4. REVALORACIÓN DE LA ALIANZA NIPO-AMERICANA
4.3. POSIBILIDAD DE LA ALIANZA JAPÓN-CHINA A LA LUZ DE LA
En diciembre de 2009, el Primer Ministro japonés Yukio Hatoyama planteó la “Comunidad del Este Asiático” como una medida para la unificación económica de la zona, tomando como modelo la Unión Europea. Además, el Primer Ministro Hatoyama planteó trasladar la base militar estadounidense de Okinawa fuera de Japón. Por sus comentarios, se podía interpretar que Japón iba a acercarse más a China alejándose de Estados Unidos. Sin embargo, según el modo de ver del autor de la tesis, es una idea difícil para Japón.
En la época de la guerra fría, Japón quedó geopolíticamente en el medio de 2 superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética. En ese momento, tenía que tomar la decisión de qué lado iba a seguir, ya que estar como país neutral era más peligroso, por dos razones. La primera razón era que tenía posibilidad de convertirse en la escena de la guerra subsidiaria, como Vietnam y Corea. La segunda razón era que los dos lados, tanto Estados Unidos como la Unión Soviética, podían convertirse en amenaza del país (Matsumoto, 2009). Bajo esta situación crucial, para sobrevivir, el país no pudo ser neutral y tomó la estrategia
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de bandwagoning para seguir a Estados Unidos. Gracias a esa decisión, pudo
gozar del desarrollo económico y la paz.
Analizando el pasado, se puede entender que en el mundo actual, Japón está en la situación parecida, en la cual está en el medio de dos poderes, entre China y Estados Unidos. Japón sabe que no puede quedarse como un país neutral. Si se acerca a China, debe alejarse de Estados Unidos, abandonando la estrategia de
balancing, es decir, tomaría la estrategia de bandwagoning con China, excluyendo
la presencia estadounidense en región, y facilitando su afianzamiento con China, el poder hegemónico regional. Y debe tenerse en cuenta que ceder en un país hegemónico no siempre trae beneficios. Afortunadamente la estrategia de
bandwagonning con Estados Unidos funcionó positivamente para Japón en la
época de la guerra fría, ya que la política estadounidense en ese entonces era proteger el país estratégico geopolíticamente frente a los países comunistas. No obstante esto no garantiza que la estrategia de bandwagonning funcione con
China también.
A raíz del suceso del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos confirmó su función de Offshore balancer en la región de Asia-pacífico. Pero, por la pérdida de
su poder hegemónico mundial, es posible pensar que ya este país no tiene el interés de conquistar y posicionar como la hegemonía en ésta región. Por otro lado, China es un país emergente en este momento. Según el realismo ofensivo, el Estado-nación busca la hegemonía por su naturaleza. Si Japón toma la estrategia de bandwagonning para ceder a China, excluyendo la presencia de
Estados Unidos desde la región de Asia-pacífico, ésta logrará ser una potencia hegemónica en la región. Sin tener el valor geopolítico como el que tenía en la guerra fría, es normal pensar que Japón se quedará supeditado a China, y tendría limitaciones para buscar su propio interés nacional. Además, China ha tomado la actitud dominante en los últimos años frente a los países fronterizos. Japón
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también tiene el problema de frontera con China en Islas Senkaku. Estas islas han sido siempre territorio japonés y China lo aceptaba. Sin embargo, cuando se encontró allí aproximadamente 109.500 millones de barriles de petróleo por la investigación marina por la ONU en 1969 -1970, China empezó a insistir su posesión. Su actitud acerca de este tema se ha vuelto cada vez más agresiva, y el año 2010, sucedió un incidente entre ambos países, debido a la captura de un capitán chino61. Si Japón pierde la protección estadounidense, es más probable perder esta zona. Tomar la estrategia de bandwagoning aumentará la
incertidumbre de la situación actual, en vez de fortalecer la seguridad.
Ya que Japón no tiene su propia fuerza militar para defenderse contra las amenazas existentes en la región, si termina la alianza con Estados Unidos, tendría que buscar la alianza con China. Esta opción causaría el desequilibrio de poder en la región, y surgirá la situación más inestable que amenazaría más que ahora la seguridad del Japón. Hoge, editor de Foreign Affairs dice que “el peor
caso para Estados Unidos es “construir entre China y Japón una relación aliada estratégica” (2004). Estados Unidos no aceptará la terminación de la alianza de esa forma, ya que iría en contra de su estrategia de offshore balancing en esta
región.
En consecuencia, si existe algún interés nacional más importante que pueda lograr aliándose con China, eliminando toda la experiencia y relación que ha adquirido con Estados Unidos, valdría pena. Pero por ahora, no lo puede encontrar. Por otro lado China tiene una ideología diferente a la de Japón, tiene muchos problemas políticos por resolver. En ese sentido, buscar el acercamiento estratégico con China sería una aventura peligrosa y no tendría sentido en este momento.
61 En el 24 de septiembre, un barco privado chino invadió el territorio japonés en las Islas de Senkaku. Frente a la alerta de la parte del guardacostas japonesa, el barco chino respondió chocando al barco del guardacostas. Entonces, el guardacostas japonés detuvo el capitán chino. Y luego se volvió un problema internacional entre estos dos países.
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