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Planificación lingüística

Existe un interés marcado por la planificación lingüística que viene de los aportes que han hecho los lingüistas que bajo nuevos diseños han orientado los contenidos de la enseñanza de las lenguas. En Europa, por ejemplo, los conflictos lingüísticos que caracterizan a un buen número de esas comunidades consisten en que la lengua autóctona coexiste con la oficial. Ante esta situación se ha querido establecer una consideración triglósica: lengua autóctona, lengua oficial del estado, lengua internacional. Lo que ha generado el inicio de la L.A.

Este es otro de los campos de los que se ocupa la Lingüística Aplicada: La planificación lingüística. Esta se encarga de analizar la planificación funcional, la formal y la adquisición de la lengua. La planificación lingüística aparecerá así, de la mano de las diversas ramas de la lingüística de acuerdo con sus diversos propósitos. Un ejemplo de planificación lingüística o ingeniería lingüística como se llamó al comienzo, es por ejemplo una academia de la lengua. La expresión “planificación lingüística” apareció en (1959, Haugen) quien la empleó por primera vez en una publicación. Así se definía la planificación lingüística entonces: “actividad consistente en preparar una ortografía, una gramática y un diccionario para orientar a escritores y hablantes en una comunidad de hablantes heterogénea”, aunque después

diría que eran resultados, no práctica. (Cooper, 41)

La P.L. incluye una normativa. Sucede cuando se trata de aplicar el cúmulo de conocimientos del idioma para cambiar el comportamiento lingüístico de un grupo de personas. Lo que equivaldría a una modificación deliberada del idioma o modificación de los sistemas del habla. Se centra en la solución de problemas y formula y evalúa alternativas para resolver los del idioma que se centran en la forma o en el uso o en ambas. Dice (Gorman, 1973; 73), “A mi entender, el empleo más adecuado de la expresión planificación lingüística, se refiere a las medidas coordinadas encaminadas a seleccionar, codificar y a veces elaborar aspectos ortográficos, gramaticales, léxicos o semánticos de un idioma y difundir las medidas acordadas”

La P.L. se encargará de reglamentar y corregir los idiomas existentes. Pero, ¿cómo funciona la planificación lingüística en la adquisición de la lengua? Sería otro aspecto dentro de la planificación lingüística: la planificación de la adquisición de la lengua, útil en

la difusión de esta. Se da una planificación funcional cuando está orientada a la mayoría de los usos de la lengua. En los dos casos Lingüística Aplicada y planificación lingüística se habla de “solución de problemas del lenguaje” y se refiere a casos como: la inaccesibilidad del lenguaje literario, la inestabilidad de los términos literarios y técnicos, por ejemplo, y el analfabetismo. Pero estos son problemas que no podemos aislar de la región o nación, de la situación política, económica, social, científica, cultural, religiosa, que los rodean, y que son fines no lingüísticos propiamente dichos. A este respecto Cooper nos aclara: “…es preferible, a mi juicio, definir la planificación lingüística no como los esfuerzos encaminados a resolver problemas sino como aquellos orientados a influir en el comportamiento lingüístico”

(Cooper, 48). La planificación lingüística se da en grupos de tamaño considerable: social, estatal, grupos étnicos, religiosos, ocupacionales, etc., y comparte su objeto con sus disciplinas madre: la Lingüística Aplicada y la sociolingüística.

CAPITULO 2.2

LECCIÓN 18. La L.A. y la Enseñanza- Aprendizaje de L1

Desde siempre se relacionaron los conceptos de aprendizaje y enseñanza del lenguaje pero últimamente estas tendencias giran hacia formas independientes. Sabemos que la piscología conductista hizo sus aportes al proceso, y que luego fue rechazada al igual que el aprendizaje como formación de hábitos, que correspondieron a los primeros aportes sobre este proceso.

Todo lo que implica aprender una lengua está condicionado por el proceso con el que se lleve a cabo y la manera como abordamos apropiación: “no es poner nuevos rótulos a objetos conocidos, sino acostumbrarse a analizar de otro modo aquello que constituye el objeto de comunicaciones lingüísticas” (Matinet, p 19). Lo que primero se enseña es la lengua hablada. Este sería un proceso lógico para aprender una segunda lengua. Recordemos que el aprendizaje de una lengua materna se da por una “experiencia” del hablante nativo quien ya posee un medio lingüístico de comunicación, su lengua materna, experiencia de la que carece aquel que la aprende es decir, un aprendizaje natural para niños y adultos (puesto que son diferentes)

en contextos de segundas lenguas aunque recordemos que el aprendizaje es un proceso interno, no medible directamente.

