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6. Informe del estudio cualitativo: La política de dotación de libros del PNBE en las

6.1. La política de dotación de libros del PNBE en las escuelas estudiadas

En este punto se delinea un panorama sobre las principales características que asume la política de dotación de libros del ME en las escuelas de las provincias estudiadas. Así, se dan a conocer los rasgos distintivos que le dieron forma a esta línea de intervención ministerial en un conjunto de instituciones de las provincias de Mendoza, Córdoba y Tucumán. De este modo, se aporta un conjunto de información sobre las condiciones y prácticas institucionales relaciona-

das con la recepción y gestión, pedagógica y bibliotecológica, de los libros junto con los senti-

dos y procesos que le dan cotidianamente forma a esta política. Al mismo tiempo, se traza un mapa que permite identificar experiencias pedagógicas que contemplan el uso de los libros pa-

ra la mejora de las oportunidades educativas de los y las estudiantes de las escuelas estudiadas.

6.1.1. Respecto de las políticas de dotación de libros del ME

En este apartado nos abocamos a analizar algunas de las dimensiones que le dan forma al marco político-educativo del PNBE en aspectos referidos a la dotación de libros. En función de este propósito, nos interesa dar cuenta de cómo los actores institucionales de las tres pro-

vincias estudiadas caracterizan el PNBE y su política de dotación de libros. Es así que nos dete-

nemos en relevar los modos a partir de los cuales se describen sus marcos históricos, el papel que le asignan al Estado en la provisión de libros y las relaciones que se establecen entre las trayectorias escolares de los/as alumnos/as y el uso de libros.

• El Programa Nacional de Becas Estudiantiles y la provisión de libros: caracterización y antecedentes

Cuando se explora el conocimiento que poseen los actores institucionales sobre el mar-

co político educativo a partir del cual se lleva adelante la línea de acción destinada a la provi-

sión de libros, puede advertirse un grado de conocimiento limitado respecto de su origen ins-

6. Informe del estudio cualitativo:

La política de dotación de libros del PNBE en

las provincias de Córdoba, Mendoza y Tucumán

titucional: el PNBE. En algunos casos, se procura realizar una reconstrucción de los diferentes programas que aportaron textos a las escuelas.

Entrevistada: Después con Plan Social y hubo una serie de planes con los que fuimos trabajando. Después se reelaboró y se refuncionalizó toda a partir del Programa PRODyMES42 (…) Cuando yo ingresé acá se cerraba el Programa PRO- DyMES. Este Programa debe haber estado… fines del ’99 o algo así… sí, ’98, ’99 que se empezó a aplicar efectivamente que… conformó todo el espacio, se refuncionalizó todo el espacio, todo el espacio de biblioteca. Se construyó de manera… la sala de informática, que se llama el espacio de recursos multime- dia, se dio material para todo lo que fuera televisores, ese tipo de cuestiones, pantallas, el laboratorio de ciencias naturales. Se formó a la gente, se los prepa- ró y allí fue que empezaron a llegar una cantidad de libros importantes y se for- mó el personal para la organización de la biblioteca y el uso… 43

Frecuentemente señalan a “la Nación” o al “Ministerio” como la fuente proveedora de los libros, a la vez que hacen referencia explícita a los programas con financiamiento externo en los cuales se ha inscripto el PNBE en diversas etapas de su implementación. En esta direc-

ción, puede decirse que, por sobre todo, los relatos dan cuenta de la fuerte presencia que tu-

vo el Plan Social Educativo44 en las escuelas. Ahora bien, sólo en contadas ocasiones es posi-

ble reconstruir la trama de los programas estatales que, en los últimos años, se encargaron de la provisión a las escuelas de libros. De manera más específica, debe notarse también que los/ as alumnos/as poseen diferentes ideas vinculadas a la procedencia de los libros que usan habi-

tualmente. En general, creen, de modo confuso, que provienen del gobierno, de la provincia,

de la Nación o del Ministerio.

• La responsabilidad del Estado en la dotación de libros a las escuelas

Podría decirse que al analizar aspectos vinculados con la responsabilidad que posee el Estado en la provisión de libros, surgen diferentes perspectivas que, de algún modo, hacen vi-

sibles las relaciones que establecen los actores institucionales con las diferentes dependencias estatales. En este abanico de perspectivas se pueden advertir ópticas en las que se revela la ne-

cesidad de asegurar los derechos de los/as ciudadanos/as y afianzar las responsabilidades esta-

tales, aunque también, y en contrapartida, existen otros relatos que expresan la necesidad de “clamar y mendigar” libros al Estado en los casos en que la institución así lo requiera, debido a la situación social que enfrentan los/as alumnos/as. Ahora bien, en líneas generales, los dis-

cursos relevados tienden a coincidir en valorar el rol proveedor del Estado, aunque difieren en las razones que lo justifican.

