• No se han encontrado resultados

La política colonial y la anticolonial en Gran Bretaña y especialmente en

Francia y Reino Unido habían articulado una política de expansión colonial con anterioridad pero será, aproximadamente en 1880, cuando ésta se acelere intensamente e incluso se genere un proceso de mundialización con la incorporación, claramente a partir de 1894, de Estados Unidos y Japón.

El caso americano de los Estados Unidos se presenta en origen en abierta contradicción con lo que será la doctrina Monroe. De hecho Laferrière

455 LENIN, V.I. Obras escogidas, vol.1, pg.795.

456 SCHUMPETER, J.A. “Imperialism and Capitalism” en SWEEZY, P.M. Imperialism

se planteaba como se podía rechazar que los Estados europeos adquirieran o se interesaran por territorios americanos cuando, a finales del XIX, Estados

Unidos intervenía en numerosas regiones de varios continentes457. Para

Boutmy, el imperialismo americano no era propiamente el resultado de un hecho fortuito ni de un puro mimetismo con Europa sino el producto de la prosperidad y el afán de lucro tan enraizado en su cultura458.

En cualquier caso, en el periodo 1880-1914 se refuerza el carácter imperialista del colonialismo con una decidida política internacional de expansión territorial de todas las potencias del momento con respaldo militar. Se trata, en las dos últimas décadas del XIX, de una decidida lucha por la conquista y delimitación plena de territorios coloniales también interiores, como describimos en el capítulo anterior, dejando atrás un modelo por el que se irradiaba una política comercial y colonial proyectada desde núcleos imperiales en la costa africana y asiática.

En el caso francés el colonialismo nace casi de un “páramo” ideológico. En los inicios del periodo objeto de estudio no había en el caso de Francia una doctrina colonial aunque Guizot había formulado en 1843 sus “points d´appui” como forma de colonialismo instrumental para el comercio y la posición estratégico-militar de Francia459. En Francia se oponen entre sí distintas corrientes liberales que van desde el colonialismo reformista que se mantiene en tesis asimilacionistas, un anticolonialismo moderno y finalmente posiciones contra toda forma de lazo y dependendencia colonial.

Durante casi un siglo la doctrina de derecho colonial afirmará que la soberanía en las colonias se constituye como soberanía general del Estado

francés. Se la considerará equivalente a cualquier departamento

metropolitano460. Además Francia tuvo, desde primera hora, todas las actitudes

457 LAFERRIÈRE, J. ”L´imperialisme aux États Unis et la doctrine de Monroe”, Revue

de Droit International Public,tomo XIII, 1906.

458 BOUTMY, E. “Les Etats Unis et l´imperialisme”, Annales de Sciences Politiques,

enero de 1902. Véase también BOUTMY, E. “La formation de la nationalité aux États Unis” Annales de l´Ecole libre de Sciences Politiques,octubre de 1891.

459 YACONO, X. op.cit.pg.35.

460 Véanse los grandes clásicos del derecho colonial francés DE LANESSAN, J.L.

Principes de colonisation, Paris, Alcan, 1896.GIRAULT,A. Principes de colonisation et de législation coloniale, Paris, Larose, 1895, DUCHÈNE, A, Du régime législatif des colonies, Paris, Rousseau, 1893.

posibles frente al indígena. Nunca fue capaz en realidad, en su larga historia colonial, de definir, articular y sobre todo mantener en el tiempo una política colonial e indígena con coherencia. Se articuló una política con acusados rasgos de paradoja y contradicción461. Evidentemente en el impulso colonial francés hay elementos de variada naturaleza. Como ya hemos expresado, las económicas ligadas a las posibilidades comerciales de la conquista son relevantes pero probablemente no tan decisivas como pueda pensarse. Hay razones, como también hemos afirmado, conexas a la “grandeza nacional”, al peso del ejército en la política francesa de la época y a una cultura militar

fundada sobre las ambiciones de carrera462. Tampoco se pueden despreciar en

esta época las relativas a la religión463. En cualquier caso la realidad es que se toman iniciativas decisivas como el establecimiento del protectorado de Túnez y posteriormente en el segundo gobierno Ferry se instaura también el protectorado de Annam y el Tonkin. En quince años, de 1880 a 1895, las posesiones francesas se van a multiplicar por diez en su extensión territorial y en el número de su población464.

