Para la germinación de las semillas es recomendable utilizar aquellas que logren una rápida y uniforme germinación en el campo, para conseguir que la emergencia y cobertura del suelo se obtenga lo antes posible.
Para ello, se realizaron los test de germinación que brindan una idea de la cantidad de semillas que podrían producir una planta en el campo. Así se determinó el poder germinativo como porcentaje de semillas que germinó y desarrolla una plántula normal cuando se coloca en condiciones ambientales óptimas para su crecimiento. En algunas especies se utiliza como sustrato papel, como en este caso, mientras que en otras se hace sobre arena.
Para la realización de tal procedimiento se utilizaron semillas de especies idóneas para este tipo de evaluación por ser plantas con rápido crecimiento (Pisco Ramirez & Inés, 2006).
Se seleccionaron semillas de rabanito y pepino, de tamaño homogéneo y se colocaron en cajas de Petri con papel de filtro (1 caja de Petri con 10 semillas por triplicado) (Foto 3 y 4)
Foto 3: ensayo con semillas de pepino
Se llevaron a una habitación con temperatura de 22ºC (± 2º) por 5 días y se regaron con agua destilada. La semilla fue considerada germinada cuando se observó la aparición de la radícula.
5.4 Bioensayo de germinación semillas y determinación
de fitotoxicidad
La evaluación de fitotoxicidad se hizo a partir del Método 05.05-B descripto por el Test Method for the Examination of Composting and Compost-- (TMECC, 2001).
El bioensayo del lavado del estiércol se realizó colocando 10 semillas de rabanito en placas de Petri con diferentes concentraciones del residuo nuevo (2016).
La elección especifica de la semilla de Rabanito (Raphanus sativus L.) por sobre la de pepino (Cucumus Sativus) se debió a que la primera pertenece a una especie de gran importancia por su rápido crecimiento y alta capacidad productiva, relacionado directamente con el genotipo y por presentar un contacto directo entre el sustrato y la parte comestible (Terry Alfonso & Ruiz Padrón, 2014).
La variación de las concentraciones se llevó a cabo para poder comparar los distintos resultados futuros y ver así cuales podrían ser los adecuados para ser llevados a campo en una práctica real. Se hicieron 10 repeticiones con cada una de las siguientes concentraciones, originadas a partir del residuo original y la simulación del lavado con agua de lluvia.
Las diferentes concentraciones utilizadas fueron: - Agua 0% (agua destilada total)
- Residuo original 50 % (agua destilada + liquido del lavado del residuo del
primer día)
- Residuo original 100% (liquido del lavado del residuo del primer día, sin aporte
- Lavados 50% (agua destilada + liquido del lavado del residuo del segundo y
tercer día)
- Lavados al 100% (líquido del lavado del residuo del segundo y tercer día, sin
aporte de agua destilada)
- Residuo lavado 50% (agua destilada + liquido del lavado del residuo del cuarto
día)
- Residuo lavado 100% (liquido del lavado del residuo del cuarto lavado día, sin
aporte de agua destilada)
Se aplicaron 10 ml de las concentraciones a cada caja de Petri y se las llevó a una habitación con 22ºC por 5 días, manteniendo la humedad. Durante este período fueron observadas y registradas diarimente las alteraciones y el número de semillas germinadas día por día. La semilla fue considerada como germinada cuando se observó la aparición de la radícula (Foto 5).
Foto 5: placas de Petri con semillas de rabanitos listas para ser regadas con diferentes concentraciones realizadas a partir del residuo nuevo.
Para esta práctica en particular, se evaluó el poder germinativo de las semillas de Rabanito. Se utilizó este tipo debido a que es una de las especies con mayor sensibilidad a sustancias fitotóxicas y rápida germinación.
5.5 Extracción y Fraccionamiento cuantitativo de las
sustancias húmicas de suelo: un procedimiento simplificado
de bajo costo
La Sociedad Internacional de Sustancias Húmedas (IHSS) recomienda un método para la extracción de las sustancias húmicas de material de suelo y posterior fraccionamiento en ácidos húmicos, fúlvicos y huminas basado en la solubilidad.