Sobre este trasfondo, puede notarse que algunos actores consideran que el Estado po-

see una responsabilidad indeclinable en la provisión de libros, en un marco donde se señala que éste debe asegurar el equipamiento y la infraestructura en las escuelas. En ciertos casos, la aceptación de la intervención estatal en la provisión de libros es derivada de la obligación del Estado de garantizar la efectivización de los derechos ciudadanos para todos y todas, sosteni-

da desde un principio de igualdad, y es en esta dirección que se alude a las prescripciones pre-

vistas en la nueva Ley de Educación Nacional (Nº 26.206). Dentro de este marco, en algunos

42 Refiere al Programa de Descentralización y Mejoramiento de la Enseñanza Secundaria (PRODyMES), en su versión II, que se desarrolló a partir de 1996, financiado con fondos del BIRF y del Tesoro Nacional.

43 Equipo directivo.

44 El Plan Social Educativo nace en el año 1993 en el marco del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación de entonces. A partir de la puesta en marcha de dos programas (de infraestructura y de mejoramiento de la calidad educativa), sus líneas de acción abar- caban a todas las provincias de nuestro país.

Un interesante análisis crítico del PSE se plantea en Duschatzky, Silvia y Redondo, Patri- cia (2001) “Las marcas del Plan Social Educativo o los indicios de ruptura de las políti- cas públicas”, en Duschatzky, Silvia. (comp.) Tutelados y asistidos, Buenos Aires, Paidós

casos, se hace referencia a la diferencia sustancial que existe entre educación pública, o esta-

tal, y educación privada y, en sintonía con esta mirada, se hace hincapié en el rol del Estado co-

mo sostenedor de la educación pública. Se puntualiza que la dotación de libros da cuenta de la importancia que el Estado otorga a la educación y desde allí es visualizada como una estra-

tegia que permitiría cumplir con las metas planteadas desde el gobierno.

Entrevistadora: ¿Considerás que es responsabilidad del Estado la distribu- ción de libros?

Entrevistada: Es responsabilidad indeclinable del Estado hacerse cargo de la educación pública, absolutamente…

Entrevistadora: ¿Y los libros entrarían dentro esta responsabilidad? Entrevistada: Desde los libros y todo lo que es la infraestructura, todo el

equipamiento… 45

En cierta medida, la acción estatal resulta valorada en aquellos aspectos referidos a la se-

lección de los textos provistos. Se alude, de este modo, a la necesidad de garantizar la mayor independencia posible respecto de las empresas editoriales en lo que se refiere a la política de provisión de libros a las escuelas.

Gran parte de los actores consultados colocan el acento en la situación de vulnerabilidad que viven las escuelas debido al empobrecimiento que atraviesa a la población que asiste a los establecimientos analizados y, en esta línea, se plantea la necesidad de que el Estado interven-

ga como agente compensador de estas situaciones. Así, argumentan que es función del Esta-

do contrarrestar diferencias, garantizando el acceso a los materiales que demanda la escolari-

dad a aquellos alumnos y aquellas alumnas pertenecientes a hogares cuyos ingresos resultan insuficientes para proveérselos. Desde esta perspectiva, se observa la pervivencia del criterio de canalización de los recursos públicos hacia la población de menores ingresos como princi-

pio de una política estatal de dotación de libros a los/as estudiantes.

Entrevistada … yo creo que sí, que el Estado debe continuar con la provisión de libros de textos porque bueno, porque el Estado tiene desamparado a un montón de personas por desempleo, por lo que fuere, pero bueno, están des- amparados socialmente y debe hacerse cargo de eso. (…) Debe hacerse cargo de los pobres, en la provincia hay muchos, muchos… y si es hacerse cargo a tra- vés de las instituciones educativas… y bueno, tendrá que proveer de todos los recursos materiales que una institución educativa necesita para ofrecer calidad a estos chicos. 46

Sin embargo, otros actores, al referir al tema, cuestionan la intervención del Estado en la forma de una política de dotación de libros destinados prioritariamente a los/as estudiantes. Para ellos, la entrega de libros a los/as estudiantes resulta inevitable en un contexto en el que la dificultades para acceder a un empleo digno impiden a las familias hacerse cargo de los gas-

tos que ocasiona la escolaridad de los chicos y las chicas. Pero, a la vez, impugnan este tipo de políticas basándose en que el carácter “asistencial” de estas iniciativas produce actitudes de dependencia de la provisión estatal y de poca valoración de los bienes recibidos.

