Cuando alcancé Port Angeles estaba demasiado animado; el sol todavía estaba alto sobre mi cabeza, y, ya que mis ventanas estaban tintadas de oscuro, no había ninguna razón para tomar riesgos innecesarios. Más riesgos innecesarios, mejor dicho.
Estaba seguro de que sería capaz de encontrar los pensamientos de Jessica desde la distancia – los pensamientos de Jessica eran más ruidosos que los de Angela, pero una vez hube encontrado el primero, fui capaz de oír los siguientes pensamientos. Cuando, las sombras se alargaron, pude acercarme. Por ahora, me puse a cubierto en un caminito fuera de la ciudad que no parecía ser transitado con demasiada frecuencia.
Conocía la dirección que debía seguir – solamente había un lugar para comprar vestidos en Port Angeles. No estaba demasiado lejos antes de que encontrase a Jessica, dándose la vuelta en un espejo de tres paneles, y podía ver a Bella en su visión periférica, apreciando el largo vestido negro que llevaba puesto.
Bella todavía parece molesta. Ja ja. Angela tenía razón – Tyler se lo había inventado. No puedo creer por que le molestaba esto tanto a Bella. Al menos ya sabe que tiene una cita de reserva para el baile de graduación. Que pasaba si Mike no se divertía en el baile, y no me pedía salir de nuevo? Y se le pedía a Bella que fuese con él al baile de graduación? Se lo habría ella pedido si yo no hubiera dicho nada? Pensaba Mike que ella era más guapa que yo? Pensaba ella que ella era más guapa que yo?
“Creo que me gusta más el azul. Resalta tus ojos.”
Jessica le sonrió a Bella falsamente, mientras la miraba recelosamente. En verdad lo piensa? O sólo quiere que parezca una vaca el sábado?
Ya estaba harto de escuchar a Jessica. Me fui en busca de Angela – ah, pero estaba en proceso de cambiarse el vestido, y salté rápidamente de su cabeza para darle algo de privacidad.
Bueno, Bella no podría tener muchos problemas dentro de una tienda. Así que, las dejaría comprar y las volvería a alcanzar cuando hubiesen terminado. No tardaría mucho en que se hiciese oscuro – las nubes estaban empezando a volver, cogiendo velocidad por el oeste. Solamente podía vislumbrarlas desde los espesos árboles, pero podía ver como se acercaba la puesta del sol. Las acogí con satisfacción, las anhelaba más de lo que nunca las había añorado antes por sus sombras. Mañana podría sentarme junto a Bella en la escuela de nuevo, monopolizar su atención en el almuerzo otra vez. Podría preguntarle todas las preguntas que había estado aguardando…
Así que, estaba furiosa por la presunción de Tyler. Había estado en su cabeza – lo que había querido decir cuando habló sobre el baile de graduación, reclamando. Dibujé la expresión de Bella de aquella tarde – la incrédula indignación – y me reí.
Preguntándome que le diría sobre esto a Tyler. No me perdería su reacción. El tiempo pasó lentamente mientras esperaba a que las sombras se alargasen.
Comprobaba periódicamente los pensamientos de Jessica; su voz mental era la más fácil de encontrar, pero no me gustaba retrasarme. Vi el lugar en el que estaban planeando cenar. A esa hora…estaría oscuro, quizás podría elegir el mismo restaurante como si fuese una coincidencia. Toqué el teléfono de mi bolsillo, pensando en invitar a Alice a cenar fuera… Eso le encantaría, pero ella también querría hablarle a Bella. No estaba
seguro de si estaba preparado para envolver aún más a Bella en mi mundo. Un vampiro sólo no eran ya suficientes problemas?
Comprobé ya como una rutina, los pensamientos de Jessica otra vez. Ella estaba pensando sobre las joyas que llevaría, preguntando por la opinión de Angela.
“Quizás debería devolver el collar. Tengo uno en casa que me podría quedar bien, y he gastado más de lo que había supuesto…” Mi madre se va a volver loca. En qué estaba pensando?
“No me importa volver a la tienda. Crees que Bella nos buscará?”
Que fue eso? Bella no estaba con ellas? Observé a través de los ojos de Jessica primero, y después me cambié a los de Angela. Estaban en la acera, delante de una fila de
tiendas, acababan de volver del otro lado. Bella no estaba en el punto de mira.
Oh, a quién le importa Bella? Pensaba Jessica impacientemente, antes de responder la pregunta de Angela. “Ella está bien. Llegaremos al restaurante a tiempo, incluso si volvemos a la tienda. De todas maneras, creo que quiere estar sola.” Eché un breve vistazo a la librería que Jessica pensaba que había ido Bella.
