development of sono-book, an innovative teaching
2 Precisamente, uno de los poemas recogidos al final de la novela trata el encuentro de los protago-
entre los dos protagonistas; antes de la guerra, Yuri y Lara habían coincidido dos veces en Moscú, en la casa de su madre, Mme. Guichard, cuando ésta intenta suicidarse, y en una fiesta de Navidad, donde Lara trata de disparar sobre Komarovsky).
Figura 2: historia e intrahistoria en El doctor Zhivago
Las principales áreas temáticas de la novela se resumen en cuatro: la primera, el amor, pero, sobre todo, el adulterio, encarnada por la pareja protagonista, al que se su- man Tonya Gromeko, la esposa de Yuri, y Pavel Antípov, el esposo de Lara (convertido, más tarde, en el fanático revolucionario Strélnikov); la segunda, la violencia, referida a los acontecimientos históricos del momento, sobre todo, la Revolución de 1905, la Guerra Europea, la Revolución de 1917, la Guerra civil rusa, la creación de la Unión So- viética, las purgas de los años de entreguerras, finalmente, la Segunda Guerra Mundial; la dicotomía entre el campo y la ciudad es la tercera, con el contraste entre Moscú, pla- gada de miserias, hambrunas y epidemias –adonde Yuri regresa derrotado para morir, una vez ha perdido a Lara para siempre– y Varíkino, la propiedad campestre de los Gromeko, donde los personajes parecen escapar, temporalmente, por supuesto, de la violencia urbana y el desabastecimiento de productos básicos; finalmente, en cuarto lugar, se observa un último tema principal, la esperanza a través del arte, simbolizada en el libro de poemas de Zhivago, publicados, supuestamente, años después de la muerte del poeta, que se adjuntan al final de la novela.
núm . 23 | May o 2019 núm . 23 | May o 2019
Figura 3: áreas temáticas en El doctor Zhivago. Imágenes de http://elapartamento-enparis.blogspot.com
En función de esta organización temático-narrativa, se eligieron los fragmentos mu- sicales con el interés de realzar los grandes temas de la novela a través de los textos seleccionados, de este modo, la selección musical alude a la segunda parte del título del programa Rusia entre dos mundos, presentando dos esferas enfrentadas, el za- rismo del siglo XIX y el bolchevismo del XX, que se traducen en dos polos estéticos igualmente contrastantes, a saber, la estética romántica de compositores como Tchai- kovsky, Rachmaninov o Scriabin, deudores de la música europea de la primera mitad del siglo XIX, frente a la ambivalencia estilística de los compositores soviéticos, como Prokofiev, Shostakovitch o Khatchaturiam, obligados, por circunstancias políticas, a la estética socialista, como en Gloria a Stalin (1949) de Shostakovitch, o seguidores, en
otras ocasiones, del lenguaje romántico de sus predecesores, como en el Adagio del
ballet Spartacus (1956) de Khatchaturiam. A estos fragmentos se añadieron, como co- lofón del programa, dos números de la banda sonora original de la película, compues-
ta por Maurice Jarre (1965), el Tema de Lara y el Café de estudiantes.
Así pues, los temas principales de la novela propician la selección musical del pro- grama, nutrida íntegramente de compositores rusos de los siglos XIX y XX, con una única excepción, la de la Sonata Op. 47 “Kreutzer” de Beethoven, que alude a las ve-
ladas musicales de las clases moscovitas acomodadas antes de la guerra, a la que pertenecen los parientes de Yuri, los Gro- meko, retratadas magistralmente por Tó-
lstoi en su novela homónima, La sonata a
Kreutzer (1889), cuyo tema central reside, de nuevo, en el adulterio.
Así, pues en función de los cuatro te- mas predominantes, encontramos ejem- plos de música referida a la burguesía
urbana de Moscú (Beethoven: Sonata a
Kreutzer; Tchaikovsky: Vals de El lago de los cisnes) y a la imagen bucólica del campo
(Stravinsky: Cuatro canciones campesinas
para trompa y voces femeninas); música relacionada con el régimen soviético y la
violencia de la guerra (Shostakovitch: Alle-
gretto de la Sinfonía “Leningrado”, Gloria a
Stalin, Sinfonía “Revolución”; Degeyter, In-
ternacional socialista; Prokofiev, Concierto para piano y orquesta n º 5, segundo mo- vimiento, Alla marcia); música relativa a la historia de amor entre los protagonistas
(Tchaikovsky: Francesca da Rimini y Romeo
y Julieta, ambas obras basadas, junto al
Spartacus de Khatchaturiam, en un amor imposible; Rachmaninov, Variaciones so- bre un tema de Paganini, variación XVIII; Prokofiev, tercer movimiento del Concier- to para piano y orquesta n º 5, Lento) y, por último, un fragmento dedicado a la
descripción de la creación artística, repre- sentado por la Sonata para piano n º 4 de Scriabin.