En el umbral de 1890 se aprecia un cierto decaimiento en la fuerza expansiva de la política colonial. De hecho la caída de Ferry hizo perder algo de impulso la política imperial colonialista. Igualmente en Gran Bretaña se

refuerza el papel privado de las Chartered Companies 465(compañías

coloniales).

A partir de 1895, en Gran Bretaña y Francia, vuelve a tomar un auge extraordinario el impulso imperialista y sus conflictos asociados, como por ejemplo la crisis de Fashoda (Alto Nilo) en la lucha por el Sudán. Demuestran la virulencia del apogeo del expansionismo imperial colonialista. De hecho, en 1898, Francia y Gran Bretaña abren un proceso de negociaciones para dar solución a las tensas relaciones producto de las conflictivas demarcaciones territoriales coloniales en África.

461 YACONO, X. Histoire de la Colonisation Francaise, Puf, Paris, 1969,p.27

462 No se olvide la importancia del ejército en la época de Napoleón III y ascendencia

en el régimen.

463 Bajo Napoleón III adquiere rasgos de cruzada religiosa y el Ministro

CHASSELOUP-LAUBAT afirma que “notre civilisation chrétienne rayonnera”.

464 Se pasa de 1 millón a 10 millones de km2 y de 5 a 50 millones de habitantes.

465 Por ejemplo la Imperial British East Africa Company (1889) y la British South Africa

Los pro-colonialistas: Ideología y explicación política del colonialismo moderno. El “universalismo no universalista”.

Es indudable que, como bien afirma Osterhammel466, el colonialismo, frente a otros “ismos” es difícil de situar en la historia del pensamiento político. Indudablemente es un asunto de análisis teórico mayor desde, para no irnos a

antecedentes excesivamente mediatos, la gran escolástica española467.

Las fuentes inmediatas de la política y la ideología colonial moderna beben directamente en el debate parlamentario revolucionario de 1791468. De hecho es allí donde se formula la paradoja de que los nuevos principios son universales pero no se aplican a las colonias. Se gesta un universalismo no universalista. Un principio que aunque contestado desde posiciones de izquierda muy beligerante lo van a hacer propio monárquicos, clericales, reaccionarios e incluso van progresivamente a aceptarlo republicanos “responsables”. Es también esta década constitucional revolucionaria de 1790 la fuente de la idea de “civilización”469 en el sentido utilizado a lo largo del siglo XIX y muy especialmente por la ideología imperial colonialista. Se desarrolla

primero, como bien expresa Urban470, como concepto de sociedad ideal

moderna y, por tanto, sin connotaciones religiosas, en proceso de secularización que transforma la misión civilizadora en un concepto jurídico471.

A lo anterior se une, sobre todo a partir de 1880, una creciente relevancia de la teoría de la jerarquía de razas472. Así por ejemplo, en la

466 OSTERHAMMEL, J. Colonialism,A theoretical Overview, Markus Wiener Publishers,

Princeton, 1999, pgs. 107 y ss.

467 Véase MULDOON, J. The Americas in the Spanish World Order: The Justification

for Conquest in the Seventeenth Century, University of Pennsylvania, Philadelphia,

1994 citado por OSTERHAMMEL, op.cit.pg.107

468 Sesión de la Asamblea Nacional de 11 de mayo de 1791. Archives Parlamentaires. 469 Véase URBAN, Y. L´Indigène dans le droit colonial francais. 1865-1955, LGDJ,

París, 2010. pg 640 y citado por el propio URBAN véase LAURENS, H. Le Royaume impossible. La France et la genèse du monde arabe, Colin, París, 1990. pgs 11 a 20.

470URBAN, Y. L´Indigène dans le droit colonial francais. 1865-1955, LGDJ, París,

2010. pg 640

471 El art. 6 del Acta final de la Conferencia de Berlín de 26 de febrero de 1885

consagra la misión civilizadora de las potencias occidentales en relación a las poblaciones indígenas.

