• No se han encontrado resultados

Hasta 1999, las intervenciones comunitarias en los paí- ses candidatos fueron financiadas por el programa PHARE, en el caso de los diez países de Europa central, y por los fondos asignados a los países del sur y el este mediterráneo, en el caso de Chipre y Malta. Desde prin- cipios de 2000, se han incrementado los fondos desti- nados al primer grupo creando dos nuevos instrumen- tos, el ISPA (instrumento de política estructural de preadhesión), como preparación para el Fondo de Cohesión, y el SAPARD (programa especial de adhe- sión para la agricultura y el desarrollo rural).

En el periodo 2000-2006, el programa PHARE aportará unos 11.000 millones de euros para cofinanciar la ayuda a la creación de instituciones por medio del “empareja- miento” y la asistencia técnica, así como para realizar in- versiones a fin de ayudar a los países candidatos en sus esfuerzos:

− para reforzar su administración y sus instituciones públicas con el fin de que puedan funcionar eficaz- mente dentro de la Unión;

− para promover la convergencia con la abundante legislación de la Comunidad Europea y reducir la necesidad de periodos de transición;

− para promover la cohesión económica y social. El documento “PHARE 2000 Review-Strengthening pre- parations for Membership”, aprobado por la Comisión en octubre de 200024trata de averiguar si las directrices del programa PHARE, introducidas en 1997 y actualiza- das en 1999, siguen satisfaciendo las necesidades de los países candidatos y si es necesario introducir nue- vas modificaciones.

Tiene en cuenta el nuevo contexto surgido tras la adop- ción de la Agenda 2000 en el Consejo Europeo de Ber- lín, incluido el aumento del presupuesto del programa PHARE, y los progresos realizados en las negociacio- nes sobre la adhesión con los diez países que pueden acogerse a la ayuda de PHARE a partir del año 2000.

El documento llega a la conclusión de que las directri- ces actuales de PHARE continúan satisfaciendo las principales necesidades de los países candidatos. La programación de PHARE para la adhesión debe conti- nuar, basándose en los acuerdos de adhesión, en los programas nacionales para la adopción del acervo, en informes periódicos y en el proceso de negociación. El objetivo principal de PHARE debe seguir siendo la crea- ción de instituciones y la promoción de la convergencia con el acervo comunitario, ayudando directamente a los países a cumplir los criterios políticos, económicos y re- lacionados con el acervo comunitario establecidos por el Consejo de Copenhague en 1993.

Pero el documento identifica dos retos que habrá de afrontar el programa PHARE en el periodo 2000-2006:

1) Dejar que las reformas pasadas surtan todo su efecto. Debe haber un periodo de relativa estabili- dad para consolidar las reformas pasadas y conse- guir que se aprovechen plenamente sus beneficios. Deben modificarse, además, algunas de las refor- mas de 1997 para responder a las críticas construc- tivas del Tribunal de Cuentas y del Parlamento Euro- peo. También debe hacerse más hincapié en los esfuerzos para aumentar la capacidad de absor- ción de los países candidatos.

2) Pasar a los Fondos Estructurales. El objetivo es de- dicar alrededor de la mitad de las inversiones del programa PHARE dentro de los programas nacio- nales a este objetivo, que es

a) preparar la aplicación de los Fondos Estructurales en los países candidatos creando las estructuras administrativas y presupuestarias necesarias;

b) permitir que estos países se beneficien de una primera generación de programas integrados de desarrollo regional del tipo del Objetivo 1, contri- buyendo así a su cohesión económica y social.

El programa PHARE-INTERREG

Desde 1995, tras una iniciativa del Parlamento Europeo, PHARE, conjuntamente con INTERREG, también ha fi- nanciado programas de cooperación entre las regiones fronterizas de la Unión y los países candidatos y entre los propios países candidatos tras la revisión de la re- glamentación de PHARE-CBC llevada a cabo en 1998. Partiendo de la nueva reglamentación de PHARE-CBC y las nuevas directrices de INTERREG, se ha elaborado un Documento Único de Programación para cada fron- tera que puede acogerse a la ayuda, que cubre las

La historia de PHARE entre 1989 y 2000

El programa PHARE es uno de los tres instrumentos de preadhesión financiados por las Comunidades Euro- peas para ayudar a los países candidatos de Europa central a prepararse para entrar en la Unión Europea. Este programa ha proporcionado ayuda a los países de Europa central desde 1989 y los ha ayudado duran- te un periodo de grandes reestructuraciones económi- cas y cambios políticos. Tras la invitación del Consejo de Copenhague de 1993 a los países de Europa cen- tral a solicitar la entrada en la Unión, se reorientó la ayu- da de PHARE y se incrementó considerablemente la destinada a la inversión en infraestructura.

