PROTECCION DE LAS ESTRUCTURAS
5-3 PREPARACION DE SUPERFICIES Y PATRONES DE LIMPIEZA
A pesar de lo mucho que se insiste sobre la importancia de una buena preparación de la superficie, el descuido es frecuente y da el traste con todos los principios y planeación de los programas de mantenimiento.
Para que la pintura cumpla sus objetivos es absolutamente indispensable que se adhiera completamente a la superficie y esto solo se consigue con una preparación adecuada.
En ocasiones el acondicionamiento de la superficie es mas largo y costoso que la misma aplicación de la pintura; pero esto ocurre cuando el mantenimiento se ha descuidado desde el principio.
Cualquiera que sea el costo, una buena preparación de la superficie es garantía de éxito en la protección y seguridad de que la inversión que en ella se realice reportara ganancias en tiempo y dinero.
Las principales funciones de la preparación de la superficie es:
- Limpiar el material de toda impureza que pueda ocasionar fallas prematuras en el sistema de protección.
- Proporcionar una superficie que pueda humectarse fácilmente para una buena adherencia del recubrimiento.
Los contaminantes típicos que se deben eliminar son: humedad, aceites, grasas, sales, óxidos, productos de corrosión y toda clase de mugre. La calamina si esta firmemente adherida no es necesario removerla cuando el metal se va a exponer en una atmósfera sin contaminación; pero si la pintura que se va a aplicar no tiene buen poder humectante o si se va a someter a un medio agresivo, la calamina se debe eliminar totalmente.
Los métodos que son aceptados comúnmente para la preparación de diferentes tipos de superficies son los siguientes:
Acero.
1.- Limpieza con chorro seco: la limpieza por este método es la más efectiva
para suprimir todo tipo de impurezas y especialmente apropiada para la aplicación de sistemas de pinturas sometidas a las condiciones de uso más agresivas. En la limpieza con chorro se debe especificar el grado mas apropiado, haciendo referencia a un patrón (standard) visual, y el perfil de rugosidad debe especificarse y controlarse durante el trabajo. El perfil de rugosidad depende de varios factores pero principalmente del tipo y tamaño de partícula del abrasivo empleado y del método de propulsión (aire o fuerza centrifuga).
2.- Limpieza con chorro húmedo: Este sistema utiliza suspensiones de
abrasivos con agua a alta presión para eliminar pinturas antiguas, calamina y productos de la corrosión. Los peligros que tiene la limpieza con chorro seco para la salud de los operarios se suprimen casi completamente con el chorro húmedo. El perfil de rugosidad y la eficiencia se regulan con la presión del agua y la concentración de abrasivo en la suspensión.
La mayor desventaja es que el metal limpio comienza o oxidarse de inmediato, lo que no ocurre en la limpieza con chorro seco. Se pueden utilizar inhibidores de corrosión en el agua pero se deben escoger con mucho cuidado porque algunos pueden afectar las propiedades de las pinturas aplicadas.
3.- Estructuras imprimadas: Las estructuras que han sido limpiadas con chorro y
luego imprimadas antes de darles forma, necesitan siempre un tratamiento previo de limpieza antes de aplicarles el sistema de pintura definitivo. Todas las zonas averiadas por golpes, esfuerzos mecánicos, calor o deficiencia en el imprimado pueden oxidarse y se deben tratar nuevamente con chorro o por medios manuales hasta obtener un patrón aceptable de limpieza.
En estos casos la limpieza con chorro es necesaria cuando se van a aplicar sistemas de pinturas de alta resistencia físico – químicas. También se recomienda esta limpieza para soldaduras y piezas adyacentes que no hayan sido imprimadas después de soldar.
4.- Limpieza de baño químico: Es un antiguo sistema empleado para eliminar
calamina del acero. Existen varios procesos que se utilizan todavía, entre ellos el sistema dúplex de ácidos agresivos y pasivadores.
Una desventaja de los baños químicos es que dejan el acero limpio pero sin el
perfil de rugosidad necesario para la adherencia de pinturas de alto espesor, para
condiciones de máxima agresividad.
5.- Limpieza con llama: Es el menos utilizado actualmente. Lo mismo que la
preparación manual o los grados más bajos de limpieza con chorro, la llama no elimina totalmente la calamina firmemente adherida al oxido y por consiguiente no es aceptable para sistemas de pintura de alta resistencia.
Las principales ventajas de la limpieza con llama son la remoción de algunos contaminantes químicos y la superficie tibia y seca que ayuda al secamiento inicial de las primeras manos de anticorrosivas asegurando una buena adherencia.
6.- Limpieza mecánica: Con este método de preparación de superficies se
eliminan la calamina que no esta firmemente adherida, las pinturas deterioradas, el oxido y los demás productos de la corrosión. Se emplean para ello maquinarias eléctricas como cepillos giratorios de alambre, discos abrasivos o pulidoras.
7.- Limpieza manual: Es la forma tradicional de remoción de calamina floja,
pintura y oxido del acero y otras superficies con cepillos de alambre, martillos, rasquetas, papeles, telas abrasivas o combinación de ellos.
8.- Limpieza con disolventes: Realmente no es un sistema de preparación de
superficies pero se utiliza para eliminar aceites, grasas y otros contaminantes. La limpieza con disolventes ni elimina completamente la contaminación aceitosa y debe complementarse con el lavado con agua y agentes limpiadores.
Tabla 5-3
DESCRIPCION Especificación
americana Especificación Británica
Espec. Sueca SIS
SSPC SP BS - 4232 055900
Limpieza con Disolvente SSPC SP1
Limpieza Manual SSPC SP2 ST2
Limpieza Mecánica SSPC SP3 ST3
Limpieza con llama-acero nueva SSPC SP4
Limpieza con chorro Metal Blanco SSPC SP5 Primera Calidad SA3
Limpieza con chorro casi Blanco SSPC SP10 Segunda Calidad SA2 ½
Limpieza chorro grado comercial SSPC SP6 Tercera Calidad SA2
Limpieza chorro “Brush-Off” SSPC SP7 Limpieza de baño Químico SSPC SP8
.- Comparación de patrones de limpieza.
Analicemos la definición de las tres principales normas:
Metal blanco: Eliminación total de la calamina, herrumbre, recubrimiento y
productos extraños, visibles a simple vista.
Casi blanco: chorreado hasta una limpieza de metal casi blanco, hasta que el
95% de cada una de las zonas de la superficie total este libre de todo residuo visible.
Comercial: Chorreado hasta que al menos las 2/3 partes de cada una de las