En algún caso, estas políticas públicas son pensadas como un compromiso de colabora-

ción mutua entre el Estado y sus instituciones. Aunque claramente, la mayor responsabilidad en relación con el suministro de recursos está puesta en la “obligación” y, eventualmente, en la “ayuda” que el Estado debe dar a las escuelas, hay quienes plantean que la escuela realiza una suerte de “contraprestación” por lo recibido, cuidando dichos suministros.

Existen algunas posiciones que colocan el acento sólo en la necesidad de contar con li-

bros en las escuelas y, desde esta perspectiva, plantean que les resulta indistinto el origen de

45 Equipo directivo. 46 Equipo directivo.

estas provisiones. Es decir, desde esta mirada, la provisión de libros a las escuelas puede ser realizada por empresas privadas, ONG´s, o el Estado. Llamativamente, los relatos dan cuenta de la necesidad de contar con donaciones de libros por parte de diversos actores y, en esta di-

rección, también denominan “donación” a los textos provenientes de las políticas públicas im- plementadas por el ME.

Los/as estudiantes destacan la obligación del Estado en la provisión de recursos y la re-

lacionan con la condición de institución pública de la escuela. El libro es visualizado por ellos y ellas como un facilitador del trabajo cotidiano escolar. Ahora bien, del mismo modo que los/ as adultos/as, algunos/as estudiantes aluden a la política estatal de provisión de libros fundada exclusivamente en la situación de “carencia” que atraviesa a los grupos familiares.

• Relaciones entre la provisión de libros desarrollada por el PNBE y las trayectorias educativas de los/as adolescentes

Si bien no es objeto de este estudio analizar los aportes de la provisión de libros a las tra-

yectorias escolares de los/as alumnos/as de las escuelas medias analizadas, una primera aproxi-

mación a esta problemática permite considerar que los actores consultados coinciden en sos-

tener que la existencia de textos proporcionados por el PNBE logra un impacto positivo en la permanencia y egreso de los/as alumnos/as de las escuelas medias que formaron parte de es- te estudio.

Entrevistada 1: Yo lo he comprobado porque me pasó. Yo trabajaba en una privada y usábamos libros de textos de manera permanente. Y acá no, acá el esfuerzo era muchísimo mayor para que el chico pudiera acceder a una biblio- grafía o a contenidos más actualizados o era todo manejo de fotocopias o, vis- te, a mano. Y era mucho más lento el aprendizaje, entonces yo notaba esa di- ferencia. Por eso cuando logramos conseguir libros de textos e introducirlos al aula, fue otra cosa. ¡Pero es increíble el avance en los chicos, mucha diferencia! Entrevistada 2: Como es una escuela urbano marginal, los chicos se habitua- ron a estudiar en la escuela, se armó como una biblioteca de trabajo. Y bueno, la asistencia de ellos fue más o menos regular porque ellos, al no tener los me- dios en la casa o el espacio físico para poder trabajar, se venían acá, a la escue- la. En función de eso me acuerdo que se hicieron durante varios años estadísti- cas sobre cuáles eran los espacios curriculares que más participaban en la utili- zación de la biblioteca. 47

Por un lado, los actores advierten la importancia que posee la disponibilidad de los tex-

tos en la vida escolar de los/as estudiantes. Así, se hace hincapié en la posibilidad de estudiar, investigar y preparar las materias a partir de la presencia de los libros.

En buena medida, y en algunos casos, se vincula la situación de vulnerabilidad de los/as alumnos/as con la importancia de este tipo de respuesta por parte del PNBE en dirección a ase-

gurar la continuidad de los/as estudiantes en las escuelas. Destacan, algunos actores, que, con la presencia de los libros, no hay pretextos que impidan preparar los trabajos que exige cada asignatura y que, de este modo, es posible exigirles a los/as alumnos/as el cumplimiento de las tareas planteadas por los/as profesores/as.

Dentro de este marco, la mayor parte de los testimonios subraya que la provisión de li- bros sólo es encarada de modo constante y en una escala considerable por parte del Estado

Nacional y que no existe, hasta el momento, otra forma de asegurar la presencia masiva de li-

bros en las escuelas. En general, en los discursos relevados se establece una relación directa entre el acceso al libro de texto y algunos factores que son destacados como cruciales para el buen desempeño escolar: la asistencia regular a clases, la mayor motivación que genera el con-

tacto con materiales de estudio actualizados y atractivos, el aprendizaje del manejo de fuentes

de información, un mayor dominio de la lectura, entre otros. Asimismo, puede decirse que la relación entre la provisión de libros y los logros de los/as estudiantes se vincula con un conjun-

to más amplio de recursos con los que cuenta la escuela: aluden a los recursos materiales, pe-

ro muy especialmente, a las voluntades, esfuerzos, tareas y compromisos que encarnan los/as adultos/as a cargo de la propuesta escolar.