Sin embargo, este método es laborioso y debe ser empleado cuando se pretende extraer sustancias húmicas con un alto grado de pureza con el fin de su caracterización. Por eso, se presenta una alternativa mediante un procedimiento simplificado y fácil de aplicar. El método sólo fue realizado previamente con muestras de suelos, pero no así con estiércol. Fue publicado en Brasil en el año 2003 bajo el nombre de “Extracción y Fraccionamiento cuantitativo de las sustancias húmicas del suelo” (Benites & Madari, 2003).
El procedimiento se ha probado en varias clases de suelos en Brasil, con resultados satisfactorios para análisis de rutina. La información generada puede ser útil para estudios de dinámica y contenido de carbono en el suelo y como indicadores de efectos de manejo.
En este caso se trabajó con el estiércol, pesando muestras de estiércol para realizar la determinación y separación de huminas, ácidos húmicos y fúlvicos.
Para comenzar con el fraccionamiento, se pesó una muestra de residuo que contenía aproximadamente 30mg de carbono orgánico total. Se utilizó un tubo de centrífuga de 50ml con tapa, donde se añadió 20m de NaOH 0,1 mol L. Se agitó manualmente, y se dejó en reposo 24hs (Foto 6).
Foto 6: Tubos de centrífuga de 50ml con suelo y solución Naoh en reposo después de agitación manual
Finalmente se centrifigó a 5000g por 30 min. (Foto 7)
Foto 7: Tubos de centrífuga después de centrifugado
Se le añadió al residuo, 20ml más de NaOH 0,1 mol L en cada muestra y se agitó manualmente hasta el desprendimiento y resuspensión del precipitado. Se dejó en reposo nuevamente por 1 hora.
Se centrifugó a 5000g por 30 minutos y se recogió nuevamente el sobrenadate y se añadió con el previamente reservado. Se dejó decantar por 18 horas. Se filtró el precipitado en un filtro de membrana 0,45 mm con vacio. (Foto 8) (Foto 9).
Foto 8: filtrado a vacío del extracto acidificado para la separación de fracciones acido húmico y fúlvico.
Luego se tomó el filtrado y se llevó a un volumen de 50ml usando agua destilada. Además, se añadió NaOH 0,1 mol L sobre el precipitado hasta lavar el filtro y se midió su volumen a 50ml utilizando nuevamente agua destilada. (Foto 10)(Foto 11).
Foto 10: filtrado a vacío del extracto acidificado para la separación de fracciones acido húmico y fúlvico.
Por otro lado, para la determinación del contenido de carbono orgánico total (huminas) se transfirió de los tubos de centrífuga de 50ml hacia los tubos de digestión un mínimo de liquido de 7ml del filtrado.
Se secó en estufa a 65 ° C (hasta el secado completo) y se añadió 5ml de K2Cr2O7 0,1667 mol L y 10ml de HSO4 concentrado en cada muestra y en cuatro blancos. Se llevaron los tubos con las muestras y de los blancos a un digestor precalentado a 150 ° C, dejándolos por 30 min.
Luego, se transfirió el contenido de los tubos de digestion a frasco de Erlemeyer de 125ml (muestras + dos blancos calentados + dos sin calentamiento) y se agregó 3 gotas de indicador y se tituló con sulfato ferroso amoniacal 0,25 mol L bajo agitación.
Para el caso de los ácidos húmicos y fúlvicos, se transfirió una alicuota de 5ml de la solución en tubos de digestión utilizando una pipeta automática y se añadió 1ml de K2Cr2O7 0,042mol L y 5ml de H2SO4 concentrado en cada muestra y en cuatro tubos con 5ml de agua destilada (blancos).
Nuevamente, como con las huminas, se llevaron los tubos con las muestras y dos blancos al bloque digestor precalentado a 150 ° C y se dejó por 30 minutos. Se transfirió el contenido a fracos de Erlermeyer de 125ml (muestras + dos blancos calentados + dos sin calefacción) y se añadió 3 gotas de indicador. Se tituló con sulfato ferroso amoniacal 0,0125 mol L bajo agitación (foto 12).