8. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
8.3. Presencia de E coli en aguas subterráneas y superficiales, y en los
Considerando las tres repeticiones de agua colectadas en los 32 puntos de muestreo, la presencia de E. coli fue diferente en cada repetición. En la repetición uno, la bacteria
se detectó en el 44% de las muestras; en la segunda, en el 53 % y en la tercera en el 50% de las muestras (Figura 14). De acuerdo con Galaviz et al., (2012) la presencia de E. coli tanto en este tipo de agua, representan riesgos para la salud pública. Este tipo
de contaminación está altamente relacionado con las características químicas, físicas y biológicas del suelo (Pacheco et al., 2004). Asimismo, se ha comprobado que la
incidencia de E. coli, en el agua subterránea, se debe a la resistencia de ésta a los
antibióticos; por lo tanto, el agua de los pozos prufundos y norias que se utiliza para consumo puede ser la principal causa de diarrea en humanos (Juárez et al., 2003).
P. repartidor
C. principal. Km 32+000C. lateral. Km 11+840C. lateral. Km 6+728D-1. Nautla-CardelD-1. Vado la Pequeña
CANAL DE RIEGO -20000 0 20000 40000 60000 80000 100000 120000 140000 160000 180000 200000 220000 240000 260000 C ol ifo rm es T ot al es (NM P/ 10 0 m l) KW-H(5,18) = 14.9501, p = 0.0106 F(5,12) = 107.7795, p = 0.000000002 Mean Mean±SE Mean±1.645*SE
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Figura 14. Presencia de Escherichia coli en los 32 puntos de muestreo del Módulo de
Riego I-1 La Antigua, Veracruz. R1, R2, R3=repeticiones.
La Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994, indica que el agua para uso potable debe estar libre de E. coli; esto debido a que el grupo de E. coli enterohemorrágicas
que contine los serotipos O157:H7 y E.coli O157 –no móvil- y los serotipos de otros
países (O26:H11, O111:H8, O103:H2, O113:H21 y O104:H21), pueden ocasionar el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) en niños de 1 a 8 años, provocando la muerte en algunos casos (Michanie, 2003). Del total de muestras de agua obtenidas de los 32 puntos de muestreo el 63% corresponde al agua subterránea y el 37% a aguas superficiales. De las muestras de agua subterránea analizadas, solo el 17% presentó contaminación por E. coli: mientras que del agua superficial, el 34% de las muestras
estuvo contaminada (Figura 15). En la Figura 16 se observa la presencia de E. coli en
agua subterránea y superficial detectada en la zona urbana y rural; las muestras de agua superficial tanto de la zona urbana como rural fueron las más contaminadas
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(100% y 89%, respectivamente). La bacteria se detectó en el 100%, 83%, 70% y 22% de las muestras de agua correspondientes a las corrientes naturales, canales de riego, pozos profundos y norias, respectivamente (Figura 17). Los resultados obtenidos por municipios indican contaminación por E. coli en el 64% y 58% de las muestras de agua
colectadas en La Antigua y Paso de Ovejas, respectivamente (Figura 18).
Figura 15. Presencia de Escherichia coli en agua subterránea y superficial del Modulo
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Figura 16. Presencia de Escherichia coli en el agua subterránea y superficial de la zona
urbana y rural del Módulo de Riego I-1 La Antigua, Veracruz.
En el Cuadro 7 se presenta la presencia de E. coli en las diferentes fuentes de
abastecimiento de los tres municipios bajo estudio. La bacteria se detectó en toda el agua de los municipios de Paso de Ovejas y La Antigua. De estos dos municipios, el 100% de las muestras de agua de corrientes naturales, presentaron contaminación, en contraste con el agua de norias de Úrsulo Galván.
Se encontró en aguas subterráneas provenientes de pozos profundos, que E. coli y
otros organismos de coliformes totales incrementan la tasa de asimilación de NO3-, al
sintetizar los aminoácidos y proteínas, así como el consumo de O2 (Perdomo et al.,
2001). Se considera que las condiciones biofísicas y ambientales como el contenido de nitrógeno, la resistencia a condiciones de pH, factores edafológicos, permiten que E. coli pueda sobrevivir en las aguas subterráneas (Cifuentes y Ruiz, 1994; Juárez et al.,
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2003). La presencia de E. coli en el agua podría generar riesgos epidemiológicos en
humanos como las enfermedades de tipo gastrointestinal (Landeros et al., 2012). Por lo
tanto, es importante garantizar que los lineamientos mencionados por las Normas Mexicanas se apliquen eficazmente.
Figura 17. Presencia de Escherichia coli en pozos profundos, norias, corrientes
naturales y canales de riego del Módulo de Riego I-1 La Antigua, Veracruz.
Cuadro 7. Escherichia coli en agua de pozos profundos, norias, corrientes naturales
y canales de riego en los municipios del Módulo de Riego I-1 La Antigua, Veracruz.
Fuentes de abastecimiento
Úrsulo Galván Paso de Ovejas La Antigua Presencia (%) Presencia (%) Presencia (%)
Pozos profundos --- 80 39
Norias 0 100 50
Corrientes naturales --- 100 100
Canales de riego 100 50 100
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Figura 18. Presencia de Escherichia coli en agua del agroecosistema con caña de
azúcar, en los municipios del Módulo de Riego I-1 La Antigua, Veracruz. Respecto a la presencia de E. coli en agua subterránea y superficial encontrados en
este estudio, es probable que dentro de este género se tenga la presencia de E. coli
enteropatógena, la cual es una bacteria cuya epidemiología se ha estudiado poco en México, y puede ocasionar daño histológico en la mucosa del intestino delgado de personas infectadas, ocasionando la muerte de éstas, principalmente de los niños (Vidal et al., 2007). Es importante conocer la presencia de E. coli tanto en agua
subterránea como superficial con el fin de prevenir y mitigar el impacto a la salud humana y minimizar los riesgos de enfermedades gastrointestinales en niños menores de cinco años, lo cual es una prioridad tanto regional como nacional. Esto debido a la alta mortalidad infantil ocurrida en el año 2000 y 2007, que fue de 22.9 defunciones por 1000 menores de cinco años y 13.2 defunciones por 1000 menores de cinco años, respectivamente (Esparza et al., 2009). Aunque se conocen las implicaciones de la
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presencia de E. coli, en general, Flores et al., (1995) indican que los sistemas de
almacenamiento y distribución de agua intradomiciliario no cuentan con sistemas de cloración eficiente para su control. Además, estos microorganismos pueden estar presentes en menor proporción en agua subterránea profunda que en agua subterránea somera (Ramírez et al., 2009).
En el estado de Veracruz existen reportes sobre la contaminación por E. coli de los
sistemas acuáticos donde se obtienen las especies marinas para consumo (Castañeda et al., 2005); esta contaminación se origina por los escurrimientos y los principales
causes de agua previamente contaminados y que desembocan en el Golfo de México (Lango et al., 2010).
Con base en los resultados de este estudio, se acepta la hipótesis particular, que indica que existen concentraciones de coliformes totales y presencia de E. coli en el agua
subterránea y superficial del agroecosistema con caña de azúcar del Módulo de Riego I-1 La Antigua, Veracruz, que superan los límites permisibles establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994 para uso potable.
8.4. Fuentes puntuales de contaminación bacteriológica de coliformes totales y E.