La muerte (o desaparición) de Lara, fue- ra de la película de Lean, que finaliza con el infarto de Zhivago, se narra mediante con el propio texto de Pasternak –y el Adagio lamentoso de la Sexta Sinfonía de Tchaikovsky–, que alude, veladamente, al gulag de la década de los años treinta:
Una vez, Lara salió de casa y no volvió más. Al parecer, fue deteni- da en la calle. Murió o desapareció quién sabe dónde, olvidada bajo un número sin nombre de una lista que se perdió más tarde, en uno de aquellos innumerables campos de concentración comunes o femeni-
nos del norte (Pasternak, 2010:670). Merece mención a parte el primer frag- mento musical utilizado, pertenecien-
te al primer movimiento, Moderato, del
Concierto n º 2 para piano y orquesta de Rachmaninov, cuyo inicio recuerda al so- nido de la campana, tan importante en la tradición ortodoxa rusa, contextualizado con el entierro de la madre de Yuri, que abre la novela.
núm . 23 | May o 2019 núm . 23 | May o 2019
A continuación, se ofrece un cuadro-resumen con la selección musical del programa y el reparto de fragmentos musicales según las áreas temáticas del texto:
Figura 4: selección musical en Doctor Zhivago: Rusia entre dos mundos
Por último, queremos aludir al tema que cierra la novela de Pasternak, la esperanza a través del arte, íntimamente relacionado el tema de la creación artística, que aparece en múltiples ocasiones, dado que, en buena parte, se trata de una historia autobiográ- fica, que el médico-poeta es un trasunto del propio autor. De hecho, El doctor Zhivago presenta un claro ejemplo de intertextualidad, donde se combina el texto novelado de Pasternak, junto a los poemas escritos por Yuri Zhivago, publicados a su muerte, des- pués de la Segunda Guerra Mundial, cuya génesis se explica en el devenir de la trama,
sobre todo, en aquellos dedicados al leitmotif principal de la novela, la vela que arde
expuesta a las inclemencias exteriores, so pena de apagarse, como la vida humana. Para el programa se seleccionaron, entonces, tres de los veinticinco poemas agrega-
dos por el autor al final de la novela, Marzo, Encuentro y Una noche de invierno; a con-
tinuación, Pasternak explica el proceso de creación sobre éste último, durante una de
las veladas heladas en Varíkino, en torno a un estribillo constantemente repetido: so-
bre la mesa ardía una vela/una vela ardía.
Entonces, con el inmenso torren- te de un río que con su movimiento tornea las piedras del fondo y hace girar las ruedas de los molinos, el propio flujo del discurso, con la fuer- za de sus leyes, crea en su camino, de paso, el metro y la rima, y otras mil formas y figuras,aún más impor- tantes, pero desconocidas hasta ese momento, inexploradas, sin nom- bre. En aquellos minutos, Yuri sentía que no era él quien ejecutaba la par- te esencial del trabajo, sino algo que lo superaba, que se encontraba por encima de él y lo guiaba (Pasternak,
2010:587).
Precisamente, la novela termina con la esperanza suscitada en los amigos de Zhivago, Gordon y Dúdorov, por su libro de poemas, publicados al final de la Gue- rra patriótica –el nombre de la Segunda Guerra Mundial en Rusia–, pese a la idea de que la dictadura socialista duraría mucho más allá del enfrentamiento con la Alemania nazi, incluso, más allá de la muerte de Stalin.
Aunque la victoria no había traído la luz ni la libertad que esperaban para después de la guerra, como habían pensado, el presagio de la libertad flotaba, no obstante, en el aire durante los años de posguerra y constituía su único contenido his- tórico (...) y era como si el pequeño libro, [el de la poesía de Zhivago], entre sus manos supiese todo esto y diese a sus sentimientos apoyo y confirmación (Pasternak, 2010:689-
690).
De esta forma, tras la muerte de Lara,
el Adagio lamentoso de la Sexta Sinfonía
de Tchaikovsky pone fin a esta historia narrada a través de la radio, cerrando así uno de los períodos más convulsos de la historia europea del siglo XX, narrado por Boris Pasternak.