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R, pero plenamente seguros de que no tenemos tropas allí en ese sector y especialmente en el segundo, que está mano yuca [36]

Fracica y está Arcano 22, siga.

Arcano 5: Acorazado 6 de Arcano 5.

Acorazado 6: Siga, Arcano 5.

Arcano 5: Siga, Acorazado. Llama el mayor Fracica, que le acaban de

herir un personal unidades propias que están desde la 7ª disparando sobre el sector, cambio.

[…]

Arcano 5: Mire, el mayor Fracica está ubicado en el segundo piso, en

el extremo norte del segundo piso, dice que hay unidades que están ubicadas sobre la carrera 7ª y le están dando fuego a él y le acaban de herir un soldado, cambio.

Acorazado 6: Negro, negro, Arcano 5, yo creo que por ese lado… no

sé, no se está disparando, cambio.

Arcano 5: Sí se está disparando porque el Mayor está informando lo

que le estoy diciendo, él no tiene medio de comunicación y solamente tiene la línea de 500 que está utilizando con nosotros, cambio.

Acorazado 6: Vamos a veriicar, Arcano 5. Yo necesito que el mayor

Fracica nos dé exactamente la ubicación, la ubicación, cambio.

Arcano 5: Está en el sector nororiental, es decir, está sobre lo que da sobre la carrera 7ª en el segundo piso, está hacia el norte sobre la carrera 7ª de ese ediicio, segundo piso, dígame si está, QSL.

Acorazado 6: Arcano 5, estoy QSL no, voy a veriicar porque pues el

dispositivo lo tenemos sobre la carrera 8ª y sobre la calle 10ª, cambio

Arcano 5: Hay alguien en la 7ª que le está disparando, él cree que

son propias tropas, si no, hay que entrar a analizar qué es lo que está pasando y quiénes están disparando de la 7ª hacia el ediicio, cambio.

Acorazado 6: R Arcano 5, mire, yo necesito que el mayor Fracica eh…

Voy a veriicar qué tropas están disparándole a ese sector, voy a veriicar inmediatamente, cambio.

Arcano 5: Desafortunadamente Fracica él no tiene radio, él no tiene

disponible sino una línea 500, vamos a tratar a ver que nos dé el número telefónico para que tome contacto con usted.

Acorazado 6: R Arcano 5, estamos seguros porque es que yo estoy

mirando sobre la carrera 8ª ya, estamos tratando de montar una ope- reta ahí para disparar un rocket cerca al ascensor, entonces necesitamos

saber el dispositivo de él para poder hacer un disparo de rocket, ya que

en ese sitio parece que están ahí, miran a un sargento y a un soldado, necesitamos es el número telefónico, cambio.

49. El contenido de estas grabaciones coincide con lo que algunas perso- nas escucharon, angustiadas, desde sus refugios.37 Esas comunicaciones entre

militares dan cuenta de la preocupación por evitar el “fuego amigo” y que esos disparos afectaran a los militares que estaban ubicados en el segundo piso.

50. Mientras tanto, los rehenes que se encontraban en los pisos inferio- res, frente al descomunal ruido de los disparos y el rápido ingreso de los tanques, se vieron obligados a permanecer en el piso y con las luces apagadas durante muchas horas para protegerse de los proyectiles disparados dentro del Palacio y desde los ediicios vecinos, que fueron desalojados por la fuerza pública.38

51. La situación se hizo aún más difícil por la presencia de gases lacrimó- genos a partir, aproximadamente, de la 1:00 p. m., que obligaba a los rehenes a estar tendidos bocabajo o a utilizar, si los tenían a la mano, pañuelos mojados para cubrirse la boca y la nariz.39 Los testimonios coinciden en airmar que el

fuego, junto con los efectos de los citados gases, fueron los principales motivos que llevaron a los rehenes a salir de sus refugios en las horas de la noche del 6 de noviembre. Al día siguiente, la prensa registró: “Fuentes policiales dijeron que las tropas de asalto han logrado controlar casi la totalidad del Palacio de Justicia y que sólo una parte del cuarto piso está en poder de los guerrilleros, que se escudan en sus rehenes. Agregaron que están utilizando gases lacrimó- genos para hacer salir a los guerrilleros y lograr su rendición”.40

52. Los teléfonos de las oicinas del Palacio no cesaban de sonar, llama- das de familiares angustiados, empleados que se encontraban en diferentes lugares del ediicio trataban de conocer la suerte de sus colegas, periodistas en búsqueda de información, funcionarios públicos de todos los niveles. Las comunicaciones telefónicas se vieron interrumpidas deinitivamente hacia las 5:30 o 6:00 p. m. en el cuarto piso y existen relatos sobre algunas conversaciones en otros lugares del ediicio hasta entrada la noche.41

53. De acuerdo con la declaración del general Jesús Armando Arias Cabrales ante la Comisión de la Verdad, la primera fase del operativo mili- tar se inició con la irrupción de los blindados a la 1:30 p. m. por el sótano:

37 Entrevistas de la Comisión de la Verdad con Jorge Valencia Arango y Nicolás Pájaro. 38 Entrevista de la Comisión de la Verdad con Nicolás Pájaro; Jimeno, óp. cit., p. 112; Juzgado 30 de Instrucción Criminal, caliicación del mérito del sumario, óp. cit., p. 7; Castro Caycedo, óp. cit., p. 68.

