II. 1 ¿Cómo funcionan las redes sociales?
III.1 Posturas opuestas
III.1.1 Discurso antitecnología/redes sociales
El caso que más debate está generando en el momento es el de los jóvenes que pasan varias horas al día navegando en redes virtuales, pendientes todo el tiempo de colgar fotos, ver la vida de sus contactos por medio de un computador, es decir dedican gran parte de su día a estar conectados a Internet. Es una práctica que según varios psicólogos puede ser perjudicial, debido al carácter adictivo de la situación. El concepto de adicción que antes fluía básicamente en aspectos como drogas o alcohol o ludopatía, ahora está presente en el abuso de Internet. La ”Internet Addiction Disorder” hace referencia al término propuesto por Ivan Goldberg para referirse al uso compulsivo de Internet (1995). Si un individuo se ve imposibilitado de conectarse y surge la irritabilidad junto a una preocupación permanente por volver a estar en el ciberespacio, se puede considerar un uso abusivo75. Son personas que probablemente comentan el gran problema en el que se hallan porque su perfil se ha borrado, o porque su relación online ha terminado.
Según el doctor José de Jesús González Núñez, director del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (México), precisa que existen algunos factores que delatan a
75 Colaboradores de Wikipedia.
Ciberadicción. Internet.
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Ciberadicci%C3%B3n&oldid=41369526>. Acceso: (22 de noviembre, 2010).
este padecimiento: Desconcentración, mal rendimiento, irritabilidad e intolerancia hacia los demás, problemas familiares (ocurren cuando los seres cercanos quieren que el joven o individuo deje Internet e interactúe con los demás, pero él tiene preferencia por continuar con su computadora), reducción en el número de amistades y por último malestar físico, que en casos severos, pueden presentarse dolores de cabeza o musculares debido a la tensión por posturas no adecuadas por pasar mucho tiempo sentado sin moverse76.
Situaciones como esta nos llevan a plantearnos la idea de si realmente estamos comunicados o simplemente conectados a una pantalla. Está claro que Internet y recursos como las redes virtuales permiten generar ciertas facilidades comunicativas mediante herramientas de opinión y mensajería como el chat. Pero por otro lado, existen estudios que apuntan al déficit de comunicación física como consecuencia del gran número de horas que las personas dedican a conectarse a la web.
Como se pudo comprobar en el capítulo anterior, algunas investigaciones han demostrado que el uso de redes sociales ocasiona que muchas personas se sientan menos comunicadas físicamente con sus amistades y contactos (según el estudio realizado por Harris Poll). En el caso del experimento llevado a cabo en la Universidad de Harrisburg en Pensilvania, este reveló la experiencia de un estudiante que sentía la necesidad de entrar en Facebook 21 horas al día y bloqueaba la entrada de nuevas publicaciones entre las dos y las cinco de la mañana para poder dormir un poco. Según otro estudio realizado por la Universidad de Stanford, California, se calculó que “por cada hora dedicada a Internet, disminuye en 23,5 minutos el tiempo de contacto personal y en 8,5 minutos el tiempo destinado a dormir”77.
Casos como estos reflejan una obvia adicción. Está claro que una persona que dedique tantas horas de su tiempo a revisar las actividades de su red virtual, tendrá menos tiempo para otro tipo de actividades, entre ellas relacionarse físicamente con otros.
76 Mejía Rafael.
Adictos a internet. Internet.
http://elcofredelucia.com/index.php?option=com_content&view=article&id=664:adictosainternet&cati d=35:losmedios&Itemid=49>. Acceso: (22 de noviembre 2010).
77 Jara Cristobal.
Prisioneras de Twitter y Facebook. Internet.
El IIPCS (El Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social, México) detectó en el 2010 a muchos fanáticos de las redes sociales que están extendiendo su esquema corporal al ciberespacio, sobre todo los adolescentes. Por citar un ejemplo, uno de los máximos logros es coleccionar felicitaciones de cumpleaños en sus Muros, o también dar extrema importancia la decoración de su página de perfil. No hay que olvidar la importancia que tienen las fotografías para estos usuarios, ya que “ellos perciben que la red social ya forma parte de su propia imagen, es decir, es una extensión de su personalidad. Es como si la red, fueran ellos mismos, así que se tiene la fantasía errónea de estar siempre presentes aunque estén ausentes”78. Este fenómeno sucede ya que son páginas web que permiten construir una identidad y modificarla a nuestro antojo, ya sea una extensión de nuestra propia identidad o la de otro, que ese caso podría analizarse como un juego de dobles personalidades. Podría hablarse de la identidad digital y la identidad real. Sin embargo, como se analizará más adelante, las dos son parte de lo real, pues lo que sucede en lo virtual también es parte de la realidad. Sin embargo, el “yo” online puede tener diferencias con el “yo” offline. Lo interesante de la cuestión es que si convivimos con dos identidades, o una sola pero dividida en dos dimensiones, física y virtual, ¿puede suceder en algún momento nos inclinemos más hacia una u otra? De hecho sí sucede como se ha constatado en el ejemplo anterior. Este aspecto nos remite justamente al tema de los avatares.