Juan Ponce de León y Figueroa fue un conquistador español, nacido en Valladolid en 1460, nombrado Gobernador de Puerto Rico en 1509 y descubridor de la Florida. Cuenta una leyenda que murió buscando la fuente de la eterna juventud. Veamos lo que hay de cierto en toda esa historia.
Ponce de León provenía de una familia noble. Llegó a ser paje de Fernando II de Aragón (“el Católico”). Alistado en el ejército, participó en la Guerra de Granada, que dio fin al periodo de la Reconquista tras el triunfo del Reino de Castilla. El Papa Alejandro VI otorgó el título de Reyes Católicos a Isabel y Fernando, en reconocimiento por la victoria del bando cristiano. Ponce de León viajó a América. Lo que aún no se sabe con certeza es si lo hizo con Cristóbal Colón en su primer viaje, o bien con Nicolás de Ovando en 1502, desembarcando en La Española (isla de Santo Domingo). Parece ser que durante su estancia en Higüey (Santo Domingo), Ponce de León ya puedo haber oído historias acerca de la fuente de la eterna juventud. Lo que sí se puede afirmar, es que allí fue donde supo de la existencia de importantes riquezas en una isla próxima, en Borinquén, la isla de San Juan. Una vez tuvo los permisos necesarios, partió hacia la isla, donde fue recibido con agrado por parte de un importante cacique de la isla, Agüeybaná. En 1509, Ponce de León es nombrado Gobernador de la isla, a pesar de la fuerte oposición de Diego Colón (hijo de Cristóbal Colón). Diego, tras la muerte de su padre, exigía heredar los privilegios como gobernador militar de las tierras descubiertas. Ponce de León obligó a los taínos a trabajar en las minas y los utilizó como mano de obra para la construcción de sus fortalezas. Muchos taínos murieron, como ocurrió en otras poblaciones precolombinas, a causa de las enfermedades europeas, ante las cuales no estaban inmunizados.
Ponce fue retirado de su cargo en 1511, cuando el tribunal superior de Madrid le concedió a Diego Colón los derechos que exigía. Sin embargo, Fernando el Católico le mostró su favor, otorgándole su propio escudo de armas, que sería el primero del Nuevo Mundo. Ponce llamó Puerto Rico al puerto de la isla, para celebrar el gesto del Rey. El cacique Agüeybaná murió, y le sustituyó su sobrino Agüeybaná II el Valiente, reacio a la ocupación extranjera. Agüeybaná II lideró una rebelión en contra de los españoles, matando a la mitad de ellos. Ponce de León organizó la defensa, logrando la victoria. Tras el triunfo, y negándose a quedarse en una isla bajo el mando de Diego Colón, solicitó permiso al Rey para explorar el norte de Cuba.
La leyenda cuenta que Ponce de León se propuso encontrar la isla de “Bimini”, un territorio sin explorar donde se suponía que encontraría la fuente de la eterna juventud. Según parece, allá donde preguntaba le aseguraban que esa tierra estaba muy próxima, y que tan solo debía navegar un poco más. Y así es como llegó a lo que pensó que era una isla desconocida. Ponce puso el nombre de Florida a aquellas tierras. Realmente no debió de ser el primer español en pisar aquel suelo, ya que encontraró a un indígena que hablaba castellano. Si nos fijamos, he comenzado el párrafo haciendo mención a una leyenda. Eso es porque no tenemos constancia, a día de hoy, de que Ponce de León realmente buscara la famosa fuente. Por lo tanto, ¿de dónde surge tal afirmación? El explorador Hernando de Escalante Fontaneda, en su obraMemoria de las cosas y costa e indios de la Floridade 1575, cuenta que Ponce de León buscaba el rio Jordán (haciendo referencia a la fuente), engañado por los indios de Cuba y Santo Domingo. Posteriormente, historiadores como Antonio de Herrera y Tordesillas en susDécadas(1600), refuerzan la historia que ha perdurado hasta nuestros días.
Ponce murió en La Habana, en julio de 1521, a causa de una herida. Había construido una colonia en la Florida, y esta fue atacada por lacalusa, una tribu indígena de esas
tierras. Herido por una flecha, consiguió llegar hasta Cuba, donde encontró su fin. Su tumba se conserva en la catedral del Viejo San Juan, en Puerto Rico.
En la actualidad, en el estado de Florida, existe gran cantidad de supuestas fuentes de la eterna juventud. La más conocida es la que encontramos en Punta Gorda. Aunque más que la eterna juventud, lo que puede ocasionar es una muerte prematura. En 1983 se analizaron sus aguas, y resultó ser ligeramente radioactiva. Las autoridades quisieron reconectar la fuente a la red de agua municipal, pero la población se opuso, consiguiendo que tan solo se advirtiera de su peligro mediante un cartel.
Raffaele Bendandi: El planeta "Faenza" y el hundimiento de la
Atlántida
El sismólogo italiano Raffaele Bendandi aseguraba, en 1968, haber descubierto un décimo planeta en nuestro sistema solar. Lo bautizó con el nombre de “Faenza”, en honor a la ciudad italiana donde nació. Bendandi situaba este planeta entre Mercurio y el Sol.
Esta teoría no era nueva, ya que el famoso matemático francés Le Verrier, descubridor del planeta Neptuno, ya especuló un siglo antes sobre la existencia de un planeta orbitando entre Mercurio y el Sol, al que llamó “Vulcano”.
La repercusión de la teoría de Bendandi vino dada por el hecho de que, de ser cierta y existir un planeta en esa zona de nuestro sistema solar, invalidaría la Teoría de la Relatividad de Einstein, por la cual se explicaba el movimiento de la órbita de Mercurio. Ese movimiento no estaría sujeto a las leyes de la relatividad, sino a las perturbaciones provocadas por la presencia de otra masa.
Una de las cualidades que se le atribuían al sismólogo italiano, era la de predecir los terremotos, apoyándose en sus teorías sobre la mecánica celeste. Afirmaba que los astros celestes influían en los movimientos sísmicos de las masas del interior de la Tierra, y viceversa. Por esa teoría, decía guiarse para confirmar la existencia de “Faenza”. Sin embargo, nada de todo eso fue nunca demostrado, y la ciencia siempre negó esa posibilidad. No obstante, las crónicas aseguran que en 1923 Raffaele Bendandi predijo, con asombrosa antelación, varios terremotos que afectaron a las costas adriáticas.
Bendandi era un tipo muy peculiar. Su primer sismógrafo tenía como péndulo un busto de Séneca de unos 80 kg. En una ocasión pronunció la conocida frase: “Finalmente, la
cabeza de un filósofo ha servido para algo”.
Pero no solo se atrevía Bendandi a desafiar las teorías del mismísimo Einstein, sino que también aseguraba saber la fecha exacta en la que se produjo el mítico hundimiento de la Atlántida. Este característico sismólogo, afirmaba que el continente se habría hundido exactamente hacía 12.399 años, ni uno más y ni uno menos (a contar a partir de 1968).
En la actualidad es de sobras conocida la inexistencia de tal planeta. De hecho, algunos como Plutón ya han dejado de serlo, a la par que se producen descubrimientos de otros nuevos. En lo cierto o no, la realidad es que, gracias a curiosos y soñadores como Raffaele Bendandi hemos llegado saber todo lo que sabemos hoy en día acerca del cosmos.