El niño adquiere el lenguaje antes de ingresar a la escuela, conoce aquel lenguaje que su medio le ha ofrecido, su entorno. La escuela se constituye en un medio artificial pero necesario en el aprendizaje colectivo de la lengua. Es el aula la que le permitirá el contacto social. La escuela debe centrase en la consecución de las destrezas del lenguaje: hablar, escuchar, escribir, leer. El niño ha aprendido de manera oral; oyendo y hablando.

Dentro del proceso de adquisición-enseñanza de una lengua existe una serie de situaciones que intervienen en su éxito o fracaso. Una de ellas y tal vez la definitiva es el interés que el alumno tiene para aprenderla, peo además, ese interés se ve influido por el entorno, por lo que los otros le imponen.

Enseñar una lengua sería enseñar a generar enunciados que sean satisfactorios semántica, sintáctica y pragmáticamente; oportunos, apropiados y adecuados a las circunstancias comunicativas: “Sólo un hablante que es capaz de hacerse entender con propiedad y de saber comprender los mensajes que recibe puede intervenir en su realidad, realizarse y enriquecer su

personalidad” (Molero, 1986: 57)

Adquirir una lengua implica establecer unas etapas para determinar mejor el proceso de evolución del lenguaje desde la emisión de sonidos hasta la adquisición gradual de estructuras gramaticales. Las diferencias individuales en la adquisición de la primera lengua son pequeñas diferencias que pueden ser más grandes cuando se aprende una segunda lengua. Jung (2003, 23) en su texto: la adquisición de las lenguas, sostiene: “Está generalmente aceptado que la adquisición de una L1 implica el paso por cuatro etapas: 1) Ignorancia; 2) conocimiento mecanizado o formulístico (no productivo); 3) conocimiento pre- convencional o sobre

generalizado y 4) conocimiento totalmente convencionalizado” (MEN, 1989)

Las teorías lingüísticas de Chomsky han sido modelo de los estudios de adquisición del lenguaje. Se intenta explicar los mecanismos que intervienen en la proyección de la gramática por parte del niño. El niño en contacto con una lengua a que está expuesto selecciona el valor de un parámetro de los principios que permite la gramática universal. (GU).

Los modelos de enseñanza aprendizaje tienen implicaciones en la L.A. un profesor necesita decidir qué modelo seguir: se puede optar por una relación deductiva-inductiva en el aprendizaje de la gramática de las lenguas, por ejemplo. Existen varias teorías sobre la adquisición del lenguaje que atañen a su epistemología, a su adquisición, que se expondrán aquí de manera general, entre ellas: las nuevas investigaciones sobre el aprendizaje de la lengua materna (adquisición) del lenguaje desde la lingüística y de la psicología evolutiva.

Por su parte, en la pedagogía de la segunda lengua se incluye la teoría lingüística y los procedimientos prácticos. Existen dos niveles lingüísticos entre los cuales es a menudo difícil establecer puentes: lengua literaria escrita o hablada, inaccesible, sólo dirigida a sus pares, y una lengua popular escrita. Existe o ha existido un divorcio entre la lengua del alumno y la lengua del profesor y los manuales.

Las adquisiciones de L.A. a la enseñanza de la lengua como lengua extrajera podrían ser transpuestas a la enseñanza de la lengua materna. Los niños inducen las reglas de la gramática a partir de la actuación, se aprenden las estructuras subyacentes de la lengua, no lo que se oye directamente. Se puede adquirir una lengua sin producir o participar de conversaciones, ni modificar el input lingüístico, parece ser que lo que más se necesitaría para la adquisición de una lengua es la modificación de la estructura interactiva conversatoria o del discurso escrito.

La pregunta es si existe alguna similitud entre el proceso de adquisición de la lengua materna y el de aprendizaje de la segunda lengua. Para tal efecto Muñoz nos aclara: “que el aprendizaje de la lengua materna será inevitable, mientras que, como todos sabemos, no existe esa inevitabilidad en el aprendizaje de una segunda lengua; que el aprendizaje de la lengua materna sea parte de la totalidad del proceso de maduración del niño, mientras que aprender una lengua segunda normalmente

comienza sólo después de que dicho proceso se ha completado ya; que el niño no comience con ningún comportamiento lingüístico explícito, mientras que en el caso del alumno de segundas lenguas existe tal comportamiento; que la motivación (si es que podemos utilizar ese término en este contexto) para aprender

una primera lengua es muy diferente de la que existe para aprender una lengua segunda” (Muñoz, p. 33).

La hipótesis más difundida respecto a la adquisición de lenguas es la conductista. Esta se aplica a los dos casos y aunque cuestionada es importante a la hora de analizar los procesos. También existe la hipótesis de que “el niño nace con una predisposición innata para adquirir el lenguaje; que debe exponérsele a una lengua para que el proceso de adquisición se ponga en marcha; que posee un mecanismo interno de naturaleza desconocido que le capacita para construir una gramática de una lengua particular a partir de los limitados datos de que dispone”. (Muñoz, 34).