“Entonces, vamos rápido,” digo Angela. Espero que Bella no piense que la hemos dejado plantada. Fue tan amable conmigo en el coche antes… En verdad que es una persona dulce. Pero parecía un poco deprimida durante todo el día. Me pregunto si será por Edward Cullen? Apostaría a que por eso ha estado preguntando por su familia…
Debería haber prestado más atención. Qué me había perdido? Bella estaba deambulando ella sola, y había estado preguntando por mí antes? Angela le estaba prestando atención ahora a Jessica – Jessica estaba farfullando sobre el idiota de Mike – por lo que no pude averiguar nada más de Bella.
Actué bajo las sombras. El sol pronto estaría detrás de las nubes. Si permanecía en el lado oeste de la carretera, donde los edificios me hacían sombra de la luz apagada… Empecé a impacientarme mientras conducía a través del escaso tráfico hacia el centro de la ciudad. Esto no era algo de lo que había considerado – Bella yéndose por su cuenta – y no tenía ni idea de cómo encontrarla. Debería haberlo considerado.
Conocía bien Port Angeles; conduje directamente hacia la tienda de libros que estaba en la cabeza de Jessica, esperando que mi búsqueda fuese corta, pero a la vez dudando que fuese demasiado fácil. Alguna vez lo había hecho fácil Bella?
Suficientemente seguro, la pequeña tienda estaba vacía, excepto por la mujer de detrás del mostrador. Este lugar no parecía como la clase de los que le interesaban a Bella – libros demasiado actuales para una persona práctica. Me preguntaba si había estado molesta por ir?
Había un pedazo de sombra donde podría aparcar… esto hacia un sendero oscuro directamente hasta la proyección de la tienda. En realidad no debería. Vagabundear durante las horas de la luz del sol no era seguro. Que pasaba si al pasar un coche lanzaba el reflejo del sol hacia las sombras justo en el peor momento?
Pero no sabía de que otra manera buscar a Bella!
Aparqué y salí, manteniéndome en el lado más profundo de las sombras. Crucé rápidamente hacia la tienda, pero no había rastro de su fragancia dentro de la tienda. “Bienvenido! Puedo ayudarle – “ empezó a hablar la vendedora, pero antes de que terminara ya había salido por la puerta.
Seguí el olor de Bella lo más lejos que las sombras me lo permitieron, deteniéndome cuando alcanzaba los bordes de la luz del sol.
Que impotente me sentía – atrapado entre la oscuridad y la luz que se extendía a lo largo de la acera de delante de mí. Tan limitado.
Solamente podía suponer que ella había continuado por la calle, hacia el sur. No había gran cosa en aquella dirección. Se había perdido? Bueno, esa posibilidad no se salía de sus posibilidades.
Volví al coche y conduje lentamente a través de las calles, buscándola. Paraba de vez en cuando en lugares con sombra, pero, solamente alcancé su olor una vez más, y su dirección me confundió. A dónde intentaba ir?
Conduje de vuelta e iba de la tienda de libros al restaurante sucesivamente, esperando verla de camino. Jessica y Angela ya estaban allí, intentando decidir si pedir o esperar a Bella. Jessica se puso a pedir inmediatamente.
Empecé a revolotear por las mentes de extraños, mirando a través de sus ojos. Seguramente, alguien debía haberla visto en alguna parte.
Me fue impacientando cada vez más según pasaba el tiempo en el que estaba
desaparecida. Antes no había considerado lo difícil que podría haber sido encontrarla a la primera. Ella estaba fuera de mi visión y de fuera del camino que debería seguir. Esto no me gustaba.
Las nubes se estaban amontonando en el horizonte, y, en unos pocos minutos, estaría libre para seguirle la pista. Entonces, ya no me llevaría mucho. Era el sol el que me hacia ser inútil. Sólo unos pocos minutos más, y entonces, la ventaja sería mía de nuevo y sería el humano más poderoso del mundo.
Otra mente, y otra. Demasiados pensamientos triviales. …creo que el bebe tiene otra infección de oído… Era seis-cuatro o seis ó cuatro…?
Aquí viene! Aha!
Allí, al fin, era su cara. Finalmente, alguien se había percatado de ella!
El alivio duró solamente un fracción de segundo, y entonces, leí más profundamente los pensamientos de el hombre que estaba viendo su cara en las sombras.
Su mente me era extraña, y aun, no del todo desconocida. Una vez, había cazado exactamente esas clases de mentes.
“NO!” rugí, y una oleada de rugidos salió de mi garganta. Mi pie empujó el pedal de aceleración, pero a dónde iba?
Conocía la localización general de sus pensamientos, pero la localización no era
suficientemente específica. Alguna cosa, tenía que haber alguna manera – el nombre de la calle, una tienda, algo en su visión que me dijera el camino de su localización. Pero Bella estaba en las profundas sombras, y los ojos del hombre sólo estaban centrados en la expresión aterrada de Bella – disfrutando de su miedo.
