y la Sociedad: (Ciencias Naturales,
Geografía e Historia) Ciencias Naturales Estudio de la Entidad en donde Vivo Geografía Historia Desarrollo personal y para la
convivencia
Formación Cívica y Ética Educación Física Educación Artística
2.7.3 Competencias para la vida y perfil de egreso de la educación básica
Como se mencionó anteriormente, el enfoque educativo por competencias supone uno de los elementos esenciales del programa de educación básica 2009 propuesto por la SEP. De manera específica, son cinco las competencias para la vida que dicho programa pretende desarrollar en todos los alumnos de educación básica, desde todas las
asignaturas:
Competencias para el aprendizaje permanente: implican la posibilidad de aprender, sumir y dirigir el propio aprendizaje a lo largo de la vida, de integrarse a la cultura escrita, así como de
movilizar los diversos saberes culturales, lingüísticos, sociales, científicos y tecnológicos para comprender la realidad.
Competencias para el manejo de la información: se relacionan con la búsqueda, identificación, evaluación, selección y sistematización de información, el pensar, reflexionar, argumentar y expresar juicios críticos, analizar sintetizar, utilizar y compartir información; el conocimiento y el manejo de distintas lógicas de construcción del conocimiento en diversas disciplinas y en los distintos ámbitos culturales.
Competencias para el manejo de situaciones: son aquellas vinculadas con la posibilidad de organizar y diseñar proyectos de vida, considerando diversos aspectos, como los históricos, sociales, políticos, culturales, geográficos, ambientales, económicos, académicos y afectivos, y de tener iniciativa para llevarlos a cabo, administrar el tiempo, propiciar cambios y afrontar los que se presenten; tomar decisiones y asumir sus consecuencias, enfrentar el riesgo y la incertidumbre, plantear y llevar a buen término procedimientos o alternativas para la resolución de problemas, y manejar el fracaso y la desilusión.
Competencias para la convivencia: implican relacionarse armónicamente con otros y con la naturaleza; comunicarse con eficacia; trabajar en equipo; tomar acuerdos y negociar con otros; crecer con los demás; manejar armónicamente las relaciones personales y emocionales; desarrollar la identidad personal y social; reconocer y valorar los elementos de la diversidad étnica, cultural y lingüística que caracterizan a nuestro país, sensibilizándose y sintiéndose parte de ella a partir de reconocer las tradiciones de su comunidad, sus cambios personales y el mundo.
Competencias para la vida en sociedad: se refieren a la capacidad para decidir y actuar con juicio crítico frente a los valores y las normas sociales y culturales; proceder a favor de la democracia, la libertad, la paz, el respeto a la legalidad y a los derechos humanos; participar tomando en cuenta las implicaciones sociales del uso de la tecnología; participar, gestionar y desarrollar actividades que promuevan el desarrollo de las localidades, regiones, el país y el mundo; actuar con respeto ante la diversidad sociocultural; combatir la discriminación y el racismo, y manifestar una conciencia de pertenencia a su cultura, a su país y al mundo (SEP, 2009, pp. 41 – 42).
Finalmente, es necesario abordar los rasgos que conforman el perfil de egreso de la educación básica, los cuales han sido estructurados a partir de la anterior descripción de las cinco competencias para la vida propuestas por la SEP. Estos rasgos deberán ser
perceptibles al término de la educación básica (es decir, al egresar de secundaria), pero también pueden identificarse (en un grado acorde a distintas edades) durante el tránsito de los alumnos por los tres niveles que la componen (SEP, 2009, p. 43):
A. Utilizar el lenguaje oral y escrito para comunicarse con claridad y fluidez e interactuar en distintos contextos sociales y culturales. Además, poseer las herramientas básicas para comunicarse en una lengua adicional.
B. Argumentar y razonar al analizar situaciones, identificar problemas, formular preguntas, emitir juicios, proponer soluciones y tomar decisiones. Valorar los razonamientos y la evidencia proporcionada por otros y modificar, en consecuencias, los propios puntos de vista.
C. Buscar, seleccionar, analizar, evaluar y utilizar la información proveniente de diversas fuentes.
D. Interpretar y explicar procesos sociales, económicos, financieros, culturales y naturales para tomar decisiones individuales o colectivas en función del bien común.
E. Conocer y ejercer los derechos humanos y los valores que favorecen la vida democrática, actuar con responsabilidad social, étnica, cultural y lingüística.
F. Asumir y practicar la interculturalidad como riqueza y forma de convivencia en la diversidad social, étnica, cultural y lingüística. G. Conocer y valorar las características y potencialidades como ser
humano; saber trabajar en equipo; reconocer, respetar y apreciar la diversidad de capacidades en los otros, y emprender y esforzarse por lograr proyectos personales o colectivos.
H. Promover y asumir el cuidado de la salud y el del ambiente, como condiciones que favorecen un estilo de vida activo y saludable. I. Aprovechar los recursos tecnológicos a su alcance, como medios
para comunicarse, obtener información y construir conocimiento. J. Reconocer diversas manifestaciones del arte, apreciar la
dimensión estética y ser capaz de expresarse artísticamente (SEP, 2009, p. 43).
2.8 La Metodología de la Investigación-Acción