Sin embargo, el programa PHARE sólo puso el acento en la “preadhesión” en 1997 en respuesta al lanza- miento del proceso actual de ampliación en el Consejo Europeo de Luxemburgo. Actualmente, sus fondos se destinan totalmente a las prioridades de la preadhe- sión establecidas en el acuerdo de adhesión de cada país. Mediante un programa de “emparejamiento”, los funcionarios de los Estados miembros ayudan a sus homólogos a preparar el ingreso. También se ha inte- grado la gestión del PHARE en la estructura de gobier- no de los países candidatos por medio de la creación del Fondo Nacional y de un pequeño número de agen- cias encargadas de poner en práctica las medidas. En 1999 se ajustaron estas orientaciones básicas para reflejar el lanzamiento del programa SAPARD en la agricultura y el desarrollo rural y del ISPA en la infraes- tructura de transporte y de medio ambiente. El princi- pal ajuste consistió en la reorientación de los fondos del PHARE para abordar el problema de la cohesión económica y social.

regiones situadas a ambos lados de la frontera y contie- ne prioridades conjuntas de cooperación para el perio- do 2000-2006.

En la comunicación antes mencionada se han incluido nuevas mejoras para alinear los programas PHARE- CBC e INTERREG, sobre todo para que PHARE-CBC pueda financiar proyectos de tamaño similar al de los proyectos de INTERREG (por medio de un nuevo enfo- que consistente en financiar “de uno en uno” los proyec- tos comprendidos entre 50.000 euros y 2 millones a par- tir del 2001).

SAPARD

SAPARD, que tiene un presupuesto anual de 520 millo- nes de euros, financia medidas estructurales para la agricultura, la transformación y la comercialización de productos y el desarrollo rural (Tabla A.46).

Descentralizando la gestión, este programa brindará a los futuros Estados miembros la oportunidad de adquirir valiosa experiencia en la aplicación de los procedimien- tos para gestionar los programas de desarrollo rural. En término más generales, las inversiones realizadas ac- tualmente permitirán adquirir cualificaciones fácilmente transferibles a otras actividades de los Fondos Estructu- rales y a otras áreas de la política comunitaria. Debe se- ñalarse, sin embargo, que SAPARD sólo puede contri- buir en pequeña medida a afrontar los retos de las zonas rurales.

ISPA

ISPA, que cuenta con un presupuesto de 1.040 millones de euros al año, tiene por objeto ayudar a los países candidatos a cumplir las normas medioambientales co- munitarias y construir redes transeuropeas de transpor- te. Se ha dado prioridad, en el caso del medio ambiente, al suministro de agua potable, al tratamiento de las aguas residuales, a la gestión de los residuos y a la re- ducción de la contaminación del aire; en el caso del transporte, a los proyectos respetuosos con el medio ambiente y de interés comunitario más general, que es- tán de acuerdo con las prioridades establecidas por las Conferencias de Ministros de Helsinki y Creta.

Influencia presupuestaria en la cohesión

El área de intervención de estos tres instrumentos de preadhesión es similar a la de los Fondos Estructurales y de Cohesión. En particular, los fondos con que cuenta el programa PHARE para la “creación de instituciones” van a parar a un programa especial para preparar a los países para la gestión de los Fondos Estructurales y los programas ISPA y SAPARD desempeñan la misma fun- ción en relación con el Fondo de Cohesión y la parte es- tructural del FEOGA. Los proyectos financiados son si- milares a los que pueden recibir ayuda de los Fondos Estructurales y de Cohesión en los Estados miembros. Las cantidades comprometidas representan una pro- porción significativa de la inversión actual de las autori- dades públicas en los países en cuestión (Tabla 22).