472 Véase de forma general ROSS,R. Racism and Colonialism, The Hague-Nijhoff Publ,

Exposición Universal de 1889, el Director del Gabinete de antropología afirma con rotundidad que en la escala antropológica la raza negra está en la base y la blanca en la cima de la escala473. Se multiplican las obras que consideran

evidente la desigualdad de las razas474. Incluso autores como Renan defensor

de una concepción constitucional y democrática de la Nación, además vehemente defensor del sufragio universal y del derecho de las nacionalidades, se opone al derecho de conquista y postula el derecho a decidir de los pueblos siempre que sea “entre races égales”. Sin embargo, incluso para Renan, en el caso de la “régénération” de las “races inférieures” se trataría de un asunto de distinta naturaleza ligado al “ordre providentiel de l´humanité”475.

Se articula toda una doctrina que, a partir del determinismo ya expuesto, entiende como exigencia histórica la liberación de la tiranía y del atraso a los

pueblos y civilizaciones inferiores476. Además se expresa una supuesta asepsia

de la política colonial. Así, por ejemplo Lord Cromer 477 afirma que el objetivo final es “to despoliticize politics”. En definitiva se pretende hacer creer que no hay detrás del colonialismo sino una sana y objetiva buena administración para el desarrollo de las sociedades coloniales.

En Francia el imperialismo colonial moderno478 tiene como protagonista

y abanderado a Jules Ferry que, además, es uno de sus grandes inspiradores479. En el caso de Gran Bretaña son protagonistas políticos, entre otros, Chamberlain y Rhodes. Hay grandes similitudes entre el desarrollo de la ideología colonialista en Francia y Gran Bretaña. Predominan en ambas los dos

473 Véase MANCERON, G. Marianne et les colonies, La Découverte, Paris,2003,

pg.132.

474 Sobresalen las obras de BERTILLON, A. Traité sur les races humaines, Masson,

Paris, 1865 y Les races sauvages, Masson, París,1882. Citado por MANCERON, G. op.cit. pg132 y 133.

475 RENAN, E. La Réforme intellectuelle et la morale, París,1871.pg. 20 y ss

476GIRARDET, R. L´idée coloniale en France de 1871 a 1962. Pluriel, París, 1979, pgs

136 a 138.

477 Lord Cromer fue la más alta Autoridad británica en Egipto entre 1883 y 1906. Véase

THORNTON, A.P. Imperialism in the Twentieth Century, University of Minnesota, Minneapolis, 1977, pgs 38-70.

478 GIRARDET, R. L´idée coloniale en France de 1871 a 1962. Pluriel, París, 1979, pgs

136 a 138.

479 La mejor constatación se encuentran en los grandes debates de 1885 en la Cámara

de Diputados y sobre todo por el prefacio escrito en 1890 para una obra titulada Le

Tonkin et la mere patrie temoignage et documents que definen de forma completa su

argumentos ya expuestos: los pueblos civilizados tienen una misión histórica para con los que viven en la barbarie y el colonialismo es una gran promesa de materias primas y nuevos mercados.

Incluso, en una época álgida del colonialismo, entre aproximadamente 1880 y 1925, en sectores del pensamiento obrero se postula el colonialismo como vía para la mejora de las condiciones de los obreros en situación metropolitana y colonial. En todo caso siempre hay voces que se alzan contra el colonialismo. Así, por ejemplo, las organizaciones y ligas en favor de los derechos humanos. Nos ocuparemos de alguna de ellas en la segunda parte pues tuvieron un papel relevante contribuyendo, junto a la prensa, a difundir la explotación humana, por ejemplo en las plantaciones de Indochina o en las minas de Sudáfrica.

En el caso francés, Ferry asume el poder en un periodo breve pero de una intensa actividad colonial. Como hemos afirmado, desde 1880, las bases ideológicas procolonialistas estaban arraigando progresivamente con una influencia extraordinaria en la opinión pública. Ferry sostiene que la expansión colonial francesa es un instrumento para asegurar a la industria el control de ciertas fuentes esenciales de materias primas. Para Ferry el colonialismo debía coadyuvar al desarrollo de Francia siempre bajo la amenaza de la competencia de otros Estados industrializados. De alguna forma la colonización aparece en este sentido, como una manifestación o producto de un estado económico común en toda Europa. Se lanza una carrera de crecimiento, inversión, extensión de la industria y una competición por la producción como ya afirmamos en el primer capítulo. Jules Ferry llega a declarar que la política colonial es hija de la política industrial. Otro argumento temático central de la doctrina de Ferry es supuestamente de orden humanitario. De hecho, afirma que “las razas superiores”, es decir la sociedad occidental, ha alcanzado un alto grado de desarrollo y tiene derechos y deberes con respecto a “las razas inferiores” sin nivel alguno de progreso. Entiende que los derechos y deberes son los de la civilización frente a la barbarie. El imperio colonial de alguna forma extiende, en opinión de Ferry, la ciencia, la razón y la libertad, frente a la ignorancia, la superstición, el miedo y la opresión que son propias de los mundos indígenas. La acción colonial es definida en este sentido como una