39 Castro Caycedo, óp. cit., p. 63; entrevistas de la Comisión de la Verdad con Nicolás Pájaro y Hernando Tapias Rocha.

40 El Heraldo, “Incendio destruyó tres pisos del Palacio”, 7 noviembre de 1985, p. 11A. 41 Entrevistas de la Comisión de la Verdad con Yesid Reyes y Alvaro Villegas.

luego, desde las 3:00 p. m. hasta las 10:00 p. m., en el primer piso; también ingresaron unidades de artillería e ingenieros militares, quienes “trataron de abrir con explosivos controlados boquetes en los baños, sin causar daños a los rehenes”.

54. Antes de la 1:00 p. m.42 del 6 de noviembre, en efecto, según el

relato del coronel Plazas a la Comisión de la Verdad, ocho unidades blin- dadas habían llegado a la Plaza de Bolívar. “A partir de ese momento los guerrilleros pasaron de la condición de atacantes a la de defensores, y la fuerza pública asumió la acción ofensiva”.43

55. Los cascabeles son vehículos de combate con blindaje liviano, tienen un cañón de noventa milímetros, cuentan con tracción sobre las cuatro ruedas y espacio para tres tripulantes. Los urutús son vehí- culos de transporte de tropa, no de combate, con blindado liviano, una ametralladora punto cincuenta y espacio para unos 12 tripulantes. […] En total eran 24 blindados, 18 cascabeles y 6 urutús. Los vehículos se desplazaron a 70 km/h en ila india.44

56. Señala el Coronel Plazas que entonces hizo presencia el general Arias Cabrales, cuyo cuartel general fue ubicado en la Casa del Florero, donde se encontraba con el general Vargas Villegas, comandante de la Policía de Bogotá. “A las 2 de la tarde se inicia el control operacional. Ese control operacional lo asume el Comandante de la Brigada”, según expresó el director general de la Policía, general Víctor Delgado Mallarino.

57. El ingreso del primer tanque Urutú, hacia la 1:00 p. m., ubicado frente a la puerta del sótano del Palacio, por la carrera 8ª, fue acompañado por 14 soldados del Batallón Guardia Presidencial, quienes recibieron la orden de entrar protegidos por el tanque. Seis guerrilleros estaban custodiando el sótano en ese momento.45

42 Según Castro Caycedo, a las 12:35 p. m. llegaron las unidades blindadas; según Jimeno, a las 12:25 p. m; según Behar, A las 14:00 había tres tanques, uno en la carrera octava frente a la ediicación, otro en la mitad de la cuadra y un tercero en la calle 12”: Behar, óp. cit., p. 165.

43 Entrevista de la Comisión de la Verdad con el coronel Plazas Vega.

44 http://yocreoenplazas.com/index.php?option=com_content&task=view&id=64&Item id=45.

58. El sótano tenía tres niveles y en todos se encontraban estacionadas decenas de vehículos. Los guerrilleros se habían parapetado detrás de las columnas y muros de los garajes, de los carros y en las escaleras de acceso al primer piso y la cafetería. El ruido del tanque indicó su aproximación. Antes de ingresar disparó quince proyectiles de grueso calibre contra la reja metálica. Dos bombas estallaron. La puerta cedió. Al entrar el tanque, la ametralladora Mag. 7.62 mm que tiene instalada en la parte superior golpeó contra el techo y se desprendió. Los soldados irrumpieron resguardados por la armazón.46

59. Este es el testimonio del soldado Luis Antonio Santana Tibavisco, perteneciente al Grupo Mecanizado Rincón Quiñones:47

[…] íbamos en el carro de comando con 8 soldados conmigo, mi Ca- pitán Solano y el Cabo González, íbamos en Urutú, llegamos como a las doce del día, llegó mi Capitán y habló por radio y le dieron orden no supimos qué, estábamos frente a la puerta del Palacio, la puerta del sótano… mi Capitán desactivó dos bombas que había en la entrada y entonces al entrar [sic] la entrada quedaba muy bajita y se cayó la ametralladora punto 50 y luego entonces procedimos a entrar y cuando entonces explotaron unas bombas y se fue la luz y el motivo que nos hizo salir fue que había mucho humo porque por encima de la trompeta del carro había quedado un hueco y por ahí se nos entraba mucho humo y nos podíamos asixiar y por eso nos salimos.