Luego viene la respuesta de los padres quienes si satisfacen la necesidad del niño, harán que él la repita siempre y cuando sea para su beneficio. Hoy prevalece la idea de adquisición de una lengua como resultado de la formación de reglas, sobre la morfosintaxis.

Vemos que existen diferentes teorías sobre el proceso cognitivo de adquisición del lenguaje. La idea es mostrar lo básico en cada una. A continuación se presentan algunas de ellas, y será tarea del estudiante profundizar en aquellas de su interés.

(Piaget, 1926) Para este autor lo importante es la primacía de lo cognitivo en el hombre, la subordinación del lenguaje al pensamiento. No es posible explicar el pensamiento con ayuda de la lengua. La fuente de conocimiento es la acción y el organismo actúa tan pronto entra en relación con el ambiente que lo acoge. Según Piaget, las acciones iniciales son incontrolables y se coordinan en esquemas o secuencias definidas de acciones que constituyen la unidad cognitiva básica. Dichos esquemas formarán estructuras.

Se dice que de 0 a 2 años el niño tiene el contacto sensomotor con el mundo, sus sentidos se relacionan en delación con sus habilidades motoras y de imitar. De 2 a 4 años es la etapa pre operacional, determinada por el egocentrismo, adquiere el uso del comportamiento simbólico, su pensamiento es aún fluctuante. De 4 a 7 años es la etapa intuitiva: introduce al niño en la sociedad, es el encuentro con la realidad. De 7 a 12 años

se dan las operaciones concretas y de los 12 en adelante se producen las operaciones formales y abstractas.

Vigotsky, (1962) decía que pensamiento y lengua son independientes entre sí. Su interacción origina la elevación del pensamiento y del habla. El lenguaje está en proceso de desarrollo desde el primer momento. La lengua se hace necesaria para el proceso mental.

A.R. Luria y F. Vadovich (1983) sostienen que la evolución del pensamiento y de la lengua no se debe a un proceso biológico sino a un proceso social.

La epistemología genética: sostiene que el desarrollo verbal depende del desarrollo global. El desarrollo verbal es posterior al desarrollo sensomotriz y cognitivo. Pero el lenguaje no es el mero producto de la acción del medio.

Los estructuralistas de los años 40 y 50 construyen una teoría sobre la adquisición del lenguaje por parte del niño y desarrollaron la fonología.

Jakobson decía que hay una fonética infantil primaria diferente a la del alumno y sobre la cual va a construir una fonología.

Olmsted: regresa a la teoría ambientalista: “El orden de adquisición es una función de la frecuencia

de producción del fonema y de la facilidad de su percepción” (Bouton, 19). Por su parte la fonología

generativa dice que el niño va hacia unidades fonológicas cada vez más fijas, desde el balbuceo.

Stamp: con su teoría fonológica natural sostiene que hay un sistema universal innato de procesos de desarrollo fonológico (reglas no limitadas y no ordenadas).

Waterson: lo primero que el bebé capta son rasgos fonemáticos sin ser consientes de sus relaciones de continuidad.

Teoría mentalista: Todos los seres humanos nacen con una capacidad especial para el lenguaje, que no se aprende por imitación de la lengua de su entorno. Aprenden el lenguaje por estar expuestos a él y por usarlo como medio de comunicación social. Las reglas de gramática se aprenden inconscientemente por se igual a la de los adultos.

Von Humboldt citado por (Muñoz, 40) afirma que: “en realidad no podemos enseñar una lengua, sino que sólo podemos crear las condiciones en las que se desarrolle de forma propia y espontánea en la mente. Nunca podremos mejorar nuestra habilidad para crear tales condiciones favorables hasta que sepamos más acerca del modo en el que un alumno aprende y de las características de su programa interno. Cuando sepamos esto y los errores del alumno nos llevarán, si los estudiamos sistemáticamente, a conocer algo más sobre ello) podremos comenzar a ser más críticos con nuestras nociones”.

En los años 60 se discutió también si hay un mecanismo innato de adquisición de la lengua materna. Los nativistas consideraron al niño biológicamente equipado para el lenguaje. El medio estimula esta aptitud aquí la estructura profunda del lenguaje, innata y universal para esta teoría es la base sobre la cual el niño construye su habilidad, por influencia del medio para utilizar una lengua cualquiera. Esta teoría ha sido criticada por lo excesivamente simplificadora. Además, Slobin diría que en vez de presuponer unos rasgos gramaticales innatos, el niño los descubría por su experiencia.

Si para algunos hay la preexistencia de estructuras cognoscitivas (universales de conceptos semánticas primarios), no hay que dejar de lado que las estructuras lingüísticas mismas determinarán cómo se dota el sistema inicial de un sistema conceptual. “El lenguaje es la herramienta mejor adaptada al desarrollo del pensamiento.” (Bouton). Los elementos fundamentales del lenguaje no podrían estar reducidos a estructuras sintácticas abstractas sino ligadas a conjuntos primarios de relaciones semánticas.