acción emancipadora de los hombres y mujeres indígenas480. Articula además dos grandes dogmas o principios civilizatorios: Asimilación y asociación. Parte de la idea de la asimilación de los pueblos indígenas por una civilización que tiene supuestamente como eje central la mejora de las condiciones de vida de los “sujetos”. Se traduce, bajo el paradigma metropolitano, por ejemplo entre otras cosas en el desarrollo de grandes obras públicas. En la tesis de asociación prima una visión de respeto a la evolución dentro de su propia cultura “sin otro límite” que entrar en contradicción con los patrones de la

civilización metropolitana481. Además, el pensamiento colonialista de Ferry liga

el colonialismo a determinados imperativos de grandeza pues Francia no puede convertirse, en opinión de Ferry, en una nación o potencia de segundo orden482. Tiene la convicción que no cabe otra política y que, además, si Francia se retirara de alguna de sus colonias, sería sustituida inmediatamente por otras potencias coloniales competidoras483.

Evidentemente la política colonial francesa está ligada a razones de política internacional. De hecho, las relaciones con Gran Bretaña están en el origen de muchas decisiones de política colonial484 en la que los asuntos exteriores juegan, evidentemente, un papel relevante en las decisiones trascendentales que afectan a las colonias485.

A lo largo de 1885 se producen en Francia dos grandes debates parlamentarios sobre el colonialismo. En el debate parlamentario de julio de 1885, se evidencia una neta victoria de posiciones expansionistas486 y del modelo de colonialismo defendido por Ferry. Sin embargo, a finales de ese mismo año, como bien ha expresado Manceron, las posiciones políticas

480 MANCERON G. Marianne et les colonies, Paris, La decouverte, 2003, pg 142 y ss. 481 Véase sobre esta cuestión CONKLIN, A. A Mission to Civilize. The Republican Idea

of Empire in France and West Africa, 1895-1930. Standford University Press,

California, 1997, pg 6 y 7.

482 GIRARDET,R. L´Idée coloniale en France de 1871 a 1962, Hachette, pluriel, 2005,

pg. 90 y ss.

483Afirma que si “France, par example, se retire du Tonkin L’alemagne ou L’Espagne

nous remplaceront sur L’heure).

484 Por ejemplo la renuncia de Francia ocupar el islote de Basilan al sur de Filipinas se

sitúa en el ámbito de las relaciones franco-españolas.

485 Es el caso de las expediciones a Siria en 1860, México (1861-1867) y la apertura

de Suez en 1869

486 MANCERON, G. 1885: le tournant colonial de la République , op.cit, 2007, pg, 14 y

colonialistas y anticolonialistas están mucho más igualadas en el ámbito parlamentario.

En Francia, aproximadamente desde 1890, una corriente política e ideológica encabezada por Eugène Étienne se constituye en activistas decididos del colonialismo que va ganando terreno a las posiciones ideológicas y políticas anticolonialistas tan enraizadas entre relevantes sectores de izquierda. Indudablemente la última década del siglo XIX se presenta como el período álgido de los movimientos a favor de una política imperial colonialista. En 1890 se crea el Comité de África Francesa (Comité de l´Afrique Francaise) y en 1893 la Unión Colonial Francesa (Union Coloniale Francaise).

El Comité de África Francesa surge con el objetivo coadyuvar a crear, en la opinión pública, una posición favorable a la expansión colonial francesa en África. Sus fundadores487 entendían que Francia, por su labor y papel en Argelia y Senegal, merecía una posición de excepción en el continente africano488. El objetivo último, supuestamente ajeno a toda posición política o asunto de negocios489, se consideraba ligado al sueño de un eje colonial francés transversal de oeste a este de África.

