• No se han encontrado resultados

Para poder precisar el rol y los objetivos de la policía comunitaria, es propio definir los conceptos de “comunidad” y “comunitaria”.

COMUNIDAD:

 Cualidad de común (que pertenece o se extiende a varios).

 Conjunto de las personas de un pueblo, región o nación.

 Conjunto de naciones unidas por acuerdos políticos y económicos.(Comunidad Europea)

 Conjunto de personas vinculadas por características o intereses comunes. Comunidad católica, lingüística.

 Comunidad autónoma: Junta o congregación de personas que viven unidas bajo ciertas constituciones y reglas, como los conventos, colegios, etc.

COMUNITARIO:

 Perteneciente o relativo a la comunidad.

En América Latina y el Caribe, a partir de la segunda mitad de los años noventa y primeros años del 2000, con el propósito de dar respuesta a los desafíos que imponen los fenómenos de crimen y violencia, comenzaron a surgir y cobrar fuerza programas policiales con enfoques preventivos y de cercanía a la comunidad. El proceso en América en particular, ha seguido esta ruta desde entonces, esto conllevó, entre otros aspectos, a replantear el paradigma de la seguridad nacional a uno cada vez más integral que implicaba además de otros aspectos, fortalecer las instituciones policiales poniendo especial énfasis en la reconstrucción de la confianza entre la ciudadanía y los efectivos policiales.

Paralelo a esas transformaciones, América Latina también ha enfrentado otros desafíos a partir de los niveles de violencia y delincuencia, especialmente en los países como: Brasil, México, Argentina, Venezuela y Perú; dicho contexto, ha conllevado una serie de debates sobre la manera de abordar la problemática de la inseguridad ciudadana y el rol que deben asumir los miembros policiales en estos países.

Sin duda, las políticas de seguridad pública han tenido importantes cambios en los últimos años, trascendiendo de una visión eminentemente coercitiva, con especial énfasis en la represión del crimen, hacia una visión y estrategias que balancean e integran el binomio prevención-control, con un agregado determinante, la participación ciudadana.

En esa línea, en los últimos años en estos países se han intensificado los esfuerzos de implementación de programas de policía comunitaria y apostar con ellos a la prevención desde la gestión de las instituciones encargadas del orden y la seguridad pública. Bajo diversos modelos y abordajes, el denominador común que ha caracterizado este tipo de intervenciones ha sido el acercamiento a la comunidad para trabajar de manera articulada en función de su bienestar y prevenir la violencia y el delito. Entonces si el paradigma ha cambiado hoy en día abordando y abrazando los conceptos y principios de la policía comunitaria debemos abordar la misma a nivel doctrinario y práctico, para poder comprender y aplicar las metodologías a la realidad peruana, analizando si se aplica la teoría impartida en las escuelas de formación policial a la operatoria policial.

1. 2. 1 GENERALIDADES

Según Fiedmann (Friedman, 1992, pág 19) la policía comunitaria es:

Una política y una estrategia apuntada a la realización de un control más eficaz y eficiente del delito, a reducir el temor al crimen, a mejorar la calidad de vida, a perfeccionar los servicios policiales y a legitimar más a la policía, a través de una seguridad proactiva sobre los recursos de la comunidad que vela por cambiar las

condiciones que causan el crimen. Se asume la necesidad de una mayor responsabilidad de la policía, más participación del público en la toma de decisiones y más preocupación acerca de los derechos civiles y libertades.

La denominación de filosofía de la policía comunitaria toma sentido al plantear un cambio profundo en el pensamiento policial convencional, pues este modelo va más allá de la gestión tradicional de la seguridad (autoritaria, aislada de la sociedad) y busca construir instituciones modernas (abiertas al control ciudadano, Y sobre todo democráticas y eficientes).

Por eso, la finalidad es que este cambio filosófico se materialice en un camino para replantear la cultura policial. Esta reinvención del hacer y ser policía tiene efectos en los siguientes ámbitos:

 Alienta la cooperación comunitaria: Motiva a los ciudadanos a participar en actividades de la policía, caminatas por calle, conciliación entre vecinos, etc. La colaboración y comunicación entre las dos esferas (social y seguridad) requiere de inmersión a la comunidad y un liderazgo compartido por ambas.

 Reconoce, fortalece y emplea las redes sociales existentes en la comunidad. Esto se logra al generar alianzas con grupos organizados en la sociedad para tener mejor comunicación y desarrollar actividades que fortalezcan los lazos y la seguridad en el barrio.

 Provee soluciones: Genera metodologías de participación colectiva para, en conjunto con la sociedad, mejorar las condiciones de vida de la comunidad.

 Provee vías efectivas para la profesionalización de las actividades de seguridad

 Analiza información estadística de la situación en la comunidad de intervención (población: hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, etc.) para desarrollar programas pertinentes y que además sean incluyentes ante las diferencias (género, edad, origen, indígena, nacionalidad, entre otras).

 Mejora el marco de gestión de los cuerpos policiales para la colaboración y la asociatividad con la comunidad. La acción de policía comunitaria se

legitima con la participación de los ciudadanos en las tareas de coproducción de la seguridad en sus comunidades. (Fuhling, 2003, pág. 39).

Los efectos operativos de una nueva filosofía de hacer y ser policía contribuyen a generar un impacto cuyo indicador principal será el momento en que la brecha que

Existe entre la comunidad y las instituciones de seguridad empiece a cerrarse; esta convergencia entre policía y ciudadanía parte de una idea de legitimidad y dignificación del papel del policía y de una concepción de ciudadano como sujeto activo en la construcción de la seguridad comunitaria.

Por consecuencia, en el modelo de policía comunitaria cada policía se convierte en un agente con autonomía y responsabilidad. Quedan a su cargo las tareas de identificar y jerarquizar los problemas del área en que actúan, diagnosticar sus causas inmediatas y definir estrategias de intervención preventiva, mismas que deben ser seguidas por supervisores y representantes de la comunidad local. La modalidad de policía comunitaria transfiere el poder, descentraliza y altera la cultura institucional y obliga al cuerpo a instruir mejor a sus profesionales.

Por el lado del ciudadano, cobran importancia la participación social, los colectivos vecinales, las entidades culturales, las de ocio, las organizaciones de jóvenes y de mujeres. Es decir la sociedad local, organizada, tiene un protagonismo fundamental en la gestión de programas de seguridad.

Por eso la filosofía de la policía comunitaria no puede ser entendida ni analizada sin considerar el cambio de paradigma hacia la seguridad ciudadana.

La complejidad de este modelo radica, entre otras cosas, en la compresión de su alcance y desarrollo. En este sentido, la relación policía-comunidad contempla una filosofía profunda de reestructuración de la cultura policial e institucional.

ESQUEMA N°01