La cara de Bella estaba borrosa en su mente debido al recuerdo de otras caras. Bella no era su primera victima.
El sonido de mis gruñidos silenciaba el sonido del coche, pero no me distraían.
No habían ventanas en la pared junto a ella. Algún lugar industrial, lejos del distrito de tiendas lleno de gente. Mi coche chirrió en una esquina, desviándose al pasar a otro vehículo, yendo hacia la dirección que pensaba que era la correcta. Al tiempo en que el
otro coche tocaba la bocina, el sonido ya estaba muy detrás de mí.
Mira como se estremece! Se reía el hombre entre dientes. El miedo era lo que le atraía – la parte de la que disfrutaba.
“Aléjate de mí.” Su voz era baja y firme, no era un grito. “No seas así, ricura.”
Él observó como se encogía en una ruidosa carcajada que vino de la otra dirección. Él estaba irritado por el ruido – Cállate, Jeff pensó – pero disfrutaba de la manera en que se encogía. Esto le excitaba. Empecé a imaginarme súplicas, la manera en que rogaría… No me dí cuenta de que había otros con él hasta que oí la ruidosa risa. Eché un vistazo fuera de él, desesperado por encontrar algo que pudiera usar. Él estaba dando el primer paso en su dirección, flexionando las manos.
Las mentes alrededor de él, no estaban en el pozo negro al igual que la suya. Todas estaban ligeramente intoxicadas, pero ninguna de ellas se daba cuenta de los lejos que pretendía llegar el hombre al que llamaban Lonnie y lo que planeaba hacer. Sólo le estaban siguiendo ciegamente. Él les había prometido un poquito de diversión… Uno de ellos lanzó una mirada por la calle, nervioso – Él no quería presionar a la chica – y me dio lo que necesitaba. Reconocí el cruce de la calle que había observado. Volé bajo una luz roja, deslizándome a través de un espacio lo suficientemente ancho entre dos coches en movimiento. Los bocinazos resonaban detrás de mía.
Mi teléfono vibró en mi bolsillo. Lo ignoré.
Lonnie se movía lentamente hacia la chica, alargándose el suspense – para que el momento de terror surgiera de la chica. Él esperó a que gritase, preparándose para saborearlo.
Pero Bella mantuvo su mandíbula cerrada y forzada. Él estaba sorprendido – había esperado que echara a correr. Sorprendido y ligeramente decepcionado. Le gustaba ir en busca de su presa, la adrenalina de la caza.
Esta es valiente. Puede que sea mejor, creo…habrá que luchar más.
Estaba a un bloque de distancia. El monstruo podía oír el rugir de mi coche, pero no le estaba prestando ninguna atención, demasiado interesado en su victima.
Me gustaría ver como él disfrutaba de la caza cuando él fuera la presa. Vería lo que pensaba de mi estilo de caza.
En otra parte de mi cabeza, ya estaba considerando las clases de torturas que ya había dado testimonio en mis días de vigilancia, buscándola la más dolorosa de ellas. Él sufriría por esto. Se retorcería en la agonía. Los otros simplemente morirían, pero el monstruo llamado Lonnie suplicaría por que le matase antes de que le diera ese regalo. Él estaba en la carretera, acercándose a ella.
Hice girar el coche bruscamente en la esquina, mis faros iluminaban la escena y los congelaba en el lugar en que estaban. Podría haber atropellado al líder, quién se apartó del camino, pero era muy fácil matarlo de esa manera.
Derrapé para poder ponerme en medio de su camino y que la puerta del acompañante estuviera lo más cerca posible de Bella. Mientras abría la puerta, Bella ya estaba corriendo hacia el coche.
“Entra,” gruñí. Qué demonios?
Debería correr?
Creo que voy a vomitar…
Bella saltó al asiento sin dudarlo, cerrando la puerta de un portazo.
Y entonces me miró con una expresión de total confianza que yo nunca había visto en ninguna cara humana, y todos mis planes violentos se desmoronaron.
Me llevó mucho, mucho menos de un segundo ver que no podría dejarla en el coche para ocuparme de los cuatro hombres. Qué le diría, que no mirara? Ja! Cuándo había hecho lo que le había pedido? Cuándo había hecho lo más seguro?
Los arrastraría lejos, fuera de su visión, y la dejaría sola aquí? Había una gran
probabilidad de que otro humano peligroso estuviera merodeando por las calles de Port Angeles esta noche, pero había otra gran probabilidad de que hubiera sido incluso el primero! Como un imán, ella atraía todas las cosas peligrosas hacia ella. No podría dejarla fuera de mi punto de visión.
Mientras aceleraba, ella podría sentir la parte del movimiento, llevándola lejos de sus perseguidores tan rápido que ellos observaban mi coche sin entender nada. Ella no reconocería el momento de duda. Ella asumiría que el plan era escapar desde un principio.