En la misma dirección, el registro de un incremento en la retención de los/as estudian-

tes se vincula con la provisión de libros para los/as alumnos/as, pero en tanto inscripta en una estrategia más amplia de inclusión educativa por parte del Estado Nacional/ Provincial y de las instituciones, en el marco de la cual la dotación de recursos para la enseñanza y el aprendiza-

je se articula con otras iniciativas institucionales convergentes.

En otra dirección, y en algunos casos, se plantea que los libros son un recurso valioso pa-

ra el desarrollo de estrategias pedagógicas específicamente orientadas a trabajar con los/as es-

tudiantes que demuestran mayores dificultades en sus trayectorias educativas.

6.1.2. El tipo de gestión implementada por el ME en la dotación de libros

En este punto se pone de relieve la gestión implementada por el ME en su política de do-

tación de libros. La selección de libros, su distribución y los mecanismos dispuestos en las ins-

tituciones para el uso de los textos fueron caracterizados por diferentes actores de los estable-

cimientos visitados.

• Caracterización de la selección de libros realizada por el ME

Diferentes perspectivas se ponen en juego a la hora de caracterizar la selección de libros de textos realizada por el PNBE. Se trata de un recorrido donde, por sobre todo, se consideran los contenidos de los libros y, en otra medida, su adecuación al sistema educativo de la juris-

dicción. Ahora bien, debe notarse que, interpelados los actores institucionales en relación con el dispositivo con que el PNBE realiza la selección de los libros y más específicamente a través de la Comisión Asesora Nacional (CAN) y de la Comisión Asesora Provincial (CAP), pocos dan cuenta de estar al tanto de la existencia y función de estas comisiones.

En líneas generales, en las tres provincias estudiadas se resaltan los aspectos positivos vin-

culados a la selección realizada por el ME. Así, se hace hincapié en que, a partir del año 2004, se observa en los textos seleccionados una adecuación más acertada de los contenidos de los libros a los programas vigentes, correspondientes a las asignaturas de las escuelas medias.

Entrevistada 1: A mí me llamó mucho la atención la selección de títulos que hay, son muy buenos, el nivel. He encontrado libros que me parecieron exce- lentes. (…) Lo que me llamaba la atención es la actualización de los temas. No sé, desde la globalización, (…) ni hablar de todos estos avances en derechos hu- manos, (…) en los textos que yo leía cuando iba a la secundaria, ni se veían. En- tonces a mí me parecen interesantes. (…) Incluso los de Lengua a mí me llama- ron mucho la atención… (…) los manuales de Lengua por la variedad de temas, en realidad. (…) Está todo esto de los distintos géneros pero todo lo que es pe- riodístico y todo lo que es también la relación con los nuevos medios. Está bue- no, yo los veo como muy actualizados, los veo interesantes. La selección de au- tores que hacen, también.

Entrevistada 2: (…) Me encanta la idea de que lo que manden sea bueno (…) autores bien reconocidos, editoriales buenas, buena encuadernación, entonces vale la pena. (…) Todo lo que nos mande el gobierno, ya sea de la Nación o de la Provincia, tiene que ser de calidad y no tiene que servir ahora, tiene que ser algo con una vida útil e importante. Por eso por ahí rescatamos las encuaderna- ciones de determinadas editoriales y cosas así… 48

Cuando se exploran las sugerencias y las críticas que realizan los actores instituciona-

les respecto de la selección de libros, sobresalen diferentes temas y problemas. Por un lado, se plantea la necesidad de contar con libros para el 7º año de estudio, particularmente en las provincias en las cuales la estructura académica del sistema educativo plantea una educación secundaria de seis años de duración que se inicia en este año de estudio. Al tiempo, se sugie-

re mayor presencia en los textos de bibliografía regional y de autores alternativos, es decir de aquéllos no tan reconocidos por el mercado editorial. De manera más específica, se señala la necesidad de contar con libros para asignaturas vinculadas con las disciplinas artísticas o pa-

ra aquéllas presentes en las especialidades u orientaciones de los planes de estudio que ofrece cada una de las escuelas. En algún caso, cuando se recortan limitaciones puntuales de los ma-

teriales enviados, éstas refieren, entre otras, a las discrepancias que se plantearían entre el len-

guaje utilizado en los libros de texto y las competencias lingüísticas de los estudiantes. Por úl-

timo, se presenta un repertorio de demandas vinculadas con la vacancia tanto de libros para la enseñanza de las asignaturas del ciclo superior del nivel secundario (“para Polimodal”) y de In-

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