60. El comandante del Batallón Guardia Presidencial, coronel Bernardo Ramírez, expresó a la Comisión de la Verdad que “una vez llegó la compañía de reacción, el tanque intentó entrar por el sótano con unos soldados del Batallón Guardia. Al intentar subir al primer piso, fueron repelidos, y dos soldados y un sargento resultaron heridos. El grupo terrorista tenía sacos de arena para protegerse y se aseguraron ahí. Las personas que estaban en el parqueadero fueron evacuadas rápidamente”. Frente a una pregunta de la Co- misión sobre la salida de personas por el sótano y los controles que ejercía el Batallón Guardia, respondió que no existía ninguna restricción, que no tenían instrucciones de llevarlos a ningún lugar, ya que ellos “no maneja- ban rehenes”.48 Señaló que fueron los primeros, salían rápido y evacuaban

voluntariamente. No recuerda cuántas personas salieron por ahí. 46 Jimeno, óp. cit., p. 115.

47 Rendida ante el Tribunal Especial, Serrano y Upegui, óp. cit. 48 Entrevista con la Comisión de la Verdad.

61. Según Ramón Jimeno,

[…] de este sector recapturado, el Ejército sacó los primeros civiles atrapados en el combate. En los sótanos encontró varios empleados que se habían refugiado en un pequeño cuarto de aseo. Oímos gritos por debajo de la escalera, al inalizar un hall, ahí en la misma

planta del primer sótano, y fuimos y al abrir la puerta salió un niño con un resto de empleados, eran más o menos unos diez, solamente gritaban, los sacamos y se los entregamos a la Policía y el Ejército, que estaban por fuera y nos volvimos a entrar (2:30 p. m.). Lógico que cuando cogíamos a alguien, sea quien fuera, el tipo era sospechoso en todo momento, no nos podíamos coniar de nadie… tenían que demostrar sus papeles y todo.49

62. En este sentido, el señor Jorge Alberto Medina Peñuela dio la siguiente versión:

[…] me encontraba en el parqueadero del Palacio de Justicia, o sea el sótano, cuando entraron de repente en una camioneta varias personas disparando armas de fuego contra toda la gente que había en el lugar y los carros, los tipos iban uniformados estilo policías y entraron gritando “¡Esto es una toma! ¡Viva Colombia!”; en ese momento yo corrí hacia un cuarto con unos compañeros que estaban ahí, éramos diez personas en total, cerramos la puerta y apagamos la luz; ahí fue cuando empezamos a escuchar que tenían ya dominada la entrada y el parqueadero en el sótano, los tipos estaban regados en el sótano en un total aproximado de 15 personas o guerrilleros y no dejaban de disparar, seguidamente comenzaron a organizarse, tomaron puestos ijos cada uno, de los tipos que estaban. […] como a las dos de la tarde nos cogió el Ejército, nos identiicaron y llevaron a la Alcaldía y nos tomaron declaración y luego nos fuimos para la casa, eso es todo.50

63. Los soldados, que ingresaron en múltiples oportunidades en los tanques Urutú y Cascabel por el sótano permanecieron allí hasta la mañana del 7 de noviembre.51

64. De acuerdo con las consideraciones del Tribunal Especial, “la sangrienta y prolongada batalla causó numerosas bajas en ambos bandos,

49 Jimeno, óp. cit., p. 117.

50 Serrano y Upegui, óp. cit., folio 115, del primer cuaderno, Juzgado 23 de Instrucción Criminal. 51 Ibíd., testimonio del capitán Jairo Solano Jiménez, orgánico del Grupo Mecanizado número 13 Rincón Quiñónez.

dio lugar al primer incendio en el sótano y se caracterizó por el empleo de armas automáticas, bombas y explosivos”.

65. A las 2:20 p. m. fue rescatado José Emilio Pinzón, jefe del Archivo General de la Corte, por el Ejército.

Entró por el sótano un carro del ejército y llevaba un relector y yo grité que auxilio, que era un empleado y escuché que me decían “salga”. Pero fui a salir y oí una ráfaga de ametralladora y retrocedí. […] después tiraron una granada y de la explosión volé sobre unos archivadores y caí sobre un sofá y ahí quedé no sé cuánto tiempo prácticamente privado. […] antes de la explosión de la granada, como las puertas estaban cerradas, trataron de meter candela por encima de la puerta. Entonces cogí el extintor y procedí a rociar todas las puertas para que no se fueran a incendiar […]. Ahí había permanecido hasta las 2:20 p. m. cuando me sacó el Ejército.52

66. Dentro de las grabaciones del Ejército durante los dos días de la toma, existen referencias que indican la acción del ingreso de los tanques al sótano:

Arcano 5: R, eh, ¿tiene algún dato Arcano 6 sobre bajas de la chusma?