Ni siquiera podía golpearle con el coche. Eso la asustaría.
Quería verlo muerto tan ferozmente que la necesidad de esto gritó en mis oídos y nubló mi visión y apareció un sabor en mi lengua. Mis músculos estaban envueltos en la urgencia, el ansia, la necesidad. Tenía que matarle. Lo trocearía lentamente, pieza por pieza, la piel del músculo, el músculo del hueso…
Excepto que la chica – la única chica en el mundo – estaba agarrada al asiento con ambas manos, observándome, con los ojos muy abiertos y llenos de confianza. La venganza tendría que esperar.
“Ponte el cinturón,” ordené. Mi voz sonó ronca por el odio y áspera. No me ensuciaría del hombre dentro de mí.
Se puso el cinturón, saltando ligeramente ante el sonido que hizo al colocarse en su lugar. Ese sonido tan pequeño la hizo saltar, pero ella no se estremecía mientras atravesaba la ciudad, ignorando todos los semáforos. Podía sentir sus ojos puestos en mí. Parecía de una manera extraña relajada. Esto no tenía sentido para mí – no con alguien que acababa de pasar por algo así.
“Estas bien?” me preguntó, su voz sonó bronca por el estrés y el miedo. Quería saber si yo estaba bien?
Pensé en su pregunta durante una fracción de segundo. No el suficiente tiempo como para que notara mi indecisión. Estaba bien?
“No,” y mi tonó sonó lleno de furia.
La llevé al mismo lugar poco transitado donde había pasado la tarde aguardado en la más pobre vigilancia. Estaba oscuro ahora bajo los árboles.
Estaba tan furioso que mi cuerpo se quedó inmóvil en el sitio, completamente inmóvil. Mis manos congeladas ansiaban aplastar a su agresor, molerlo en trozos tan destrozados que su cuerpo no pudiese ser identificado…
Pero esto implicaría dejarla sola aquí, desprotegida en la oscura noche. “Bella?” pregunté a través de mis dientes.
“Estas bien?” Eso era la cosa más importante, la gran prioridad. Desquitarme era lo segundo. Lo sabía, pero mi cuerpo estaba tan lleno de rabia que me era difícil pensar. “Sí.” Su voz todavía era espesa – con miedo, sin duda.
Así que no podría dejarla.
Incluso si ella no estuviera en constante peligro por alguna enfurecida razón – parecía como si el universo me estuviese gastando una broma – incluso si pudiera estar seguro de que ella estaría perfectamente segura durante mi ausencia, no podría dejarla sola en la oscuridad.
Ella debe de estar aterrorizada.
Todavía no estaba en condiciones de consolarla – incluso aunque supiera exactamente como hacerlo, cosa que no sabía. Seguramente se sentiría la brutalidad que salía de mí, seguramente eso era más que obvio. La asustaría incluso más si no calmaba el deseo de matanza que hervía dentro de mí.
Necesitaba pensar en otra cosa. “Distráeme, por favor,” pedí. “Perdona, qué?”
Apenas tenía suficiente control para intentar explicar lo que necesitaba.
“Limítate a charlar de cualquier cosa insustancial hasta que me calme,” aclaré, mi mandíbula todavía permanecía cerrada. Sólo el hecho de que me necesitase me mantenía dentro del coche. Podía oír los pensamientos del hombre, su decepción y enfado… Sabía donde encontrarle… Cerré mis ojos, deseando que no pudiese ver nada…
“Um…” dudó – intentando ver el sentido de mi petición, supuse. “Mañana antes de clase voy a atropellar a Tyler Crowley?” Lo dijo como si fuese una pregunta. Sí – eso era lo que necesitaba. Por supuesto que Bella saldría con algo inesperado. Como había hecho antes, la amenaza de violencia saliendo de sus labios era
divertidísimo – tan cómico que desentonaba. Si no estuviera ardiendo por la urgencia de matar, me habría reído.
“Por qué?” pregunté, para forzarla a que volviera a hablar.
“Va diciendo por ahí que me va a llevar al baile de graduación,” dijo, su voz estaba cubierta de ultraje con un tono de tigre y gatito a la vez. “O está loco o intenta hacer olvidar que casi me mata cuando… bueno, tu lo recuerdas,” añadió secamente, “y cree que la graduación es la forma adecuada de hacerlo. Estaremos en paz si pongo en peligro su vida y ya no podrá seguir intentando enmendarlo. No necesito enemigos, y puede que Lauren se apacigüe si Tyler me deja tranquila. Aunque también podría destrozarle el Sentra,” prosiguió, pensativamente ahora. “No, no podrá llevar a nadie al baile de fin de curso si no tiene coche…”
Era alentador ver que algunas veces ella no se enteraba bien de las cosas. La