En cuanto a la relevante Unión Colonial Francesa no podemos olvidar la importancia que adquirió muy rápidamente y que perdurará en el tiempo. En 1899, tan sólo seis años después de su constitución, la asociación tenía adheridos 875 miembros entre los que se contaban varios Gobernadores Generales coloniales. La asociación apostaba por hacer proselitismo de un imperio colonial muy poco conocido en situación metropolitana y muchas

veces, en opinión de sus fundadores, incluso “calumniado”490. La Unión

Colonial, por ejemplo, con la colaboración de la Universidad de la Sorbona de

487 Destacan Harry Alis, Redactor jefe del Journal des Debats y el economista Leroy-

Beaulieu. Véase Bulletin du Comité de l´Afrique Francaise, n-1- janvier , 1891(BNF-F. Mitterrand)

488Véase Bulletin du Comité de l´Afrique Francaise, n-1- janvier, 1891.

489 “Purement patriotique, en dehors de tous le partis, et absolument desinteressé et

étranger à tout preocupation d´affaires”. Véase Bulletin du Comité de l´Afrique

Francaise, n-1 y 2 1891.

490 Union Coloniale Francaise. Rapport pour les années 1897 -1898-1899. París, 1899.

París, organizará cursos y conferencias por toda Francia491. Sobresale también, su labor procolonialista por vía de panfletos informativos en la promoción e información sobre la emigración colonial y, desde luego muy relevante, la revista de la Unión Colonial que llevará por título “ La quinzaine coloniale” y que a la altura de 1899 contaba ya con más de tres mil abonados.

En 1897, Lavisseau492, traduciendo el espíritu de la época, afirmaba que

la expansión y mezcla de razas constituyen las condiciones imprescindibles de vitalidad y perdurabilidad de las naciones. También se postulará una supuesta tesis sobre el “valor pacificador del imperialismo” por irradiación. Fue una idea que se exportó por toda Europa, sostenida por ejemplo en España por Elorrieta

y Artaza493, afirmará que el imperialismo colonial moderno coadyuvaba a evitar

guerras puesto que sus consecuencias universales obligaban a los gobernantes a frenar los impulsos bélicos.

El anticolonialismo y la política francesa de la Tercera República.

Indudablemente el nacionalismo de derechas y, sobre todo, la izquierda radical constituyeron, en principio, la oposición política más frontal al nuevo colonialismo en Francia. El socialismo había quedado muy dañado por la Comuna y, prácticamente hasta la amnistía de 1879, se seguían depurando responsabilidades penales. Indudablemente el socialismo y las organizaciones obreras, fundadas sobre modernas concepciones de la libertad y la igualdad, eran contrarias a la empresa colonial e incluso identifican las revueltas árabes como fenómenos ligados de alguna forma a su lucha494. Se trataba, en ese momento, de una oposición sobre todo intelectual porque, por las razones

491 La Unión Colonial crea una estructura de proyección docente que incluye una

oficina en la Sorbona que irradia enseñanzas sobre el imperio colonial francés a otras universidades de Francia e incluso posibilita la impartición de cientos de conferencias de temática colonial en ámbitos de enseñanza secundaria. Union Coloniale Francaise.

Rapport pour les années 1897 -1898-1899. París, 1899, pg.10.

492 LAVISSEAU, J.L. Principes de colonisation, Paris, 1897, pg.30. Citado por

MOMMSEN, W. La época del imperialismo.., op cit. pg16.

493 ELORRIETA Y ARTAZA, Tratado elemental de Derecho Político, Madrid, pg 17 y

ss.

494 SERRE, L. Les arabes martyrs, étude sur l´insurrection de 1871, París,1873.pg.52 y

antes expuestas, la izquierda estuvo ausente del debate político francés hasta

prácticamente 1880. En buena medida son los republicanos de izquierda495 los

que sostendrán una política de oposición al colonialismo.

Por otra parte en el impulso inicial del nuevo colonialismo juega un

papel relevante la prensa496. Entre 1870 y 1880 el debate colonial está afectado

por una extrema sensibilidad nacionalista producto de la derrota de 1870 y la situación de Alsacia y Lorena. Sin embargo, en la segunda mitad de la década de 1870 se intensifica la política y la propaganda colonialista con una decisión firme de apostar por el colonialismo497 que se proyecta claramente ante la

Documento similar