Tabla 22 Desagregación anual de los fondos de pre-adhesión, 2000-2006

millones de euros a precios de 1999

PHARE SAPARD ISPA Total

Mínimo Máximo Mínimo Máximo

Bulgaria 100,0 52,1 83,2 124,8 235,3 276,9 Rep. Checa 79,0 22,1 57,2 83,2 158,3 184,3 Estonia 24,0 12,1 20,8 36,4 56,9 72,5 Hungría 96,0 38,1 72,8 104,0 206,9 238,1 Letonia 30,0 21,8 36,4 57,2 88,2 109,0 Lituania 42,0 29,8 41,6 62,4 113,4 134,2 Polonia 398,0 168,7 312,0 384,8 878,7 951,5 Rumanía 242,0 150,6 208,0 270,4 600,6 663,0 Eslovaquia 49,0 18,3 36,4 57,2 103,7 124,5 Eslovenia 25,0 6,3 10,4 20,8 41,7 52,1 Total 1085,0 520,0 1040,0 2645,0

Presupuesto total anual de PHARE: 1.577 millones de euros Fuente: Comisión Europea

Chipre y Malta

Chipre y Malta se asociaron a la Unión en 1972-73 y han recibido ayuda comunitaria en el marco de cuatro acuerdos financieros sucesivos. Estos fueron sustitui- dos en diciembre de 1999 por un único instrumento de preadhesión que tenía un presupuesto de 95 millones de euros para el periodo 2000-2004.

En la fase actual de la preadhesión, se ha facilitado más ayuda que en ocasiones anteriores con el objetivo de acelerar la adopción del acervo comunitario. Los fondos comprometidos, aunque son limitados, permiten ayudar a los países a prepararse para la aplicación de las políti- cas de cohesión necesarias para reducir las notables disparidades regionales que existen.

1 Decisión de la Comisión de 1 de julio de 1999.

2 Los criterios para acceder a la ayuda están definidos en el Artículo 4 de la reglamentación general 1260/99.

3 Commission Communication to the Member States on regional policy and competition policy: strengthening their concentration and their coherence, DOCE C90 26.03.98.

4 Comisión Europea, “Structural and Cohesion Funds, Guidelines for programmes in the period 2000-2006”, COM (1999) 344 final.

5 Comisión Europea, Report on the Cohesion Fund (1999).

6 London School of Economics, The socio-economic impact of projects financed by the Cohesion Fund, 1999.

7 Más de un tercio de las PYME de la Unión (alrededor de 18 millones) se encuentra en zonas que pueden acogerse a la ayuda de los Fondos Estructurales; 3 millones se encuentran en regiones Objetivo 1.

8 COM (1998) 275, “Reinforcing cohesion and competitiveness through research, technological development and innovation”, Comunicación de la Comisión 12.06.1998.

9 Las RITTS (Estrategias regionales de innovación y transferencia de tecnología) se han financiado en el marco del Programa de Innovación del Cuarto Programa Marco.

10 COM (97) 7, “Economic and social cohesión and the information society”, Comunicación de la Comisión.

11 Comisión Europea, “From telecommunications to the information society: evaluation criteria for the 2000-2006 programmes”, Documento Técnico nº 2, 1999.

12 Las RISI (Iniciativas Regionales de Información) se financiaron en aplicación del Artículo 10 del FEDER y del Artículo 6 del FSE.

13 European Policies Research Centre (EPRC), “Objective 2: Experiences, lessons and policy implications”, julio de 1999. 14 Comisión Europea, “Conclusions of ESF final evaluations, 1999”.

15 ENESAD, “Synthesis of intermediate evaluations of Objective 5b in France”, abril de 1998.

16 Comisión Europea, “Mid-term review of Objective 1 and 6 programmes – Better management through evaluation”, 1997. 17 Tavistock Institute, “Thematic evaluation of the partnership principle”, 1999.

18 En el caso de Quest II, véase Röger, W. (1996), “Macroeconomic evaluation of the effects of CSF with Quest II” (artículo presentado en la European Conference on evaluation methods for Structural Funds intervention, Berlín, 2-3 de diciembre de 1996). En el caso de Hermin, véase Bradley, J. (2000), “The impact of CSF on objective 1 countries – 1989-2006” (estudio para la DG de Política Regional de la Comisión Europea). Los resultados detallados se presentan en el Anexo.

19 Comisión Europea, “The Structural Funds and their coordination with the Cohesión Funds – Guidelines for the 2000-2006 programmes”, COM (1999) 344 final.

20 Un documento que establece el contexto para la ayuda destinada al empleo y al desarrollo de los recursos humanos en cada Estado miembro.

21 En el momento de redactar este informe, no se disponía de todos los detalles sobre los programas del Objetivo 2. 22 La Comisión ha anunciado las prioridades de las cuatro iniciativas y ha decidido el reparto de la cantidad total (10.440

millones de euros, lo que representa un 5,3% del total de Fondos Estructurales) entre los Estados miembros. 23 Comisión Europea, “Indicators for monitoring and evaluation”, Documento de trabajo nº 3, 1999.

Documento similar