Teoría sociológica: M.A.K. Halliday (1975) los factores sociológicos son elementos indispensables para la adquisición del lenguaje. Rechaza el innatismo como principio explicativo de la adquisición del lenguaje y explica así la adquisición de la lengua:

1ª fase: el niño domina ciertas funciones extralingüísticas como la instrumental personal, la imaginativa y la formativa.

2ª fase: aparecen usos del lenguaje, avances rápidos en vocabulario, sintaxis, diálogos. 3ª fase: adecuación del lenguaje del niño a la lengua del adulto.

Como se puede ver, no hay unanimidad total en las teorías respecto a la adquisición del lenguaje pero sí un intento por descifrar esa esencia oculta que tiene el encanto del lenguaje.

El método del modelo tradicional se encarga de las formulaciones pre lingüísticas pero existe una marcada tendencia a rechazar los aportes que este método ha arrojado. Las implicaciones de la L.A. para la gloso didáctica giran en torno a dos formulaciones conocidas como el “método, gramática-traducción” y el método directo de Berlitz cuyos ejes se fundamentan en morfología aunque adolecen del complemento sintáctico y fonológico, sin tener en cuenta la prioridad lingüística y psicolingüística de la sintaxis sobre la morfología. De los dos se ha dicho que no se basan en principios lingüísticos sólidos, se basan en la morfología y tienen dificultades a la hora de abordar realidades sintácticas, no tienen en cuenta el aspecto oral de la lengua, descuida el valor funcional del idioma, lo cual da como resultado generaciones no comunicantes, con carencia de la competencia comunicativa de las lenguas que aprenden. Como se dijo antes no se puede rechazar del todo su planteamiento pues su procedimiento permite generar una descripción del sistema abstracto de reglas.

Base lingüística: La estructura, función y transformación de la lingüística moderna suponen un nuevo reto para la L.A en el área de la enseñanza de las lenguas. La actividad práctica de la L.A. se nutre de varias fuentes gramaticales a la vez hay que tener en cuenta la forma gramatical y el uso. Hacia la forma tenemos el modelo estructural que comporta la forma gramatical, la dimensión sintáctica y la fonológica del lenguaje, (Fries- Lado), que conduce a una formalización de la estructura superficial, clave en la práctica en el manejo de tales estructuras en el aprendizaje de las lengua, establece un conjunto de unidades factibles de una descripción objetiva, basándose en criterios distribucionales más que en la significación.

Modelo de la gramática tagmémica: Se desarrolla sobre el eje (forma-clase), utiliza ejercicios de tipo sustitución, cualquier secuencia de tagmemas constituye un tipo particular de oración para que el profesor de idiomas no le implique mayor explicación.

Este es un modelo estructural que tiene implicaciones para la L.A. ya que prima la forma oral del lenguaje (el lenguaje es habla no escritura), la separación entre sincronía y diacronía que favoreció el diseño de material dedicado a la enseñanza masiva de idiomas. La fórmula que utilizó: “Una lengua es lo que sus hablantes nativos dicen, no lo que alguien piensa que

deberían decir” esta sentencia se va contra las reglas de la gramática descriptiva. El lenguaje

es estructura, que busca la enseñanza científica del lenguaje. Pero a todo lo anterior hay que tener en cuenta que la lengua es una actividad eminentemente social que cobra significado por el contexto donde es usada.

El modelo generativo transformacional 1957: una lengua natural es un conjunto infinito de oraciones generadas por un inventario finito de elementos. Este hecho hace que los estudiantes tomen conciencia acerca del aspecto creador del lenguaje. Este maneja sistemas de Reglas explícitas y dentro de un orden. Es decir, tanto el modelo tradicional como el generativo son insuficientes para comunicar porque o bien describen el sistema de la lengua y no su uso o porque solo atienden a la función referencial del lenguaje sin analizar nada mas que una variedad de lengua. Lo que hizo el modelo generativo transformacional fue concentrarse en una posición “intra-disciplinar” es decir el lenguaje como conocimiento, hoy hay una posición más inter-disciplinar, además la teoría nos dice que más allá de la capacidad innata del hombre para hablar, los hombres hablan, lo que la hace social, el lenguaje tiene componentes funcionales que le dan las bases para ser un medio de comunicación social, de creación de expresión del pensamiento.

Sería Halliday quien atiende a las propiedades comunicativas del lenguaje, que también lo había tenido en cuenta la Escuela de Praga, posterior a los años 50 surge una serie de modelos que se harán retos para la lingüística. Las variadas tendencias del modelo generativista, su dinámica, desglosar la lenguas en partes que el aprendiz debe

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